Ni todo el blanco y negro es malo, ni todo el blanco y negro es bueno, pero es que hay blancos y negros que no puedo con ellos, que no.
Ojo, que yo me he tragado bibliotecas Marvel como el que más. A paletadas, en camiones enormes que venían directamente desde la imprenta, directo a mi paladar. ¡Traga! ¡Traga bibliotecas! ¡Es esto o nada! Y yo tragaba y tragaba más hasta que llegue un día que me harte y deje de comprar este tipo de cosas. Hace unos días el compañero adlater Isaac me comentaba que tenía la impresión de que era el único que compraba la Biblioteca Marvel de Namor. En efecto Isaac, eres el único que aguanta eso, no te asustes si un día Viturtia te entrega el próximo ejemplar en mano.
Pero a lo que íbamos, que sí, que he leído mucho blanco y negro que debería ser color, pero como era antiguo pues... tenía un pase. Es decir, gracias a la tele, en nuestro subconsciente esta arraigado que lo antiguo es en blanco y negro y lo moderno es a todo color. Así la mente no se inmuta demasiado si lee tebeos anteriores a los 80 en blanco y negro. Sí, sabe que eran a color y que posiblemente sean así de bonitos, pero un bonito engaño de la mente no nos deja distraernos con cosas tan triviales. Hasta que de repente me tope con uno de mis adorados tebeos de los 80 de tal guisa y... ¡horror! ¡No pude soportarlo! ¡No puedo!
El tebeo en cuestión son los Essential de X-Factor, concretamente los dos primeros que abarcan los primeros 35 números de la serie más otros tebeos que se cruzaron con aquellos números, como Thor o los Vengadores. Esos números para mi son una autentica delicia, no por su caótico inicio a mano a manos de Bob Layton y Jason Guice, sino por el magistral trabajo del matrimonio Simonson, que crearon una de las más grandes series de mutantes de todos los tiempos. Es una de esas series que nació a rebufo de la Patrulla X y que en las manos adecuadas consiguió una identidad propia que dejo huella en todos aquellos que lo leímos. Además, Walter Simonson se encontraba en ese momento en su máximo esplendor, y sus dibujos eran muy buenos (sí, vale, a veces copiaba, pero ¿quién no ha copiado alguna vez en su vida?) Vamos que daba gloria ver aquello. A mi aquello se me ha quedado marcado y cuando me tope con el Essential la semana pasada en la librería se me cayó el alma a los pies. ¡En blanco y negro parecía una cosa antigua y desfasada! ¿Cómo le han hecho esto a mi Factor X querido? ¿Cómo han podido hacérselo?
Y no solo leo Bibliotecas Marvel (leía) sino que también me hago con un Showcase bastante a menudo (bueno, voy a frenar un poco, que es imposible leerse más de 2 showcases al año sin riesgo de que se te funda el cerebro) y soporto el blanco y negro como buenamente puedo. Pero ver algo que te ha acompañado en tu vida, que siempre lucia un maravilloso color (nada del otro mundo, color de la época) y que de repente parezca algo de hace décadas es... es... deprimente. Me imagino que cualquier lector joven que se lea esos tebeos no le chirriara para nada eso blanco y negro. Pensara, claro, de hace más de dos décadas... ¡y tendrá razón el maldito! Son tebeos que tienen ya 20 años y por lo tanto... ¡son tebeos antiguos! ¡Noooooooo!
En fin, ya sé lo que es hacerse mayor y esas cosas. Pero ver tus bonitos tebeos en ese formato tan... tan... ¡maldita sea! ¡Con lo bonitos que eran! ¡Con lo bien que me los pase con ellos! ¡Y ahora parecen algo acortando! ¡Blanco y negro a partir de los 80, no! ¡No destroceis nuestra infancia de esa manera tan miserable!

¿Qué fue lo primero que pensasteis vosotros cuando os enterasteis que Planeta se hacía con los derechos de publicación de Disney en España? ¡
Pues en efecto, se han
Lo primero es lo primero. Muchas gracias a
Bendis y Quesada me han abierto los ojos. ¡Lo de los skrulls es una idea cojonuda! Con ella, puedes arreglar cualquier cosa que te moleste y que te parece incomoda, así el universo Marvel siempre volverá a ser el mismo que era. Desde aquí voy a aprovechar para corregir varias cosas que me molestan de ese universo y os pido a mis contertulios que hagáis lo mismo en los comentarios. ¡Vamos a arreglarlo de una vez por todas!
Skrull Kill Krew es un tebeo de 1995 guionizado por Grant Morrison y Mark Millar, y dibujado por Steve Yeowell. Seguro que esos nombres os suenan mucho, ¿verdad? Este último por si acaso no os suena dibujo Zenith o Los Invisibles, que es por donde lo podéis situar mejor. Y los otros dos no hace falta ni presentarlos, aunque hay que recordar que en ese año Millar era más conocido por ser amiguete de Morrison que por otra cosa. Ahora sin embargo, esto es ya otra historia, imaginároslo, ¡un tebeo de Morrison y Millar! ¿Se puede pedir algo con más nombre?
El universo Marvel post Civil War me esta gustando mucho. El final de Civil War me pareció un poco bluff (sobre todo por la precipitación del último numero, que no se puede resolver una cosa tan compleja como esta en dos viñetas) pero al menos si ha servido para que las cosas no sean como antes. O al menos esa es la impresión que da y que parece que se esta siguiendo a rajatabla en todas las colecciones. El universo Marvel ha sufrido cambios, unos para bien otros para mal, pero al menos el crossover de turno ha servido para algo. Luego ya veremos si esto dura mucho o no, pero al menos por ahora la impresión general es bastante buena. Digamos que ahora mismo estoy algo más ilusionado con el universo Marvel que con el de DC, porque este último sigue su caída cuesta abajo sin frenos un mes más. Pero olvidémonos de DC, que allí no hay skrulls, también tienes sus cosas, pero eso sera tema de otro día.
No es la primera vez que se insinúa por aquí que Bendis posiblemente copie argumentos de épocas pasadas. El caso más flagrante es el de Daredevil, en donde en bastantes ocasiones daba la impresión de estar leyendo un remake de la etapa de Chichester y McDaniel. ¿Y qué me decís del Ultimate Spiderman? Ahí no hay nada original, es lo mismo de siempre adaptando a los tiempos modernos, porque hay que reconocerselo, ahí Bendis es el amo. Sabe darle al lector de hoy en día justo lo que el quiere, sabe adaptar cualquier historia a los tiempos actuales y darle un toque de falsa modernidad que haga enloquecer a los chavales de hoy en día. Sus historias son huecas, vacías, no cuentan gran cosa y no tienen mucha superficie en la que rascar, pero, ¿ y la apariencia que tienen? Ahí lo tenéis, en el top 10 de ventas, como un campeón.
Uno de los platos fuertes de la etapa de Tom DeFalco y Paul Ryan en los 4F fue el descubrimiento de que Alicia no era Alicia. Pero para entender bien la gravedad de este asunto pongamonos un poco en situación: Alicia Masters, la hija del Amo de Marionetas siempre ha sido el amor de toda la vida de Benn Grimm, alias la Cosa. El hecho de que fuera ciega ayudaba a que no viera el horror del que se había enamorado, y el que además fuera escultora explicaba el que las piedras le pusieran a tono. Esta historia se alargo durante décadas con el típico ahora te quiero, ahora no, solo me quieres porque soy de piedra, y tu porque estoy buena, etc.,etc. Entonces llegó Jim Shooter y lo destruyo todo, mando a los 4F a las Secret Wars y cuando llego la hora de volver la Cosa decidió quedarse unos días más por allí a ver si echaba unos casquetes. Pero donde las dan las toman y cuando regreso descubrió que el amor de su vida le estaba poniendo los cuernos con su mejor amigos, y bien puestos oiga.
Hay que reconocer que incluso el más optimista no las tenía todas consigo cuando se anuncio la salida semanal de esta serie. Pocos eran los que apostaban por su correcto funcionamiento (¿alguien?) y la verdad es que está funcionando como un reloj... un poco adelantado, pero como un reloj. Es cierto que todavía es pronto para hacer un análisis, sólo ha salido la decida parte de la colección, pero al menos sirve ya para observar ciertas pautas. Ya vendrán tiempos más comprometidos, especialmente agosto, para comprobar si no ha sonado la flauta por casualidad.
Cuanta razón tiene nuestro contertulio, en su día el born again fue una cosa rara que muchos consideraban única y exclusivamente como el complemento de Spiderman. Yo mismo lo sufrí en mis carnes ya que aquello me parecía que no iba a ninguna parte y que no tenía ningún sentido. Publicarlo en raciones de 8 páginas fue la peor elección posible entre las que se tenía, porque la destrozó y la despojó de cualquier intento de seguimiento por parte del lector. Pero, ¿tenían otra elección? ¿Era así o nada? En efecto, era prácticamente así o nada. Por entonces los formatos existentes eran muy escasos y prácticamente nulos fuera de la grapa. O salía en grapa o... salía en grapa. El formato prestigio se intuía en el horizonte, pero con la palabra prestigio tomada al pie de la letra, no para publicar cualquier cosa y los tomos recopilatorios todavía estaban por venir. Por lo que o se publicaba en grapa dentro de su propio colección o como complemento de otra, y colección propia no tenía ya que la habían cerrado y no iba a ser la primera vez.
En
Miedo atroz tenía a hacer un post sobre Bleach tras leer los primeros números. ¡Es qué son malos, pero malos con ganas! Era un calco de Inuyasha, pero igual, igual, es decir, un chico y un chica van por el mundo cazando demonios mientras se enamoriscan. Y me lo estaba viendo venir, más de 40 tomos con la misma tontería una y otra vez, siempre a punto de cazar al malo de turno y justo en el último momento, uy, poste. Pero entonces apareció el salvador, que supongo que será o el editor de turno o la esposa del autor, que le metió un collejón de aupa y le dijo algo así como "déjate ya de tonterías y empieza a contar otra cosa" Y empezó a contar otra cosa y la cosa mejoró, pero mucho. En concreto empezó a contar...
Ya sabéis que Prince of tennis es
Cuando yo era jovencito prestaba tebeos a mis amigos (en efecto, esto es una historia de terror) y siempre, siempre, siempre les aleccionaba sobre como leer los tebeos que les dejaba: no los abráis demasiado. Era plena época zinquera y el efecto otoñal era ampliamente conocido y sufrido por todos. Cuando menos te los esperabas, zas se te caía una hoja y luego otra, y otra más y es que en Zinco no dominaban el arte del pegado y tomo que caía tomo que cogias con un miedo atroz. Pero eso quedo superado hace años, ¿verdad? Con todos los años que han pasado, con como ha avanzado la técnica, eso ya no puede ocurrir más, eso es algo que nuestros jóvenes ya no deberían conocer, ¿verdad? ¿verdad?
Érase una vez que se era una editorial llamado Norma que publicaba comics de DC. Sí, sí, a los más jovencitos del lugar les sonara a cuento de hadas, pero otras editoriales han publicado DC en nuestro país, concretamente casi todas e incluso las que no lo han hecho (Panini) seguramente lo terminaran haciendo en el futuro. Eran tiempos infelices al menos para el que aquí escribe porque entonces no tenía un blog. ¡Ay si lo hubiera tenido! ¡Hubiera temblado el mundo y Norma editorial! Solo de imaginármelo se me hace la boca agua: semanas enteras llenas de post poniendo a parir las decisiones de la editorial. Que digo semanas, meses enteros, hubiera sido un no parar.
