Ayer acudí a un estreno exclusivo de la película para "bloggers". Así que después de decirme le de vendido que tanto me agrada, vamos con la crítica de la película, con el menor número de spoilers posibles.
Iron Man 2 continua exactamente donde lo dejamos en la primera parte: Tony Stark revelando al mundo que él es Iron Man y disfrutando de la fama y popularidad que eso conlleva. Y como pasaba en los primeros números Ultimates, dedica su vida al desenfreno, a la vida loca y al alcohol... pero poquito, que es una película para todos los públicos. Y entonces es cuando aparece un villano que parece tiene cuentas pendientes con él, el gobierno quiere hacerse con su armadura y un tal Furia quiere hablarle de algo llamado Vengadores. Y con eso ya la tenemos liada para toda la película, y no voy a contar más del argumento.
A esta segunda parte le sentaría bien un subtitulo en plan: El nacimiento de los Vengadores. No porque aparezca el grupo al completo, ni otro tipo de superheroes aparte de la Viuda Negra, sino porque toda la película esta enfocada a preparar el terreno que esta por venir. Hay un poquito de Iron Man en la primera mitad de película y entonces aparece Furia y que si vamos hacer esto y lo otro y lo de más allá. Y en este punto es donde la película resulta un poco larga y pierde gran parte de su frescura. Para los aficionados al cómic es muy entretenida por la cantidad de guiños y referencias que se meten, pero no sé como resultara para el resto del público porque hay muchas partes donde hablan de los Vengadores, de Shield, de la Viuda Negra... hablan, no es que hagan nada más y eso resulta en ocasiones un poco pesado. Por suerte, una vez pasado todo este trago vuelve la acción a todo trapo y esa parte resulta espectacular y sobrecogedora. Vamos, que solo por esas escenas merece la pena esta película, pero con un poco de tijera por algún lado la película les habría quedad más redonda.
También esta el tema de la novedad. La sorpresa que para muchos supuso la primera parte aquí se disipa completamente porque ya conocemos en que terreno nos movemos. Tony sigue tan gamberro y pasado de rosca como siempre, pero eso ya lo sabíamos. Las armaduras y los combates son espectaculares, pero era lo mínimo que esperábamos. Y la Viuda Negra... pues viuda se queda, porque no aporta gran cosa a la película. Como me ha dicho un amigo, salia en los Ultimates, y esa es la unica excusa para que salga en esta película. En cuanto al villano no sé exactamente que pensar de él. No sé si a Mickey Rourke le daba igual la película o simplemente su papel era un poco plano. Pasa de megacientifico a mostrenco que se lía a hostias de una escena a otra, y no sabes si es que han mezclado personajes o que narices pasa con él.
Resumiendo, que si te gusto la primera seguro que te gustara esta... pero menos. Incluso me da la sensación que en Marvel no tenían en mente hacer una segunda parte de Iron Man, sino planteársela como parte de un gran crossovers que desembocara en el estreno de los Vengadores. Si os quedáis a la escena que va después de los créditos, veréis cual va a ser la siguiente película que siga la senda. Y la verdad es que eso me inquieta, porque le han arrebatado parte de la diversión que tenía la primera parte y no me gustaría que lo hicieran en las películas a venir, Capitán América, Thor, etc... Que sean buenas películas en sí misma, no como parte de un todo monstruoso.
Eso sí, os recomiendo ver la película en un buen cine. En la sala en la que la pudimos ver (las oficinas de Paramount en Madrid), el sonido era monstruoso y prácticamente la sala vibraba con el vuelo de los cohetes o los rayos repulsores. Vamos, en esta película el sonido importa muchísimo, casi más que la imagen, así que buscaos un cine atronador y disfrutar de ella. Sobre todo en su tramo final que es donde la película se sale por todos lados.

Allá por febrero un amigo me preguntó muy serio si las Blackest Night se habían acabado ya, que tenia la impresión que había pasado un montón de tiempo desde el primer número y seguramente ya había terminado todo. La verdad es que aún quedaban algunos números por publicar, pero tengo que reconocer que cuando me lo pregunto tuve la misma sensación de lejanía, de cansancio. Habían pasado unos 6 ó 7 meses desde el primer número y parecía como si lleváramos más de un año. Y eso que la saga no esta nada mal, vamos, que no es uno de esos tebeos que te dan ganas de arrancarte los ojos mientras te los lees. No, aquí estamos hablando de un tebeo ciertamente interesante, con muchas peleas y violencia. Entonces, ¿qué es lo que pasa?
Empezamos sin spoilers. Blackest Night ha estado bien, bastante bien. De los megacrossovers de los últimos años ha sido uno de los mejores sin duda. Por supuesto, todos los cruces, spinoffs y mierdas relacionadas hay que dejarlas completamente aparte y olvidarse de ellas, que en su mayoría suelen ser horribles. Pero las tres series principales, Blackest Night, Green Lantern y Green Lantern Corps, han merecido mucho la pena, pero mucho. Hombre, de vez en cuando ha habido que usar el principio de suspensión de la credibilidad, y a la que te descuidabas Johns te metia una de esas cosas tan habituales en los cómics de los 60 que hoy en día parecen ridículas. Pero todo más o menos guardaba cierto equilibrio y aunque no todo era maravilloso pues la cosa tenía un gran nivel. Hasta que llegamos a su final... su espantoso y horrendo final. Y a partir de aquí no voy a contar exactamente que es ese final, pero si las sensaciones que produce y en que lugar deja al universo DC, así que son spoilers de alguna manera, aunque tendrás que leer el tebeo para saber de que narices estoy hablando.

Muchos conoceréis la figura de Dick Giordano en su faceta de entintador, sobre todo asociándolo a los lápices de Neal Adams. Y bueno sí, es cierto, entinto a Neal Adams y lo hizo de puta madre, pero también dibujo y entinto cientos de cosas más. Prácticamente todas las series de DC pasaron por sus manos y también toco un poquito de Marvel y mucho Charlton. Si habéis leíido un poquito de tebeos de los 70 u 80 es imposible que no hayáis leído nada suyo. Giordano siempre ha estado ahí, siempre, lo que pasa es que jamás ha sido un fan favorite o como se diga. Es decir, nadie pensaba "ojala echaran a este tipo de mi colección favorita y trajeran a Giordano". Pero si echaban a ese tipo y traían a Giordano tampoco te quejabas, sabias que al menos era un dibujo de bastante calidad y muy competente. Vamos, que era uno de esos trabajadores incansables del mundo del cómic que dedicaba muchas horas a su trabajo y lo hacia bastante bien. No era el número 1, pero si era uno de los mejores y más comprometidos.
Antes de nada un breve inciso. En la medida de lo posible intento leer las obras de Millar cuando están completas. Si existe un asesino del formato grapa, este hombre es el sospechoso número 1, pero no porque el formato se le quede corto, sino porque no tiene ni idea de como narrar en un número de páginas tan corto. Con el Kick-ass que comente ayer me espere al último número, el 8, para leerlo. Me acuerdo que estaba disfrutando de un número, leyendo los diálogos tranquilamente, cuando llego a la última página, miro el reloj y... ¡joder, solo 4 minutos desde la primera página! Era un número con bastante acción, de acuerdo, pero que 24 páginas te duren eso es para hacértelo mirar. Dicho esto, una vez leído este primer número de Nemesis voy a intentar aguantar unos cuantos a ver si pasados 5 ó 6 se decide a contar algo.
