La Chapa

Un malvado librero de A Coruña me ha dado la chapa. Bueno, concretamente me la ha vendido, que es a lo que se dedican los libreros. Eso sí, tras un rato de darme la idem con que me la tenía que leer, que merecía mucho la pena. Y mira por donde resulta que…

Me da mucho miedo acercarme a cualquier cosa del universo DC que vaya a violar la memoria de Watchmen. No por que Alan Moore me vaya a lanzar una maldición, aunque ahora que lo digo en voz alta… sino más bien por miedo a lo que son capaces de hacer en una editorial comandada por Dan Didio y Jim Lee. Me espero cualquier cosa, desde el Doctor Manhatan pegándose de tortas con Superman, hasta el Comediante persiguiendo por las calles de Gotham a Harley Quinn. No sé, cualquier cosa. En DC hay gente que no es nada respetuosa con su pasado, empezando por los que gobiernan su destino.

Así que cuando se publicó esta “Chapa” mi primera reacción fue “lagarto, lagarto” y no me acerque a ella ni de broma. Pero en una reciente visita a Coruña, una charla con el señor Kiko me convenció de que debía darle al menos una oportunidad. Así que vamos a ver hasta que punto han empezando a mearse en la memoría de Alan Moore.

La Chapa realmente es un cruce entre las series de Batman y Flash que comienza con el murciélago alado jugueteando con esa misteriosa chapa que se encontró en la batcueva y que no tiene ni idea de donde procede aunque todos sabemos que es la insignia del Comediante. Sin previso aviso Zoom aparece para propinarle a Batman la paliza de su vida para a continuación robarle la chapa, desaparecer y cuando vuelve a hacer su entrada en la escena, su cuerpo esta medio calcinado. Así que… ¿quién mató al Flash reverso?

Tras ese primer número empieza la parte divertida. Batman y Flash agarran la cinta de correr por el tiempo y se ponen a visitar algún que otro universo alternativo que no quiero desvelar para no chafar la sorpresa a los lectores. El tema es que parece un tebeo de la edad de plata de DC, donde cualquier excusa bastaba para lanzarse a la aventura y visitar cualquier mundo del pasado, futuro o presente. Es muy divertido y se echa de menos que este tipo de historias no sucedan más a menudo. El problema es que como en aquellos tiempos tras leer el cómic… ¡te quedas igual que como estabas! No se revela nada, no se avanza nada, aunque los personajes hayan aprendido algo en el camino e incluso se estén empezando a cuestionar su forma de vida.

De verdad si todos los tebeos de DC fueran así los volvía a querer con todo el cariño del mundo. Pero por si acaso te habías olvidado de lo que estabas leyendo, un epilogo a la historia nos muestra la mano del Doctor Manhatan para recordarnos que van a seguir azuzando el arbol hasta que la colmena de avispas caiga sobre todos nosotros y empiecen a picarnos cabreadisimas. Miedo, mucho miedo.

No ha estado mal la Chapa esta. Ojala no sea un oasis en pleno desierto.

The Authority de Mark Millar y Frank Quitely

En el anterior artículo de esta sección tratamos la etapa de Authority de Warren Ellis y Brian Hitch, sus creadores. El relevo fue cogido por dos autores que estaban a punto de convertirse en superestrellas del medio.

Primero hay que decir y esto es algo muy importante, que no es exclusivamente la etapa de Millar y Quitely. Como ya todo conocemos, Quitely es incapaz de cumplir con las entregas mensuales y tuvo que echarse mano de Chris Weston, Arthur Adams y Gary Erskine para poder mantener el ritmo de publicación. Además hay una saga en medio de esta etapa escrita por Tom Peyer y dibujada por Dustin Nguyen que la verdad parece un intento desesperado de darle tiempo tanto a Millar como a Quitely a que terminen la serie como se merece. El tema es que pasamos de una primera etada de doce números realizados por el mismo equipo creativo que se leen maravillosamente bien, a otra con 17 números donde la constante creativa se va diluyendo número a número hasta no tener claro que te vas encontrar el mes que viene en la serie. Millar realiza 12 números, Quitely sólo 7.
Y lo peor de todo es que después de Quitely cualquier otro dibujante es garantia de bajonazo absoluto. Porque el sustituto puede dibujar más bonito, pero de ninguna manera es imposible que se acerque a la plasticidad artística de las páginas de Quitely.

Metiéndonos ya en harina, lo que intenta Millar en toda esta etapa es ir más allá de lo que ha hecho Ellis en la serie. Vamos, lo que hace siempre, intentar ser más chulo que sus predecesores. El tema es que a nivel de enfrentamiento contra villanos es complicado de superar enfrentarse a “Dios”, así que lo que hace Millar es adentrase de lleno en un terreno que Ellis tenía como subtexto de todas sus tramas y que se suponía por el contexto y los acontecimientos. Millar lo saca en primer plano y lo convierte en el motivo principal de su historia: Authority por encima del bien y del mal, amo y señor de los destinos de los habitantes de la Tierra. El grupo empieza a decidir que tipo de políticas se deben ejecutar en determinados territorios y se dedica a llevar la paz a todo el mundo aportando alimentos y medicinas a las zonas más desfavorecidas. The Authority se dedica a hacer el bien de manera global y no solo a pelear con supervillanos. Evidentemente esto choca de frente con los grandes poderes en la sombra, tanto los políticos como económicos, que crearan su propio grupo de “superheroes” para convertirse en Authority en lugar de Authority. En definitiva, toda la etapa de Millar habla sobre la lucha del pueblo sobre la casta. Pero un pueblo con muy malas pulgas que te puede patear el trasero si te descuidas.

Mención especial merece el primer arco de la saga, donde The Authority se enfrenta primero a los Vengadores y luego a todo el universo Marvel creado por Jack Kirby. Con otros nombres y otras actitudes mucho más chulescas, violentas y cínicas. Esta saga comprende los números 13 a 17 de la serie y merece la pena revisitarla solo para ver como Millar y Quitely realizan su muy particular visión de todo el Universo Marvel, del que poco después serian parte fundamental, el primero a traves de los Ultimates y el segundo junto con Morrison en los New X-Men.

Aunque la etapa empieza de manera espectacular con ese arco, se va diluyendo poco a poco debido a los cambios de dibujante y termina convirtiéndose en una serie más entre tantas. Cada aparición de Quitely vale su peso en oro pero su falta de constancia es desesperante. Simplemente no esta hecho para entregas mensuales, algo que todos sufriremos en los X-men. Aún así, una etapa digna e interesante de dos autores a punto de ser los reyes de bastos en la baraja del cómic americano. Eso sí, Millar no desperdicia la oportunidad de dejar su sello en la página final de su etapa:

– ¿Crees que al final hemos marcado alguna diferencia?
– Dios, sí. ¿Bromeas? Incluso con toda la mierda que nos ha arrojando encima hemos cambiado completamente todo el panorama en los últimos doce meses. Los superhéroes andan de manera diferente. Hablan de manera diferente. Incluso la gente que no esta de acuerdo con nosotros ha terminado siguiendo nuestro camino. […] Hemos cambiado las cosas para siempre, Angie. No hay marcha atras”.

El cierre de Orgullo y Satisfacción

Se acerca diciembre y con ello el fin de la aventura llamada Orgullo y Satisfacción. Es una pena tremenda pero así es el mercado y los experimentos, que muchas veces no salen como nos gustarian.

Las historia y las razones del cierre continuan en este enlace y no se puede poner muchos peros a sus razonamientos. Haciendo números necesitaban 12.000 suscriptores y no han logrado conseguirlos. Quizá puede parecer una cifra un poco alta para nuestro mercado pero la verdad es que a 1.5€ el ejemplar parecía bastante factible llegar a esos números. Pero no, una cosa es pedirle a todo el mundo un esfuerzo puntual como cuando salió la revista, y otra muy diferente es pedir un apoyo mes tras mes a la gente. Incluso cuando se anunció el cierre hubo gente que pidió que se montara un crowfunding para salvarla. Ese crowfunding ya existe mes a mes y se llama suscripción. Pero la gente no lo ve así, necesitan un incentivo de algún tipo para soltar la pasta, concretamente algún tipo de incentivo moral.
Ya, ya, que tu y yo somos suscriptores y no hemos necesitado más incentivo que el talento de todos los artistas implicados. Ya lo sé, de lo que estoy hablando es de esas más de 30.000 personas que se han ido bajando del carro. Y es que al final, mucha de la culpa de todos estos abandonos la tiene la fuerza del hábito.

Animales de costumbres

Eso es lo que somos. Sabemos que día de la semana sale exactamente el Jueves. Ese día podemos acudir a nuestro punto de venta habitual y encontrar allí un nuevo ejemplar, semana tras semana. Una vez comprado, cada uno tiene su particular sitio de lectura. Puede ser en el metro o en el tren camino a casa o puede ser en nuestro querido trono. Seguramente sea la revista que más nos encontramos en los cuartos de baño de toda España y es que para realizar ciertos menesteres es una lectura fantásticas: dos o tres historias que no te exigen exprimir tu cerebro y a otra cosa mariposa. Al final todos son costumbres.
Orgullo y Satisfacción salía una vez al mes y ese día variaba constantemente. Siempre era el día 1, pero unas veces era lunes, otras jueves y otras domingo y eso afecta mucho a como hacemos las cosas. Porque a diferencia de una revista en papel, necesitamos descargarlos en nuestro equipo y algunos lo hacen en su portátil, otros en su ordenador de trabajo y otros en sus tabletas. Y dependiendo del día de la semana, solemos usar más unos u otros. Así que muchas veces era día 1 y por lo que sea, ese día no tenias tu medio de lectura electrónica habitual a mano y lo ibas dejando y dejando, y el día 10 o puede que incluso al mes siguiente cuando recibías el aviso de un nuevo número te acordabas de ella. Y la costumbre no se iba creando. Porque además, ¿cómo se lee OyS? ¿De una tacada? ¿Historia a historia? ¿Te puedes saltar lo que no te gusta? Es complicado.
Lo mismo para la lectura en el trono, entre que enciendes la tablet, se abre el programa de lectura y tal, pueden pasar unos segundos valiosos para la consecución de la tarea. Y ya no es lo mismo, no es lo mismo.

Realmente creo, sobre todo viendo los resultados, que todavía nos cuesta hacernos a los medios digitales. Somos muy fetichistas del papel y dar el salto a otro medio nos cuesta horrores. Por poner mi propio ejemplo, cada día que pasa leo más y más en pantallas, pero cuando pillo papel es una sensación de satisfacción que ninguna pantallita puede simular.

Aún así 40 números

Que nos quiten lo bailao. Van a ser 40 números más algunos especiales bastante interesantes que han sido toda una delicia. Cuando llegue el momento del cierre repasaremos un poco cuales han sido sus mejores series porque ha habido mucha canela de la buena. Pero esta claro que con esos números la cosa no da más de sí.Que la revista podría seguir con menos suscriptores pues hombre, por poder claro que se puede. Pero me parece lo más correcto del mundo que se quiera remunerar de una manera justo a todas los colaboradores en la misma. Es lo mínimo que se le puede pedir a una publicación profesional, porque de lo contrario es una cosa hecha por aficionados por amor al arte. Y la gente que hace esta revista son profesionales como la copa de un pino y se merecen un salario justo y mucho más.

Queda muy poco pero habrá que intentar disfrutarlo mientras nos dure.

Visionando el trailer de los Nuevos Mutantes

Ven y siéntate, tenemos que hablar. No, no me pasa nada. Es que ha surgido un tema importante y tenemos que ver que hacemos al respecto. Tenemos que hablar del trailer de los Nuevos Mutantes.

Antes de nada, vamos a aprovechar que estamos en el siglo XXI y veamos el trailer antes de decir una sola palabra sobre él.

Recordad, es solo un trailer, luego la película puede ser algo completamente diferente, no juzguéis el libro por la tapa, etc, etc. Una vez hecho el disclaimer…

¿Los Nuevos Mutantes una película de terror? ¿Los Nuevos Mutantes? Bueno, no es el que el cómic en el que se basa haya sido ajeno al genero. El inicio de la etapa de Claremont y Sienkiewicz en la serie contaba como el grupo se enfrentaba al Oso Mistico, un ser aterrador que a punto esta de acabar con la vida de varios de ellos. El dibujo de Sienkiewicz, totalmente desatado a su llegada la serie, daba un tono aterrador a toda la historia y la convertía en una autentica pesadilla.

Mucha gente, entre las que me incluyo, esta intuyendo que es en esta saga en la que va a estar basada la película porque es lo más cercano a una historia de terror que ha tenido el cómic. Aunque la saga en la que Warlock viene a la Tierra y el Magus intenta acabar con su vida también tiene lo suyo. ¡Seria un películón! Pero lo dicho, que esto parece el Oso Místico.

El tema es, ¿es posible hacer una película normal de los Nuevos Mutantes? Y con normal nos referimos a una más convencional, con los jóvenes yendo a la escuela, haciendo novillos, enfrentándose alos pupilos del Club Fuego Infernal, ese tipo de cosas. Pues por poder, se podría. Pero la verdad es que las película de los X-Men de la Fox han dejado prácticamente estéril este terreno. Gran parte del espíritu de los Nuevos Mutantes ya se encuentra en lo rodado. No demasiado bien captado, es cierto, pero ahí esta en menor o mayor medida. Hacer otra historia de jovencitos que tienen que aprender a usar sus poderes cuando ya has hecho Primera Clase no parece demasiado prometedor.

Aún así yo quería ver una película de verdad de los Nuevos Mutantes como el que más. Ver a Illyana, a Dani o a Rahne en el trailer me estremecee de emoción. Pero por ahora parece que han tomado prestados los nombres y el aspecto porque estos más que mutantes, parecen el típico grupo de chavales que van directos a una carnicería. Que a lo mejor esas apariciones espectrales son manifestaciones de los poderes de Danielle, pero la verdad es que esto parece un haunted house de los de toda la vida.

A mi lo que me llama la atención especialmente es que la Fox decida que lo superheroico esta acabado para ellos y empiecen a explorar otro tipo de géneros con no demasiado relación con el material original. Porque lo que muestra el trailer es que pueden ser los Nuevos Mutantes como Los Chicos de La Avenida de la Muerte. Con los Nuevos Mutantes se pueden hacer muchísimas cosas y esto parece un desperdicio para con los personajes. Pero es que la Fox esta especializándose en tirar a los personajes a la basura, como ya ha demostrado en repetidas ocasiones con los 4 Fantásticos

Por favor, que sea el oso Místico, por favor, por favor, por favor. No quiero imaginarme saliendo del cine y que hayan desaprovechado a unos personajes a los que quiero tanto.

Chew

Esta es la típica serie de la que te hablan los amigos recomendándote todo el rato que le eches un vistazo y tu les dices que sí, que lo harás en cuando tengas un rato libre. Eso suele pasar cuando la pila de lectura te deja un respiro, pero entonces le echas un vistazo, ella te devuelve la mirada y tras saber lo que es el abismo no tienes otra que irlo dejando y dejando acumulando más y más polvo en la pila. Y es una autentica pena porque buscando un hueco para poder leer los primeros tomos de la serie resulta que es bastante divertida. Vamos con un breve comentario sobre la serie.

Chew es la historia de un peculiar agente de policía llamado Tony Chu que sufre de cibopatía. Supongo que todos ya sabéis de sobra lo que es, pero por si acaso alguno no termina de caer, la cibopatía es la habilidad de recibir sensaciones psíquicas de todo aquello que mastica. Por poner un ejemplo, un mordisco a un filete de pescado le hace percibir toda la vida del animal, desde que nace hasta que muerde el anzuelo, y es descuartizado y frito para ser servido como comida. Debido a eso, nuestro protagonista lo único que se atreve a comer es la remolacha que por extraño que pueda parecer es lo único que no le transmite nada de nada. Se ve que las remolachas son las únicas plantas de todo el mundo vegetal que no tienen que sufrir.
Aunque esta habilidad para comer es nefasta para su hábitos alimenticios es toda una bendición para poder realizar trabajos detectivescos ya que con morder a cualquier sospechoso puede averiguar absolutamente todo sobre él. El problema es que a veces no hay sospechoso a mano y hay que echar manos de las víctimas y pegar un muerdo a ese cadáver medio putrefacto como que no es lo más recomendable para la salud.
La obsesión malsana por la comida rodea todos los elementos de la serie. En este particular universo comerciar y sobre todo comer cualquier tipo de aves esta totalmente prohibido debido a un terrible gripe aviar que ocurrió en el pasado . Esto hace que exista todo un mercado negro basado en el trafico ilegal de sobre todo carne de pollo lo que ha llevado a la policía a crear una división especial para atrapar a estos peligrosos contrabandistas y que es justo donde nuestro héroe encajara como un guante. En este mundo donde todo gira en torno a lo que cada uno se lleva al estomago, nuestro detective se ira enfrentado a todo tipo de casos y delincuentes que también cuenta con algún tipo de poder relacionado de la comida a cada cual más demencial. Todo, absolutamente todo, gira en torno a lo que una se lleva a la boca. Ya lo dice el titulo… ¡mastica!

Chew es una serie ante sobre todo muy divertida. Esta contada de una manera muy desenfada, con un dibujo que se acerca mucho a la caricatura pero de gran trazo y con un gran nivel de detalle.
Cada arco argumental es todo un delirio de situaciones absurdas, estomagantes y llevadas hasta el delirio más absurdo, pero contado de una manera deliciosa y que se disfruta una barbaridad. Aún me quedan unos cuantos tomos por leer algo que me hace enormemente muy feliz ya que me queda muchísimo por digerir.

Eso es todo como primera aproximación a la serie ya que seguramente la mayoría la habréis leído y os sonara a vieja. Esta serie se empezó a publicar en 2009…¡es posible que alguno de vosotros no hubierais ni nacido aún cuando se empezó a publicarse! Lo dicho, hincadle el diente cuando podáis.

Wonder Woman

Seguimos repasando esos estrenos veraniegos de lo que no pudimos hablar durante las vacaciones. La semana pasada le tocó a Spiderman Homecoming, esta semana hablamos del otro gran blockbuster del verano.

Como Wonder Woman es una película de las denominadas de origen no sé si contar algo del argumento que no sepamos todos o al menos los que se hayan leído algunos de los tebeos. Venga, muy rápidamente, Diana crece en Themyscira donde las amazonas de la isla le van enseñando a ser la mejor guerrera posible. Su vida es muy tranquila y apacible hasta que la primera guerra mundial irrumpe en sus vidas de las manos de Steve Trevor, un aviador que es derribado, estrellando su nave en la isla. Ante las visiones de guerra y con la sospecha de que Ares se encuentra detrás de la gran guerra, Diana decide abandonar su paraíso para ir al mundo de los hombres y patear el culo de Ares… Ahora que lo he escrito me parece realmente un argumento muy simple, pero bueno, la mayoría de historias de origenes son de un corte similar.

Wonder Woman forma, junto con Batman y Superman, la llamada Trinidad del universo DC. Son los personajes más importantes de la editorial, siempre han tenido cierto respaldo en las ventas y hace muchos años que lograron trascender las páginas de los cómics para ser conocidos por gente que jamás se ha acercado a los tebeos. El problema de siempre es que DC nunca ha tratado a la Amazona como se merece, dejando este tema de la Trinidad como algo más cosmético que otra cosa. A Superman y Batman le han dado película tras película, algunas de ellas muy buenas y otras bastante malas. Esto último no les ha frenado para seguir apostando por ellos en la gran pantalla y seguir rodando una y otra vez. Sin embargo a la amazona le han denegado siempre su sitio entre los grandes y año tras año se oían rumores, intenciones, posibles directores, amagos de inicio de rodaje, pero nada de nada. Hasta que hemos llegado a 2017 y el árbol se ha caído de maduro. Curiosamente ha sido en Batman vs Superman donde el personaje en los muy pocos minutos que le han dado robaba todo el protagonismo de la cinta a la pareja protagonista. Ya no había más excusas posible, tenía que haber película de la amazona y cuando más temprano mejor.

Aunque después de verla las sensaciones son un poco contradictorias. Bien porque por fin se ha hecho una película del personaje como se merecía, pero mal porque no se ha explotado todo lo que tenía que dar de sí. He leído muchas varias criticas decepcionadas porque la película no es toda lo feminista que tendría que haber sido y efectivamente, en ese terreno no se han atrevido a hacer gran cosa. A mi me extrañaba mucho que DC/Warner pasara de cero a cien en este tema, es decir, de negarle el pan y la sal en la gran pantalla a de repente meter una historia con todo lo que implica el personaje. Hubiera sido maravilloso y estupendo pero han decidido ir con pies de plomo y hacer una historia típica y tópica de cualquier personaje que da sus primeros pasos en el mundo de los mortales.

Así que en realidad la película no pasa de correcta, con dos o tres momentos interesantes pero poco más. Es alucinante ver a Diana salir de las trincheras y dirigirse al frente enemigo dispuesta a arrasar con todo lo que se le ponga por delante. Pero es muy triste penar que en esas escenas es donde se muestra únicamente reside toda la fuerza del personaje, en las escenas de acción. El resto simplemente es dejarse llevar hasta la siguiente escena, sin plantearse gran cosa de lo que esta pasando ni del lugar que ocupan las mujeres en la guerra.

Pero es que o se hacia de una vez por todas la película o seguiríamos en las mismas de siempre, esperando a que le dieran su huequecito en el cine. Y por fin lo tiene y eso es lo más importante de todo. Las cifras de taquilla han sido bastantes buenas y ya hay luz verde para rodar una segunda parte. Ahí es donde todos esperamos que el personaje de el do de pecho y demuestra por fin de lo que es capaz. Porque tras lo recaudado todos esperamos cierto nivel de manos libres en su directora para hacer algo más cercano a la esencia del personaje, no simplemente quedarse en los mamporros y en las espectaculares cabriolas.

Así que como película, bien, normalita pero bien. Te entretiene pero te deja con ganas de mucho más. En la segunda parte no hay excusa que valga, por mucho que la Warner toque las narices. O la hacen como se tiene que hacer o se pueden ir al infierno

Airboy

Extraña miniserie de cuatro números publicada en 2015 por Image y que a saber si nadie se atreverá a publicarla por estos lares. Entre que el personaje tiene nulo tirón y que la obra es una autentica ida de olla va a estar complicada la cosa.

Aprovechando que Airboy es un personaje que llva formando parte del dominio público desde hace mucho tiempo Eric Stephenson, editor de Image, le encarga a James Robinson una serie para preparar su relanzamiento. Para un autor de la talla de Robinson no debería haber ningún problema pero resulta que en estos momentos se encuentra inmerso en una enorme crisis creativa y no tiene ni idea de que tipo de historia puede escribir. Odia profundamente al personaje y lo único que le convence es que Stephenson le va a pagar lo mismo que le pagan en DC y eso son palabras mayores.
Tras aceptar el encargo y darle vueltas y más vueltas no se le ocurre ninguna historia, no tiene ninguna idea, esta completamente en blanco. Su mujer le propone que se reúna con el dibujante, Greg Hinkle, a ver si entre ambos se les ocurre algo. Los dos se encierran en un motel con varios folios en blanco y predispuestos a salir de allí con un tebeo decente. Pero nada de nada, el bloqueo es absoluto. Habra que recurrir a las drogas a ver si asi se les ocurre algo. Pero para conseguir drogas hay que visitar malos garitos, con bebidas de garrofón y con todo tipo de putas. La cosa no tarda en desmadrarse de mala y no tiene pinta de acabar nada bien. Sobre todo cuando de la nada se se les aparece Airboy en carne y hueso…

Sí, el cómic va de eso, de verdad. James Robinson narra en primera persona el proceso que le lleva a deambular de un lado a otro mientras intenta escribir una historia con un personaje que no le motiva en absoluto, así que en vez de contar lo que tenía que contar se dedica a escribir una autentica ida de olla. Es un cómic muy gamberro, con muchas drogas, mucho sexo y muchos penes, todo muy bien pensado para intentar incomodar al lector lo máximo posible. Es un cómic donde prima lo metareferencial, sobre todo a raíz de la aparición de Airboy como un personaje del mundo real y su visión que tiene de nuestro mundo y de lo sordido que le resulta. ¿Para esto ganó una guerra?

La parte más interesante de la obra para servidor es cuando James Robinson va comentado como se siente y como algunas de sus obras han hecho un gran daño a su carrera. Le dedica un dialogo en especial a la adaptación al cine de la liga de los Hombres Extraordinarios, algo que parece le dejo bastante tocado. El problema es que no se sabe cuanto de esto es real y cuanto ficción, pero las palabras que Robison pone en su propia boca cuando habla de su trabajo parecen bastante fieles a la realidad, aunque quien sabe.

El dibujante, Greg Hinkle, hace un trabajo inmeso tanto plasmando el presente como la época de Airboy. Aunque no sé si eso de dibujarse el pene enormemente grande es cosa suya o un chiste de Robinson. Sea como sea, es un tipo con un gran talento y ahora mismo esta haciendo otra obra en Image llamada Black Cloud que tiene una pinta estupenda. Habrá que echarle un ojo.

Una obra muy divertida, muy gamberra y en general muy ida de olla toda. La verdad es que no tiene sentido, ni razón de ser ni al final extraes ningún tipo de conclusión, pero te lo pasas fantásticamente bien leyéndola. Una autentica Rareza.

Imperio Secreto. Para este viaje…

Último post (espero) sobre Imperio Secreto. Ya me he leído todos los números de la serie principal y puedo emitir una opinión al respecto. Pues bien, mi veredicto es…

Pues no me gustado. Menuda sorpresa, ¿eh? Sobre todo cuando ya empece a mirarla con muy malos ojos antes de empezar a leerla. Cuando uno va con malas ideas preconcebidas es muy complicado quitárselas de encima. Pero mirad, esta serie aún se esta publicando aquí y seguro que hay gente que la esta disfrutando de verdad así que en vez de analizar la serie y echar mierda, sobre todo al dibujante que han elegido, voy a hacer otra cosa. Vamos a hablar de el porqué de toda esta saga.

Buscando documentación para un cómic de los 70 me encontré con unas declaraciones de un autor, por desgracia no recuerdo quien era, que comentaba que existía una especie de acuerdo tácito en la industria según el cual se podía repetir la misma historia una vez cada cuatro años. ¿Por qué ese periodo de tiempo tan concreto? Porque era el tiempo en que estimaban que se renovaba el fandom completamente y para los nuevos lectores serian historias completamente novedosas. No daban ninguna explicación más de porque exactamente cuatro años y no cinco o de donde habían sacado ese dato. Da igual, lo importante aquí es que ya entonces rondaba la idea de que se podían repetir historias pasado un tiempo prudencial.

Evidentemente, todos los autores deberían intentar ser originales y contar nuevas historias, pero cuando tienes unas fechas de entregas mensuales y se están publicando más de 100 tebeos del mismo genero al mes, digamos que no siempre te viene la musa. A mi tampoco me gusta, pero a veces Spiderman tiene que pelear con el Rino por decimo tercera vez porque no queda otra.

Pero aquello era en los 70, ahora en el siglo XXI y concretamente en estos días en los que vivimos, ese periodo de tiempo parece haber bajado bastante, no sabría concretar cuanto pero digamos que rondado 1-2 años. En los tiempos de internet y las redes sociales, cualquier cosa de ayer mismo ya parece algo de un pasado muy lejano.

Todo este rollo, que me ha quedado demasiado largo ahora que lo veo escrito, viene a que este Imperio Secreto es la misma historia que las recientes Secret Wars. Mediante el uso de algo magico/cosmico/comoloquierasllamar un personaje de toda la vida se ha hecho con todo con el control del universo Marvel y los héroes deben luchar desde la resistencia para derrocarle. La gran novedad es que aquí es un héroe mientras que en Secret Wars era un villano. Pero al final, es lo mismo, porque nuestro héroe se ha convertido en uno de los peores villanos posible.

Si no has leído este tipo de historias, si no las conoces, pues mola ver como los héroes las pasan putas y luchan para poder sobrevivir. El problema es que servidor es perro viejo y se ha leído una cuantas de estas ya, encima teniendo muy fresco en la memoria el anterior evento. Para los nuevos lectores pues esta bien, de verdad, pero… ¿esta gente tiene nuevos lectores? Porque las cifras de venta que nos vienen de USA no indican que haya muchos de esos en el horizonte, ni que las películas por muy chulas que sean esten atrayendo a nadie hacia la lectura. Así que, ¿para quienes hacen realmente estos cómics?

Pues nada, no os quiero spoilear al final pero… ¿de verdad se puede spoilear lo que todos sabemos que va a pasar? Lo peor es la sensación de otro evento que quedara olvidado en menos de lo que canta un gallo. Y para este viaje la verdad, no hacían falta tantas alforjas.

Authority de Ellis y Hitch

La semana pasada comentaron que era necesario mencionar Authority a la hora de hablar de los Ultimates y efectivamente, tenía toda la razón del mundo. Aunque tenía pensado hacerlo en un solo post, su relectura me ha llevado a hacerlo en dos partes porque he notado diferencias significativas entre los duos creativos que se hicieron cargo del primer volumen de esta colección.

Warren Ellis cuenta que fueron tres motivos los que le llevaron a la creación de Authority. El primero, quizá el más importante, es que Stormwatch estaba vendiendo entre muy poco y nada, por lo que un número 1, con otro hombre y personajes nuevos añadidos a los antiguos le daría un fuerte empujón a las ventas. El segundo es que dentro de Wildstorm estaban encantados con el trabajo que estaba haciendo para ellos y aunque no vendiera demasiado querían que siguiera asociados con ellos de la manera que fuera. Y la tercera es Brian Hitch, del que ahora hablaremos.

De esta manera en 1999 aparece el primer número de Authority, escrito por Warren Ellis y dibujado por Brian Hitch. Su estancia solo iba a durar 12 números, pero lo iban a dar absolutamente todo en tan corto espacio de tiempo, dejando una gran huella.

Todo lo que se cuenta en Authority viene heredado de Stormwatch (a la que dedicare un post más adelante). No solo cuenta con los mismos personajes y algunos de sus argumentos, también con su dibujante. Hitch lleva trabajando para Marvel y su división británica unos cuantos años, pero sin destacar demasiado y sin quitarse la etiqueta de clon de Alan Davis. Es en Stormwatch cuando empieza a salir del capullo y a dar las primeras muestras de que puede explorar otros caminos diferentes a los de su “maestro”, muchos más arriesgados y sobre todo espectaculares. Esta eclosión anima a Ellis a ampliar sus miras, a narrar historias más grandes que la vida misma. Con los guiones adecuados, Hitch puede ser uno de los dibujantes más grandes de la época.

Ellis divide la serie en tres arcos de cuatro números cada uno en los que va enfrentado a los protagonistas a una amenaza cada vez mayor. El primer arco narra una amenaza terrorista a nivel global, lanzando a cientos de superseres contra ciudades emblemáticas de la Tierra. En la segunda, toda una realidad decide invadir nuestro planeta. Y en la tercera y definitiva, una nave extraterrestre de tamaño inimaginable y a la que se refieren como Dios, viene a arrasar toda la vida existente.

Aunque en el fondo los tres arcos son básicamente el mismo, la sensación de amenaza es creciente, de tal manera que parece imposible enfrentar al grupo a algo más peligroso y de mayor entidad que el “enemigo” de su último arco. Es posible que por eso Ellis decidiera abandonar la serie, porque ya no había una historia más grande que contar.

Pero la serie no es solo escenas grandilocuentes de acción y un despliegue espectacular de superpoderes. Ellis hace que sus personajes interactúen constantemente entre ellos y les lleva a contarnos que es lo que sienten, como son y como han llegado a esa situación. Son prácticamente dioses, pero Ellis dedica mucha de sus páginas a convertirlos en seres humanos, algo que hace que el contraste a la hora de verlos en acción sea espeluzante.

El dibujo de toda la serie solo se puede calificar de espectacular. Brian Hitch parece muy motivado y aprovecha para lucirse página tras página, usando solo dobles y splash pages cuando en el guión se considera necesario, no cuando a él le da la gana, como luego hara constantemente a lo largo de su carrera. Es un Hitch casi irreconocible porque se trabaja cada viñeta una barbaridad y las llena de fondos y detalles. Puede que tenga mucho que ver en esto el entintador, Paul Neary habitual de Alan Davis, que aporta unos acabados de gran calidad y que pule algunos de los defectos que aún no ha terminado de dominar Hitch. Sea como sea, cada página es un completo áxtasis y es una maravilla poder leer una historia tan bien contada dibujada de esta manera.

El final de su etapa llega con el fin del siglo XX. Ellis quiere indicar que hasta ahí han llegado los superheroes y que una nueva época se abre desde ese momento. Es posible que Ellis no tenga nada más que contar con estos personajes y que Hitch este exhausto de haber hecho un trabajo tan exigente. Dos monstruos que en esos momentos aún no eran tan conocidos serán los encargados de continuar la serie: Mark MIllar y Frank Quitely. Y aunque entonces pareciera imposible, serán capaces de llevar un paso más allá todo lo realizado hasta ahora. Pero de eso hablaremos la semana que viene.

Universe!

Como la semana pasada hicimos la gracia con Monteys, es de justicia dedicarle hoy un post a su último y puede que mejor tebeo hecho jamás. Aunque la verdad, hablando de Monteys esto es algo complicado porque todo lo que hace es demasiado bueno, y esto no podía ser una excepción.

Universe! es un tebeo muy peculiar por una serie de circunstancias varias. La primera es que es un tebeo digital. Es decir, sólo se publica en internet. Así que la única manera de leerlo es en una pantallita como esta a la que estas mirando ahora mismo. A ser posible que sea un poquito grande para poder disfrutar el dibujo como se merece, la pantalla del móvil no le hace justicia.

La segunda es el precio. Venga, piensa un número, ell que quieras. ¿Ya? ¡Pues eso es lo que vale! Pagas lo que tu quieras o lo que pienses que Monteys se merece. No, esto último no, que se merece todo el oro del mundo. Lo que se quiera o lo que se pueda, incluso ese número que va antes del 1. Pero por favor, ¡dadle argo!

La tercera es por la temática. Es un cómic de ciencia ficción pura y dura. Aunque al principio existe un pequeño tono humorístico, se va alejando poco a poco de él a medida que va publicando números hasta llegar al drama más absoluto de los últimos números. Vamos, que esto no es uno de esos tebeos de reír, sino de pensar y maravillarse.

La cuarta es porque si todo lo anterior no fuera como es, este tebeo no existiría. Si Monteys tuviera que publicar en papel regularmente seguramente no podría hacerlo. Entre número pasa un tiempo indefinido de publicación, por lo que aunque sea una serie supuestamente regular, aparece cuando a Monteys le viene la inspiración, las ganas o el tiempo libre.

También hacerlo así implica unos gastos mínimos para la “editorial” por lo que puede permitirse poner un precio libre al tebeo. En otras circunstancias posiblemente no hubiera pasado del número 1 debido a los gastos de edición y no sabemos que cifras de venta. Pero así, de esta manera, esto puede seguir siempre que Montey quiera. ¡Y tiene que querer! ¡Y si no quiere que quiera!

¿Y de que van las historias? Pues de viajes en el tiempo, robots inteligentes, razas alienígenas y muchas más maravillas que no quiero desvelar para no chafar la historia. Son historias muy bien pensadas, maravillosamente narradas y extraordinariamente dibujadas. El uso del color es espectacular y sirve para deleitarse un buen rato en cada página. Ciencia ficción, de la buena y de la mejor. Parece como si Monteys llevara escritos 500 tebeos de este genero para llegar a este nivel de calidad. Obra maestra.

En la tableta llevo siempre los 5 números publicados hasta ahora. Los tebeos los suelo tener organizados en carpetas para ir leyéndolos según me apetezca. Sin embargo estos los tengo en la carpeta principal, a plena vista cada vez que abro la aplicación de lectura. No suelo hacerles caso, simplemente miro las portadas, que es algo que me reconforta. A veces, cuando termino de leer algo y me quedan aún unos minutos de viaje para llegar a casa, abro un número al azar de Universe y vuelvo a disfrutarlos casi como si fuera la primera vez. No sé cuantas veces me los he leído ya y no sé cuantas me quedan por leer. Es uno de esos pequeños placeres de la vida.

Id ahora mismo a la página del Comic Sindicate y haceros con el tomo, ¡estais tardando!