Estoy estos días un poco liado con asuntos que no me dejan mucho acercarme al blog, pero siempre hay tiempo para uno rapidito... un post digo.
Alvaro publica un estupendo analisis sobre la cantidad de títulos publicados en 2009 en donde se aprecia, como era de esperar un claro descenso en todo. La palabra crisis aparece varias veces y no es que sea Álvaro el único que la utilice, la palabra aparece en todos los ámbitos de nuestra vida social. No se venden casas, crisis, sube el pan, crisis, no llego a fin de mes, crisis, hay que cerrar la fabrica, crisis. Vamos, que solo se puede ganar dinero cuando la situación mundial es favorable, lo que me lleva a plantearme, ¿para qué sirven todos esos ejecutivos que cobran tanto si solo saben ganar dinero cuando todo el mundo lo gana? Pero me desvío. Esta claro que la crisis afecta a todo y a todos, pero yo siempre he pensado que gran parte de la crisis es psicológica. Cuando la gente empieza a pensar que pueden cerrar su fabrica y perder su puesto de trabajo, deja de gastar alegremente. Sigue en su puesto de trabajo, ingresa lo mismo todos los meses, pero se vuelve cauto y mira mucho más lo que hace con su dinero. Y llegados a este punto, me gustaria establecer una relación directa entre estos dos gráficos.

Menos títulos... ¡amplia mayoría tomos! En el momento que uno tiene que soltar 20 ó 30 euros por un solo tebeo, empieza a ser mucho más cauto y a mirarse mucho más sus compras. Tiene que estar bien editado, tiene que durarle bastante y sobre todo... ¡tiene que gustarle! Esto último puede parecer una tontería, pero si sueltas 25€ y el tebeo es malo de narices es posible que tus intenciones de compras futuras vayan disminuyendo. Cuando te gastas dos euros y el tebeo es malo, pues te lamentas y te compras otro. Cuando te gastas diez veces más, te cagas en todo y no te acercas a la librería por un tiempo, sobre todo si tienes que volver a soltar otros 25. Es una exageración,de acuerdo, pero tacita a tacita, la gente va cambiado sus hábitos lectores y dejando de comprar cosas que antes eran de lectura obligada.
La culpa es de la crisis, esta claro, de la crisis de ideas que ha llevado a todas las editoriales a editar tomos carísimos para sangrar a sus lectores. Editoriales chupopteras, tenéis exactamente lo que os mereceis. Vosotros seguid con vuestros tomos carisimos, seguid, que el mundo no se acaba mañana, al menos hasta que el dios volcán diga lo contrario.




