En la última visita a mi tienda no me lleve ni un solo tebeo publicado por una editorial española y es que ya ha llegado la sequía del verano, con lo que me da a mí que voy a tener lecturas del salón durante meses. Bueno, mientras sean buenos tebeos, que dure la cosa.
Éste es uno de esos tebeos que por algún motivo desconocido siempre se caía de mi lista de la compra. No es que tuviera nada en contra ni pensara mal de él, ni odiara al autor, simplemente que me ponía a comprar y cuando el dinero llegaba a su límite unos cuantos tebeos se quedaban en la tienda. Pero bueno, tarde o temprano algunos tebeos caen de una u otra manera, éste tenía muy buenas criticas por ahí, es decir, que era un tebeo que había entrado en mi radar y uno de los lectores de mi blog (creo que fue Kalashnikov) me empujó definitivamente al abismo. Así que cuando llegaron las novedades de Norma a mi librería en último lugar y no había mucho más que comprar, el Concrete cayó, y aquí empieza la reseña.
En las profundidades es la historia de un hombre que por azares del destino adquiere un cuerpo de piedra, como el de la Cosa de los 4 Fantásticos. En un tebeo normal de superhéroes, nuestro protagonista juraría luchar por la justicia, los niños y el estilo de vida americano y se pondría a machacar malosos. Pero el ser de piedra no vive en un mundo de superhéroes y supervillanos, su mundo es muy parecido al nuestro y los que quieren dominar el mundo están instalados en despachos y nadie viste llamativos trajes de colores. Nuestro Concrete es simplemente un ser diferente a todos nosotros con un cuerpo que le permita hacer muchas cosas que los demás no podríamos. Es alguien que no sabe qué hacer con esta bendición/maldición que le ha caído encima.
De niño, Concrete, amaba las aventuras al filo de lo imposible y admiraba a todas esas personas que desafiaban los límites de la realidad. Pero como todos nosotros, era un cobarde y tenía miedo a salir de su mundo de cuatro paredes y enfrentarse a retos que le pudieran conducir a la muerte. Sin embargo, con su nuevo cuerpo ese es un problema que ya no existe y es el momento en el que podrá dedicarse a vivir este tipo de experiencias. Así en esto tomo veremos como, por ejemplo, se dedica a cruzar el océano Atlántico a nado o a sumergirse en las profundidades del mar para observar lo que hay allá abajo. Vamos, que nuestro héroe se dedica a vivir y a disfrutar de la vida, como haríamos todos. Pero no creáis que no tiene su lado altruista. Me hace especial gracia que aparezca en un famoso programa televisivo (en los USA) para pedir a la gente que le escriba sugiriéndole que hacer con su vida. Sobre todo porque alguna de sus sugerencias son bastante originales e ingeniosas y son de ésas que te hacen leer la historia con una sonrisa en la cara.
Lo que más me ha gustado del argumento es que se lo he podido contar en voz alta a mi pareja y nos ha sonado bien a los dos. Normalmente cuando empiezas a contar de que va a un tebeo a otra persona la mitad de las veces te das cuenta de que es una auténtica tontería, o lo lías con cientos de referencias a eventos del pasados o a las Crisis, o lo simplificas de tal manera que no tiene sentido. Pero la historia de Concrete es sencilla de explicar, es alguien que ha adquirido un poder extraordinario y que busca qué hacer con él en su vida.
Lo bueno es que no sólo posee un buen argumento sino que la narrativa es excelente. Se disfruta página y página, estén los personajes hablando entre ellos, viviendo aventuras o reflexionado sobre la vida. Es un tebeo de esos que se dejan leer bien y que te introduce en la historia inmediatamente, vamos, que no me importaría leer cientos y cientos de páginas de este tebeo siempre y cuando sigan manteniendo el nivel.
A nivel de dibujo, no me llama demasiado la atención. Paul Chadwick es un gran dibujante y no se le puede poner peros a ninguna de sus figuras, composiciones, etc., pero no me parece nada espectacular. Creo que cumple a la perfección su papel y que narra a la perfección, y eso es el mayor valor del tebeo más allá de que dibuje chicas muy guapas o paisajes bonitos. Yo con eso estoy contento.
El único pero que le puedo poner al tebeo y más concretamente a su edición española es su tamaño, como siempre, un poco más pequeño. La verdad es que ahora mismo tenemos tantos formatos pequeños y semipequeños que estoy perdiendo la cuenta de cuál puede estar a su tamaño original y cuál no. Lo peor de este es que la rotulación es demasiado pequeña y cuesta bastante leer algunos diálogos. Los dibujos se aprecian sin problemas, pero para algunos diálogos se necesita lupa y no estoy bromeando. Va a llegar un día que lo raro será ver algo a su tamaño, al tiempo.
Pues eso, que me ha gustado mucho, que me ha sorprendido que sea un tebeo de los 80 (increíble pero cierto) ya que creía que tenía ubicados perfectamente todos los de esa fecha, pero esa década nunca dejará de sorprendernos. Si hasta ahora no habíais leído nada del personaje, os recomiendo haceros con él, empieza como las historias de siempre, pero a partir de ahí es totalmente diferente, una delicia.

Aprovechando la infame edición de Planeta (es imposible no encontrar defectos en cualquiera de los números, aunque hoy no vamos a hablar de eso, ya que lo hice
Resulta curioso que tras todos los cambios que se realizo en la continuidad DC después de las Crisis (las del 85, las buenas), Hora Zero y paridas similares no se hubiera hecho ningún intento por contarnos el origen de la JLA. La cosa puede parecer una tontería (son siete tíos que se montan un grupo y ya esta, ¿ o eran cinco ?)) y en el fondo lo es, pero el hecho de cambiar a Wonder Woman por Canario Negro, de eliminar a Batman y Superman del grupo y de otras tonterías minúsculas, pues nos provoca dolores de cabeza los 4 dcadictos que están todo el día crisis para arriba crisis para abajo. Así que un JLA año uno nunca esta de más, sobre todo si se le da a dos pedazos de autores como Mark Waid y Barry Kitson (y Brian Augustyn, que parece que no esta ahí, pero formo un gran tándem con Waid aquí y en los tebeos de Flash).
La imagen que me viene a la mente cuando leo un tebeo de la saga del Cuarto mundo es la de un caballo desbocado. Seguramente es el más rápido y podría ganar todas las carreras, pero su comportamiento es tan errático e inconstante que a saber en que lugar queda. Pues así es Kirby, un autor espectacular, lleno de miles de ideas, capaz de inventarse decenas de personajes por tebeo, pero que al final no va a ninguna parte. Así tebeo tras tebeo, prácticamente en toda su obra, llámese Cuarto Mundo, los eternos o Capitán América. Todo su trabajo en solitario fue un dechado de virtudes y de despropósitos a partes iguales. Así que cuando salió el primer número del Cuarto Mundo toda la blogosfera se lleno de alabanzas y parabienes por el maravilloso trabajo de Kirby, pero a partir de ahí poco más, porque estos tebeos se empiezan a hacer cuesta arriba.
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Qué mal rollo en el cuerpo me deja la serie de los Muertos vivientes. Su último tomo, Seguridad Tras los Barrotes me ha dejado una sensación tan mala que me están entrando ganas de dejar la colección. ¡ Es una serie demasiado cruda ! Lo peor es que los zombies han dejado de darme miedo para asustarme más los que aún están vivos. Esta colección está mostrando lo peor de la raza humana, lo ruin que se puede volver en situaciones desesperadas, que el hombre es en realidad un lobo para el hombre. Y es lo que peor estoy llevando, que la raza humana sea tan horrible. A cada número que pasa me dan menos miedos los zombies, total, sólo se mueven por instintos primarios, ni siquiera han hecho nada para merecer tal horrible condición, pero los humanos... los humanos se merecen todo lo malo que les está pasando. Todavía tengo esa sensación de mal rollo en el cuerpo por el tomo en cuestión. Seguro que compraré el siguiente, pero las sensaciones tan fuertes que me está produciendo me están quitando las ganas de leerlo... intentaremos aguantar.
Pero lo que más me ha impresionado del tomo es el color. ¡ Cuánto color ! ¡ En todas las páginas ! ¡ En todas las viñetas ! Es que sólo se ve el blanco de los bocadillos. Es impresionante ver como han metido color a todo incluido los fondos. Bueno, si, hay dos o tres páginas con el fondo en blanco, que son aquellas en las que el protagonista queda atrapado en un teseract, pero en el resto... ¡ color por todos los lados ! Qué gozada ver esos cielos de Marte totalmente rojos, esos fondos de los mares totalmente azules. Y lo más importante, ¡ no me ha dado un derrame cerebral ! ¿ Será por qué no lo ha hecho Kirby sino alguien imitando su estilo ?
