Un vistazo a las series de la CW

Hace ya un mes que volvieron las series del mal llamado Arrowverso (¿acaso Marvel se llama el Fantastiverso o DC el Supermanverso? No. Pues eso). Quería darle un margen de varios capítulos para ver por donde iban los tiros, pero la verdad es que no hacía falta porque estamos un poco con lo mismo de serie.

Los días de emisión de esta series son: el lunes Supergirl, el martes Flash y Legends of Tommorrow y el jueves Arrow. Alguna podría pensar que por que no echar una cada día y así tener cubierta toda la semana, pero la verdad es que la cadena no “empaqueta” las series de esta manera, sino que las pone juntos con otras de sus series buscando una especie de noche temáticas para captar a un tipo de publico determinado cada día. Aunque en realidad la CW tiene ya de por si una audiencia demasiado concreta, así que tampoco tienen que hacer muchos más esfuerzos para captar a los de siempre.

Pues en general estas nuevas temporadas de las cuatro series no han traído grandes novedades en ningún sentido. Todo se puede resumir en que la vida sigue igual y los productores y la cadena han decidido dar a su público lo que les gusta sin arriesgarse demasiado.
En Supergirl es donde la CW ha metido más sus zarpas y la ha llenado de las tramas que le gustan: Kara echa de menos al novio, a Alex se le acelera el reloj biológico y un nuevo personaje tiene que compatibilizar ser madre soltera y jefa de una megacorporación. Ah, y de vez en cuando sale Supergirl peleando contra el villano de la semana. Esta floja la verdad, más de lo habitual. Ahora mismo es la que más pereza me da, ¡incluso más que Arrow!

Flash tiene una novedad superimportante, ¡el supervillano no es un velocista! No voy a desvelar quien es aunque ya en el primer capítulo se ve el careto y si eres mínimo conocedor del universo DC sabrás quien es de sobra. Para quien no lo ubique, paciencia, ya se contara. Aquí la trama “impuesta” por la cadena es la boda de Barry e Iris, con despedidas de soltero y demás zarandajas incluidas. Y la trama superheroica me recuerda un poco a una serie que paso sin pena ni gloria llamada Alcatraz que consistía exactamente en lo mismito que esta pasando esta temporada.
Al menos es Flash, con su tono ligero y con una buena dinámica entre los personajes. Ademas, ya no esta el Harry Wells Poochie, así que todo bien.

La mejor sin lugar a dudas sigue siendo otro año mas Legends of Tomorrow. Sigue la senda iniciada en la segunda temporada y abraza la locura absoluta en cada capítulo. Aunque hay una trama general supertipica, la del boss final, el resto son viajes en el tiempo sin orden ni concierto y sin tener la más mínima idea de donde te va a llevar la serie al segundo siguiente. Además, es la que más se trabaja la dinámica entre personajes ya que los mezcla constantemente creando relaciones totalmente nuevas en cada capítulo. La locura total, la serie más divertida del momento.

Arrow también se ha CeWerizado en exceso: la vida de Oliver gira en torno a cuidar a su hijo. ¿Y qué pasa con ser Green Arrow? No, hombre, que eso es muy peligroso, a ver si me van a matar y mi hijo se queda huérfano. Mejor se lo paso a mi coleguita, que el no tiene ningún compromiso que le ate… ¿cómo? ¿una mujer? ¿un niño/a? ¡Qué me dices!
Así que la gran novedad es que ahora Oliver no lleva la capucha, sino su Coleguita Digle. Pero la verdad es que esto es solo una excusa para mandarle a otros lados a que siga repartiendo a diestro y siniestro.
La verdad es que esta serie tras cinco temporadas esta superestancada y no parece que tenga mucho más que dar de si. Que la cadena le puede dar mas de diez temporada sin problemas, pero ya hemos entrado en una rutina bastante aburrida la verdad.

Pues el resumen es ese: todo sigue como siempre. Con lo bueno que eso y con lo malo que es. Entre Flash y Legends salvan la situación, pero se esta haciendo un poco pesado seguir tantas series a la semana con tantos capítulos del montón, sobre todo cuando cada vez aparecen más tramas románticas que no aportan prácticamente nada. En fin, es nuestra droga y nos gusta, pero no es el subidón del principio. Por suerte se avecina el crossover y ahí lo suelen dar todo.

La Bicha se va a DC

Llego uno de esos momentos en la vida imposible de predecir y que nos ha dejado a todos con la boca abierta: la Bicha se va a DC. ¿Cómo ha podido pasar? ¿Y qué locuras llevará a DC? ¿Y cómo podran vivir sin él en Marvel?

Esta es una buena/mala noticia depende de los sentimientos que cada uno tenga respecto a la Bicha. Depende si te gusta/odias y si te gusta/odias Marvel o DC, que un autor de este calibre se cambie de editorial puede significar la mejor/peor noticia de la historia. Evidentemente, todo dependerá del trabajo que haga en DC, que si hace tebeos maravillosos nadie va a protestar lo más mínimo. El problema es que hará tebeos a su estilo y eso es algo que a muchos se nos atraganta mientras que a otros les encantara. En fin, es un autor que despierta odio y admiración a partes iguales.

Aunque antes de nada y dejando a un lado los gustos personales de cada uno, hay que reconocer que la Bicha ha marcado toda una época en Marvel. Aunque ha trabajado en una cantidad de títulos enorme, hay dos en concreto que han marcado un antes y un después dentro de la editorial: Ultimate Spiderman y los Vengadores. No es mi intención darle muchas vueltas a esto, así que en cuatro lineas;

Parecía imposible adaptar a los nuevos tiempos los orígenes de Spiderman, varios autores lo habian intentado antes y fracasado miserablemente, pero la Bicha lo logró de una manera extraordinaria, con una colección que atrajo muchos lectores a un personaje con el que parecía no se podía hacer nada nuevo.

En cuanto a los Vengadores. Cuando este señor empezó a escribirlos los mutantes eran los reyes del cotarro y los Vengadores se arrastraban por el fango. Ahora mirad quienes son los reyes del mango y quién esta hundido completamente en las cloacas. Pues la Bicha tuvo muchísimo que ver en todo este cambio de papeles. Ese mérito hay que dárselo a él totalmente.

Aunque esas dos han sido las más importante, son 17 años haciendo todo tiempo de series, llevando la voz cantante en los grandes eventos de la compañía y creando un estilo imitado hasta la saciedad por muchos de sus contemporáneos: el espantoso decompresive storytelling. La Marvel del siglo XXI le debe mucho a la Bicha, tanto en lo bueno como en lo malo y eso es algo que siempre hay que reconocerle.

Sin embargo hay que reconocer que en los últimos tiempos parecía algo vacío de ideas y un poco perdido en sus dos últimos grandes trabajos, Civil War II y Guardianes de la Galaxia. Son cómics bastante fallidos, sin nada interesante que contar y muy alejados de cualquiera de sus trabajos anteriores. No es de extrañar, son 17 años en la compañía, ha guionizado cientos de cómics y es imposible mantenerse a tan álto nivel después de tanto tiempo. Su tiempo en Marvel hace no mucho que pasó pero era uno de los buques insignias de la casa, así que ¡jamás iba a abandonar la editorial!

Así que aquí estamos, con la Bicha yéndose a DC. Supongo que la editorial estará esperando que haga lo mismo por ella que hizo por Marvel. Algo así como relanzar a la Liga de la Justicia como hizo con los Vengadores. ¿Y darle un lavado de cara a Superman? Y quien dice Superman ,dice Batman. ¿Y Linterna Verde? No nos olvidemos de Wonder Woman, que este es el señor que ha escrito Alias. Y Flash que, y los Nuevos Titanes porqué no… etc, etc, etc. Vaya, que la verdad lo que necesita DC es que alguién la salve de si misma, porque si de verdad va a necesitar que le relancen todo eso, aviados estamos.

¿Pero es la Bicha la persona adecuada? Pues habrá que verlo. A lo mejor el cambio de aires le sienta estupendamente bien y es capaz de darle la vuelta a todos esos personajes y recuperarlos para la causa. Ojalá. Yo solo espero que en DC no le permitan la mierda de cabezas parlantes y diálogos que no conducen a nada durante páginas y más páginas. Vamos ,que se meta el decompresive por donde le quepa. Porque si le quita eso puede hacer tebeos decentes, pero si se mete otra vez en esas porquerias… en fin… que conmigo no cuenten.

Otra cosa que me preocupa es la foto que ha colgado en su twitter, que da a entender que se esta poniendo al día con muchas cosas de DC. ¡Pero alma de cántaro! ¿Acaso no te habías leído casi todo eso antes? Porque ahí tienes unos cuantos tebeos mucho mejores que los tuyos y de los que hubieras aprendiendo una barbaridad. Pero bueno, parece que la tontuna se le ha curado a golpe de chequera. Me alegro. Ahora solo queda que cumpla como el profesional que es y haga buenos tebeos. Aunque me da, que como siempre, serán tebeos que nos gustaran/odiaremos a partes iguales.

Kingdom Come

Después de releerme el Marvels me picó la curiosidad por ver que tal había envejecido la otra obra cumbre del Alex Ross de los 90. Así que una relectura rápida para comentar a ver que tal le han sentado los años.

El argumento de Kingdom Come, al igual que el de la otra obra mencionada, es más un esbozo de ideas varias que una historia realmente planificada. Nos encontramos en un futuro del Universo DC donde los héroes de toda la vida están ya bastante mayores y han dejado paso a una nueva generación de defensores de la justicia más jóvenes pero también más violentos y sanguinarios de lo que lo fueron ellos. Su máximo representante es un tal Magog, que de una vez por todas puso fin al problema del Joker acabado con su vida. El problema es que están llevando demasiado lejos sus ansias de justicia, y una pelea entre un grupo de héroes y un villano causa un accidente que provoca más de un millón de muertos. Esto no se puede permitir y los viejos héroes volverán para meter a los jóvenes en vereda.

Para entender realmente el argumento de la obra hay que situarla en el momento en el que se publicó, los 90. Esos “jóvenes” o “nuevos” personajes son realmente una representación de todo lo malo que estaba pasando en aquella época. Magog es un sosias del Cable de Liefeld, la perfecta representación de todo lo que odiaban de aquella época. Y el resto de personajes son diseños que Alex Ross va creando si ningún orden ni concierto, porque más que tener una idea clara en mente, el dibujante se dedica a realizar diseños por el simple placer de realizarlo.

Mientras en Marvels Ross y Busiek se fijaban en el pasado y lo reverenciaban, en esta obra Ross y Waid se fijan más en el presente y en como los cómics actuales lo han estropeado todo. Es una especie de critica hacia lo que están haciendo todas las editoriales. DC incluida, pero la verdad es que se queda en tierra nadie. Empieza como una critica a los 90, luego parece ser un alegato contra el fascismo para terminar abrazando la nostalgia de los tiempos antiguos. Quiero contar varias cosas a la vez pero en realidad no cuenta ninguna bien y queda todo bastante raro.

El Alex Ross dibujante ha empeorado desde la anterior obra, mientras que el ilustrador ha mejorada. El estatismo en todas las páginas empieza ser exagerado y el uso de fotografías como modelos de los personajes excesivo. Ross es capaz de marcarse una ilustraciones preciosas dignas de ser colgadas en las paredes de un museo, pero como páginas de cómic resultan bastantes rígidas, varias de cualquier tipo de vida en sus personajes. Prefiere crear una página iconica antes que una historia con sentido y eso resiente bastante el conjunto.

Aunque Mark Waid es el guionista, realmente sigue los dictados de Ross y la verdad es que se nota muy poco su mano. Por suerte esta obra sirvió para afianzar su nombre y que pudiera encargarse de otras obras más interesantes.

A mi este Kingdom Come se me hace muy cuesta arriba hoy en día. Es tremendo pensar que esto en su día causo sensación y fue aclamado como uno de los mejores tebeos de la década, cuando simplemente brillaba por comparación, no porque fuera realmente bueno. Lo que pasa es que estábamos en unos tiempos donde en el país de los ciegos el tuerto era el rey e incluso parecía que iba a abrir el camino a una nueva generación de cómics, algo que jamás llegó a ocurrir realmente. Ross fue una sensación en el momento pero nunca fue un gran dibujante de cómics. Ilustrador, de los mejores, pero como dibujante es demasiado estático y en ocasiones acartonado.

Es un poco extraño leer estas obras fuera de los años en los que fueran creadas. No es que hayan envejecido mal, es que necesitas meterte en el contexto de esos años para entender que narices estaban intentado contar realmente. Lo dicho, cómics de otras épocas que por suerte se quedaron atrás.

Thor Ragnarok

Tercera entrega de la saga del dios nórdico y vete tu a saber que número ocupa dentro de todas la serie de películas de Marvel de estos últimos años. Que ya son un porrón, ¿eh? Y esto es un no parar, que la maquina de producir películas marvelianas sigue funcionado a todo ritmo, sobre todo porque el dinero sigue entrando a espuertas en las oficinas de Disney.

El argumento de esta película es un poco enrevesado, no por complicado sino porque no tiene claro que esta contado exactamente y se dedica a dar bandazos de un lado a otro. En principio simplemente trata de como Hela trata de conquistar Asgard y Thor y compañía entablan una feroz lucha con ella. Pero entonces, a mitad de la historia Thor se mete en medio de Planeta Hulk y cambiamos a otra película totalmente diferente. Es como si solo con Hela no tuvieran para llenar toda la historia y se le hubiera tenido que añadir mucho aderezo. Y seguramente estén en lo cierto, porque la énesima conquista de Asgard ya esta muy vista, pero mezclar eso con un poquito de Planeta Hulk y con otro poquito del Thor de Simonson, pues al menos parece una cosa bastante decente. Picas un poquito de cada plato y al final la mezcla te sale menos sosa de lo que parecia en un primer momento, pero eso no quiere decir que estes teniendo una gran comida.

La película esta polarizando bastante a sus espectadores, unos la quieren a rabiar mientras otros la odian a muerte. Esto es debido a su verdadero genero, el de comedia. Es el tono que han elegido sus responsables, seguramente muy influenciados por el éxito de la primera Guardianes de la Galaxia. Así que tenemos unos diálogos trufados de chistes, las situaciones cómicas abundan y los actores se toman la mayoría de las cosas que pasan bastante cachondeo. Es muy significativo que Hela se tire sonriendo más de media película, como si se lo estuviera pasando pipa en todo momento. Y no es la única, la interpretación de Jeff Goldblum y la de Tom Hiddleston tambien son de bastante pasotismo. Vamos, que han venido aqui a divertirse y a cobrar su cheque. La épica o la tragedia ys tal.

En mi caso la sensación ha sido muy agridulce. En momentos me he reído mucho y en otros me ha cargando mucho a lo que estaba asistendo. El exceso de chistes termina provocando indiferencia en toda la parte final de la cinta, sobre todo porque la calidad de los mismos va empeorando a marchas forzadas. Thor golpeándose con una pelota en la cara o Banner dándose el tortazo de su vida no son chistes, son tontunas. Y es que en ningún momento los guionistas tienen claro donde hay que dejar de lado el chiste para ponerse serio. Es todo, risas, risas y más risas, las escenas épicas casi que molestan, como esa en donde las Valkirias atacan a Hela que parece sacadas de otra película complemente diferente. Por no hablar de Surtur, simple marioneta despojada de toda su grandeza.

El único personaje realmente interesante de toda la cinta es la Valkiria, el único que parece que ha sufrido una tragedia real en sus carnes y que necesita afrontar el camino del héroe para volver a ser lo que era.

Curiosamente es una película que parece haber gustado mucho a los detractores de los superheroes, algo que debería ponernos la mosca detras de la oreja a los amantes del genero. A mi me ha gustado a ratos sí, a ratos no. Es la película de Schrödinger, depende de la visión del espectador para saber si es buena o no.

En general, otra película más de Marvel tirando de la formulita que esta usando para sus últimas cintas. Son divertidas y muy entretenidas, pero cada vez más intrascendentes. La segunda de los Guardianes ya pinchó en hueso y esta da demasiado bandazos en todas direcciones. No sé, me ha dejado bastante tibio. Me ha gustado pero no realmente. En fin, que no me arrepiento de haberlo visto, pero ni de broma la pondría en ningún top personal.

The Fix

Ha llegado la hora de redimir a Nick Spencer de todo lo que le están obligando a perpetrar en el universo Marvel con Imperio Secreto. Porque Nick Spencer cuando le dejan contar sus movidas es bueno, es muy bueno.

Uno de los protagonistas de esta historia decidió cuando era niño que lo que molaba en la vida era ser malo, que eso de ser bueno era como bastante rollo. Lo que pasa es que aunque los malos viven la vida a tope al final terminan pillándolos o con dos tiros entre ceja y ceja. Seguro que tiene que haber alguna manera de ser malo y que no te pillen, que seas el que tienes la sartén por el mango y nadie te pueda hacer nada. Un momento, ¿acaso a un policía corrupto alguien puede hacerle algo?

The Fix es la historia de una pareja de policías muy pero que muy corruptos. No solo es que hagan la vista gorda o trapicheen con la mercancía que incautan, es que son ellos mismos los que cometen los atracos que posteriormente se dedican a investigar. Vamos, que ellos se lo guisan y ellos se lo comen. Encima asuntos internos también esta metido en el ajo, así que barra libre absoluta para hacer todo lo que quieran. Lo que pasa es que nada es tan idílico como parece, sobre todo cuando decides vivir a todo trapo por encima de tu tren de vida. Cuando te dedicas a despilfarrar todo lo que tienes y te metes en el peligroso mundo de las apuestas, los problemas están a la vuelta de la esquina, sobre todo cuando le debes dinero a uno de los mayores psicópatas de la faz de la tierra. Es lo que tiene que ser malo, que te creces, vives a tope y en cuando te descuidas te has mezclado con gente de la peor calaña. Y aquí es donde empiezan los verdaderos problemas.

Si os habéis leído los Superiores Enemigos de Spiderman del mismo duo creador, Nick Spencer y el maravilloso Steve Lieber, pues aquí tenéis exactamente más de lo mismo, pero a lo bruto. Porque en esta serie Spencer no tiene que mantenerse dentro del margen de “para todos los públicos” y se desata completamente. No ya es que los asesinatos sean bastante violentos, que lo son, sino que las conversaciones sobre sexo son demasiado subidas de tono, pero demasiado. Vamos, se nota que el autor tenía unas ganas tremendas de poder ser todo lo gamberro que quisiera con sus personajes y aquí se ha soltado el pelo pero bien. En ocasiones resulta hasta ofensivo.

Así que solo puedo decir que la serie es muy divertida, muy gamberra y muy canalla. Es otra más de esas series protagonizadas por malhechores de Spencer que tanto queremos sus admiradores. La falta de ética de sus protagonistas es el hilo conductor de una historia que en cada número se adentra más y más en el abismo de la indecencia. ¡Y encima aparece un perro monisimo!

Si te gustan los villanos esta es tu serie. Si eres puritano huye de ella como el diablo.

Marvels

A mediados de los 90, en uno de los periodos más oscuros de las historias del cómic, Kurt Busiek y Alex Ross se marcaron una obra que es una especie de extraño anacronismo de su época. Un tebeo bien escrito y que encima estaba bien dibujado. ¡Qué cosa más extraña!

El título de esta obra es un doble juego de palabras. Por un lado se refiere a los personajes de la editorial y por otro a su significado real: Maravillas. Porque de eso trata esta historia, de las maravillas que los superhéroes han traido a nuestro mundo real… perdón, al mundo de los tebeos.

El guión en si no tiene demasiada chicha. Es la historia del universo Marvel desde el punto de vista de una persona de la calle, en este caso la de un reportero llamado Phil Sheldon. A través de sus vivencias personales y de las fotos de su cámara iremos asistiendo a momentos claves de varias décadas de tebeos Marvel. En concreto el periodo comprendido entre 1939 y 1974, desde la primera aparición de la Antorcha Humana hasta la muerte de Gwen Stacy. Aunque mi parte favorita es la llegada de Galactus a la Tierra, donde Alex Ross realiza unas splash pages narrando el enfrentamiento con los 4F y con su heraldo, Estela Plateada.

No es mi intención hacer de menos a Busiek, porque el tebeo esta bien escrito pero la verdadera fuerza de la obra se encuentra en el trabajo que Alex Ross realiza sobre esta simple idea. Apoyándose en un trabajo fotográfico previo y extremadamente exhaustivo, Ross realiza las páginas como si de postales estáticas se trataran, centrándose más en la espectacularidad de lo mostrado que en la fluidez de la historia. A Ross le importa más el resultado final a nivel visual que la estructura narrativa, pero no se entienda esto como una crítica, al contrario: es una autentica maravilla a nivel visual y merece la pena detenerse en bastante de sus páginas. Seguramente Busiek le aportó lo justo y necesario para guiar a Ross en la dirección correcta, le dió la narrativa que el dibujante ha demostrado en bastantes ocasiones que no termina de dominar.

Realmente hay que reconocer que es una obra extraña se mire con los ojos del pasado o del presente En la época en la que se publicó fue una cosa totalmente alucinante, algo marciano. Aparece en el mercado en el momento más virulento de la década, con todos esos dibujantes clones de Jim Lee, Rob Liefeld o McFarlane que no hacen más que dibujar tebeos donde la violencia es extrema y la coherencia no existe por ningún lado. En medio de un maremagnun de tebeos infumables, mal dibujados y peor narrados, aparece esta obra super respetuosa con el pasado y dibujada maravillosamente. Era justo todo lo contrario de todo lo que se estaba publicando en ese momento, un oasis en medio del desierto.

Hoy en día también resulta es extraño encontrarse con un tebeo dibujado complemente por Alex Ross. Si la memoria no me falla, solo ha dibujado otra obra completa de tanta longitud como esta, Kingdom Come. Una vez fue atrapado por la fama, empezó a centrarse más en portadas, diseños y en alguna que otra novela gráfica de la trinidad de DC. El dibujante dejó paso a la estrella.
Esta obra hizo tan famosos a Kurt Busiek y Alex Ross, que prácticamente se convirtieron en las piedras angulares del retorno a lo clásico que llegaría una vez que todo el entramado de cómics hiperviolentos se cayera por su propio peso.. Pero aún les quedaba unos años de seguir vagando por en el desierto con obras como Astrocity o Kingdom Come. De esta última hablaremos la semana que viene.

Leñadoras

Hoy traemos a esta sección una serie de Boom! Studios que ha sido muy sonada y cuyo primer arco fue publicado en España por Sapristi Cómics, un sello editorial algo diferente a lo que estamos acostumbrados.

Según cuenta la wikipedia este cómic fue creado cuando la editoria de Boom!, Shannon Walters, le pregunto a la guionista Grace Ellis si se le ocurría hacer un cómic centrado en personajes femeninos. Entre ambos dieron con una historia de un grupo de chicas en un campamento de verano que viven aventuras y luchan con todo tipo de monstruos. A estas dos autoras se les unió Brooke A. Allen para el diseño de personajes y Noelle Stevenson como escritora y ya tenemos una fenomenal serie montada.

Pues el argumento ya os lo he contado, porque básicamente es eso. Un grupo de chicas muy valientes y alocadas pasan el verano en un campamento en cuyos alrededores existen toda clase de criaturas aterradoras. Nuestras protagonistas no se estarán quietas y en todo momento saldrán a buscar aventuras y a enfrentarse a lo que haga falta para desentrañar de donde sale tanto bicho extraño. Hay un misterio que resolver y parece que un villano que desenmascarar. Es un cómic de aventuras puras y duras.

La palabra que mejor define este cómic es locura. Desde la primera página te agarra y te lleva de un lado a otro constantemente como si se tratara de una montaña rusa. Es más menos una mezcla entre el Manual de los Jóvenes Castores y Gravity Fall. Es muy divertida, muy entretenida y una lectura ideal para todas las edades. Diversión a raudales por sus cuatro costados.

Al principio iba a ser solo una serie limitada de ocho números. Pero resulta que las peticiones de los dos primeros número desbordaron sus previsiones y decidieron convertirla en serie regular. Un momento, ¿cuánto tiene que vender una serie de una editorial pequeñita para convencer a sus editores? Pues según la lista de Diamond, el número 1 vendió trece mil ejemplares y el número 2 casí diez mil ejemplares. La verdad es que no es gran cosa e incluso la editorial tiene alguna serie que vende más. Pero aquí es donde hay que saber ver el potencial de las cosas. Las buenas críticas y el entusiasmo mostrado por los fans en redes sociales les hicieron ver que esta serie seguramente venderia muy bien en sus correspondientes tomos recopilatorios. El presidente de la editorial dijo a principios de este año que habían vendido un total de 800.000 tomos recopilatorios de toda la serie. Eso es una autentica pasada se mire por donde se mire.

Así que una gran serie, con un primer arco divertidísimo y muy loco. Una lectura ideal para introducir a los jóvenes y no tan jóvenes en este mundillo tan maravilloso. Es una gran serie y espero con ganas los siguientes arcos, a ver si sigue tan entretenida como este prometedor inicio.

P.S. Anda, si me acabo de enterar que acaba de salir el segundo tomo en España, corro a comprarlo. A ver, un poquito más de publicidad, que ni me había enterado.

DC Universo Renacimiento 1

A petición de uno de nuestros queridos lectores, vamos a hacer un repaso al número de presentación de este “nuevo” universo DC que tenemos en la actualidad. Así que ya sabéis, si queréis que hable de cualquier tebeo que os interese, en los comentarios o por cualquiera de las redes sociales que tenéis en la columna de la derecha podeís hacer todas las peticiones que consideréis oportunas.

En 2016 el Nuevo 52 era cualquier cosa menos nuevo. Cuando le pones a algo la palabra nuevo en el título, estas dando a indicar que tarde o temprano será viejo y que habrá que reemplazarlo con cualquier otra cosa que sea nueva de verdad, de ahí este Renacimiento. Hoy en día cinco años son demasiados para que una de las editoriales grandes no remoce su universo de arriba a abajo. A ver si con suerte cazamos a alguno de esos lectores que nos dejaron con el anterior cambio de universo (spoiler: no, ni los recuperan ni los pierden, los tebeos los seguimos comprando los mismos de siempre).

El número empieza con una página compuesta por 9 viñetas, distribuidas en 3×3. La siguiente página tiene 4 viñetas en 2×2. 2 viñetas para siguiente y… ¿splash page? No, aún no. ¿Qué por que menciono la composición de viñetas? Porque es una pista, guiño, guiño, codazo, codazo, para lo que va a venir.

Aunque antes de seguir adelante vamos a fijarnos en quien escribe esto. ¿Alguien duda que es Geoff Johns? Pues eso, el mismo que viste y calza. El que se carga una y otra vez este universo es el que lo va a devolver a su gloria anterior… por supuesto… hasta que dentro de 5 años vuelva a reescribirlo para devolverlo a su gloria anterior.

Así que sabiendo quien lo escribe la cagada de que Wally West no existiera en el universo de New 52 cobra todo el sentido del mundo. Geoff necesitaba un gancho potente para cuando decidiera volver a empezar, así que simplemente se lo dejó fuera sabiendo que lo iba a recuperar en el siguiente ciclo de regeneraciones. No digo que lo tuviera todo planificado al milímetro, solo que se lo guardo sabiendo que en más o menos un lustro tenían que empezar otra vez a cambiarlo todo.

Atrapado en la fuerza de la velocidad Wally West es el hilo conductor de todo el número. Dando tumbos por todo el universo DC nos ira presentando los personajes que lo pueblan. La mayoría son ya viejos conocidos de todos y no hay demasiadas sorpresas matadoras, aunque se intenta forzar alguna situación un poco rocambolesca: hay tres Jokers, Superman ha muerto pero es otro, una fuerza misteriosa mata a Pandora de la misma manera que el doctor Manhattan mataba a la gente en Watchmen… uy, que me adelanto.

En todo este periplo por el universo DC hay un punto curioso y son los comentarios que hace Wally respecto a algunos eventos del pasado. “Cuando nuestros líneas temporales fueron reformadas alguién nos robó diez años, Una década fue eliminada como una pieza de Jenga. No sé exactamente cómo o porqué, pero lo cambio todo. Héroes que eran leyendas se convirtieron en novatos. Los vínculos que existían entre ellos fueron debilitados y borrados. Legados fueron destruidos. Una oscuridad de alguna parte nos había infectado”

Y que lo digas muchacho, y que lo digas.

Así que tras un breve repaso al universo DC y la emotiva vuelta de Wally, que nunca se tuvo que ir, llegamos al final del número donde volvemos a las 2 viñetas, y luego 4 y luego 9. Simetría, ¿eh? Pero atentos a la novedad porque viene una splash page donde se nos muestra a Batman con la chapa del comediante. ¡La revelación más sorprendente de toda la historia del universo DC! ¡No se la cuentes a nadie, que lo descubra por si mismo! ¡O que lo descubra por toda la publicidad que haremos donde mostraremos la chapa hasta en la sopa!

Por si no lo habéis pillado aún, el número tiene un epilogo a lo Watchmen, para que al lector le quede claro la distancia sideral que existe entre Alan Moore y Geoff Johns. Allí este último manda el mensaje de rigor: Nada acaba nunca. Pues eso, toma nota, mago chiflado loco que no quieres que mancillemos a tus personajes. Toma nota.

Resumiendo, un numero entretenido, como todo lo que Johns suele hacer, pero con ese aire de: ¿me vas a contar tú lo mal que ha sido todo lo anterior? ¿Tú? ¿El culpable de todo? ¿Y dentro de cinco años volverás a hacerlo otra vez?

Astérix en Italia

Llega una nueva entrega más de las aventuras de los galos, otra vez más escrita por Jean-Yves Ferri y dibujada por Didier Conrad. Ya se sabe lo que dice el dicho, una vez cada dos años no hace daño.

Este es el álbum número 37 de la saga y el tercero realizado por el nuevo equipo creativo. El ritmo de publicación es de un ejemplar cada dos años y me parece el adecuado para no quemar excesivamente la colección, que aunque mantiene un nivel de calidad alto, no es lo mismo que cuando la hacía Goscinny. La tirada según leo en la wikipedia, es de 2 millones en el mercado francés y 3 millones más sumando el resto de mercados. Vamos, los números estratoféricos a los que esta acostumbrada la colección.

Astérix en Italia empieza con un tema de reciente actualidad: la corrupción. Las carreteras de Italia están llenas de socavones y en el senado romano se acusa al responsable de su mantenimiento de gastarse el dinero del mantenimiento en orgías. Así que para defender su honor y demostrar que las carreteras están en buen estado, no se le ocurre otra cosa al senador que organizar una carrera de carros por toda Italia abierta a todos los pueblos de la antigüedad, ¡incluso a los barbaros! Y ese es el punto central de toda la historia, una carrera de carros por todo el país. Lo único que habrá en juego será el honor y un trofeo, o su equivalente en sextercios. Así que para este álbum tenemos argumento ligerito, ligerito.

La novedad en cuanto a los galos es que una adivina le lee mano a Obélix y le augura que se convertirá en un gran campeon a lomos de un carro alado. Así que al enterarse de la carrera se obsesiona con correrla y cuando el jefe de la aldea y el Druida presentan sus objeciones se queja amargamente de que siempre tiene que tocarle a Astérix el papel de héroe. Así que por una vez, Astérix decide ceder y que sea Obélix quien lleve la voz cantante, algo que se ve en muy rara ocasión. Esto convierte la historia en algo más desenfadado ya que Obélix sigue más su corazón y su estomago que su cabeza.

El resto de participantes vienen de todas las naciones limítrofes con el imperio romano, convirtiendo la carrera en una especie de Autos Locos. El otro elemento característico de la historia es que es un libro de viajes por Italia. Los participantes van visitando las distintas ciudades del país y se nos van mostrando como una mezcla entre el pasado y el presente pasado por el particular tamiz de la colección. Así que si eres amante de Italia, seguro que te hace gracia el viaje que hacen por todo el país.

Por lo demás, poca más historia. Un libro ligero, ligero, que se lee fácil pero que no tiene muchas más lecturas aparte de las evidentes menciones a la corrupción y la situación política en general. Aunque se intenta, falta mucha mala leche y ese genio tan brutal que desplegaba Goscinny en cada número. Pero eso es imposible, Goscinny solo había uno.

Conrad, aunque sigue en su labor de ser un clon lo más cercano a Uderzo, se le va cada vez más suelto y en ocasiones llega a superar al maestro. O al menos, logra aportar soluciones visuales diferentes a las que mostraba Uderzo y eso es de agradecer. No es que sea un gran cambio respecto a todos los álbumes anteriores, pero al menos se el dibujante echa el resto dentro de los márgenes que se le imponen.

En fin, una aventurilla más que no pasara a la historia. Lo que siempre se dice en estos casos, no esta mal pero tampoco mata.

El cine mató a la estrella del cómic

Estos días esta dando vueltas un interesante artículo sobre como el cine se comió a tu padre, a tu madre y a páginas webs de noticias de cómics en general. Es de una página llamada Pipeline Comics y aunque esta en inglés pero merece mucho la pena y el esfuerzo. Vamos a comentar unas cosillas respecto al mismo.

“El fin del gran periodismo sobre cómics” es un gran título aunque no del todo acertado. La mayoría del artículo se basa en el rediseño que ha sufrido la web antes conocida como Comic Book Resource y que ahora se ha quedado en CBR a secas. Le ha tenido que doler mucho al autor porque le da muchas vueltas al tema diseccionando la web minuciosamente. Resumiéndolo por encima, CBR ahora tiene mucho de cine y de series de televisión y muy poco o casi nada de cómic. Y hablamos de un sitio que fue santo y seña del panorama comiquero en internet, una autentica institución. Aunque, antes de nada vamos a preguntarnos…

¿Existe el periodismo sobre cómics?

Si existe a mi me cuesta una barbaridad percibirlo. Los principales sitios de noticias se dedican a hacer publicidad bastante poco disimuladas de las dos grandes editoriales. “En exclusiva las primera páginas del número 321 de Lobezno”, “Un avance del siguiente gran crossover”, “Entrevista pelotil con el mandamás de la editorial” Cuesta muchisímo encontrar alguna critica en esas webs porque saben que a la mínima se les corta el grifo de las exclusivas. Así que cuando algo malo sucede en el mundo del cómic, ¿quién se atreve a hablar de ello? Al final sitios como Bleeding Cool, que se dedica a difundir muchos rumores y unas cuantas mentiras, hacen más periodismo que el resto de sitios juntos. Y eso es un síntoma de lo mal que esta la cosa.

Luego están las interminables listas de “los 10 superhéroes más chachis”, los avances intrascendentes sobre películas “sabemos como se llama un personaje secundario de la nueva película del ratero colorado” o los “analicemos todos y cada uno de los capítulos de cualquier serie de televisión”. La mayoría es estos artículos son puro clickbait que no aportan nada. Aunque el problema principal parece ser que…

El cine y la televisión se lo comen todo

¿Qué ocurre cuando hablas de uno de los cómics del top ten de ventas de ese mismo mes? Pues que tienes un publico potencial de unas 100.000 personas, que son las que se han comprado el cómic. ¿Y si hablas del último capitulo de Flash? Pues la cosa cambia a unos 3 millones que se lo han visto. Puestos esos números sobre la mesa, si quieres tener un sitio de éxito, con millones de visitas, al que los anunciantes acudan como moscas, ¿qué haces? Hablas de algo que atrae a 100.000 o a 3.000.000 millones. La cosa esta clara, ¿no? Y las películas aún atraen mucho más. Así que si quieres montar un sitio para ganar pasta de verdad, con colaboradores a los que pagar y con algo de beneficios para poder vivir una vida decente… ¡no puedes escribir de cómics! ¡Es un error mayúsculo! Al menos eso dice el autor del artículo y la verdad es que yo tambien estoy bastante de acuerdo. Cada día que pasa, escribir de cómics es algo más minoritario y casi de nicho. Así que ante eso solo queda resistirse y…

No hablaré sobre cine

Como medida de resistencia, el dueño de Pipeline se compromete a hablar lo mínimo posible de cine y lo máximo posible de cómic. Creo que eso es un error porque la relación entre ambos medios es demasiado estrecha sobre todo en estos días. No hablo de que el cine se nutre a lo bestia de los cómics, eso se da por supuesto, sino del camino contrario, de lo que se nutren los tebeos de la gran pantalla y como están cambiado la forma de realizarlos. Me parece un error ignorar que un medio externo muy poderoso esta ejerciendo una gran influencia que lleva a que se lancen colecciones y se reboteen universos sin ton ni son, o que se preparen las historias con el punto de mira en la gran pantalla. Ahora mismo la relación comic-cine es de parasitismo total y no podemos hablar de los males que nos asolán si cerramos nuestras mentes hacia los otros medios. Así que la conclusión final es…

Lo que mola son los blogs de cómics como este

Bueno, realmente lo que dice es que si quieres triunfar en internet… ¡no hagas nada de lo que se hace en este blog! Al contrario, escribe muchos artículos cortitos y con palabras claves de esas que le gustan a google y olvídate de argumentar tus ideas y soltar tochos a tus lectores. Simplemente pon artículos como un loco y habla solo de las cosas que atraen millones de visitas a tu web, ¡olvídate de lo que a ti te gusta!

Pues como al señor de Pipeline no me queda más remedio que seguir su misma senda, aunque yo sí mirare cara a cara al cine y la televisión. ¿Os imagináis que un día me pusiera a contaros el origen de Spiderwoman o de Hulka y os ocultara que nacieron por culpa de las series de televisión de sus contrapartidas masculinas? Pues eso. En fin, periodismo comiquero, quien te visto y quien no te ve.