El título iba a ser realmente la fantasía masturbatoria definitiva, pero no quería que los buscadores indexaran semejante título y luego esto se me llenara de onanistas en potencia. Aunque ahora que lo pienso, ahora que lo he escrito aquí... ouch.
Si uno echa una vistazo a la portada de cualquier número de La Legión de Tres mundos pensara que es algún tipo de crossover o tie-in con final crisis ya que lo pone en letras bien gordas y ocupando bastante más espacio que el dibujo. Pero no, nada más lejos de la realidad, no tiene absolutamente nada que ver con la miniserie de marras y solo sirve para que algunos incautos piquen y adquiera todos los crossover posibles... como ha sido mi caso. Menos mal que en este caso merece la pena.
La Legión de 3 mundos es el tebeo de la Legión que todo fanático/nostálgico ha soñado toda su vida con leer. Es un tebeo donde aparecen docenas de legionarios y docenas de villanos en docenas de viñetas dibujadas de manera extraordinaria por George Perez, que esta en una forma espectacular. Cada página es un delirio visual lleno de guiños y referencias a la Legión clásica de toda la vida con referencias ocasionales a las otras versiones de la Legión (y es que solo llevo dos números, pero me han servido para orgarmasme varias veces con ellos), pero se supone que en los tres números que quedan ya aparecerán las tres legiones a tope (hay una página doble donde aparecen más de 100 legionarios que es brutal). Quizá os parecerán demasiadas exageradas estas alabanzas, pero es que el terreno friki-nostalgico este tebeo cumple todas las expectativas de sobra, Geoff Johns ha sacado su lado más fanático (y eso que siempre lo lleva puesto) y ha hecho un tebeo con todo lo que llevaba años esperando ver en la Legion.
Ahora bien, la historia a mi me chirría un poco más que nada porque estoy hasta las narices de ver a Superboy Prime una y otra vez aparecer por el universo DC. Se podría decir que incluso esto es lo mismito que la guerra de Siniestro, pero con la Legion. El villano de turno que es muy malo junta a un grupo enorme de más villanos, los buenos hacen lo mismo y todos a pegarse de hostias a porrillo. Profundidad no hay mucho y motivaciones tampoco aparte de ser malo. Tampoco se rompen mucho los cascos para justificar la presencia de las otras legiones: "Como Superboy es un ser de un universo alternativo, pues nosotros también nos traemos a más gente de universos alternativos" Joer, ¿cómo no se les había ocurrido antes?
Pero bueno, dejando a un lado su nula profundidad, es un tebeo de superhéroes estupendo. Esta muy bien narrado, cada página es una autentica maravilla y es una lectura que cunde. El cuidado esta en los detalles y se nota que hay un gran cariño en cada página tanto por el guionista como por el dibujante. Y es que da gusto cuando tienes a un gran guionista con un gran dibujante haciendo el mejor tebeo posible. Esto luego va a lucir en un tapa dura estupendamente.
Y no olvidemos que esto ocurre a la vez que han anunciado la cancelación de la serie regular de la Legión. Según Didio van a dejar en barbecho a los personajes por un tiempo antes de darles otra vez colección, pero yo no sé a quien pretende engañar. Con las fenomenales ventas que esta teniendo este tebeo y con Geoff Johns interesado en los personajes, más temprano que tarde va a caer una nueva colección del grupo. Y conociendo a Johns sera todo lo retro posible pero amalgandolo todo a la vez para dar algo que da la apariencia de nuevo a la vez que viejo. Vamos, lo que lleva haciendo de un tiempo a esta parte.
Por ahora me lo estoy pasando pipa y es que lo bueno que tiene esta megacrossover, que cada autor hace lo que le da la gana, y con muy buen criterio, porque cualquiera sabe que narices esta narrando Morrison en la serie principal.

El otro día tuve un pequeño accidente con los dos últimos (o primeros) números del 21th Century Boys: un poco de agua se derramó sobre sus portadas. No fue provocado y como estaban juntos pues los dos sufrieron las iras del líquido elemento. Antes de que os asustéis no fue nada grave, cuatro gotas, pasando el dedo prácticamente se queda igual que como estaba, pero cuando vi aquello mi primera sensación fue: ¡a la basura con ellos! Todavía no los he tirado, pero el torrente de pensamientos que tuve fue bastante intenso:
Hay que reconocer que el cambio que le ha metido Ellis ha sido de 180 grados y totalmente alejado a todo lo que se estaba haciendo en la serie hasta ese momento. Por mucho menos le hemos pegado hasta en el carnet de identidad a otro muchos autores, siendo el caso más evidente el de Bendis por violar la memoria de los Vengadores todos los meses. Ellis también ha "faltado" al respeto a las bases establecidas de la serie, dejando el tema de la redención muy de fondo (o directamente no existe) y centrándose más en crear una especie de fuerza paramilitar formada por los mayores bichos sacados de las filas de los villanos. Que ahí están Pájaro Cantor o Piedra Lunar para establecer una especie de vinculo, de acuerdo, pero el peso de la serie lo llevan otros, como Penitencia, Veneno o El Espadachín. Aunque el protagonista principal es Norman Osborn, al que se le esta quedando pequeña la serie y cuyos rumores cada día lo situán más en altos sitios... Así que poco o nada que ver con lo anterior, ni por el argumento ni por los personajes, nombre y cuatro cosillas más.
Nunca me llego a caer bien del todo el personaje de Norman Osborn. En su primera aparición sin embargo la cosa prometía mucho, cuando aparecía como un despiadado empresario dispuesto a todo. Dos números más tardes se nos revelaba como la identidad real detrás de la mascara del duende verde y en un giro magistral del guión, descubría quién se ocultaba bajo el nombre de Spiderman. En 1966 no tenían miedo a darles menéos a las series y hacer avanzar la historias sin necesidad de crossovers o mandangas similares. El duende descubría la verdadera identidad de su odiado enemigo y era verdad, nada de trucos, nada de mentiras. El problema es que cuando llevas a los personajes hasta una situación tan límite como esta, no te queda otro remedio que acabar con la serie o matar a uno de los dos implicados para que el secreto siga a salvo. Stan Lee opto por la solución fácil, la perdida de memoria. Entonces el truco todavía no estaba muy visto, así que podía valer. El problema es cuando empiezas a recurrir una y otra vez a lo mismo la cosa pierde credibilidad y la cosa empieza a convertirse en algo irrisorio. Ahora me acuerdo, ahora no, ahora sí, ahora no... Parece un sketch de muchachada nui o algo así. Susto, amigo, susto, amigo...
Parece que fue ayer cuando discutíamos sobre la supuesta muerte de la grapa y la conveniencia de disfrutar las historias en un formato más adecuado como el tomo o tpb. La discusión se podría resumir en "es que ahora 24 páginas no me dan para nada" o "ahora me tengo que llevar más de un tebeo al baño porque sino me quedo sin lectura". Y es cierto, muchas de las 24 páginas de hoy en día no dan para nada, si parpadeas te lo pierdes, o mejor dicho, no te pierdes nada porque no pasa absolutamente nada. Y es que los artistas de ahora necesitan más espacio, más paginas, al menos 100 para contar algo... bueno, no, eso sería hace 2 ó 3 años, porque ahora mismo ni con 100, ni con 200, necesitan varios años de tebeos para contar una historia, ni tpb ni hostias, omnibuses de 1000 páginas por lo menos.
He disfrutado mucho con esta colección porque tiene todo lo que se le puede pedir a un tebeo de toda la vida de superhéroes: mucha acción, diálogos divertidos, personajes interesantes, historias entretenidas, etc. Vamos, lo que tendría que venir de fabrica con cualquier tebeo que te compraras, que al menos mereciera el dinero que te estas gastando. Y mira que este tipo de Team up siempre suelen salir bastante rana porque a muchos guionistas no les sale a esos de ir metiendo a distintos personajes en cada número por obligación, pero bueno, Kirkman parece que tiene oficio de sobra para hacer esto y mucho más. Aunque bueno, para ser justo hay que reconocer que Kirman abandono un poco la estructura monolítica de "Spiderman y otro más" para integrar a muchos más personajes en la serie y olvidándose de Spiderman en algunos números. Vamos, que retorció un poco la formula a su antojo y menos mal que lo hizo.
Como hemos cambiado, que lejos ha quedado aquella amistad... esto, no, no, que mezclo cosas, pero el fondo es el mismo, los tiempos han pasado y donde antes crecían blogs como setas, ahora mueren y se quedan en el olvido. ¿Paso ya la fiebre bloguera comiquera? ¿Ya no esta de moda? Pues sí, eso, lo de más allá y un poco de todo, lo que está claro es que hace tiempo que se alcazó el techo y ya no parece que vayamos a ir más lejos. Somos los que somos y aunque de vez en cuando surgirá alguna nueva propuesta, el número máximo de blogs ACTIVOS dedicados a esto no parece que ira más en aumento. Y es que nuestra afición no es demasiado mayoritaria por mucho que a veces nos guste pensar lo contrario y el número de personas que participamos en ella es demasiado finito. Es decir, pongamos que si existen 10.000 lectores habituales en nuestro páis no vamos a conseguir muchas más visitas de esas 10.000. Si tuviéramos un blog de televisión, de fútbol o de gadgets nuestro público potencial podría alcanzar algún día las 7 cifras. Pero hablar de tebeos nos puede llevar a un máximo de 5 cifras, y claro, eso no es gran cosa. Pues imaginaros entre esos lectores los que además se dedican a juntar letras habitualmente para los que los demás las lean, pues muchos menos. Y así ha pasado, que hemos tocado techo.
Presidential Material John McCain, tebeo escrito por Andy Helfer y dibujado por Stephen Thomson es un tebeo apasionante que narra la vida de una persona que ha pasado por una cantidad de desgracias enormes en su vida hasta llegar a la carrera presidencial. Desde su desastrosa carrera como piloto de aviones, donde el hecho de ser hijo de un almirante le libra de cualquier castigo. Prisionero de guerra, al ser liberado regresa a casa para encontrar que su mujer ha tenido un grave accidente que la ha dejado medio paralitica. Pero la vida sigue y la política va entrando poco a poco en sus vidas, donde escandalo tras escandalo va poco llegando hasta lo más alto, hasta las puertas de la Casa Blanca. Esto es a vuelapluma lo que cuenta el tebeo y tengo que confesar que me ha resultado una lectura apasionante a pesar de su exceso de texto y sus dibujos excesivamente basados en fotografías. Helfer narra la vida de este hombre sin ningún tapujo y mete una y otra vez el dedo en la llaga en todos los aspectos controvertidos de la vida de McCain. Como en todo, hay cosas malas y cosas buenas, pero en este cómic jamás se rehuye cualquier aspecto comprometido. Es un repaso de la vida del candidato ameno, entretenido y en un lenguaje claro y directo para que pueda ser entendido incluso por aquellos que no tienen idea de política.
Presidential Material Barck Obama, escrito por Jeff Marione y dibujado por Tom Morgan no resulta tan apasionante como el anterior porque la vida de este candidato no es ni la mitad de interesante que la de su rival, ya que tiene una vida mucha más normalita. Como no hay muchos hechos destacables que contar, el tebeo se centra más en la parte racial que rodea su infancia y los ideales que le van llevando a subir peldaños en la carrera política. No es un mal tebeo, y sobre todo te deja claro que es lo que ha hecho Obama en su vida y que clase de hombres se supone que es, pero en la comparación con el tebeo de su rival pierde mucho ya que no pasa de lectura correcta. Como biografía aprobado, pero como tebeo en sí, bastante flojo.
Esta empezando a cundir el nerviosismo, ¡los tebeos de Planeta no llegan! Los lectores se están poniendo nervioso y no veáis las cosas lindas que salen de la boca de mi librero porque tiene que hacer ajustes en la cuota continuamente. Hacer el pedido de este meses es más complicado que un sudoku samurai de esos y es que entre lo que tenía que salir, lo que no, lo que depende y lo que me dijo un vecino que salía hay todo un mundo. Pero no voy a incidir más en eso, porque esto ya se veía venir
Pa Kent ya había muerto mucho antes de que la mayoría de nosotros naciéramos. Concretamente en el número 1 de Superman de 1939, como atestigua la viñeta que tenéis aquí al lado. Bueno, Ma Kent también aparece muerta, pero no hemos venido aquí a hablar de ella, sobre todo porque a ella no le pasa nada en la película del personaje, que nos acompaño a muchos en nuestra infancia y que hemos visto cienes de veces. Allí a Pa Kent le daba un jamacuco y se iba para el otro barrio. Era el punto agridulce de la primera mitad de la película, el paso entre la adolescencia y la madurez del personaje. A partir de entonces no había duda, el padre adoptivo de Clark estaba muerto, caput, marmolillo. Pero en los cómics seguía vivo... a ratos. Cuesta mucho seguir la pista a las diferentes muertes de los Kent. Les ha ocurrido como cinco o seis veces y con todo el rollo de tierras múltiples y demás zarandajas las posibilidades son infinitas.
Así de crudo, así de simple. ¿Cómo se os ha quedado el cuerpo? A mi me ha dado un mal rollo tremendo. Es decir, ¡el señor Kent! Con lo sanote que parecía el tío y es que siempre se van los mejores, no somos nada, polvo al polvo, no hay equipo pequeño y somos once contra once.
Alguna ventaja teníamos que tener sobre el resto de los mortales y es que nuestro mundillo... ¡siempre ha estado en crisis! Tomároslo todo lo en broma o en serio que querais, pero desde que tengo uso de razón comiquera siempre he oído profecías del apocalipsis que vaticinan el fin inminente del mundillo. Y aquí estamos año tras año y con más tebeos que nunca en nuestras estanterías (bueno, este mes parece que no tantos), como si esto de la crisis de la subprime o como se llame no fuera con nosotros. Y es que a nosotros desde niños ya nos prepararon para la llegada de este momento. ¡Estamos preparados para recortar gastos ipso facto!
Me pone triste que no salgan tebeos, no me gusta ni un pelo sean de la editorial que sea. En este caso, los de Planeta, que prometían un aluvión de novedades y nos han regalado con una triste sequía. Así que uno no sabe 
