Ayer hablábamos de los últimos tiempos de Marvel y ahora toca mirar a la otra acera y fijarnos en el veranito de DC que ha sido uno de los mejores de los últimos años... cosa nada complicada ya que llevan sin levantar cabeza desde hace mucho tiempo.
Es más fácil subir desde las profundidades que mantenerse en lo alto y DC había bajado tanto el nivel de lo que estaba haciendo que cualquier atisbo de calidad parece todo un logro. Por fin se acabaron las nefastas crisis de Morrison. Ya hemos hablado de esto anteriormente, pero segun pasa los días y lo sigo pensado me sigue pareciendo todo un bluf enorme. No more Crisis, esperemos que para siempre, y muchos anillos de colores, en la divertidísima y entretenidísima Blackest Night. Mañana hablare en profundidad de como esta resultando, pero a DC le esta salvando bastante los muebles, solo contestada por el primer número del Capitan America Reborn, que casualmente salía el mismo mes que el primer número de esta miniserie. Quesada ha tenido que sacarse un peso pesado de la manga para poder contrarrestar a Didio y es que por un momento, este ha logrado robarle su mojo.
Dejando fuera los anillos, vamos a repasar el resto. Morrison ha dejado Batman por fin (se me atraganto demasiado el RIP) para hacer... ¡Batman y Robin! Que es exactamente lo mismo que hacia en Batman pero con Quitely y la cosa cambia radicalmente. De repente todo esta bien narrado, es bonito y la historia hasta parece que tiene sentido. Tengo la teoría de que Morrison con un buen narrador cambia mucho y una vez más tengo algo que lo demuestra. En el cuarto número Quitely ya descansa, como todos suponíamos que iba a pasar y con Phillip Tan la cosa cambia mucho. Intenta ser como Quitely, pero como no llame al primo de zumosol lo lleva claro. Aún así toda una mejora tras el absurdo caos que era la serie de Batman.
El resto de las colecciones del murciélago pues cada una por su lado. En Batman Winnick esta a su nivel anodino de siempre y en Detective Comics tenemos a un J.H.Williams III inconmensurable (recordad, el de Prometea). Lo que pasa es que tengo la impresión de que Rucka le pasa guiones tipo en plan "aquí se pelean" y J.H. se marca unas espectaculares páginas dobles en plan vidriera de esas que te dejan babeando durante un buen rato, pero que pasado cinco minutos te quedas como, ¡ey, si aquí solo había hostias y se ha acabado el tebeo! Y cuando ves que en el complemento, The Question, 8 páginas, hay más guión que en las anteriores 22 empiezas a sospechar cierta tomadura de pelo. Pero es bonito de la hostia, de lo más precioso que he visto nunca. Ahora bien narrativamente...
Por lo demás, Guillem March se sale en Gothams Sirens, pero que se sale. El guión, bien gracias, como la familia.
Cambiamos de icono. Las series de Superman, así, asa. Están con el rollo de New Kripton que aunque en principio prometía se esta empezando a alargar cosa mala y esta perdiendo el interés a marchas forzadas. Es más, han sacado a Superman de sus colecciones y en Action Comics tenemos a Nightwing y Flamebird, que podrían sustituir por Roberto Alcazar y Pedrín y no notaria la diferencia. Muy normalito. Robinson esta mejor en Superman, con una maravillosa caracterización de Mon-El, pero tampoco pasara a la historia. La que me esta gustando a rabiar es Adventure Comics, con Johns y con un Manapul espectacular a los lapices. Curiosamente se esta dedicando a narrar historias en plan intimo y tontorrón, pero le están saliendo bastante bien y son una gozada. Y de complemento la Legion, menos da una primera.
En cuanto al resto de colecciones, no me voy a extender mucho, la JLA sigue siendo una basura ponzoñosa, la JSA ha visto la despedida de Johns con un último número de antología y la llegada de un Willingham muy dubitativo. Los titanes siguen sin saber a donde tirar. Flash esta en su rebirth que hasta no vea como termina no pienso opinar. Y de lo demás no recuerdo gran cosa que me llamara la atención, así que... ¿donde están las maravillas de DC de este verano? Pues en los pequeños detalles, que al final son lo más importante.
Wednesday Comics. Ya hable de ellos, pero es que despues de bajarse a la piscina y desplegar la sabana uno se siente satisfecho de poder leer en estas épocas algo que tanto recuerda a cuando leía tiras de prensa en el periódico. Las historias no han sido maravillosas (con alguna excepción), pero como lectura ligera y relajada ha sido todo una gozada. Gran idea y gran experiencia.
Los complementos. Mira que he odiado durante toda mi vida los complementos, y ahora incluso me dan más motivos al subir un dolar el precio de los cómics que los llevan. Pero lo curioso es que los complementos están resultado bastantes buenos en general y excepcionalmente bueno en uno de los casos. Se lo están tomando como lo que son, 8 páginas para contar una historia, y aunque tiene sus continuaras y sus cosas, los autores se dedican a contar historias que se amoldan perfectamente a ese formato y que complementan (en satisfacción, no en argumentos) las 22 páginas que acabas de leer. Cuando un cómic se te queda cortísimo y de repente aparecen 8 páginas más das las gracias al cielo.
¿Y cuál es ese complemento tan bueno? El de la Doom Patrol, es decir, los Metal Men, escritor por Giffen, J.M.DeMatteis y dibujados por Maguire... ¡el trio lalala! Y sí, lo están haciendo al estilo Bwa-ha-ha con lo que la diversión alcanzada en tan solo 8 páginas es espectacular. Es una autentica maravilla, la Doom Patrol de Giffen esta bien, pero el complemento es demoledor.
Y por último, JLA Cry for justice. Esta recibiendo muchas criticas porque Robinson se esta tomando ciertas libertades con los personajes y no tiene nada de acción (aunque prometen para el final), pero entre que la JLA actual es una porquería y Robinson se dedica a hacer sus diálogos marca-de-la-casa-Starman yo me lo estoy pasando pipa, sobre todo cuando mete a sus personajes fetiches que la verdad no tienen nada que ver con la JLA. Vamos, que si se llamara de otra manera como que mejor y todo. Pero el remate viene cuando al final de cada tebeo hay un artículo maravilloso escrito por el propio Robinson sobre un personaje en concreto contando toda su historia y porque lo ha querido utilizar, incluyendo hasta un minitebeo con el origen. A mi me deja con una sensación estupenda.
Así que este verano DC me ha dejado con un buen sabor de boca, pero no porque lo haya hecho extraordinariamente bien, sino porque no lo ha hecho tan mal y los pequeños detalles han resultado ser deliciosos. A ver que resulta a partir de ahora. Mañana los anillos tutifrutti.

Las vueltas de tuercas sorprenden la primera vez que ocurren, muchísimo. La segunda vez pues también, pero algo menos porque no habrá jamas nada como la primera vez. A la tercera como que no, lo siento y a partir de ahí la indiferencia absoluta. Quesada y Bendis llevan vendiéndonos aquello de "Y el universo Marvel jamás sera igual" tantas veces que ha dejado de tener sentido alguno. Que si no más mutantes, que si vengadores desbandados, que si civil war, que si esto o si lo otro. Cuando cambias el status quo cada año este deja de tener sentido. Y eso es lo que me pasa con este Reinado Oscuro, que empiezo a temer que el universo marvel no sera el mismo hasta el siguiente golpe de efecto, cuando deje de ser otra vez el mismo. Esta bien menear las cosas de vez en cuando, pero no estar a palos todo el día.
Pues eso, DC ha anunciado a bombo y platillo que va a cambiar de nombre, que va a poner jefes nuevos y que a partir de ahora todo va a ser más emocionante y más excitante y más todos los antes que se os ocurran. Vamos, que DC ahora va a arrasar, no como antes, que solo se dedicaba al triste negocio de vender tebeos. Pringados.
Howard el Pato nace en 1973 de la mano de Steve Gerber y Val Mayerik en un tebeo de terror de la Marvel llamado
En ese momento otra larga sombra planeaba sobre el personaje: Disney, que estaba enfadadísima por las semejanzas visuales con el Pato Donald. Amenaza de demanda al canto y la Marvel dispuesta a hacer lo que sea para no entrar en lucha con el gigante. Las condiciones impuestas implican ligeros cambios visuales en el personaje, retocar un poco los ojos, los pies, etc, y el más importante... ¡ponerle pantalones! El acuerdo entre ambas compañías incluye una extraña clausula: el personaje no puede cambiar su nueva imagen sin permiso de la Disney. Con su nuevo aspecto la colección continua en mano de otros autores pero no dura mucho más y en 1979 echa el cierre. Este nuevo Howard con pantalones no es lo mismo. Se intenta relanzar la serie como una revista bimestral pero aquello no dura más de 9 números. El personaje seguirá apareciendo de vez en cuando como artista invitado en otras colecciones.
Pero volvamos a cosas más agradables, de vez en cuando Gerber va sacando al personaje en distintas colecciones con alguno que otro pequeño lío ya que la Marvel también lo utiliza cuando le viene en gana. En 2001, Quesada le ofrece a Gerber la posibilidad de publicar una miniserie en el sello Max, para adultos. Gerber entusiasmado le pide al dibujante de la misma, Phil Winslade, una serie de retoques sobre el diseño del personaje y entonces es cuando descubre el acuerdo con la Disney que le impide tocar ni una sola pluma al pato. ¿Pato? ¿Pato? ¡Pero no dice nada sobre convertirlo en otro animal! Y dicho y hecho, en el primer número de la nueva serie, Howard aparece caracterizado como un ratón. Sí estais pensado en Mickey, estáis en lo cierto.
Vuelta de las vacaciones. ¿Qué tal? Bien, gracias. Muy cansadas, claro, con niños es lo que tienen, que descansar poco y nada. ¿Lecturas? Pues las justitas, que en estos tiempos lo que intento es leer libros aunque tampoco sin mucho acierto. ¿Y Disney que tal? Pues hasta los mismísimos, la verdad. Que más que una noticia parece un meme de esos de internet que ya estaba quemado a los cinco minutos de producirse. Las cosas en su justa medida.
