Pero oigan, pero oigan, que se ha vendido el tío. Que sí, que se ha vendido un bloguero, así descaradamente... ¡por dinero! Pero hagan algo, insúltenle, denígrenle, pero no dejen que esto se quede así por dios.
¿ Cómo ? ¿ Qué no pasa nada por qué se venda ? No me digan eso, que vaya disgusto me pille hace unos meses cuando insinué que estas cosas podían pasar y muchos me gritaron que antes se tiraban de un puente. Pero no, ahora resulta que es todo motivo de alborozo. ¡Viva! ¡Aleluya! ¡Viva el vendido! ¡Que vivamos todos! ¡Pasta, pasta, camiones de pasta!
Se cierra el telón. Se abre el telón, Pedro ya no esta, solo aparece una figura con una careta sonriente que representa el sentido de lo políticamente correcto.
Oh albricias, que feas palabras utiliza el bloguero. No ha querido decir vendido, no, no, no. Simplemente entregado a la causa. Porque sabe el cielo que uno nunca se vende en cuerpo y alma, ni que prostituye su trabajo, simplemente lo presta al mejor postor.
Se cierra el telón. Se abre el telón, Pedro aparece encendido, mirando al suelo meditabundo.
¿ Envidioso yo ? ¡Pues claro! Le están pagando por escribir su propio blog. ¡Claro que me da envidia! Porque le están pagando camiones de pasta, camiones. No, no me pregunten si es verdad o no, yo solo lo repito mucho para que se convierta en una frase pegadiza y se lo echen a la cara a la primera discusión que salga. Porque la gente es muy rencorosa, y esta esperando agazapada a que ocurra algo, a que meta la pata. Entonces, jojojo, ya veréis donde quedan todas esas palmadas... puñaladas, todas van a ser puñaladas.
Se cierra el telón. Se abre el telón, Pedro ha vuelto a desaparece, solo queda figura con una careta triste que representa el fin de todo.
Oh, cuanta tristeza desprenden las palabras del bloguero. Un medio de difusión nacional decide apoyar a nuestro gremio y todo son pesares y temores. ¿ Es qué acaso nunca podemos alegrarnos de nada ? ¿ Es qué nos tiene que inundar el pesimismo cada vez que uno de los nuestros destaca ?
Se cierra el telón. Se abre el telón, Pedro sostiene un tebeo en la mano.
¿ Y de qué tebeos va a hablar ? ¡De tebeos gafapasta! ¿Así es como va a ayudar a la difusión del medio? ¿Así es como pretendemos hacernos los importantes? No, no me lea usted esos tebeos ligeritos a ver si se me resfría, no, no me coja usted esas cosas pequeñas que están al revés. No, gafapastismo, gafapastimo y más gafapastimo. Porque el tebeo es cualquier cosa hasta que un medio importante nos hace hablar de el. Entonces no, el tebeo es esto y no aquello de más allá, que es feo y tiñoso. Hagan llegar el tebeo a todo el mundo... pero solo el tebeo de los elegidos, no el de todos.
Se cierra el telón. Se abre el telón, aparece una figura con una careta enfadada, es la soberbia.
¡Cuantos consejos se atreve a dar el bloguero! ¡Cuan en posesión de la verdad se cree que esta! Desde su pulpito, haciendo y diciendo lo que deben hacer los demás. ¡Qué fácil es gastar el dinero que no has de catar!
Se cierra el telón. Se abre el telón, Pedro aparece de rodillas, en actitud suplicante.
Yo también me vendo. Al mundo, al abc, a la razón, a lo que sea. ¡Qué más me da la política! Y que tiemblen las editoriales a mi paso, que me comerán en la mano. Jajaja, a ver quien se atreve ahora a cometer un error, a ver quien es capaz de enfrentarse conmigo a la cara. Que sepan cuan fuertes somos los blogueros, que lo sepan.
Se cierra el telón. Se abre el telón, aparece una cara sonriente, la locura.
El bloguero se ha vuelto loco, no le hagan caso, ignórenle, no sabe lo que dice. Lo que dijo no tuvo nunca sentido ni lo tendrá así que déjenle, no hace daño a nadie, a nadie...


