En el pasado salón me compré la última obra de este hombre, Barrio 2, y tenía muchas ganas de hablar de ella, pero voy a aprovechar que ya lo han hecho otros por mí para darle un poco de contenido al post.
En Con C de Arte ya comentaban lo mejor de este tomo, las maravillosas composiciones de página que pueblan todo el tebeo. Me quedé gratamente sorprendido al leerlo porque no pensaba que a estas alturas Giménez iba a experimentar con otros formas de narrar. Otra cosa que me ha gustado mucho es que la narración no está controlada por este peculiar sentido de la composición sino por los diálogos de los personajes. Son los que te llevan de una viñeta a otra y los que logran que no te pierdas cuando se rompe el tradicional estilo izquierda-derecha-arriba-abajo. Es un tebeo a la altura de los mejores de Giménez y parece que este hombre no tiene fin para su genialidad. Estupendo, yo sigo deseando que siga produciendo más obras porque sigue siendo una gozada leerlo.
En este mismo blog ya hablé de Giménez cuando reeditaron Sabor a Menta donde uno de mis contertulios dijo "Es que parece mentira que haya vivido más allá de 1975, porque en sus guiones no se nota. " Entonces no comenté nada, pero con este Barrio me ha venido a la memoria ese comentario y no puedo entender como se puede juzgar a un autor por esa clase de argumentos. ¿ Qué más da mientras las historias que cuente sean buenas ? ¿ Es que tiene que narrar historias de hoy en día para hacer buenos tebeos ? Es posible que la época actual no le resulta interesante al autor, que prefiera centrarse en sus recuerdos, en su infancia, en su adolescencia, en su madurez. ¿ Qué más da lo que narre ?
Pero es que ese argumento viene a colación del temor que expresaba en ese post "Cada día que pasa tengo la impresión de que la obra de Carlos Giménez ha sido devorado por el tiempo y le interesa a menos gente." ¿ Será que la mayoría de la gente piensa algo parecido ? ¿ Qué cuando abren sus obras recuerdan a Franco, a Cuéntame, a esa época gris de nuestra historia ?
Bueno, como veréis estoy tirando de post ya escritos y con ideas ya bastante trituradas, pero es que en estos días de fiestas a uno no le da mucho a la sesera. Así que recomendaros que os compréis Barrio 2 que se puede leer independientemente del primer Barrio y que disfrutéis como enanos con él.

Robin, Nightwing, Batgirl y Birds of Prey. ¿ A alguien le interesaría leerse esas cuatro colecciones ? Seguro que al 99% de la masa lectora no le interesa y con razón. Son colecciones pensadas única y exclusivamente para aprovecharse de las ventas de Batman y ver si atrapan a algún incauto en ellas. Están destinadas a un público determinado y por lo tanto el volumen de ventas no va a ser ninguna maravilla. Existen como parásitos y sirven de apoyo a la hora de montar el megacrossover del mes. Realmente no deberían despertar ningún interés en nadie, pero si resulta curioso comprobar los artistas que se encargan de ellas.
¿ Quiere decir esto que no me ha gustado ? Me he quedado un poco a medio camino de todo. Me gustan algunas cosas que tiene, me disgustan enormemente otras. Lo veo un tebeo muy irregular con una lectura no muy fluida. Tiene sus buenos momentos pero en conjunto no me acaba de llenar. Y me pasa lo mismo con el Kane, reconozco el oficio, las buenas maneras, pero no me termina convenciendo definitivamente.
Empezó el Volumen 2 de She-hulk... un momento, ¿ 2 ? Pero si el volumen 2 era el primer número de Slott, aquél que se publicó hace un año. ¿ Esto qué es ? ¿ El volumen 3 ? Es complicadísimo seguir las colecciones Marvel con tanta renumeración. De todas maneras, que ya tenemos nuevo número 1 de She-hulk. ¿ Qué por qué se hizo ? Porque en Marvel se dieron cuenta que Slott estaba haciendo una colección tan buena que había pasado desapercibida para la mayoría de la gente, y qué mejor que un número uno para enganchar a todos los rezagados.
Cambiado de tercio, pero nunca jamás abandonado a Slott, nueva colección de la Cosa guionizada por este hombre, sólo que ahora le acompaña a los lápices Andrea DeVito, que hace un trabajo correcto y sin muchos alardes. La historia empieza cuando descubrimos que Ben Grimm se ha hecho inmensamente rico (¿ cómo ? Pues no lo explican del todo, pero nos van dando retazos de como ha podido ser) y vive una nueva vida en la que se acuesta con actrices superbuenorras. La verdad es que contado así puede parecer una herejía y que nuestro héroe Slott se está columpiando de lo lindo. Pero no, resulta que éste es nuestro Ben Grimm de siempre y el autor no tarda mucho en mostrarnos a Alicia y a parte de su entorno superheroico. Tras el shock inicial uno se encuentra metido en un tebeo de la cosa de los de toda la vida, pero con unos personajes tan secundarios de invitados que uno tiene la impresión de estar leyendo un Marvel Team-up. 
