Mi reino por una dedicatoria

Antes de empezar, me gustaría que le echarais un vistazo a los primeros cinco segundos de este video. El resto también podéis verlo, pero para el tema de hoy lo más importante es el principio.

Estas imágenes, que hasta ahora solo habíamos podido ver en las puertas de los grandes almacenes en periodo de rebajas, corresponden a la apertura de uno de los pabellones principales del festival de Angoulême: Le monde des bulles (el mundo de los bocadillos… bocadillos de dialogo, evidentemente). Este pabellón alberga a los editores más importantes de la industria: Dargaud, Dupuis, Delcourt, Casterman, etc., y es seguramente el que más visitas tiene. No solo porque alberga los cómics que mas se venden, sino porque es donde los autores realizan la mayoría de dedicatorias. Al resto de pabellones también van a los autores a firmar pero en este se encuentran todos concentrados a lo bruto, en plan sesiones de firmar maratonianas. Es fácil sobrepasar la cifra de más 50 autores firmando a la vez y las colas que se forman son bastante largas. Este pabellón es una de las tiendas más grandes del mundo del cómic, porque la cantidad de ejemplares que venden para las sesiones de firmas deben ser escandalosa para un periodo tan corto de tiempo.

Así que volviendo a las imágenes del principio, esos señores que corrían como posesos, no iban detrás del último Spirou o Asterix, iban a colocarse los primeros en las colas de firmas. Porque de esa cola hay que saltar a otra cola y luego a otra y luego a otra… es posible estar las 9 ó 10 horas de apertura del pabellón en colas de firmas y que no te hayan firmado ni la cuarta parte de los que han pasado por allí. Son cazadores de firmas y seguramente la mayoría de ellos sean «profesionales» es esto. La verdad es que este fenómeno ni es nuevo ni es exclusivo de Francia. En España yo me he encontrado unos cuantos y flipaba con los cuadernos de dibujos que llevaban consigo, en los que mostraban orgullosos su botín conseguido con el paso de los años y de pasar horas y más horas en colas. Esta gente disfruta de los salones de esta manera y es posible que sean la causa de que se me haya pasado las ganas por este tipo de cosas. A mi me gusta como el que más que mi autor favorito me firme el cómic, pero cuando ves a esta gente acaparar colas y exprimir a los autores uno tras otro… pues que se te quitan bastante las ganas, pero bueno, cada uno es como es y no le vamos a quitar la afición a nadie.

El tema es que este año ha habido un cambio significativo en cuanto al tema de las firmas, un paso adelante muy positivo y que ojala copiaramos en nuestro país:  el ministro de cultura francés ha anunciado que las sesiones de firmas van a ser remuneradas. Porque esta claro que cuando hablamos de sesiones de firmas, hablamos de una firma y el correspondiente dibujo personalizado por persona. Y cuando hablamos de unos cuantos dibujos, hablamos de que una persona esta trabajando y realizando un esfuerzo considerable durante horas y horas. Vamos, lo que se dice trabajar. Que sí, que es promoción de la obra y que antes hay que comprarla para que te la dedique, pero creo que todos estaremos de acuerdo en que las sesiones de firmas han pasado de ser una cosa rápida y casi de compromiso, a un esfuerzo agotador donde hay que darle al lector algo lo suficientemente trabajado para que no se vaya descontento. Evidentemente esta medida se tomará en los salones subvencionados por el estado y la cifra que se ha acordado es de 226 euros por autor y festival. No esta nada mal.

Otro melón importante que se esta empezando a abrir en el país vecino es el de la venta de originales vendidos por los propios autores. Para los dibujantes es un excelente complemento que les puede ayudar a llegar a fin de mes o a complementar el salario recibido por realizar la obra. ¿Pero y qué pasa con los guionistas? Porque ellos no pueden vender dibujos ya que… no dibujan, evidentemente. Pero cuando un artista vende un dibujo de un personaje que se ha hecho famoso gracias al trabajo conjunto del dibujante y el guionista, ¿no debería este último recibir algún tipo de remuneración? No hablamos de un 50-50, pero si al menos algo tipo 80-20 o parecido. Vamos, que esta claro que el arte se vende porque el artista es muy bueno, pero no es lo mismo vender un cuadro de Spiderman que de un paisaje muy bonito que quizá sea mi obra más personal pero solo le interesa al aficionado más fanático.

Concluyendo, que a la hora de ser solidarios hay que ser solidarios con todos o se rompe la baraja. O al menos al otro lado de los Pirineos. Desde aquí, los miramos con mucha envidia y esperamos pronto la llegada de medidas similares. Pero para TODOS, no para mis amigos y los amigos de mis amigos.

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