Hablando de Asterix a unos cuantos les ha venido a la memoria el Superlopez de Jan, y como poco a poco fue cayendo en una lenta decadencia. Vamos a darle un pequeño repaso a esta obra.
Tenemos en la wikipedia española una estupenda fuente de referencia para conocer la historia de este personaje. La primera etapa del personaje no creo que sea por muchos conocidos y casi se puede considerar como la prehistoria del personaje. Pequeños gags que giran en torno a un personaje que parodia a Superman y que en muchas ocasiones no pasan más allá de la anécdota. Servidor pudo leer unas cuantas de esas páginas en la revista Superlopez y aunque eran algo simpático no pasaban de ser más un gag puntual con la gracia justita (sí, también se recopilan en "El genesis de Superlopez", pero no me llamo la atención tanto como para comprármelo). Lo que nos interesa aquí es el periodo en el que empieza a colaborar con Efepe (Francisco Perez Navarro) y el personaje pasa de ser algo esporádico y anecdótico a tener su propia colección de álbumes y contar con un prestigio propio.
La primera de estas historias en colaboración, las Aventuras de Superlopez, son historias cortas de ocho páginas donde se nos cuenta el origen del personaje (en clara parodia al origen de Superman) y se nos cuentan diversas aventuras del mismo. Aunque las ochos páginas pueden parecer cortas, a la pareja de creadores le da tiempo a plantear unas historias medianamente complejas incluso con pequeñas pinceladas de critica social (en pocas viñetas la especulación inmobiliaria en todo su esplendor, y eso que solo era 1980). Era un tebeo divertido, fresco y que te dejaba con un buen regusto, a la espera de algo más, de una historia más larga, más compleja. Y en esas llego el Supergrupo, que es una de las mejores historias del personaje y que supuso su salto al estrellato.
Me he encontrado a lo largo de los años a mucha gente que a pesar de no haber leído un tebeo en su vida decía conocer el Supergrupo y haber disfrutado enormemente con esas historias. Supongo que ya lo habréis leído todos, pero si no lo habéis hecho estáis en pecado mortal. El Supergrupo es la historia de como Superlopez se une a un grupo de superhéroes tipo los Vengadores para hacer el bien y todas esas cosas. Evidentemente, el grupo es un completo desastre y no hacen más que pelearse entre ellos mientras resuelven de la manera más inverosímil las batallas con los malvados. Es una historia brillante con capítulos absolutamente delirantes (el mago luchando contra demonios, el banco de los superhéroes, las peleas entre los miembros del grupo con rulos y laca) y que es una de las parodias más inteligentes y divertidas que se ha hecho sobre el genero en nuestro país. Algunos acusan a esta historia de necesitar un excesivo conocimiento superheroico, pero la verdad es que siempre he pesando que no se puede disfrutar por si misma ya que la primera vez que la lei no conocía ni a la mitad de personajes que allí aparecían y eso no me lastro en ningún momento. Esta claro que si se conocen todas las referencias se disfruta más, pero no son necesarias para disfrutar de este gran tebeo.
Tras el Supergrupo, Jan no se siente demasiado cómodo en el terreno de la parodia superheroica y ambos autores deciden separar sus caminos. A partir del cuarto número, Los alienígenas, Jan se encarga también de los guiones y se centra más en contar una historia que en recurrir a tópicos del genero superheroico. La calidad de la colección no solo no se resiente en absoluto sino que alcanza unas cotas mayores aún en una de serie de historias que quedaran para el recuerdo: Los alienígenas, El señor de los chupetes, La semana más larga, Los cabecicubos, La caja de Pandora y La gran superproducción. Son tebeos de una calidad extraordinaria, maravillosos. Estos primeros nueve números, junto con Al centro de la tierra, están recopilados en dos Superhumor de ediciones B. Os puede parecer exagerado pero yo tengo esos dos tomos en las mismas estanterías que obras como Watchmen o Maus. Evidentemente no tienen el mismo nivel de profundidad, pero me parecen unos tebeos tan bien realizados, tan divertidos y tan entretenidos que sin duda están al mismo nivel que los más grandes.
Evidentemente cada uno tiene su propia división. Para mi el fin de la etapa grandiosa es la gran Superproducción, otros lo alargan hasta los Petisos Carambanales (que es una buena historia pero no tiene el mismo nivel que las anteriores) o se debaten entre un tebeo más o un tebeo menos. Pero lo que esta claro que hay un momento de un gran Superlopez que destila imaginación por los cuatro costados y que a partir de determinado punto la calidad va bajando paulatinamente hasta llegar a niveles irreconocibles. En mi caso el momento en que di por totalmente perdida la colección fue con los Cerditos de Camprodon.
Seriada en la revista Superlopez, de los números 50 a 54, cada entrega venia precedida de un maravillo artículo escrito por el propio Jan donde narraba como se había documentado para la historia, mostraba fotos de las localizaciones reales y hablaba del material utilizado entre otras muchas cosas, como si fuera una suerte de blog. En esos artículos Jan narraba el viaje que había realizado por Cataluña y como los distintos parajes se iban integrando en la historia. Estaba claro que aquello había sido un viaje turístico bastante bien aprovechado y que Jan disfrutaba con ese proceso, pero no estaba nada claro como encajaba Superlopez en ello y según iba trascurriendo la historia, una persecución página tras página, paraje tras paraje, uno tenía la sensación que se estaba tragando las diapositivas del viaje de Jan y no una historia de su personaje favorito. Para mi fue un momento de, vale, se ha currado la historia, ha viajado mucho, ha tomado muchas fotos, ha buscado un tema actual pero... ¡esto no tiene ni chispa de gracia!
A partir de esa gran decepción, que ya venia precedida de historias bastantes flojas, he picoteado ocasionalmente historias del personaje. Y cada vez que lo hago se me cae el alma a los pies pensando que bajo ha caído el personaje y que mal le ha sentado el paso del tiempo al autor. Los cybernautas, el retorno de Lady Araña o el gran botellón... solo de pensar en ellos me da bastante dolor. Lo dicho, no me he leído todos, pero nada me indica que la cosa cambie o mejore de rumbo en ningún momento. Supongo que habrá alguna que otra historia con un nivel bastante aceptable, pero por la general no da ningún señal para el optimismo desde hace muchísimos años.
A diferencia de Asterix, aquí la marcha de uno de los creadores no solo no hizo bajar la calidad sino que la llevo a cotas elevadísimas. No es que Efepe lastrara la colección, en absoluto, mostró a Jan el camino a Jan de la excelencia y este supo coger el testigo y llevarlo hasta limites insospechados. Hasta que un día se quedo sin historias y se dedico a contar otra serie de cosas, fueran interesantes o no. Y es una pena, pero al menos siempre nos quedaran esos 9 números.