Todos tenemos claro que nuestra vida no es igual que antes de Internet. Es más, ¿ cómo podíamos vivir sin ello ? Seguro que pasábamos las tardes aburridos sin hacer nada, hasta las televisiones tenían sólo dos canales... ¡ qué horror ! Y los que leíamos tebeos que me dices, para esos si que ha cambiado la vida totalmente.
Tenía bien guardadito el enlace al mejor post que ha escrito Redivivo en su blog Checklist ( o Momentos importantes en mi vida como coleccionista de Tebeos) para cuando llegara el momento adecuado, que es éste. En él describe las emociones que le producía encontrarse el checklist en los tebeos en esos tiempos en los que no había otra manera de enterarse de qué narices salía el mes que viene. Bueno, existía algún que otro fanzine, claro, pero entre que era complicado encontrarlos, que su publicación era muy variable y que tampoco daban mucha información de futuro, pues eso...
Para mí el checklist también era una cosa grande en los tebeos de entonces. Seguramente no tenía dinero para comprarme la mayoría de las colecciones que allí se anunciaban, pero pasaba uno un buen rato entretenido. No solía decidir la compra del mes con el checklist, pero tras su lectura si que introducía algún cambio o me compraba algo que no tenía pensado comprar. Era algo absolutamente necesario e imprescindible, se agradecía un montón que apareciera en los tebeos. Pequeño inciso: curiosamente, me gustaba más los de Zinco que los de Forum, porque parecían como más literarios, o quizás nos metían las bolas más grandes, no sé, sea como sea, cuando leía el de Zinco tenia la impresión de que todos los tebeos de DC eran maravillosos, aunque luego al comprarlos no lo fueran tanto.
El checklist, el correo del lector, los artículos, el compro-cambio-vendo, etc., etc., cualquiera de esas secciones nos acercaba más a la editorial. Eran como un guiño entre los que trabajaban allí y los que comprábamos los tebeos. De alguna manera u otra te hacían sentir parte del mundillo de los tebeos y te fidelizaban como lector. Era impensable que los tebeos no llevaran nada de eso, eran lo que te podría justificar ante la lectura de un mal tebeo. Otros tiempos, otras ideas.
La red de redes llegó y se asentó en nuestros vidas. Y tras unos años, tras la popularización del packager y del abandono de la figura del "hombre de la casa", las editoriales pensaron que ya no eran necesarias ninguna de esas secciones. ¿ Para qué si tenían al alcance del ratón todas las noticias, foros con los que hablar con más gente y toda la información que pudieran imaginar o más ? Lo importante es el ahorro de costes como máximo exponente, todo lo demás no importa. Así que si el lector se quiere fidelizar, que se fidelice el solito. Así que si quiere comprar a otra editorial, incluso al otro lado del océano, que lo haga, que más da.
Internet alejó a las editoriales de tebeos del gran público, a la vez que servía para crear lazos más fuentes entre los aficionados. Antes, todos intentábamos ir en una dirección parecida, ahora cada uno va por su lado y así estamos todos, nunca contentos, normal, no nos quieren hablar, sólo quieren nuestro dinero.
Otra consecuencia que nos ha traído Internet es el tener disponible miles de tebeos al alcance de un click. No estoy exagerando si digo que ahora mismo tengo a mi alcance más de un millón de tebeos en formato digital y que me podría estar leyendo cualquier de ellos en la próxima media hora. No están todos los que existen, claro, pero tengo muchas elecciones a mi alcance y si por ejemplo, me apetecería leer un tebeo de Spiderman de hace dos años, seguramente ahora mismo podría hacerlo. Si unimos esto al ya tan manido tema de los spoilers tenemos a aficionados que se reúnen para decidir si deben leerse un tebeo recién publicado en los USA o no.
Es una idea que me sorprendió mucho al leerla ya que, de manera más o menos consciente, todos tenemos nuestros planes de lectura que vamos modificando según recomendaciones de otras personas, reseñas en blogs, etc., etc. Pero hasta ahora no conocía ningún caso en el que la sobreexplotación de información llevara a nadie a plantearse el leer un tebeo o no para poder disfrutarlo en toda su plenitud. Porque una cosa es intentar evitar que la noticia te sobrepase y otra el poder tomar un curso de decisión basado en tener al alcance de tu mano el tebeo o no. Es interesante pensar lo que nos puede traer eso para el futuro. Imaginaros a mucha gente leyendo los tebeos nada más ser colocados en la red para evitar que les destrocen las sorpresas sus fuentes favoritas de información, imaginaros la carrera por estar a la última entre todos los aficionados. ¿ Es escalofriante ? Puede ser, pero cada día es más real.
Lo que es cierto es que la sociedad de la información está trayendo muchos cambios a nuestro mundillo, y los únicos que parece que nos estamos adaptando a ellos somos nosotros, los aficionados. Tened cuidado ahí fuera, que el futuro sigue avanzado y te come inexorablemente.

Estoy un poco sorprendido porque tratan el tema por
Ayer comentaba que el cómic europeo (mayormente Francia, que es donde esta el grueso de la producción) tiene un modelo 50-50 entre el modelo superheroico y el modelo manga, vamos que hay franquicias y cómics de autor a partes más o menos iguales. Esto puede sonar sorprendente ya que cuando uno piensa en cómic europeo rápidamente piensa en el extraordinario cómic de autor, en la sensibilidad de sus artistas, en lo bien tratado que esta el cómic tratado allí. Y en efecto, todo eso se da en muchos tebeos que editan allí, así que yo solo me voy a centrar en esos tebeos que parecen más una franquicia o que están explotados como tal, nazcan o no de las inquietudes personales del autor. ¿ Vale ?
Olvidémonos de las cientos de diferencias (o quizá no tantas) que separan el manga y centrémonos en los aspectos comerciales. Está claro que tanto unos como otros tienen como finalidad el ganar dinero, bueno sí, está todo eso de realizarse como artista, trabajar como uno quiera, etc., etc., pero si no hay beneficios la posibilidad de seguir publicando se reducen prácticamente a cero. Bien, pues aquí es donde pienso que divergen ambas culturas, mientras que en el campo superheroico se toma al personaje como una franquicia y se le potencia incluso por encima del autor, en el manga se potencia al autor por encima de los personajes. Como siempre, con excepciones, pero veamos algunos ejemplos.
Ayer leí el Naruto 23 y me fijé en que el número ya era bastante imponente. 23 tomos ya es una cifra bastante alta para una serie, empieza a ocupar bastante sitio en la estantería y ya debería empezarse a vislumbrar por donde van los tiros. Así que me puse a pensar en qué número puede acabar la colección y de qué manera... y no se me ocurrió nada. Es más, empiezo a dudar seriamente de que esta serie tenga algún tipo de final y que le va a pasar como a Dragon Ball, que la van a continuar por los siglos de los siglos, quiera o no su creador, mientras la serie venda... Pero no creáis que esto le pasa sólo a Naruto ya que es algo inherente a muchísimas series japonesas. Vayamos con unos cuantos ejemplos de series cuyo final es de aquella manera.
Hace ya tiempo 
