Random House Mondadori ha visto que en este mundillo agónico y que se acaba todas las semanas, mueve mucha pasta y ha decidido meterse de cabeza en él de una vez por todas. Ya sacó Paracuellos, la Enciclopedia Universal Clismón de Brieva, los Calico Electronico y ahora va a por las obras más "populares", es decir, los superhéroes con películas a sus espaldas.
Es fascinante la vida editorial que está teniendo en nuestro país el Motorista Fantasma de Devin Grayson. Un tebeo que no se hubiera publicado de ninguna de las maneras si no se hubiera hecho una película del personaje, (el tebeo es de 2001 y ha sido publicado aquí en el 2007) y que supuso tal éxito para la Marvel que no se atrevió a publicar otro tebeo del Motorista hasta pasado cuatros años y con Garth Ennis en los guiones. De esta historia y sus maravillas ya hablamos hace unos meses cuando se publicó en formato BOME, y donde nos hicimos ecos de críticas donde se denominaba al tebeo como "Trash Rider", así que no vamos a incidir en lo mismo. Un tiempo después Viturtia dijo que se había vendido de fábula y todo el mundo encantado, eso sí, como las cifras siguen siendo secretas vender bien pudo significar desde cubrir costes hasta vender miles de ejemplares. Esto es como las elecciones, cualquier justificación es válida y todos somos ganadores. Por lo que sea, al parecer Mondadori se lo ha creído y allá va, a lanzar otra vez esta insípida e insignificante historia.
¡Edición de bolsillo! Sí, lo que es una buena noticia para todo el mundo. Los tebeos son y deben ser siempre un consumo de producto popular y se merecen ediciones de todos tipos y colores. Eso es perfecto y maravilloso, ahora bien, ¿no había otros materiales un poquito mejores? No digo que publiquen la hostia en verso, pero algo un poco mejor, pues... Es que por un lado publican este Motorista Fantasma, que va a tener el honor de contar con una edición de extra lujo y una edición de bolsillo siendo uno de los peores tebeos del personaje en mucho tiempo. Y por otro lado tenemos una historia de los 4 Fantásticos que es... que es... ¡no tengo ni idea de lo que es! Al parecer es material procedente del Marvel Adventures y no encuentro casi ninguna crítica por la red. Así que puede ser mala, regular, muy buena, cualquier cosa. Pero vamos, que material de los 4 Fantásticos bueno hay a punta pala para tener que elegir precisamente ése.
Pero, ya sabéis, con estas ediciones que hagan lo que les de la gana, que se salen de nuestro ámbito habitual de crítica. Supongo que los colocarán por grandes centros comerciales (eso que Panini es incapaz de lograr) y que algún padre picará y se lo comprará a su hijo y cualquier venta que se haga bien hecha está. Pero que esto no es el maravilloso Paracuellos y raro es que venda demasiado, y aquí espero equivocarme. Sobre todo porque baratos no son, 11,95 euros el del Motorista y 14,95 el de los 4F, y encima pequeñitos (espero que sean a color, porque sino ya directamente es timazo). Vamos, que ganas de comprárselos no hay muchas, directamente ninguna.
Eso sí, mis felicitaciones a Panini por ser capaz de colocar ese material y rentabilizarlo hasta la extenuación. Mientras que hay un miedo atroz a publicar Skrull Kill Krew, una obra de Morrison y Millar, no hay ningún problema en publicar estas cosas que seguramente rezumaran calidad por algún sitio... todavía no identificado. Pero bueno, seguro que se aupan al top ten de ventas de libros, si fue capaz V de Vendetta no va a ser capaz el Motorista Fantasma. Por lo menos.
¿Hacemos una porra sobre cuando vamos a verlos saldados?

Si me fiara por los tebeos franceses que me leo, este señor Jean o los de Larcenet o el Lapinot, sacaría la conclusión de que la gente que vive más allá de los Pirineos está loca y es una neurótica. Lo curioso es que nos los tratan de retratar como gente moliente y corriente hasta que un minúsculo e insignificante cambio aparece en sus vidas. Entonces se vuelven obsesivos, les atenaza el miedo a la muerte y se comportan de una manera totalmente estúpida. Vale, son humanos, pero no es la primera vez que lo leo y sobre todo ni siquiera al mismo autor, ¿serán todos los franceses así? Supongo que no, pero los autores repiten una y otra vez el tema y da la impresión de que no saben hacer slices-of-lifes sin abandonar estos temas.
¿Cuántos de vosotros os habéis leído Civil War prácticamente el mismo día que salía en los USA? Casi todos, ¿verdad ? Y es que entre la impaciencia y desde los spoilers del final del número 2 uno prefería leer por sus propios ojos los tebeos antes de que se los destriparan por completo y la única manera de hacerlo, pues ya sabes, el Internete. Pero claro, si te lo has bajado, ¿te lo vas a comprar? Sobre todo si no te ha parecido la bomba, es entonces cuando dudas si gastarte el dinero o no. Y yo por ahora lo estoy dudando.
Tierra X es uno de esos proyectos nacidos porque el artista que lo abandera tiene cierto renombre en la industria y se le da un poco de carta blanca para hacer lo que quiera. El reclamo es Alex Ross y da igual que lo que haya dentro sólo esté abocetado por él, tanto en dibujo como en guión. La portada es totalmente suya y algunos dibujos que aparecen a modo de "extra" también son suyos y con eso basta y sobra para que la Marvel nos empaquete algo que debería haber dibujado en su totalidad el propio Ross para darle un poco más empaque a la obra. Pero claro, una cosa es hacer un especial de vez en cuando y otra marcarse varias miniseries mensuales.
Tanto Kingdom Come como Marvels son hijas de su tiempo. Son buenas obras las dos, pero es raro que hubieran surgido en un tiempo diferente al que nacieron. Situémonos, años 90, los chicos Image y sus clones se han apoderado del mercado. Todo son musculitos, sonrisas llenas de dientes y armas imposibles. El superhéroe ha muerto y ha sido sustituido por unos personajes que sólo piensan en mata-mata-mata. Los tebeos están llenos de líneas cinéticas y splash-pages, los cómics, tal como lo conocíamos, ya no existen. De aquí surgen las obras de Waid y Busiek que desde puntos de vista diferentes reivindican exactamente lo mismo: la vuelta a la grandeza.
En Marvels, Busiek decide olvidarse de cualquier referencia a los fatídicos 90 que está viviendo y prefiere refugiarse en tiempos anteriores, haciendo válida la máxima de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Busiek echa de menos el mirar a los tebeos con los ojos de un niño grande y sorprenderse ante el despliegue de los colores primarios. Echa de menos la grandeza y añora el que se haya perdido ante tanta vacuidad y brillo informático. Los tebeos que leía estaban plagados de verdaderos héroes que no dudaban en sacrificar su vida por un bien mayor, los tebeos que lee en ese momento están llenos de asesinos dispuestos a acabar con todo aquel que se cruce en su camino. Hay que volver a los viejos tiempos, hay que mirar aquello con los ojos de antes, con los ojos de un niño... o más bien los de un viejo.
La primera en la frente: a mí no me gusta este formato. Alterar los tamaños de los tebeos es algo que no me termina de entrar en la cabeza y eso que consumo tebeos de todas las medidas. Pequeños, grandes, medianos, lo que sea. Muchas veces porque es así o nada, otras porque puede significar ahorrarse unas perrillas (cada vez menos), otras porque el tebeo en cuestión tampoco se merece más, pero vamos que la mayoría de las veces esto es lo que hay y ya puedes quejarte, cabrearte o lo que quieras que no hay más donde rascar. Así que de entrada no me gusta, simplemente porque es más grande y ese no es el tamaño para el que iba destinado. Habrá tebeos que les siente muy bien el hacerse más mayores, a otros que les siente fatal, lo mismo que para el pequeño, todo depende del dibujante y lo diestro que sea, pero, si él pensaba que sus tebeos se iban a publicar a determinado tamaño, ¿no creéis que ése debería ser el tamaño elegido para su publicación? Sí, ya me sé ese argumento que alguno me ha arrojado a la cara: los dibujantes suelen dibujar en el original en un papel tamaño "europeo". En efecto, muchos dibujan en un papel más grande del que finalmente se va a publicar, pero teniendo en mente el tamaño final de publicación, lo que les permite jugar con determinados detalles o dejar zonas sin definir porque no se van a ver. Así que un solo tamaño es la idea central.
