Archivos Agosto 2009

En las sombras Cuestión de derechos y VII

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Y llegamos al final de este capítulo sobre derechos de autor con el final de la historia de Marvelman. Que como no podía ser de otra forma, es algo bastante enrevesado.

spawn9.jpgAntes de seguir con nuestra historia tenemos que dar un pequeño rodeo y remontarnos al año 1992, cuando se publican los primeros números de Spawn. McFarlane y compañía han abandonado Marvel y están triunfando en Image. Aunque las ventas no pueden compararse a las de los títulos marvelianos, el hecho de que todos los beneficios vayan directamente a los autores hacen que estos naden en dinero. Para dar prestigio a su serie o simplemente porque le apetecía McFarlane contrata a cuatro grandes figuras para que le escriban un número cada uno: Alan Moore, Neil Gaiman, Dave Sim y Frank Miller. La calidad final no es nada del otro mundo aunque elevan bastante la media de la colección. En particular destacar el numero de Dave Sim, donde hace aparición su Cerebus y que se podía considerar toda una oda a favor de los derechos de autor.

Aunque lo que nos interesa centrarnos aquí es en el número escrito por Gaiman, donde hacen su primera aparición tanto el personaje de Angela como el de Cogliostro (y el Spawn medieval, pero como este es más controvertido vamos a dejarlo de lado). Evidentemente la autoría de estos dos nuevos personajes pertenece tanto a Gaiman como a McFarlane, aunque este último parece olvidarse de ello y se olvida de ciertos detalles como pagar los royalties por sus apariciones posteriores, figuritas y apariciones en películas. Evidentemente Gaiman se mosquea y habla con McFarlane para intentar solucionarlo llegando al siguiente acuerdo: Gaiman entrega la mitad de sus derechos de Angela y Cogliostro a McFarlane a cambio de los derechos que McFarlane posee sobre Miracleman (ver final post anterior). ¿Final feliz? Ojala. Al poco tiempo McFarlane se arrepiente y dice que de eso nada de nada, que los personajes de Spawn son suyos y que Gaiman fue contratado a sueldo, por lo que no le pertenecía nada de aquello. Que ironía, justo de lo que se quejaba el bueno de Todd cuando abandono Marvel. Queda patente que McFarlane tiene planes para introducir al personaje en sus propios tebeos e incluso hay documentación grafica al respecto, por lo que Gaiman no tiene más remedio que ir a juicio. El objeto de la disputa seran los dos personajes de la discordia, pero de fondo se encuentra en juego Miracleman, que es lo que realmente les interesa a ambos. Y como curiosidad para ver como de rápido transcurrian estas cosas, el Spawn 9 fue publicado en 1993, el acuerdo verbal entre ambos data de 1997 y Gaiman acude a juicio en 2002. Las cosas de palacio transcurren despacio.

hellspawn13.jpgMcFarlane tiene pasta para tirar y regalar por lo que no le importa ir juicio tras juicio y plantar todo un ejercito de abogados delante de un tribunal. Sin embargo Gaiman, que aunque también tiene sus ahorrillos no puede permitirse ir a juicio de una manera tan alegre y encuentra un inesperado aliado: Joe Quesada, que esta como loco porque le haga lo que sea para Marvel. Para ello Gaiman funda "Marvels and Miracles LLC", cuyo función principal y única sera aclarar de una vez por todas a quien le pertenece el personaje. La financiación vendrá de los tebeos que haga para Marvel, cuyos beneficios irán destinados totalmente a este empresa. Así es como nace 1602, un tebeo con buenas ideas pero de calidad bastante dudosa que se vende maravillosamente bien. En la dedicatoria Gaiman gasta una broma de las suyas " Dedicado a Stan Lee, Jack Kirby y Steve Ditko, con infinita admiración [...] Y, por supuesto a Todd, por hacerlo necesario" Esta claro que el interés de Quesada en todo esto aparte de poner el nombre de Gaiman en sus tebeos es poder publicar un Alan Moore dentro de su compañía, ya que lleva años dorándole la píldora de manera muy sutil.

Como no podía ser de otra manera un juez proclama a Gaiman vencedor de la disputa y le reconoce su propiedad sobre Angela y Cogliostro y se le da la razon a Gaiman en todo, incluso en lo del trato verbal sobre Miracleman, por lo que solo queda establecer la parte de daños y perjuicios. Aquí Gaiman tenía que tomar una decisión, o seguia manteniendo el copyright sobre sus personajes o se los entregaba a McFarlane y por lo tanto se tenía que cumplir el contrato sobre los derechos de Miracleman. Pues Gaiman eligió quedarse con los personajes (más una indemnización, claro) en algo que pareció totalmente marciano en su día. ¿Por qué no había cambiado los derechos? ¿No era ese el propósito de todo esto? Pues sí, pero resulta que en el transcurso del juicio se descubrió que lo que poseía realmente McFarlane era la propiedad sobre los logos del personaje. Los derechos que Eclipse poseía habían caducado a finales de los 90, incluso antes de que McFarlane los comprara. Así que en realidad McFarlane no poseía gran cosa y una vez más, otra persona que clamaba que era suyo no era el poseedor de los derechos de Miracleman. Es importante señalar que todo esto se supo gracias al juicio, sino hubiera habido litigio las cosas seguirían en un punto muerto.

gaimanmcfarlanefoto.jpgAntes de encaminarnos hacia la resolución final, un pequeño desvio para contar varias de las anécdotas que rodearon esta batalla entre los dos autores.
Lo que mueve definitivamente a Gaiman a ir a tribunales es el intento de McFarlane de registrar el personaje como algo de su propiedad en 2001 y de publicarlo en un número de Hellspawn cuya portada fue filtrada sin ningún pudor. Evidentemente el número nunca llegó a ser publicado ya que los tribunales lo detuvieron. Otro de los intentos de presión fue incluir al personaje en la historia correspondiente a Spawn en el tebeo que conmemoraba el décimo aniversario de Image. Como no, el tebeo tuvo que retrasarse con McFarlane echando las culpas de esto a Gaiman y no a la playstation. Gaiman ni siquiera sabia que el personaje salía ahí. Pero tras el juicio la cosa no acaba, McFarlane Toys saca una figura del personaje con el siguiente texto en la caja: "Miracleman is a trademark of Todd McFarlane Productions, Inc. The Miracleman action figure is (copyright) 2003 Todd McFarlane Production." Y para terminar de tocar las narices, McFarlane retconea a Cogliostro y le convierte en... ¡Man of Miracles! ¿A qué no adivináis a quién se parece? Evidentemente todo esto no sirvió para nada más que para molestar a Gaiman, pero bueno, así es la vida.
Aunque mi anécdota favorita es cuando termina el juicio y el veredicto ya ha sido emitido. McFarlane se acerca a Gaiman con uno de los tebeos de Spawn que habían sido utilizados como prueba y le pide que se lo firme para el hijo de uno de sus abogados. Gaiman y lo hace y a continuación posan para una foto con el fan... Increible.

marvelmanquesada.jpgY llegamos al final de nuestra historia... ¿¿¿¡¡¡Pero quién tiene los derechos!!!??? Pues al parecer Marvel. En la última Comic Con Quesada anunció que habían hablado con Mike Anglo , que en la actualidad tiene 94 años, para comprarle los derechos y habían llegado a un acuerdo con todas la partes. Todavía no ha trascendido en que consisten esos acuerdos, pero parece bastante claro que todos los movimientos realizados por Gaiman en los últimos años han servido para descubrir quien poseía realmente al personaje y que pasos había que tomar al respecto. Parece que por fin vamos a ver reeditado todo el material de Eclipse, que el personaje volverá a llamarse Marvelman y posiblemente Gaiman continué la historia donde la dejo. Así que al menos en esta historia hemos tenido un final feliz, que no es poco, porque menudo trajín que ha causado el personaje y eso que nació como un simple plagio.

Y con esto termina esta serie de post sobre los derechos de autor, espero que os hayan gustado. Pero el repaso a la historia no termina, próxima parada: Bob Kane.

En las sombras Cuestión de derechos VI

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Y llegamos a la parte complicada del pastel. ¿A quién pertenece Marvelman? ¿Qué problema hubo con los derechos del personaje? ¿Quién los tiene en la actualidad?

Antes de empezar a leer este post tenéis que memorizar todo lo que conté en el anterior: quien, como y cuando se publicó Marvelman. La historia de por si es algo compleja y si no se tiene el conocimiento de como pasaron las cosas es prácticamente imposible entender nada. Así que un minuto para que lo leáis otra vez y... ¿ya? Vamos con ello.

marvelmanspecial1.jpgNo hay ninguna duda que la propiedad del personaje debe pertenecer a su autor o a la editorial que lo edita dependiendo de que tipo de contrato draconiano haya firmado. Esto es por un lado Mike Anglo, creador del personaje y por otro L. Miller & Son. No se tiene exactamente claro quien de los dos es dueño legitimo del personaje ya que se desconoce que se firmó y como, pero Anglo siempre ha reclamado la propiedad del personaje e incluso alguno de los tebeos tenían un "© Mick Anglo". Para simplificar las cosas y debido a que ni Miller ni Alan Class (la editorial que compró el material de Miller & Son cuando esta quebró) han reclamado jamas nada sobre el personaje, vamos a otorgar la propiedad a Anglo, que a fin de cuentas es quien más se la merece y es su legitimo creador. Así que Marvelman pertenece a Michael Anglo... en teoría.

El momento crucial y el que crea un absoluto caos sobre la situación del personaje se produce cuando Dez Skinn decide publicar Warrior y usar a Marvelman para la revista. Skinn no tiene los derechos sobre el personaje pero nadie lo sabe. El avispado editor piensa que nadie iba a reclamar la propiedad de un personaje hace mucho tiempo olvidado y cuyo editorial hacia mucho que había desaparecido. El resto del staff no sospecha nada ya que incluso ven como Anglo aparece por las oficinas y es pagado por la reimpresión de sus viejos trabajos. Y como guinda del pastel y para terminar de embarullarlo todo, Skinn reparte los derechos que no tiene de la siguiente manera: 30% para él, 30% para Alan Moore, 30% para Gary Leach (el dibujante) y el 10% restante para Quality comics, la editorial que publica la revista. Es decir, de repente el personaje para a ser propiedad de cuatro entidades diferentes como por arte de magia. Skinn siempre ha mantenido que él no le dijo a nadie que había comprado los derechos, que el resto simplemente asumió que era así.

Cuando Gary Leach deja de dibujar el personaje, lo sustituye Alan Davis y como la idea sobre la revista era que los autores tenían que poseer los derechos de sus obras, hay movimientos en los porcentajes anteriormente mencionados. A Davis se le entrega un 30%, Moore y Leach mantienen la misma cantidad y Skin se queda solo con el 10%, dejando a la editorial sin nada, cosa totalmente normal ya que ni siquiera se los tendrían que haber dado en un primer momento. La cosa hubiera seguido así, pero en 1983 publican el Marvelman Special nº1, que hace que Marvel arquee una ceja y amenace a la editorial con juicios varios por poner la palabra Marvel en portada. Esto coincide con un momento en que Moore y Davis estaban medio peleados entre ellos por "diferencias creativas" (lucha de egos) y por una serie de problemas que estaban teniendo con el Capitán Britania. Por lo que entre el mal rollo y las amenazas de juicios todos dejan prácticamente al personaje abandonado. ¿De que más quien sea si esta muerto?

miracleman23.jpgPero no, no acaba ahí la cosa ya que Eclipse licencia al personaje para su publicación en América. ¿Y a quién se lo compra? Pues a Skin, evidentemente. Eclipse piensa en todo momento que ha comprado el personaje a sus legitimos dueños, por eso Alan Moore colabora tranquilamente con ellos ya que la editorial era una firme defensora de los derechos de autor. En todo esto Alan Davis, enfadado con Moore y queriendo desligarse totalmente del personaje, entrega su parte a Gary Leach, que se convierte en dueño mayoritario del personaje (si esto fuera posible, que no estamos hablando de una empresa). Cuando Moore termina su etapa en Eclipse y es sustituido por Gaiman, decide regalarle su 30% a este ultimo, que a su vez decide partirlo en dos y darle la mitad al dibujante de aquella época, Mark Buckingham. Resumamos para no perdernos, antes de 1994 el personaje supuestamente pertenece a Eclipse, Gary Leach, Neil Gaiman y Mark Buckingham, aunque toda la bibliografía que estoy encontrado atribuye a Gaiman el derecho a hacer lo que quiera con él (y el resto a cobrar su parte, claro). La cosa podría haber seguido durante algún tiempo pero ese mismo año Eclipse quiebra y el tema entra en un extraño limbo legal. Si quieres publicar el personaje, ¿a quién le compras los derechos? ¿A Eclipse o a Gaiman?

Y en este punto es donde entra Todd McFarlane, que en 1996 adquiere todos los derechos de Eclipse por 40.000$ con la intención de reutilizar a los personajes y sobre todo a Miracleman en sus Spawn-colecciones. Y aquí es donde se inicia la batalla Gaiman-McFarlane, con la que concluiremos en el siguiente post este tema.

En las sombras Cuestión de derechos V

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Abordamos la ultima parte de este capítulo con uno de los superheroes que más nos ha traido de cabeza últimamente: Marvelman... ¡No! ¡Miracleman!

marvelman25.jpgL. Miller & sons era una editorial británica que entre otras cosas, tenía la licencia para publicar en el Reino Unido el material de la Fawcett, cosa que hizo más o menos desde 1942. Llegó a publicar más de 20 títulos de la editorial y el formato escogido para todos ellos era portada a color con interiores a blanco y negro. Vamos, que no hemos inventado nada aquí. De entre todas las colecciones que publicaron una destaco por encima de todas, el Capitán Marvel, que se convirtió en un gran éxito para la editorial, su particular gallina de los huevos de oro. Pero algo pasaba al otro lado de los mares, concretamente un juicio entre editoriales, un juicio que les iba a cortar las alas e iba amenazar con hundir a la empresa. No podían seguir publicando material del Capitán Marvel y sin él y sus maravillosas cifras de ventas la editorial estaba prácticamente condenada a echar el cierre. Pero no iban a morder el polvo sin luchar.

Es algo que ha ocurrido en multitud de ocasiones, el dueño de la editorial el señor Miller busca un estudio competente, en este caso el de un artista llamado Mike Anglo y les pide que les cree un "nuevo" capitán Marvel pero que se parezca mucho al anterior, lo suficiente para que no les caigan demandas por plagio. Así es como nace Marvelman cuyo alter ego Mike Moran, reportero de profesión, topa casualmente con un astrofísico que le confiere uno de los mayores secretos del universo: la palabra KIMOTA, que le convertirá instantáneamente en un poderoso superhéroe. Como no, Marvelman no iba a estar solo, también estaría Young MarvelMan, Kid Marvelman, etc. Todo muy original, ¿verdad?

Lo curioso fue como se les fue presentando a los lectores el cambio. En las páginas de la publicación inglesa había una página dedicada al club de los personajes, del que cualquier lector podía ser miembro. Era una especie de página de correo como las que había antes. En la página correspondiente al número 19 de la revista hubo una sorprendente revelación: el Capitán Marvel y el Capitán Marvel Junior se retiraban. Había decidido que querían vivir sus vidas normales como el resto de los chicos de su edad y por ello le devolvían sus poderes al viejo Shazam. Sin embargo el editor anunciaba que había encontrado unos reemplazos excelentes para ellos, ¡más miembros de la familia Marvel! Desde ese número al 25 fueron poco a poco publicando historias que parecían de despedida y mentalizando a la gente del cambio que iba a venir. Y en ese 25 de 1954 la colección cambió el nombre de Capitan Marvel a Marvelman, acompañada de otras dos colecciones hermanas, Young Marvelman y Marvelman Family. La última no tuvo mucho exito y cerro en su número 30, pero las otras dos duraron ambas hasta el numero 370 hasta el año 1963 donde fueron finalmente canceladas. Seguramente la distancia entre países hizo posible que DC no se diera cuenta que estaba pasando allende los mares y por eso no presentara ningún tipo de demanda ante un plagio tan evidente. Y aquí acabaría la historia de Marvelman... sino fuera por la maldita nostalgia.

warrior_marvelman.jpgEs 1982, un editor britanico llamado Dezz Skin, que anteriormente formaba parte de Marvel UK y editaba una cosa llamada Hulk Weekly con autores británicos quiere lanzar una revista que sea alternativa a la famosa 2000AD y que se venda también en los USA. Como baza fuerte para lograr esto último se le ocurre recuperar a Marvelman, mezclando historias nuevas con todo el material existente para reeditar. El creador original, Mike Anglo, no estaba mucho por la labor, no le hacia mucha gracia ver historias nuevas del personaje, pero pensado que iba a ganar un dinerillo por las reimpresiones antiguas le dio el visto bueno a la cosa. Skin le ofreció el trabajo a sus colaboradores habituales que como buenos escritores snobs ingleses no les hacía mucha gracia hacer superhéroes y uno de ellos, Steve Moore, le contó que tenía un amigo llamado Alan que había dicho en un fanzine que tenía ganas de revivir al personaje. Probo suerte encargándole un guión para el primer número y quedo tan impresionado que le contrato sin ninguna duda. Y así, muy resumidito, es como se creo uno de los mejores tebeos de todos los tiempos, en una revista llamada Warriors,donde también se empezó a publicar V de Vendetta. La historia completa de esta publicación la podéis leer aquí, pero en resumidas cuentas, las ventas no acompañaron y hubo problemas con algunos autores por lo que la revista termino cerrando en el número 26 dejando muchas historias inconclusas.

miracleman_eclipse.jpgEn 1985Eclipse Comics decide reeditar estas historias en el mercado americano, por fin. Pero hay un problema, el nombre. A Marvel no le hace ninguna gracia que haya un tebeo con la palabra Marvel en el título y como tiene la marca registrada presiona para que se cambie el nombre. Eclipse acepta, no hay otra, pero no quiere que se pierda la imagen visual asociada al personaje, sobre todo el logo con la doble M. El cambio de nombre se produce y el personaje pasa a llamarse Miracleman. Tras reeditar todo el material en los seis primeros números, empiezan a publicarse nuevas historias escritas por el propio Moore que convierten lo que parecía un buen tebeo en algo digno de entrar en el olimpo de los cómics. Tras 16 números Moore decide que no tiene anda más que contar del personaje y deja la colección, cayendo en las manos de un Neil Gaiman que llevo la colección por otros derroteros y que también creo una serie de historias para la leyenda. Se publica hasta el número 24. El 25 esta completamente terminado, solo falta colorearlo pero en ese momento ocurre algo que marcara la historia del personaje: Eclipse quiebra. Y desde entonces no se ha vuelto a publicar nada más del personaje, ni siquiera reediciones.

Y eso sera el tema del post de mañana. ¿A quién pertenece los derechos de este personaje? ¿Por qué no se ha vuelto a publicar algo tan maravilloso? Pues es necesario tener claro todo lo anterior expuesto ya que hubo un punto en los que los derechos del personaje volaron. Así que a tenerlo todo estudiado.

En las sombras Cuestión de derechos - IV

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Esta serie de post sobre Superboy estaban escritos desde hace bastante meses esperando a la resolución de los diferentes juicios. Lo siguiente que vais a leer estaba escrito desde el año pasado, así que cuidado con esa mención de los treinta días:

superboyspanking.jpgHabíamos dejado a los herederos Siegel y a DC peleándose en un tribunal por los derechos de Superboy. Es 2006 y un juez acababa de concederle a los Siegel los derechos del personaje. Por supuesto, DC apelaría la decisión y en un giro brutal de los acontecimientos, en 2007 otro juez de repente se inclino totalmente a las tesis de la editorial...

Toda esta historia, todos los juicios, todos los mareos que ha sufrido el personaje, todos los dimes y diretes de repente parece que se va quedar todo en agua de borrajas. El juez no ha emitido todavía ningún veredicto al respecto ya que ha instado a ambas partes que en un plazo de treintas días presenten las alegaciones pertinentes, pero ya deja claro en todo el acta de la vista, que todos los juicios anteriores pueden ser dejados de tener en consideración debido a los cambios habidos a lo largo de los años en los derechos de las leyes de autor. Además, el juez deja bien claro que ninguna de las partes ha sido capaz de probar que el personajes no más una que variación trivial del material que ya existía de Superman, por lo que, a falta de pruebas muy concluyentes, prácticamente cierra la puerta a que sea considerado un personaje independiente y por lo tanto perteneciente a los Siegel.

Es decir, que después de tantos años, de supuestamente haber avanzado en los derechos de autor, de pensar que estas cosas ya habían quedado claramente establecidas y eran cosas de otro siglo, el robo de derechos de autor es algo que puede quedar impune por una módica cantidad. National se apoderó del personaje porque le vino en gana. Años más tarde, instados por un juez, no por motu propio, le compro los derechos a su legitimo propietario y cuando, según las leyes, ese acuerdo expiraba la familia tenía derecho a quedarse con el. Pero no, eso no lo van a permitir la editorial que tan bien quiso quedar con la familia Siegel en 1975, cuando estos se estaban muriendo de hambre. Hara todo lo que este en su mano para no perder jamás lo que tan vilmente arrebató, como hizo con otros personajes. Si finalmente DC gana este último juicio, ¿qué ocurrirá con todas las decisiones anteriores? ¿Ya no se reconocerá que Superboy es una creación de Siegel? ¿Se revocara el pago de derechos? Y lo peor de todo es que mientras que las corporaciones pueden sobrevivir incontables generaciones, los herederos de la familia Siegel tienen un tiempo de vida finito, que entre apelaciones y contraapelaciones puede que llegue a expirar algún día. Sería una verdadera tragedia que un juez determinara que la editorial tenía razón, con sus familiares más allegados ya en mejor vida.


Y volvamos al presente, agosto de 2009. Todavía estamos metidos en juicios. Todavía. Cuando escribí todo lo anterior pensaba, esto en 30 días se puede publicar ya que la historia habrá acabado y estará claro quien sera el vencedor. Incluso veis como al final apuntaba cierta moralina. Pero todavía no se sabe como va a acabar el tema, es todo una historia interminable y sobre todo frustrante para el que aquí suscribe. Por eso a veces es mejor contar historias del pasado, con principio, nudo y desenlace, donde las cosas están más claras.

Lo último que se ha sabido de toda esta historia lo podéis leer en este blog de un señor más ducho en leyes que yo. Pero el resumen es que DC y la Warner le están intentado esquilmar dinero a la familia, o la familia a DC. Por lo que ya solo parece que esto es un tema de dinero más que de otra cosa. Vamos, que esto es como al principio, cuando Joe y Jerry, que estaban ganando una pasta por los primeros tebeos de Superman decidieron que DC les debía mucho más dinero y fueron a por ellos. 70 años desde la creación del personaje y las cosas siguen moviéndose por las cortes. Y esto es la historia de nunca acabar.

Y mañana la otra historia de nunca acabar... ¡MarvelMan! ¡Miracleman!

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El autor de los textos es Pedro García, si quieres saber algo más de él, puedes leer lo que escribió cuando el blog cumplió el segundo aniversario.

El dibujo de fondo esta realizado por el artista marveliano David Lafuente. Si quieres descargartelo puedes hacerlo desde aquí.

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