Abril 29, 2008
Ni grande, ni pequeño, ni mediano, ni...
Sí, otro post más sobre el tamaño, porque digan lo que digan el tamaño importa. Ni tu ni yo los queríamos volver a leer, pero es que esta vez me ha tocado la fibra sensible. Editores del mundo, ¡así no!
Como me ha dolido lo del Clásicos Mad. Era una de mis compras más esperadas para el Salón, en el top 5, muy arriba. Después del tremendo fiasco de la revista este era el material que todos estábamos esperando y a Planeta no se le ocurre otra cosa que publicarlo en... ¡pequeño! ¿Pero por quéééééééééééééééééééééééééééééé? ¿Es que acaso iba destinado al mismo lector se degusta las miniaturas superheróicas? Pues no ¿Y que me decís de esas enormes páginas llenas de todo tipo de detalles y esas líneas interminables de dialogos? ¿Cómo es posible que se puedan apreciar a este tamaño? Hay miedo, mucho miedo a publicar este tipo de material. Ya paso con el material de la EC, que ya podía ser todo lo bueno que fuera que o pequeño o nada y este no iba a ser menos. Algunos clásicos como Terry o Rip Kirby con su tapa dura y otros, pues de esta manera, los hermanitos pobres. Yo la verdad es que albergaba ciertas esperanzas en que se hiciera una buena edición con esto, total, si sacan absolutes a saco y tapas duras para cualquier cosa, que menos que una cosa decentita para unos clásicos de este calibre. Y para quien no tenga claro cual es el tamaño que debería tener, no, no es comic book, es formato revista. Así que doble tropelia, es una edición mini-mini. ¡Así no!
Aún aceptando mini como animal de compañía habría que ponerle cierto sentido común a este formato. ¿Tiene sentido pagar más de 20€ por una de estas cosas canijas? ¿A partir de que precio deberíamos empezar a exigir un producto superior? Aquí es donde entra el caso Flash de Waid, otra de esas cosas que me ha dolido en el alma. 24€ por 464 páginas... ¡24€! Es que duele se mire por donde se mire. Por un lado si miramos al Detective Marciano, que con el mismo formato y el mismo numero de páginas costaba 19,95€, ¡4€ menos! Y eso que se supone que el Flash tiene mayores expectativas de ventas que el marciano, por lo que podemos decir que nos están dando un tratamiento digno de un yonki: ¿quieres tu droga? ¡Pues paga!
Y mirándolo por otro lado, son 4000 de las antiguas pesetas. Yo pagaría gustosamente 1€ más, le quitaría 64 páginas y le pondría tapa dura. De esta manera pasaríamos de la edición al peso de Flash a una edición de lujo como la del Batman El Largo Halloween, de la misma Planeta. Así sí que estaría feliz y contento y soltaría mis euros pegando saltos de alegria. Pero no, al peso, como si esto fuera un mercadillo. ¡Así no!
El problema es que ahora mismo ser editor y meter un clavo a la mínima parece estar unido. Si a mi me dejaran serlo mismo lo primero que haría es subir todos los precios a ver hasta que punto esta dispuesta la gente a soltar pasta. Dicho esto, saltemos de editorial, concretamente a Dolmen, que a anunciado la edición de Meteoro a 19,95€ las 294 páginas en el primero y 339 en el segundo. ¡Leñes! Mira que ya era un poco subidito de precio el Lamu o el Maisson Ikoku, 12€ por 400 páginas, pero es que esto ya se sale. ¡Ni que llevara tapa dura! Ah, sí, que la lleva, no me diga más, barra libre. Esta claro que es una edición destinada únicamente a los talluditos (pero muy talluditos) o para aquel que salga flipando en colores con la película de los Wacho-wacho. Pero leamos lo que tiene que decir su editor al respecto del precio:
“creo que el precio no es exagerado visto los precios del mercado para otras obras y además pondremos sobrecubiertas”
Pues poniendo sobrecubiertas y viendo como esta el mercado yo también lo haría. ¿Que lo puedo sacar más caro y me lo van a comprar igual? Pues adelante. La ley de la oferta y de la demanda al revés, pero es lo que tiene tratar con nosotros, aprendices de yonkis, que solo queremos la droga cortada como sea. ¡Así no!
Pero atentos todos. ¡Hay una caso muchísimo peor! Hay una editorial sin escrúpulos que esta dispuesta a hacer lo que sea para que compremos sus tebeos: la pérfida Panini.
Atención que lo que viene ahora es de órdago. Sentaos bien y agarraos fuerte que de la impresión os vais a caer redondo. Panini ha anunciado una nueva línea llamada Marvel Gold en la que... no me atrevo a decirlo... en la que... dame fuerzas señor... en la que... ¡los tebeos van a salir publicados a su tamaño! Madre mía del amor hermoso, que el señor se apiade de nosotros. Pero aún hay más. No contentos con cometer esa atrocidad, van a sacarlos a... ¡COLOR! ¡Qué vergüenza! ¡Cuánto degenerado suelto! ¿A esto ha llegado nuestra sociedad? ¿A permitir esta clase de monstruosidades? Por favor, que las fuerzas del ordén intervenga inmediatamente y expulsen de este país al señor Viturtia y a su nuevo hombre de paja el señor Clemente y que no les dejen volver nunca más. ¡Así sí qué no!
Abril 28, 2008
Un respeto a los que chochean
A petición popular desde el blog de Adlo (bueno, solo fue Juanmito, pero a mi me vale), las infortunadas declaraciones de Moebius poniendo a parir esa cosa llamada manga.
"El manga es una máquina de guerra sin escrúpulos. Ha dividido el mundo en segmentos de mercado y se está aprovechando de la debilidad de los jóvenes. Es un chicle mental, atrae pero destruye el cerebro. Y, lo que es peor, mina la libertad de los dibujantes, poniéndolos al servicio de los intereses imperialistas de su país. Lo peor de todo es que no hay forma de pararlo. Haría falta una tercera bomba atómica"
Eso de la bomba atómica es una broma que he gastado alguna que otra vez con los amigos. Normalmente referida a algún grupo musical tipo Hombres G y su cohorte de fans. La idea era aprovechar que estaban todos reunidos en el mismo sitio y erradicado el problema de una vez por todas. Era y es una broma bastante estúpida, a veces nos hacía gracia, o veces no. Pero era una cosa entre amigos y de ese ámbito no solía salir. Leerle en una entrevista realizada por un autor serio suena bastante atroz y le hace a uno dudar bastante del tono de la entrevista. En los comentarios de Adlo dudan de la veracidad de la misma y yo me planteo si la estaban haciendo en un bar y con cuantas copas encima, lo que daría una explicación pausible a todo. De todas maneras, no resultan especialmente sorprendente sus palabras. Ni es la primera vez que oigo cosas similar, y lo siento mucho pero me parece opiniones dignas de un abuelo gaga. Si yo llevara toda mi vida apegado a unas ideas y de repente irrumpiera en mi vida algo tan extraño y sobre todo tan exótico como puede ser el manga me asustaría y echaría pestes de todo. Le ha pasado a Ibañez, le ha pasado a Uderzo y le pasara a alguno otro más.
La primera vez que escuche algo semejante fue en aquel salón del cómic de puerta de Toledo en Madrid, hace ya 14 años. Entonces lo más era Akira, Dragon Ball estaba en todo su apogeo y los otakus soñaban con ver algún día publicado Evangelion. En una de las mesas redondas un intelocutor, al que no recuerdo bien, proclamaba que el manga iba a acabar con los tebeos tal y como conocemos. El mismo rollo del mundillo se acaba de todos los salones. A continuación había una mesa redonda sobre esa cosa llamada amor... digo manga y que estuvo tan abarrotada que no hubo sillas para todos, cuando en las anteriores había de sobra para cuatro o cinco charlas, y menos mal que el tema estaba todavía en bragas, que sino... Pero la visión catastrofista ya estaba ahí, y la verdad es que fue bastante acertada como se puede ver en todas las librerías de nuestro país, donde las estanterías están abarrotadas por mangas que han arrebatado su sitio preferente a los superhéroes.
Aquello fue la primera vez, pero esta no sera la última. Me imagino que Moebius comparara sus trabajados dibujos con las cuatro líneas cinéticas de algún que otro manga y se le pondrá el vello de punta. Es normal, si yo fuera constructor de catedrales también miraría con desdén esos apartamentuchos. Pero cada cosa tiene su función, su momento y su belleza. Pero es curioso que sea Moebius quién diga estas cosas. ¿Sabéis que los franceses odian a muerte a los superhéroes? Seguro que si preguntábamos a unos cuantos ciudadanos franceses al azar también dejarían caer una bomba atómica sobre los Estados Unidos, por este y otros motivos más. Sin embargo un día Moebius se monto un tebeo con Stan Lee sobre... ¡Estela Plateada! La crítica francesa lo aplaudió a rabiar. ¡Aquello era arte! ¡Eso sí que era un tebeo con MAYUSCULAS! Pero no muchachos, era la misma mierda de siempre pero mucho más bonita y se la tragaron tan contentos. Supongo que con esto del manga pasara igual, que hasta que los artistas franceses no hagan manga como locos no van a decir ninguna maravilla del mismo.
De todas maneras yo no se lo tendría mucho en cuenta. Los genios que nos han regalado obras maravillosas tienen derecho a decir tres o cuatro tonterías en su vida y seguir conservando la tarjeta de salir gratis de la cárcel. Yo seguiré leyendo sus tebeos con el mismo interés que siempre ya que cualquier pintor tiene dos o tres borrones en su vida. Los tengo yo y los tienes tu, ¿no? Eso sí, a veces calladito se está más guapo.





