Palabrita de Moore

“my intention at the end of that book was to have the two characters simply experiencing a brief moment of lucidity in their ongoing very weird and probably fatal relationship with each other, reaching a moment where they both perceive the hell that they are in, and can only laugh at their preposterous situation. A similar chuckle is shared by the doomed couple at the end of the remarkable Jim Thompson’s original novel, The Getaway.”

Alan Moore sobre el final de la broma asesina

killingjokerainPues eso es lo que ha respondido hace poco Alan Moore a una pregunta sobre la ambigüedad de la escena final de su obra. Supongo que servirá para cerrar muchas bocas y habrá dejado retratados a unos cuantos, ¿verdad? Pues no, en absoluto, de ninguna de las maneras. Moore ha hablado sobre las intenciones que tenía para esa escena. Intenciones, esa es la palabra clave. Un autor puede tener todas las intenciones que quiera, pero luego a la hora de quedar plasmadas en el papel esas intenciones pueden estar diciendo realmente otra cosas. Sencillamente el autor puede equivocarse o el autor puede no tener ni idea de lo que esta diciendo. Así que en su mente puede estar pasando una cosa pero a la hora de escribirlo puede decir esta pasando algo completamente diferente. Es normal, le pasa a Moore y les pasa a todos.

Lo que siempre hay que tener en cuenta a la hora de escuchar las palabras de un autor es que es un mentiroso profesional. Su trabajo consiste en contarnos mentiras, en fabular historias que nunca han ocurrido, en engañarnos en cada viñeta. Si existe un rey del engaño ese es Moore, uno de los creadores más increíbles que ha dado el medio. Nos cuenta mentira tras mentira tras mentira. No solo en sus cómics, también en sus actuaciones de magia, ¡que demonios, en su vida real!  Moore miente, lo hace mejor que nadie y eso es una gran bendición para nosotros. ¡Toda la Broma Asesina es una gran mentira! ¡Toda! ¡Desde su primera viñeta! Es parte de la gracia de la historia, que no sabemos si lo que el Joker cuenta es verdad o es otra gran mentira. Seguramente esto último.

Todo esto no quiera decir que desacreditemos siempre las opiniones del autor sobre su obra. Al contrario, hay que oírlas y escucharlas muy atentamente porque seguramente nos dirán cosas muy interesantes sobre lo que estamos leyendo. Pero una cosa es la génesis de la obra y otra muy distinta las ideas que esta desprende. La creación y la obra pertenecen totalmente al autor, pero es el lector el dueño de las ideas que está generan. Da igual lo que el autor haya querido decir, da igual lo que el dibujante haya querido interpretar, da igual como este plasmado el resultado final en la página. Lo que importa es como el lector interpreta todo aquello y las ideas que le vienen a la mente. Eso es lo que hace tan bonito este y otros medios, que tienen una gran vida una vez que abandonan la pluma de su creador. Cuanto más interesante sea una obra más debate creara y según crezca el volumen de opiniones estas se alejaran más y más de las ideas iniciales de su creador.

Así que puedes volver al principio y tomar las palabras de Alan Moore como si fueran tuyas, es una opción. Pero luego no vayas restregándole a la gente que en realidad quiso decir esto o quiso decir lo otro. Quiso decir cualquier cosa, pero el final de la Broma Asesina es tuyo para que lo interpretes como te da la gana. No te cortes, hazlo. Es tu deber, que digo deber, es tu obligación como lector. Disfruta la obra más allá de las intenciones originales del autor, demuéstrale que su trabajo es tan bueno que esta abierto a millones de interpretaciones. El cómic no es un mundo de ideas fijas, es un mundo de miradas infinitas.

P.S. Por supuesto, en este blog ya discutimos en su día sobre el final de la Broma Asesina 1 y 2. Y puede que algún día volvamos a hacerlo, una sola página con tantos y tan diferentes matices solo puede calificarse de genialidad.

5 opiniones en “Palabrita de Moore”

  1. Yo había leído por ahí incluso alguna otra versión de lo que pasaba, en la que el Joker le había inoculado un poco antes su “veneno” y por eso Batman reía (y moría al final).

    Pero vamos, que me parece genial este final y otras cuantas versiones que han dado también por ahí (alguna en los comentarios del primer enlace). Y que me encanta que aún hoy estemos hablando de ese final. Gran obra de ese (mentiroso) genio.

  2. Totalmente de acuerdo contigo, esto que has dicho es un resumen de lo que en crítica musical (y creo que en la literaria, es más creo que se “robó” el concepto de la literiaria, pero yo lo se de la musical) se llama teoría de la recepción.

    Básicamente (y reduciendo a lo más simple) se resume en que el receptor de la obra es un agente activo en su interpretación y en darle mayor peso a ésta y no sólo a la Intención del autor.

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