Ha llegado a nuestras librerías el primer número de esta nueva etapa del trepamuros, así que vamos a echarle un vistazo a lo que se ha publicado y lo que esta por venir.
El número 1 de esta etapa no es exactamente un comienzo partiendo de cero. La cosa viene de todo lo ocurrido anteriormente en el universo Ultimate y hay que tener bastantes conocimientos de lo que ha pasado hasta ahora para entender que es lo que te vas a encontrar en esta colección. Para cualquier persona que lleve bastante tiempo alejado de las andanzas del trepamuro no es el mejor punto de reentrada para la serie ya que exige al menos haberse leído la porquería de Ultimatum. Vamos, que perfectamente el número 1 de este nuevo volumen podría haber sido el 134 y no habría pasado nada, excepto que venderían menos, claro.
¿Y que nos encontramos en este número?, pues siendo Bendis quien esta al cargo de los guiones ni se pregunta: decompresive storytelling a cascoporro. Hasta que no te has leído los seis primeros números de la serie no entiendes ni que tono, ni que estilo quiere dar a la serie. Incluso las peleas parecen estar metidas con calzador ya que le quitan espacio a los diálogos que se suceden página tras página. Porque sí, estamos ante una de esas serie de cabezas parlante y Bendis se recrea en ello todo lo que puede. De esta manera, tras esos seis primeros números lo que nos encontramos es una sitcom de superhéroes. Poco a poco van apareciendo varios superhéroes en la puerta de Tía May buscando un techo en el que pasar la noche y ya que estamos quedarse a vivir allí hasta nuevo aviso. Y desafiando toda la lógica del mundo, van todos al mismo instituto como si fuera una gran familia feliz. Es todo tan... tan... tan... que da la impresión que lo que esta haciendo Bendis es vendernos una futura serie de televisión sobre el personaje. Spiderman y sus amigos, ya lo estoy viendo.
Tras los seis primeros números, hay en dos en plan fillin, ya que el dibujante regular parece no poder con el ritmo, y con el noveno iniciamos un nuevo arco que a saber donde nos llegara, pero por lo poco visto, parece que tiene mucha más chicha que lo narrado hasta ahora. Tampoco mucho, no nos engañemos, pero al menos no pierde el tiempo centrando las bases. Pero vaya, que es toda una bendisada de las suyas.
En cuando al dibujante, ya sabéis que no soy nada imparcial y me cuesta realizar crítica, pero en bastantes de las páginas me parece bastante desaprovechado ya que Bendis no sabe explotar lo que tiene. Caras y más caras, diálogos y más diálogos, ¿para esto necesitas un buen dibujante? Por suerte, parece que tras ese primer arco, o Bendis se da cuenta de que se pueden hacer más cosas o Lafuente se siente con confianza y empieza a hacer otras cosas más cercana a su estilo. Es muy curioso ver como el tema de que Spiderman tenga la cabeza tan redonda (uno de las cosas más llamativas del diseño de David) aparezca argumentalmente y se tomen medidas para solucionarlo. Es en ese inicio de nuevo arco, donde de verdad se empieza a notar donde estaba escondido todo ese talento, con un mejor dominio de los personajes, composiciones de página originales, mucho más dinamismo... Justo todo lo que había en ese fantastico Patsy Walker. Que maravilla de doble Splash page se marca en el número 9, ¡espectacular!
Así que, ¿vale la pena la colección? Pues no sé que decirte, ni fu ni fa, a veces tiene su cosa y otras veces se hunde en el fango. Parece que a partir del número 9 empieza a mejorar pero con Bendis quien sabe... Por cierto, la edición de Panini es fantástica para envolver esos bocadillos que sueltan un poco de pringue. Si lo envuelves bien, no te mancharas absolutamente nada.









Planeta
Norma
Astiberri
