Como no paráis de repetirme estos últimos días (tampoco tanto, lo estoy exagerando para crear un buen efecto dramático), siempre me dejo a la Justice Society cuando digo que colecciones de DC son las mejores de estos últimos meses. Y es que es un serie que mantiene su nivel y nada más, simplemente lo mantiene.
Esta colección ha saltado un año porque tenía que saltar un año, Didio mediante, pero si nadie te dice que eso no ha ocurrido ni te enteras. En portada ni le han puesto el sello OYL, solo te dicen que ha pasado un tiempo en sus primeras páginas y la verdad, ¡qué mas da! Si parece la misma colección que había antes... que narices, ¡es que es la misma! Vale, sí, han metido bastantes personajes nuevos, pero en realidad no difieren mucho de lo que había antes porque son los descendientes de los héroes de toda la vida, vamos, lo de siempre.
Ojo, que la colección parezca la misma no es ningún problema, si es buena, que siga su esquema una y otra vez no es algo necesariamente malo, ya que si no esta roto, ¿para qué arreglarlo? Yo me lo paso bien con estos tebeos, es una lectura segura, no me decepcionan, pero, y aquí esta el problema, tampoco me emocionan, y eso para mi es lo grave.
Sí, de vez en cuando tiene alguna escena de lagrimita o de esas que te hacen saltar de la butaca, pero el 99% de las viñetas restantes siguen un ritmo que Johns marcó desde el número y que no ha abandonado en toda la serie. Quizá sea la manera correcta para manejar a tantos personajes (ahora mismo ni la Legion parece contar con tanto miembro) y para mantener ese espíritu nostálgico y retro, pero le falta garra, le falta pasión, le falta ese algo que te haga leer ese tebeo el primero cuando vuelves de la compra a tu casa. Y de verdad, no es mala la colección, yo me la compro todos los meses y me parece un dinero muy bien gastado. Es un fijo en mis pedidos y muchas veces es el único sitio donde uno se siente seguro dentro de universo DC, ya que es la única serie que parece tener un poco de respeto por el mismo. Pero si tuviera que nombrar mis colecciones favoritas esta no seria una de ellas y eso es simplemente lo que es, que no todas las colecciones te pueden gustar por igual ni coincidir con tus gustos, o en este caso con lo que te emociona.
Eso sí, yo ahora mismo la pondría en el top 5 del universo DC sin problemas, porque a veces es preferible cierta tibieza pero un buen hacer en el tebeo que las mediocridades que se encuentra uno ahora mismo. Además, es que le esta dando sopas con ondas a su hermana “menor” (o mayor, según como se mire), la Liga de la Justicia, donde Meltzer me esta decepcionado bastante al hacer un uso muy raro del tempo del tebeo. Es una especie de decompresive storytelling raro, ya que se esta marcando dos historias en 12 números que no dan para más que 3. Y lo de raro lo digo porque a diferencia de otros sí que cuenta cosas diferentes en todo los números, pero de tal manera que al final es siempre una y otra vez lo mismo (¡muerete ya de una vez Tornado rojo! ¡eres un cansinoooooo!). Me encanta Meltzer pero aquí le ha salido la cosa rana, y es que no era el arquitecto más adecuado para la reconstrucción de la liga, por mucho cariños que tenga a los viejos tebeos de los personajes. A ver si con McDuffy la cosa se asiente y le mantienen un tiempo, que esto parece una colección de miniseries más que otra cosa. Ves, eso bueno que tiene la Sociedad de la Justicia, que Johns es el escritor regular, y eso a la larga se nota y mucho. Te puede gustar o no, pero nadie puede decir que es mala colección.

Y es que antes cuando un dibujante se retrasaba un poquito se le metía un fill-in y punto, cosa que ocurría muy puntualmente, una vez cada varios años. Pero es que ahora si el dibujante es vaguete se le mete todo una saga en medio y listo, a ver si así le da tiempo, es decir, que Ostrander y Madrake se marcan cuatro numeritos (cuatro meses, se dice pronto) y todos tan contentos. Todos no, que al parecer había que darle un quinto mes al bueno de Andy y Morrison se marcó una cosa... una cosa... bueno, luego la comento.
Aunque este Green Arrow me este gustando mucho tengo que reconocer que tampoco es que la calidad de la colección sea extraordinaria. Entiendo que haya gente a que no le haga demasiado tilin esta serie porque tampoco es que estemos ante el Green Arrow definitivo (ese lo hizo Meltzer). Sin embargo sí que es una serie muy entretenida, con unas ideas muy claras en todo momento y con un dibujante extraordinario. Vamos, que como tebeo tiene todo lo que se le debería exigir a un buen tebeo. No es sobresaliente, pero se lee con gusto y se disfruta muy bien y con eso ya me tiene ganado. Eso y que la calidad medía del universo DC ahora es muy baja, por lo que cualquier colección un poco decente destaca demasiado.
A ver si va a tener relación que este Showcase contenga material de la colección de Superman (al principio no existía una serie de la Legion de superheroes, aparecían esporadicamente en la serie de Superman), que hasta la fecha es el mejor Showcase habido y por haber (sobre todo por la relación calidad/precio). Y es que cuando estas en racha te sale todo bien, sobre todo cuando cuentas con el creador del personaje, Jerry Siegel, amargado pero haciendo unos tebeos para la historia.
Mira que tras la marcha de Brubaker muchos nos echamos a temblar porque la colección no alcanzaría ni la suela de los zapatos de la calidad a la que el bueno de Ed nos tenía acostumbrado. El la había convertido en una de las series más grandes del universo DC porque, reconozcamoslo, parecía cualquier cosa menos una serie de superheroes. Pero se marchó, los verdes billetes de la competencia le hicieron cambiar de barrio y nos dejo totalmente abandonados. Su sustituto, Will Pfeifer, que aunque había hecho un trabajo más que correcto en Hero, uno no sabía por donde podía tirar (ya que su Aquaman salió algo rana, al menos para el que suscribe). Por suerte Will se leyó todos los tebeos anteriores, vio que aquello era bueno y decidió que no había que meter ningún cambio radical a la serie... bueno, excepto tras el OYL, pero mira, que bien le ha sentado la maternidad a la condenada.
Por si os los estáis preguntando, claro que la miniserie mejora en su tramo final, pero mejora a un ritmo lento y constante, es decir, no pega un subidon y te deja sentado en la butaca con una revelación acojonante. Esta bien y te deja con ganas de más, con ganas de que desarrolle más estos personajes y los argumentos planteados en una serie más a largo plazo. Algo así como lo que hizo con... como se llamaba... ah, sí, Sandman. Y es que creo que Gaiman en las distancias cortas es donde fracasa miserablemente.
Después de la lluvia forma parte del ciclo Amanecer de la Mazmorra, esto es la precuela de la serie original. No sé si conoceréis el funcionamiento de este tebeo, pero tiene una serie principal, una secuela, una precuela, varios spin-off, etc. y muchos más etc. Vamos, un cacao de tres pares de narices que si queréis intentar entender podéis indagar 
