Con guiones de Tony Bedard y lápices en su mayoría de Andy Clark es una colección que esta pasando completamente desapercibida y que es una de las más interesantes que se están haciendo ahora mismo en DC.
No sé si muchos conocereis aquel grupo llamado L.e.g.i.o.n. Aunque lo parezca no tiene mucho que ver con la legión de superhéroes de toda la vida (descendientes y cosas de esas), sino que es más bien una especie de fuerza policial intergaláctica formada por Vrill Dox, el "hijo" de Brainiac, que se dedicaba a hacer el bien por toda la galaxia... esto, no exactamente. Aunque sus intenciones pudieran parecer nobles, Dox es un traidor hijo de perra que utiliza a los demás para conseguir sus objetivos. Y eso es lo que veremos en la colección, como el grupo es llevado a situaciones ciertamente comprometidas donde Dox hace el bien a su manera, conseguido cabrear a todo el mundo por igual. Y es que un grupo de superhéroes del que forma parte Lobo no puede acabar de buena manera. La colección, guionaza por Giffen y con Todd! por ahí es una de las mejores que dio la década de los 90 (comenzó a finales del 88 y se extendió hasta el año 96 bajo el título de R.e.b.e.l.s) y que también ha pasado muy desapercibida para todo el mundo. Yo aún estoy sorprendido que no se haya publicado nada aquí, porque es algo que empezó a publicar Zinco, y ya se sabe de donde sacan en Planeta las ideas para editar...
La actual R.e.b.e.l.s. nace también sin hacer mucho ruido, casi por la puerta de atrás, con un lanzamiento sin mucha publicidad. Tony Bedard, el escritor de la interesante Negation y Andy Clarke, un dibujante con muy buenas maneras se dedican a contar una historia que en un principio parece algo muy poco trascendente y sin demasiado interés, alguien se ha apoderado de los robots que forman la fuerza policial de Dox, pero a los pocos números descubrimos que se nos estan contado otra historia mucho más grande, la invasión por parte de Starro de toda la galaxia. Y si estais empezado a pensar en Aniquilación o posteriores series marvelianas... ¡bingo, estáis en lo correcto! R.e.b.e.l.s. es la Aniquilación de Dc y como tal es totalmente independiente de todo lo que esta ocurriendo en el universo DC... excepto de los crossovers, claro, que en su último número ha aparecido de lleno Blackest Night. Pero bueno, como todos los cruces que se están produciendo, ninguno aporta un pimiento al hilo principal ya que por regla general están apareciendo viejos conocidos de la colección resucitados y punto. Pero a lo que iba, es una invasión en toda regla pero... ¿de estrellas de mar? Pues aquí es donde Bedard ha dado el do de pecho porque ha redefinido completamente a Starro dandolé un origen y una identidad que no contradice en absoluto ninguna de las apariciones del "personaje" y que además le aporta un sentido a su existencia. A mi me ha dejado muy sorprendido la inventiva que le han echado a este asunto.
El punto negativo de la serie es que es un poco lenta. Mientrás Abnett y Lanning le aportan mucho dinamismo a sus series, Bedard es un narrador más tranquilo y reposado que necesita contar las cosas de otra manera y en muchos más números. Vamos, que es de esas series que de tomo en tomo se suelen leer mejor. Es el mal endémico de hoy en día, que la mitad de las colecciones se narran a ritmo semestral.
Por lo demás, es una serie estupenda que merece mucho la pena leer y que al igual que su contrapartida marveliana, sirve para desintoxicarse un poco de tanta tontería didiesca. A ver cuanto dura, que nunca ha sido una serie demasiado seguida y eso que tiene más nivel que muchas de las cosas que se hacen por ahí.

Con The boys me empieza a pasar algo parecido a lo que me pasa cuando me acerco a un tebeo de los muertos vivientes, pero con matices claro. En el caso de los muertos, es algo más cerebral, más psicológicamente aterrador. Lo de the boys es más algo visceral, nacido de la boca del estomago. Cada vez que echaba un vistazo a la portada del número 4 (que tampoco tiene nada demasiado fuerte, la verdad) me entraba una sensación de repugnancia ya que sabía que dentro iba a encontrarme con la serie de barbaridades y cafradas habituales, y aunque termina siendo divertido, cuando lo piensas en frío no te puedes olvidar de todas esas imágenes creadas únicas y exclusivamente para provocar. Normalmente suelen ser o imágenes de sexo aberrante o de una violencia exagerada y descontrolada y la verdad es que es una pena, porque podría ser un gran tebeo.
Ya hemos pasado muchas veces por todo el mareo de formatos, cierres y promesas de futuro sobre corrección de errores. Así que, ¿qué sentido tiene volver sobre ello? Hoy grapa, mañana no, hoy tomo grande-pequeño-mediano y le meto una tapa dura. Lo de siempre vamos. Yo con lo que me quedo del publirreportaje es que por fin se han dicho dos cosas que todos sospechábamos bastante claras, o al menos lo suficiente para quien las quiera entender.


A veces no se si Didio es un tonto muy tonto o simplemente se lo hace. No sé si seréis de esos que echan un vistazo a las "solicitaciones" o avances de lo que van a publicar las editoriales americanas a tres meses vista. Como no, suele estar lleno de minispoilers para llamar la atención del potencial comprador y de vez en cuando, sin querer queriendo se les escapa algo gordo.
Que corto, pero que corto se me ha hecho el Pulgarcito. De acuerdo, son historias bastante ligeras destinadas a un público infantil/juvenil pero aún así... ¡me ha durado dos telediarios! Aunque lo más chocante ha sido encontrarme con esas viñetas tan grandotas, ¡ahora sé lo que siente un lector de los Absolute! Esta claro que el formato original era más pequeño y claro, a ver quien tiene narices a alterar el formato de un coleccionable por un solo número.
En mi última visita a la librería me encontré con que había llegado bastante material no-superheróico al que me apetecía bastante echar mano. En concreto los siguientes títulos estaban en mi lista de futuribles compras y llegaron todos a la vez:
Y hablando de eso, veo que también ha llegado el famosísimo Death Note 13 en español, la edición cutre. No, no soy duro con el termino, resulta que en Japón salieron dos ediciones de este tebeo, una con muñequitos, caja para meter todos los tomos y diversos extras, y la otra pelada y molada con el tebeo y alguna que otra chorrada. Aquí nos ha tocado la última claro, ¡pero en tapa dura! De esta manera le pones 15€ al tomo de marras y a correr. Ah, que tiene más páginas que un tomo normal, 280 exactamente... ¡y la calidad de un fanzine amateur! Madre mía que lo de dentro parecen fotocopias, por dios. ¿En serio que pretenden vender esto? Hay que ser muy fan-fan para hacerse con esta cosa que lleva el sello de una editorial seria en portada. Era esto o nada, claro. Me quedo con el nada.
Tenemos en
Seriada en la revista Superlopez, de los números 50 a 54, cada entrega venia precedida de un maravillo artículo escrito por el propio Jan donde narraba como se había documentado para la historia, mostraba fotos de las localizaciones reales y hablaba del material utilizado entre otras muchas cosas, como si fuera una suerte de blog. En esos artículos Jan narraba el viaje que había realizado por Cataluña y como los distintos parajes se iban integrando en la historia. Estaba claro que aquello había sido un viaje turístico bastante bien aprovechado y que Jan disfrutaba con ese proceso, pero no estaba nada claro como encajaba Superlopez en ello y según iba trascurriendo la historia, una persecución página tras página, paraje tras paraje, uno tenía la sensación que se estaba tragando las diapositivas del viaje de Jan y no una historia de su personaje favorito. Para mi fue un momento de, vale, se ha currado la historia, ha viajado mucho, ha tomado muchas fotos, ha buscado un tema actual pero... ¡esto no tiene ni chispa de gracia! 
