Un tebeo con otro nombre Returns II (y III)

Todo se iba a la mierda. Los héroes ya no eran lo que eran, las colecciones iban a la deriva, los dibujantes iban tomando poco a poco el poder. ¿ Para qué seguir comprando tebeos ?

thunderbolts1.jpg¿ Fue la Patrulla-X de Lobdell el detonante para dejar de comprar tebeos ? Pues no realmente, pero si puso otro clavo más en la tumba. Realmente no hubo ningún título, ni un momento clave en el que me dije «se acabó, pongo a Stan Lee por testigo de que jamás compraré tebeos». Quizá si en esa época hubiera llevado realmente un blog hubiéramos visto la evolución y como poco a poco se llenaba de criticas negativas y comentarios pesimistas. Lo que recuerdo ahora es que lo fui dejando, poco a poco, lentamente. Sí, en ese momento atravesaba un gran sequía económica, quizá si hubiera tenido algo más de dinerillo hubiera aguantado con algún título, pero esa falta de líquido unido a la baja calidad de lo expuesto en las estanterías fue determinante para que lo dejara totalmente.

Así que no recuerdo que hubiera ningún punto de inflexión en concreto, simplemente fue dejadez. Un día se me olvidaba comprar un tebeo, otro día ni me acordaba que novedades salían en el mes, otro estaba muy ocupado para pasar por el quiosco, etc., etc. Hasta que de repente dejé de comprar tebeos, fue más algo subconsciente que otra cosa. No lo había planeado ni nada, fue cerrar el grifo y no notarlo en absoluto. Sobre todo porque de alguna manera u otra seguía enganchado a los tebeos. Simplemente no compraba, pero recuerdo que me pasaba delante del quiosco y miraba lo que había salido y de alguna manera u otra sabía como transcurría la actualidad (no había Internet, pero si había bbs y otras cositas).

No es que fuera más feliz ni nada, simplemente ocurrió lo que ocurrió y no me arrepiento en absoluto. Fue algo catártico, un «lo puedo dejar cuando quiera», y sobre todo fue cuando me di cuenta que amaba los cómics demasiado. Bueno, de esto último me di cuenta cuando volví, pero fue necesario abandonar para llegar a esa conclusión, pero eso algún párrafo más adelante. No recuerdo cuanto tiempo estuve fuera, unos dos o tres años, y encima la cosa fue a peor con lo del Heroes Reborn y demás porquerías. Vamos, de volver ni loco…

Pero el tiempo pasó y el cinturón dejó de estar tan apretado. Y yo seguía acechando los quioscos y alguna que otra tienda, y alguna que otra colección cayó. Ese Masacre por ejemplo, y luego fueron cayendo Thunderbolts y ese Kazar que mencionaba uno de mis contertulios. Buscaba otro tipo de cosas, colecciones que no fueran punteras, que no estuvieran en el centro del huracán. Lo único que quería era divertirme y ya está. Me gustan mucho los tebeos pero no me gustar perder ni mi tiempo ni mi dinero en ellos, pero sobre todo no me gusta sufrir por mi afición. Y estaba sufriendo con lo que estaba pasando, con los malos cómics que me rodeaban, vamos, para eso, ¿ para qué seguir ?

Pero es que me gustan mucho los tebeos, tanto que no puedo alejarme de ellos mucho tiempo. Compraré más o menos, los dejaré por un tiempo, bajaré mi nivel de lectura, pero ahí estaré pase lo que pase. Abandonarlos me sirvió para abrir los ojos. Cuando volví se acabó el comprar ciegamente colecciones como me pasaba con los mutantes, a partir de ahora los autores lo primero. Y así poco a poco fui descubriendo que había vida más allá de los cómics de superhéroes, pero bueno, esa es otra historia para otro momento.

Menuda época aquella. El mundillo se acababa pero en serio. Qué mal lo pasamos, pero por suerte, la cordura acabó imperando y aunque los cómics atraviesan altibajos constantemente siempre hay algo a lo que hincar el diente. En fin, que otro año, otro Ultimate Utcon más, a ver que se me ocurre para el que viene.

11 opiniones en “Un tebeo con otro nombre Returns II (y III)”

  1. He leido lo que has dicho y a pesar de que no compraba tantos tebeos entonces si que me paso que deje de comprar (afortunadamente no llegue ni a tocar el azrael ese, q por lo q comentas y dado lo q me suele gustar, me habría entusiasmado tanto como el virus ebola y desgraciadamente aunq alguna vez he estado tentado de Masacre todavia no ha caido en mis manos), exactamente por los mismos motivos falta de pelas incluida.

    Lo q me llamaba la atención es q compañeros de mi instituto sin embargo creo recordar que estaban entusiasmados con el asunto de tíos hipermusculados que aniquilaban medio planeta en cada comic para disfrute de la empresa funeraria.

    En fin nada más, me ha resultado divertido leer lo q has puesto. Un saludo.

  2. Yo creo que el problema de los que empezaron con los hipermusculados es que acabarían dejando los tebeos.

    Yo cuando dejé los comics (creo que todo el mundo lo hace en torno a una edad) me releía la cosa del pantano, watchmen, dark night, la patru… tebeos que compré con 12-15 años y que me seguían emocionando.

    Si húbiera releído lo de image me hubiera dado un soponcio y no hubiera vuelto a comprar un tebeo…

  3. >los autores lo primero

    No sé yo si es una buena estrategia de compra… ¿Cuál es el criterio? ¿Si ha escrito una obra buena te lo ompras, o si en el pasado escribió alguno de los mejores cómics de la historia? ¿Qué pasaría entonces? Pues que te llevarías un buen chasco en más de una ocasión. Vale que Miller ya desde hace tiempo no es lo que era, pero ¿quién iba a pensar que fuera capaz de perpetrar el All Star Batman con Jim Lee, con lo buena que es la del Supes?

  4. ¿Acaso el All star es aún peor que DK2? El All star me lo (ejem) bajé como copia de seguridad, pero ni siquiera cogí fuerzas suficientes para leerlo… Pero bueno, eso que me ahorro.

  5. La verdad es que de aquella época solo recuerdo con cariño Las Historias Jamás Contadas de Spiderman y la cachonda serie de Masacre. Recuerdo que siendo bastante joven (unos 14 o 15 años, tendría yo), me compré el número 1 del capitán america de Heroes Reborn, y sin tener mucho critero de dibujo, me di cuenta de que era con toda probabilidad, el comic con peor grafismo que había visto en mi vida.

    Ahora soy Ilustrador, y guardo ese comic como una joya: es la representación de todo que odio de un dibujante de comics.

    Ah, por cierto, el comic estaba dibujado por Rob Liefeld, nada nuevo bajo el sol.

    FOXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

  6. Hola, Pedro.

    Conocía de «oídas» internautas tu blog, pero nunca lo había visitado. Cuando me decidí, estabas inmerso en este «regreso al pasado» particular.

    Para mi sorpresa, he visto reflejada mi propia historia en tu relato. De hecho, creo que toda una generación de lectores españoles se habrá visto reflejada. Y es que la coincidencia es mucha. La Patrulla-X también era para mí el índice del buen tebeo, y cuando esta empezó a flojear, cuando el cambalache de dibujantes de la era post-image, pues cayó en picado mi interés por los cómics. Me compraba cosas sueltas que me entraban por los ojos, solo para descubrir después que eran páginas pues bastante vacías.

    Volví a creer en los cómics con el #1 de Thunderbolts. Recuerdo haberlo ojeado en el kiosko, llegar a la última página y llevarme la mayor sorpresa en un cómic en AÑOS. Entonces pensé que a lo mejor estab cambiando algo. Aunque fuera poco.

    Y aquí seguimos, tras, a ver… 19 años de fan letal, que dirían algunos, y muchísimos mas de aficionadillo. Y mucho me temo que «y los que nos quedan…», ¿verdad?

    En fin, que perdón por la parrafada, un placer y que ya tienes otro lector asiduo.

    Un saludo!

  7. >>los autores lo primero

    >No sé yo si es una buena estrategia de compra…

    Yo sigo la misma, sobre todo escritores.

    Igual en el cine con directores o en la música con los músicos.

    Es bastante difícil que a día de hoy miller, simonson, byrne… den buenos tebeos. Antes eran garantía de compra. Hoy, tras ver sus últimos trabajos, no lo son.

  8. Yo también dejé los cómics unos años, los de la universidad precisamente, ya que mi bolsillo no daba para mucho. Durante diez años había sido un consumidor compulsivo de cómics, sobre todo Forum y Zinco, y en gran medida la desaparición de ésta última del quiosco, apostando por aquellos tomos que se deshojaban con mirarlos y acabando con la grapa, me empujó a dejarlos. Además, Forum se distribuía muy mal y sus cómics ya no enganchaban, ya no eran lo suficientemente buenos como para que me diese igual leer , por ejemplo, el 87 de la patrulla y que el siguiente que cayese en mis manos fuese el 91. Y es que por entonces ya daba igual, porque todos los cómics eran iguales: dibujos muy «hot» pero un argumento que no entendía, no sabía si por el dibujo, o porque no existía. El caso es que ya no estaba deseando que llegase un próximo número a mis manos.

    Al final, lo dejé. De vez en cuando releía mi colección de la LJI, o la etapa de Alan Grant en Batman, o sagas como Días del Futuro Pasado, pero nada más. Además, ni siquiera me picaba el gusanillo porque en mi ciudad jamás veía cómics en los quioscos, y cuando salía de ella tampoco. Sabía que existían en la ciudades importantes esas llamadas librerias especializadas pero para mí aquello se había acabado: sabía de la importancia de la continuidad y tras años de ausencia no sería capaz de incorporarme al carro.

    Hasta que, haciendo unas fotocopias en un quiosco/tienda de alimentación/se hacen fotocopias vi un número del Iron Man de Busiek y Chen, y… volví a mi perdición. Y hasta ahora.

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