Por petición popular hoy hablaremos de la madre de todos los crossovers: Secret Wars.
Crossovers de esos de empiezo en esta colección y acabo en esta otra ya habíamos tenido unos cuantos antes de la década de los 80.Pero los megacrossovers que implicaban a todo el universo y cambiaban el rumbo de todas las colecciones no llegaron hasta las Secret Wars, así que chupate esa DC. ¡Un momento! Algunos rumores dicen que Marvel le robó la idea a DC y se adelantó un año a las Crisis marcandose el tanto. Pero no, lo siento, aquí podéis leer todo sobre todo el tema y comprobar que no, que la idea no vino de DC, sino de una compañía juguetera.
En efecto, Kenner, famosa entre todos nosotros por sus muñequitos de Star Wars (no los saques de la caja forastero) había tenído bastante éxito con su línea de muñecos de DC estaba ampliando licencias y Mattel, verde de envidia quería sacar sus quecos de Spiderman, la Masa, Capitán América y etc, pero no confiaba en el producto. Los personajes de DC eran conocidos por todo el mundo, leyeran tebeos o no, pero¿y los de Marvel? A Shooter se le ocurrió rapidamente la idea, montar un megacrossover para vender muñequitos. Bueno, tampoco fue una idea totalmente original de Shooter, si habéis leído el enlace del párrafo anterior, veréis que se habla de que era una idea que estaba en el aire y que tarde o temprano iba a llegar. Pero llegó de esta manera, una tan buena como otra cualquiera y allí se fueron los héroes y villanos a pegarse de hostias a un planeta desconocido.
Secret Wars fue un pequeño fenómeno social incluso en nuestro país. La compañía juguetera hizo una campaña muy intensa, incluso por televisión, y de una manera u otra todos los niños de la época terminamos empapándonos de aquello. Encima era un pedazo de idea, todos los héroes del universo Marvel pegándose de piños con todos los villanos del universo DC, ¿se podía pedir más? Como era normal, se convirtió en el típico tebeo que te convertía en el rey del patio y que se pedía prestado a doquier. No sé si vendería mucho o no, pero prestarse, el que más, sin duda. Y como niños que eramos, aquello nos parecía maravilloso, tremendo y espectacular y para siempre jamás nos quedo la huella indeleble en nuestros corazones: Secret Wars era lo mejor que nos había pasado nunca. Por eso cuesta hacer una reseña de esta obra precisamente por eso, por el factor nostálgico que le acompaña. Aún así, no hay que dejar que los buenos recuerdos no nos dejen ver sus pros y sus contras, que los tiene.
Secret Wars me parece un buen tebeo y poco más. No es una obra maestra ni se acerca a la calidad de muchos de los tebeos que se publicaban por entonces, pero cumplía su propósito a la perfección. Tenía sus momentos entretenidos y sus momentos catastróficos, pero unos compensaban a los otros. Concretamente, siempre he pesando que era una serie que iba de más a menos, con un principio francamente prometedor, con alguna que otra escena memorable, como cuando los héroes están sepultados por una montaña y con unos personajes que podían dar bastante juego, como el hombre molécula, Klaw o Titania. Pero la cosa va poco a poco perdiendo sentido, Shooter por ejemplo, no sabe que hacer exactamente con la Patrulla X y empieza a marearla de mala manera. Tampoco tiene muy claro que pinta Galactus en toda esta historia y le tiene por allí pasando de todo, como era de esperar. La cosa al final es un poco chorra y para mi su último numero fue bastante decepcionante. Da la impresión que Shooter se cansó a medio camino de la historia y que lo único que le importaba era desarrollar los argumentos que en ese momento ya se estaban tratando en el resto de colecciones del Universo Marvel, como el tema del traje negro de Spiderman, el abandono de la Cosa de los 4F o el noviazgo de Coloso. Al fin y al cabo, esto fue lo realmente importante para aquellos que leíamos tebeos, ya que habíamos visto a nuestros héroes desaparecer y aparecer al mes siguiente como por arte de magia... bueno, como las colecciones aquí no estaban del todo sincronizadas, la cosa fue un poco caótica, unos se iban antes, otros después, etc, etc.
A lo que quiero llegar, es que vivir las Secret Wars en su tiempo fue algo bastante interesante y que de una manera u otra marcaba el devenir de todo lo que estabas leyendo en ese momento. Era una lectura totalmente imprescindible si leías superhéroes, un must have. Sin embargo, al año siguiente aparecieron las Crisis en Tierras Infinitas, un tebeo "de verdad" No solo tenía a héroes y villanos pegándose de piñazos, sino que tenía un guión y un dibujo esplendido. La prueba es como ha tratado el paso del tiempo a ambos tebeos. Mientras el de DC es reeditado en todo lujo de ediciones y tamaños, el otro pasa sin pena de gloria con una triste edición recopilatoria de vez en cuando. Aunque los dos hayan tenido su importancia, las Secret Wars parece que han quedado como algo meramente histórico dentro del mundo del cómic y poca cosa más. Algo totalmente injusto ya que no era tan malo y sobre todo, es muy superior a muchos de los crossovers que han publicado ambas compañías a lo largo de los años. Yo la pondría como lectura obligatoria para cualquier lector aficionado al genero, para el resto... pues como que no.
Pero que fue un acierto comercial y toda una revelación en su momento no se lo quita nadie, y es que en estas cosas Shooter era todo un lince.

Antes de seguir adelante, yo le echaría un vistazo al artículo porque marca muy bien como fue la década de los 90. Esos no fueron los mejores cómics que se publicaron en los 90, pero sí fueron los que marcaron la tendencia. ¿A qué da miedo? Pero centrémonos en el número 1 y lo que dice el autor del artículo sobre él:
A Fenix la mató Jim Shooter. Ni Claremont ni Byrne querían acabar con ella, su idea más bien consistía en quitarle los poderes, apartarla del grupo junto con Cíclope y empezar un lento proceso de recuperación que la llevaría a recuperar en el futuro sus poderes. Pero a Shooter aquello no le gustó un pelo. En un número anterior, Fenix había consumido toda la energía de una estrella causando la muerte de los habitantes de los mundos habitados de ese sistema solar. Fenix era responsable de la muerte de billones de inocente y Shooter no podía permitir que quedara impune de aquello. Así que ordeno a los dos autores que hicieran otra final, que se inventaran lo que quisiera, pero que tenía que pagar por sus crímenes, sugiriéndoles dejarla abandonada en un asteroide radiactivo que la consumiera por toda la eternidad (vaya, yo juraría que vi algo muy parecido hace poco con el Superboy prime, de las crisis, pero aquello ha durado menos que un caramelo a la puerta de un colegio). Al final Claremont y Byrne optaron por el suicidio y seguir adelante a partir de ahí, el resto es historia.
Si no lo habéis leído aún no deberíais estar leyendo esto, pero como ya ha sido publicado aquí, empieza la barra libre de spoilers. Avisados quedáis. 
