Un tebeo con otro nombre Returns II (I)

Se acabó, menos mal. Creí que esta pesadilla de los 90 no iba a terminar nunca. Por suerte todo fue un mal sueño y todo aquello no ocurrió jamás, ¿ verdad ? ¿ VERDAD ?

uncanny292.jpgCuando estuve planteándome que series incluir en esta segunda parte del Ultimate UTCON me apareció una lista espectacular de series lamentables y hubo que cortar por lo sano. Podía tirarme un montón de tiempo hablando de las barbaridades que hizo Marvel, de la nulidad de todas las series de Image o del desastre en el que se metió DC (Hora Zero estuvo a punto de ser uno de los post, es imposible hacer una colección peor), pero sólo tenía cinco días. La verdad es que vaya década extraña fue aquella en la que todo se fue al garete literalmente. Pero vamos a empezar por el principio.

La marcha de Claremont de la Patrulla X fue un shock brutal para todos. Pensar que otra persona pudiera dirigir los destinos de los mutantes era algo totalmente apócrifo y sin embargo allí nos encontrábamos. Para los que habíamos crecido con esta colección leerla con otro guionista era como engañar a la novia, pero nos habían creado tal dependencia de la serie que era imposible abandonarla. Así que no nos quedaba otra que resignarnos y seguir comprando la serie, la hiciera quién la hiciera y cometieran la atrocidad que cometieran.

Al principio la cosa no estuvo mal. Hay que reconocer que desde Claremont desbando a la Patrulla la colección estaba muy perdida. Por un lado no se veía que la colección fuera a ninguna parte y por el otro Jim Lee dibujaba lo que le daba la real gana y Claremont tenía que meter cambios en los guiones porque a la estrellita le daba la gana. Es bastante conocido el cambio de uniformes que tuvo lugar en la saga en la que la Patrulla X se iba al espacio: A Jim Lee le apetecía dibujar los uniformes antiguos del grupo y les puso a todos las mallas amarillas y azules de los primeros tiempos. No tenía ninguna justificación en el guión, era totalmente absurdo, no le entraba a nadie en la cabeza que de repente todos aparecieran con estos trajes. Pero molaba. Y esa es la clave de lo que le pasó a este colección, que Jim Lee molaba, aunque no tuviera ni pies ni cabeza nada de lo que hacía.

Pues eso exactamente es lo que le pasaba a los primeros números post-Claremont, que molaban a pesar de no tener ningún sentido. Pasaban un montón de cosas, los personajes iban de un lado para otro, había mucha acción, vamos, que parecía una gran superproducción de esas con tiros, coches, tías buenas y explosiones. Y para un par de números la cosa estaba muy bien, pero para una serie regular, no tenía ningún sentido. Ni Jim Lee ni Whilce Portaccio parecían tener ni idea de qué iban a hacer con los mutantes y quizá es que ya tenían claro que se iban a otros pastos más verdes. Aquello empezó a hacer agua enseguida y en menos de doce números las dos colecciones apestaban literalmente. Eran malas con ganas, los dibujantes estrellas habían sido sustituidos por clones y se notaba que no había nadie al mando de nada. En ese momento es cuando los editores tomaron el mando de las colecciones y no lo soltaron nunca jamás… (bueno, hasta que llegó Morrison).

La fórmula estaba clara, poner a un dibujante hot para vender lo máximo posible y poner a un guionista que hiciera que los mutantes parecieran los de toda la vida. Y que mejor que poner a ese chico nuevo, Scott Lobdell, que llevaba ya un tiempo ligando bronce en la colección de Excalibur. No era un buen guionista, eso lo había dejado claro, pero yo tenía ciertas esperanzas en el ya que no era el típico ignorante de la vida surgido de la nada como los amiguitos que se estaban trayendo los de Image para ayudarles en los guiones (Brandon Choi, amigo del colegio de Jim Lee, por poner un ejemplo). Y pasó lo de siempre, que al principio la cosa no pintaba mal. El tipo daba la impresión de tener idea y los mutantes parecían otra vez tener esa voz tan particular que les daba Claremont. Empezó bien y continuó igual. No igual de bien, sino igual, es decir, que nada cambiaba, nada evolucionaba, era siempre lo mismo.

Leer la Patrulla X empezó a convertirse en un dolor. Lobdell se arrancaba con el discurso de integración entre mutantes y humanos en cada número y las parrafadas que soltaban eran insufribles. Aquello era totalmente patético, como si hubieran puesto a una máquina a escribir los tebeos y los mutantes perdieron toda su magia. La Patrulla X pasó de convertirse de una colección imprescindible a una cosa cualquiera que daba igual si te comprabas o no. Así que por inercia seguíamos comprándola, pero un día cualquiera, al ir a hacer las compras, se nos olvidó la colección en la estantería y no nos dimos ni cuenta. Dejamos de comprar la Patrulla X y no había pasado nada, algo había cambiado…

Sigo en el siguiente post con los delirios imagineros.

13 opiniones en “Un tebeo con otro nombre Returns II (I)”

  1. No sé… que Morrison llegara a la colección a hacer lo que le diera la gana y a dejarlo todo patas arriba no sé si tuvo algún significado… Que sí, que fue muy «cool» todo lo que modificó pero… a su marcha se rehizo lo que él había hecho y todo volvió al mismo punto de salida.

    Los mutantes, de nuevo, no llevan rumbo. Así pues, creo que tu comentario podría seguir aplicándose al ahora.

  2. La mejor etapa de los mutantes fue la de Claremont y Byrne, tras Días del Futuro Pasado deberían haber cerrado la serie y haber creado algo nuevo. Pero claro, la pela es la pela. Y mira que me gustan mucho las diferentes etapas con dibujantes como Paul Smith, John Romita Jr. y Marc Silvestri, pero los mutantes nunca llegaron a alcanzar el nivel de calidad que con el duo «de amigos» Claremont-Byrne.

  3. Lo que antes se llamaba Caida de los mutantes, Masacre mutante o Infierno, ahora se llama House of M, Decimation y Civil War. Con el agravante de que antes eran eventos anuales y ahora se suceden uno tras otro sin dar tiempo a los autores y lectores a respirar.

    Asi no hay forma de que un titulo vaya a ninguna parte.

  4. frikybilbao, yo dejé los mutantes hace algo así como medio año (tras la coloso returns, que fue superior a mí), estaba asqueado de tanta basura que metían…

    Por ejemplo, ¿quién es esa x-23? Los que lean Lobezno, sabrán que en los últimos números del volumen 3 apareció una chica igual que x-23 (salvo porque en vez de 2 garras, creo que tenía 3), la cual acaba echa pedazos por Dientes de Sable. Pero a alguien le gustó la idea y ala, se la adueñó, creó otro personaje igual que el que se habían cargado en otra colección… qué poco original…

    No sé cómo irán exactamente en éste momento los mutantes, pero donde yo me quedé iban de culo y contraviento.

  5. X-23 no sé si es anterior a la chica salvaje de la serie Lobezno, aunque diría que sí; y proviene de una serie de animación de los X-men. Tuvo tanta popularidad que la metieron en los comics. Conste que hablo de oídas, pero creo que es eso.

    Por cierto, a ver si Wheddon se pone las pilas después de este segundo arco, porque 6 números para ahostiarse con un robot me suenan mucho a Bendis…

  6. No, por ROB!, los mutantes siguen cuesta abajo, de culo, sin frenos y a lo loco.

    Entiéndase que siempre hay alguna cosa que se salva de la quema pero las líneas generales…

    Ahora mismo en España tenemos al Yayo Chocheras y a milligan, ambos dos en uunas etapas lamentables. LA de Milligan se diferencia de la de Austen en el nombre que aparece en la portada. Y de la de Whedon en que no le dejan rascarse tanto la bolsa escrotal. Es decir, son etapas casi igual de infames pero al segundo le dejan que haga lo que quiera, como quiera y que estire el chicle.

    Lo del Yayo chocheras… en algún lado de su cabeza tendrá sentido, seguro.

    En lo americano… la patrullosa de Bru es una castaña pilonga. Siguen con el estilo de Bru en Marvel del yo,me,mi,conmigismo. Es decir, llevan unos números dándole vueltas a las consecuencias (JA!) del espanto aquel del Deadly Genesis (a.k.a. Vamos a repetir otra vez el truco de la RetCon)

    Los X-Men de Carey tiene al enemigo en casa, el estilo de Bachalo hace casi incomprensible lo que parece muy sencillo con lo que las ideas que tiene y lo que nos cuenta queda muy diluido. De tods formas resulta bastante más interesante que la otra serie. Pero, como decía, si te tienes que enterar de que estás viendo a Víctor Creed por la caja de texto…

    Lo de New Excalibur casi que lo dejamos, que no está bien hacer tanta leña de un arbol que no está caido, está enterrado. De los pocos números de los Attorantes X Men… en fin, y parecía difícil ir a peor…

    Asíq ue casi que me quedo con los New X Men. Los chavalines. Auqneu están que lo rompen desde el cambio de dibujantes, que han decidido que pueden hundir lo que era un Al Salir de Clase con más Pavo que Leches… pero aúnqueda algo… si no se lo cargan en próximos números, que llevan una marcha (funebre) de tres pares de narices.

    De Lobezno y los Exiliados no hablo que dejé incluso de descargarlos tiempo ha.

    ¿Qué queda? Ah, Cable/masacre, claro, «mutantes»… la verdad es que esta serie estaba bien, era graciosa pese a Nicieza, pero desde el civil War está algo fuera del agua. Eso sí, Masacre sigue siendo un personaje muy agradecido de escribir.

    Así que al final lo que tenemos es…

    ¡¡¡EL FACTOR X DE PAD!!!

    Pedazo de cómic, de lo maás mejor del Marvel actual. Pese a algunos pequeños PADismos de comportamiento de los personajes estamos ante la única serie Marvel de Mutantes que recomiendo a todo el mundo. La no-tan-agencia de Madrox es un lugar estupendo para los diálogos y las pequeñas aventuras y algunos números, como el 6º con protagonismo absoluto de laila Miller son clásicos instantáneos.

    En España, de lo que se está publicando ahora en materia mutante, os recomiendo el muy grande Distrito x, un Policías de Nueva York mutante que está muy muy bien y en el que, eso sí, sólo encontraréis a un mutante conocido. El bueno de Bishop (je). del mismo guionista (David Hine) os recomiendo en cuanto lo publiquen el muy muy muy oscuro (y no sólo por el tuerce lápices) Son of M.

    Item más: X-23 nace en la cosa de la tele… Evolution. Les gustó, la metieron… pero no es la primera vez qeu a Lobi le crecen las alumnas. Sólo que esta vez le han preparado un maxmix de chico Salvaje en lugar de su habitual muñequita padawan.

  7. No estoy de acuerdo en que la cosa no remontara hasta Morrison. E incluso hay algunos puntos de la época Lobdell/Nicieza a reivindicar: La Era del Apocalipsis, La Canción del Verdugo, algunos números sueltos de Nicieza que no estaban nada mal…

    Al mismo tiempo, se hicieron grandes cosas en algunas de las series satélite: El X-Factor de David, El Excalibur de Davis, el Lobezno de Hama, el Cable de Casey, el Masacre de Kelly y, la gran olvidada, la Generación-X de Faerber y Dodson.

    antes de Morrison, en las principales, Kelly y Seagle llegaron a hacer cómics excelentes, hasta que los editores empezaron a dar por culo y estos dos decidieron irse. Luego, Davis hizo también cosas más que interesantes, e incluso creo que su primer número, el X-Men 85, si no me falla la memoria, es uno de los mejores tebeos de la Patrulla jamás publicados. La idea de poner a Magneto al frente de Genosha es, también, excelente.

    ¿Qué es lo que han desecho de la etapa de Morrison? De momento, el que Magneto fuera el asesino de Jean, cosa que no me parece mal, ya que a estas alturas volver al Magneto genocida de los primeros tiempos me parecía un error, y el personaje ha dado luego bastante de sí.

    Pero de Morrison nos queda: la recuperación del ambiente de «Escuela», que dio paso a los New X-Men; la entronización de Emma Frost como el mejor personaje femenino mutante de la actualidad; la puesta al día de personajes como Cíclope o la Bestia, y lo mejor de todo, Jean en el lugar donde le corresponde, es decir, bajo tierra.

    De lo que tenemos ahora, me encanta Astonishing, me encanta Uncanny y ya veremos por dónde va Carey, pero Bachalo lo está bordando. Tiene un estilo muy particular y no todo el mundo lo aprecia, pero a mí me parece hipnótico. Y también tenemos Exiles y X-Factor, que están más que chulas.

  8. Veo a la gente un poco cabreada, ¿eh?. Sí, efectivamente creo que las etapas actuales de Claremont (lamentable) y Milligan (lamentabilísima) son malas con ganas, pero espero con impaciencia al Bru y al Carey, porque ambos me han gustado en otros trabajos (que han criticado mucho otra gente, pero a mí me han gustado). Whedon, bueno, vale, parece que es lo que má gusta, pero entre su acercamiento a Bendis y toda la pompa y boato que le acompaña (NO ME GUSTA BUFFY; ¿QUË PASA?, coño, que parece un pecado pensar que es un peazo pestiño esa serie) casi que termina por cansar por lo alto que nos ponen las expectativas.

    Sin embargo, también creo con Julián que antes de la llegada de Morrison, que, al contrario que Julián, creo que le ha hecho más mal que bien a los mutantes (no me refiero a que su etapa sea mala, que es buena, sino a su presencia y posterior salida) al imponerles un estilo y cuando se ha ido, paf, ¿ahora qué? (no como ocurrió con la JLA que sí que les reorientó de manera positiva y se continuó en el camino acertado), antes de Morrison, como decía, la cosa había mejorado un tanto, y hubo grandes cómics en esos spin-offs como el Lobi de Hama y Silvestri o el grandísismo Masacre de Kelly, o algunas bienas historias con Seagle y Kelly, o en la etapa de Davis como autor completo.

    Y no estoy nada de acuerdo con Juanmito en lo de las sagas. Nada que ver con los Infernos o Caídas de los Mutantes. Ahora son menos crossovers (salvo Civil War, pero creo que valdrá la pena) y nunca continúan directamente uno del otro, como antaño, sino que paticipan de una historia común pero no con un «la continuación, en el número tal de fulanito-X». Seamos más justos a pesar de lo desilusionados que stemos.

    No sé dónde estuvo el punto de inflexión, quizá en el actual coleccionable de Panini ya comenzó la cuesta abajo, pero algo se debería de hacer, porque Morrison no ha levantado el vuelo de la franquicia a pesar de su etapa (lo del Milligan no tiene nombre, por Dios, que el Claremont tiene la excusa de la edad, pero el Milligan, XDDDD)

  9. Buffy no te gustara pero Firefly es la hostia!!

    Peazo de serie q no hemos visto en España.

    HAce unos meses q no leo la Patrulla (las cosas se acumulan) pero a mi la etapa de Claremont me esta gustando bastane, sin ser nada especial pero me gustan. En cuantoa Milligan Golgotha, no me gusto nada, habia momentos en el q te quedabas con cara de ¿¿eh??

    Estoy de acuerdo en que la Factor-X de Peter David es de lo mejor de Marvel por no decir lo mejor, asombroso, mejora en cada numero.

  10. >>creo que las etapas actuales de Claremont >>(lamentable) y Milligan (lamentabilísima) son >>malas con ganas, pero espero con impaciencia al >>Bru y al Carey, porque ambos me han gustado en >>otros trabajos

    Wayne ¿no ves una pauta en lo que has escrito? es posible que en un año o dos escribas

    «creo que las etapas actuales de Bru (lamentable) y Carey (lamentabilísima) son malas con ganas, pero espero con impaciencia al X y al Z, porque ambos me han gustado en otros trabajos»

    Nos están vendiendo la moto una y otra vez. Y de vez en cuando suena la flauta.

  11. Sobre los astonishing de whedon…

    ¿la narración de solo tres viñetas por páginas es imposición del dibujante o del guionista?

    A mi me parece que lastra mucho las historias y las alarga innecesariamente, pero no se si es decisión de Cassidy o de Whedon, o si cassidy le dijo a Whedon que eso o nada… o lo que fuera.

    A mi es que este ritmo lentísimo y esa narración tan falta de recursos no me pega con Whedon.

    Sobre el resto de series… un auténtico sopor.

    La etapa de Morrison si me gustó bastante. Muchas ideas nuevas, y no solo destructivas como las de otros.

    Yo he vendido toda la patru post-claremont, salvo la de Alan Davis y la de Morrison.

    A mi las etapas de seagle-kelly me parecen un mojón… y ambos me encantan, pero la patrulla es una serie muy «controlada» para brillar.

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