Que jaleo de ediciones y de packagers, ¿verdad? Si esto fuera DC, las mentes pensantes ya se hubieran reunido para... un momento, ¡qué ya lo han hecho!
En los últimos días me habéis pedido que hable del Absolute del Superman de Alan Moore o del segundo número del CDC de Batman, The Brave and the bold. Los motivos: su deficiente edición. El primero sufre del síndrome del agrandamiento repentino, en los USA no había una edición gigante de este material y Planeta ha procedido a agrandar las viñetas “a mano” y así ha salido, horrible en mi opinión. El segundo tiene unos de los escaneos más brutales y desagradables que se ha visto en mucho tiempo, con el agravante que encima es en blanco y negro. De acuerdo, ediciones penosas y Planeta, los post preferidos por el que suscribe. Pero, ¿tiene más sentido seguir con la matraca una y otra vez? Porque esos errores ya han sido comentados una y otra vez y ya ni siquiera empieza a ser noticia. ¿Otro cómic escaneado? Como siempre. ¿Otro Absolute regulero? Noticias viejas. Yo creo que ya esta todo dicho y ya hemos echado la culpa a packager, editorial y a los lectores por comprarlos. Así que no hay tema. Total, ya podemos patalear todo lo que queramos que el mes que viene la cosa va a seguir exactamente igual, porque nada ha cambiado en la editorial... ¡un momento!
Crisis en las tierras infinitas. Tenemos un montón de tierras múltiples y un lío del carajo montado porque los errores de continuidad o las infinitas versiones de los personajes han convertido al universo DC en un caos. Se reúnen todas las mentes pensantes y deciden cargarse todas y cada una de ellas para unirlas en una sola, de esta manera todo sera más fácil y se podrá empezar de cero. De esta manera haremos tabla rasa y no habrá ningún problema de ahí en adelante. Luego paso lo que paso.
Crisis en los packagers infintios. Tenemos un montón de packagers y un lío del carajo montado porque los errores de continuidad o las infinitas traducciones de los personajes han convertido al universo Planeta/DC en un caos. Se reúnen todas las mentes pensantes y deciden cargarse todos y cada una de ellos para unirlos en una sola, de esta manera todo sera más fácil y se podrá empezar de cero. De esta manera haremos tabla rasa y no habrá ningún problema de ahí en adelante. ¿Luego paso lo que paso?
Ey, que cómodo es esto de copiar el párrafo y cambiar una o dos palabras claves. Pues eso, que tabla rasa ya que empezamos de cero otra vez. Por el motivo que sea (que se rumorea que los errores han sido un factor mínimo en todo esto, siendo el factor económico el que más ha pesado) el Catálogo se va encargar de todo el packageado de Planeta. ¡De todo! La verdad es que hasta suena lógico y tiene sentido, es más, así es como se hacía antes de haber packagers: una misma empresa se encargaba de todo. Lo que pasa es que esa empresa era Planeta misma y sus trabajadores, mientras que ahora es una empresa que tiene cierta relación con Planeta y... no sabemos quien. Pero bueno, si el cambio es para bien que hagan lo que quieran, es su dinero y sus decisiones. Si de esta manera se solucionan cosas como esos cambios constante de nombres pues estupendo. Y si los tebeos se editan decentemente, pues albricias. Pero me da a mi que esto no va a cambiar tanto, ya que de los errores tiene tanta culpa el packager como la editorial que permitía una y otra vez que le colaran goles por toda la escuadra. Pero bueno, habrá que esperar unos meses para ver si esto va a mejor o se mantiene igual, porque a peor es complicado que vaya.
Curiosamente con Planeta estamos siempre igual. La mitad del tiempo esta inmersa en un cambio que justifica cualquier fallo o desfase que tengan en sus tebeos. O traen un nuevo editor que no se responsabiliza del trabajo de los anteriores, o echan a un editor al que culpar de todos los errores anteriores, o cambiar el director editorial, o cambian todos los packagers o etc, etc. A ver si la culpa de que las cosas no salgan como deberían salir tiene algo que ver con tanto cambio. Porque me da a mi que en esas condiciones tan inestables no se trabajara demasiado contento. Pero bueno, cosas mías. A esperar hasta septiembre otra vez, como siempre, como todos los años.

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