Archivos Agosto 2008

Ya habéis podido leer por vosotros mismos como fue el proceso que llevó a la creación de Superman y como fue la vida que llevaron sus autores en torno al personaje. Es el momento de tener una mínima reflexión? ¿Quienes fueron los héroes y quienes lo villanos?

Cuando me acerque en un principio a la vida de estos dos muchachos que soñaron con comerse el mundo y el mundo se los comio a ellos, esperaba encontrarme con un relato de una vida llena de penurias y desengaños. Y sí, hay muchas penurias y muchos desengaños, pero también hay buenos momentos y alegrías, hay un poco de todo. Pero vayamos por partes.

¿Actuó mal DC con la pareja? Pues sí, pero más que nada por no tener un poco de mano izquierda con los chicos. Como se demuestra al final, lo que querían los autores era reconocimiento y algo de pasta, cosa que les fueron escatimadas durante gran parte de su vida. El tema de los derechos era algo habitual de la época y no se sabe donde hubiera llegado Superman sin DC o DC sin Superman. Es posible que el personaje hubiera vendido por si solo los primeros años, pero si sus autores hubieran seguido encargándose de él, seguramente hoy seria uno más de esos personajes que desaparecieron tras la segunda guerra mundial. No quiero decir con ello que no se merecían tener su parte, pero el problema con este tipo de personajes es que los realizan tantos autores que al final uno no sabe quien se merece más los derechos. Resumiendo, que los autores se merecían tener un tanto por ciento fijo en en todo lo que se lanzara, pero de ahí a poseer todos los derechos, pues ahí un mundo.

De todas maneras, no penséis que estamos hablando aquí de pobretones. En sus primeros años, tanto Jerry como Joe ganaron mucho dinero, tanto por las ventas de los tebeos como de las tiras de prensa. Creo recordar que incluso existen fotos de la casa que se compraron, de los muebles que tenian y de lo acomodado que vivían. Tenían una buena vida y podrían haber vivido muchos años de las rentas. Pero claro, si ellos eran millonarios, por llamarlo de alguna manera, sus jefes eran multimillonarios y eso era lo que escocia. Que mientras ellos se curraban las páginas, otros que no "hacían" nada se lo llevaban calentito. Es todo cuestión de puntos de vista, pero todos podrían haber vivido muy bien si hubiera sabido llegar a un acuerdo. Pero les pudo la avaricia a todos y paso lo que paso.

La parte final del relato es lamentable y ahí no hay peros que valgan. Quizá los chicos podrían haber ahorrado algo de dinero para no vivir al borde de la miseria, pero no tiene perdón que la editorial los abandonara a su suerte. Pero es lo que hemos hablado ya bastantes veces de DC y su trato especial con la "familia". Si estabas con ellos, te cuidaban para toda tu vida, si estabas en contra, te hacían la cruz. Y Jerry, sobre todo Jerry se enfrento a los jefes y eso fue algo que no se les olvido en la vida.

Por suerte el final es más o menos feliz y sobre todo un gran paso adelante en el reconocimiento de los derechos de autor. La situación en la que se encontraban los dos autores hizo darse cuenta a muchos otros lo que les esperaba al final de sus vidas y que más les valía empezar a moverse antes de que fuera tarde.

Bueno, ahora dos o tres días de post normalitos y luego, ¿seguimos con los juicios entre otros de Superboy? O si no lo dejamos para el verano que viene, como veáis.

En las sombras Jerry Siegel y Joe Shuster y VII

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Estamos en los principios de los 70, Siegel y Shuster viven sus vidas totalmente alejado de los tebeos, pero se vislumbra una gran superproducción en el horizonte.

siegelyshuster.jpgEn 1973, con 59 años de edad, Shuster estaba legalmente ciego y Siegel ganaba 7000$ al año por su trabajo de repartidor de correo. Fue entonces fue cuando una gran noticia dio el salto en la prensa: la película de Superman. Los productores se habían gastado la elevada cifra de 3 millones de dolares para comprarle los derechos a DC. Cuando Jerry se entero de aquello estallo, en DC volvían a hacerse multimillonarios con su creación mientrás el vivia en la precariedad. Apoyados en un ley de 1909 sobre los derechos de autor, los tribunales volvieron a aparecer en su vida para reclamar lo mismo de siempre. Nuevamente el juez volvió a dar la razón a DC pero esta vez se cometió un "error" en la sentencia, al aparecer en la sentencia que el personaje había sido creado por encargo. Esto les llevo a la corte de apelación un año más donde se reconoció que habían creado al personaje antes de ser contratados por la editorial, aunque eso no cambio para nada el veredicto: los derechos pertenecían a la editorial. Aun les quedaba la corte suprema, pero la publicidad negativa que esto estaba conllevando y que podía afectar a la película hizo que la editorial prometiera llegar a un acuerdo muy provechoso para todas las partes si paraban ahí. Y pararon. Eran principios de 1975 y por fin parecía que este asunto iba a quedar zanjado.

Era octubre y Jerry no había recibido ninguna noticia de la editorial. Les habían abandonado otra vez más. Pero esta vez la cosa no iba a quedar ahí, no podía terminar de esa manera. Jerry se sentó escribir a su maquina de escribir y escribió una carta que iba a ser tan importante como aquellos primero guiones de Superman. Era una carta de socorro, era una maldición.

"Yo, Jerry Siegel, el cocreador de Superman maldigo a la película: Espero que super-fracase. Tengo esperanza en los fans leales al personaje la abandonen a su destino. Espero que todo el mundo pueda darse cuenta de toda la ponzoña que rodea a Superman y huya de la película como de la peste.
¿ Por qué estoy maldiciendo esta película? Porque ni Joe Shuster ni yo, que creamos al personajes juntos, veremos un solo centavo por esta película.
Superman ha sido una mina de oro en los últimos 37 años. Durante muchos de esos años ni Joe Shuster ni yo conseguimos ganas nada del personaje mientras que los editores se convertían en multimillonarios.
[...]
Los editores de Superman acabaron con mis días, mataron mis noches, trituraron mi felicidad y estrangularon mi carrera. Los ejecutivos de DC son monstruos cegados por el dinero. Si ellos y los ejecutivos de la Warner tuvieran conciencia, corregirían todo el mal que nos hicieron a Joe y a mi".

La carta seguía relatando las condiciones de pobreza en la que se encontraban ambos autores y aprovechaba para publicar gran parte de la correspondencia que habían mantenido estos años con Jack Liebowitz, de la que ya habéis podido leer extractos en post anteriores y que podéis leer completas en este pdf.

Aquella carta causo conmoción en la sociedad ya que los periódicos encontraron interesante la historia y abrieron sus ediciones con grandes titulares tipo "Los creadores de Superman se mueren de hambre". Aquello fue un duro revés para DC. Pero la cosa no acabo ahí, Neal Adams que en ese momento presidia la Academy of Comic Book Arts., decidió hacer todo lo posible por ayudar a Siegel y Shuster. No estaba solo, Jerry Robinson, uno de los primeros "negros" de Bob Kane, llevo el asunto a la National Cartoonist Society que se unió a la causa. Entre ambos montaron una campaña a nivel internacional para que todo el mundo conociera la historia. Es posible que sin su apoyo, no se hubiera logrado nada.

Warner, propietaria de DC no pudo aguantar más con aquello. La publicidad negativa podría hacer mucho año a la película por no hablar del daño público que se le estaba haciendo a la empresa. Cerraron un acuerdo por el que, durante el resto de sus vidas, Jerry y Joe cobrarían 20.000$ cada uno más un seguro médico. Además, sus nombres volverían a aparecer donde correspondía, al lado del nombre personaje, por lo que a partir de ese momento se les reconocería como creadores en todos los productos relacionados con el mismo. Con el paso de los años incluso la cantidad fue subiendo, llegando a los 85.000$ a la muerte de Shuster en 1992 y a más de los 100.000 para Jerry Siegel en 1996.

Por lo que podemos decir que nuestra historia termina con un final feliz. Joe y Jerry acudieron al estreno de Superman emocionados, contentos de haber conseguido lo que querían y con la sensación de que por fin habían hecho las paces con el mundo. De aquí al final de sus vidas vivieron todo lo plácidamente que su edad les permitía y sin apuros económicos. Y fin.

Siguiente post: una pequeña reflexión sobre todo lo contado en estos posts.

En las sombras Jerry Siegel y Joe Shuster - VI

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Habiamos dejado a Joe viviendo con su hermano y totalmente alejado del mundo del cómic y a Jerry trabajando en DC bajo las tiranicas ordenes de Mort Weisinger.

themightycrusaders.jpgEn 1966 habían transcurrido 28 años desde la firma del primer contrato de Superman. Según las leyes de derechos estadounidenses , el copyright estaba a punto de expirar y se podía alargar por otro periodo similar siempre y cuando se procediera a su renovación. Este procedimiento podía ser llevado a un juzgado y puesto en discusión si hubiera alguna duda de quien era el poseedor de los derechos, lo que significaba una nueva oportunidad para llevar a los tribunales a DC. Si se acudía a los tribunales era muy posible que se repitieran los hechos del anterior juicio de 1947, por lo que Jerry ya se imaginaba lo que le iba a pasar si volvía a salir derrotado: patada y a la calle. Y esta vez no había vuelta posible, ser readmitado la primera vez fue casi imposible, pero dos seria simplemente un milagro. Así que, ¿merecía la pena jugárselo todo por una posibilidad tan nimia? No, por lo que en condiciones normales lo dejaría pasar, se concretaría en su trabajo y seguiría viviendo su vida lo mejor posible. Tenía un trabajo fijo, eso es todo lo que necesitaba. Pero algo le hizo cambiar de idea,ese algo era el trato inhumano al que le había sometido Mort Weisenger durante los últimos años que había llegado a tal punto que Jerry decidió jugarselo todo otra vez a la misma carta, porque pasara lo que pasara al menos se libraría de su propio infierno. Reunió fuerzas y le pidió a su viejo compañero de aventuras que se uniera a el en esta nueva causa. Pero Joe ya no tenía fuerzas para seguir con esto, ni anímica ni económicamente, ya que ni siquiera podía permitirse pagar a un abogado. Lo que quisiera Jerry tendría que hacerlo solo, esta iba a ser su cruzada personal, una repetición paso por paso del anterior juicio y las consecuencias iban a ser exactamente las mismas.

Como ya sabía lo que lo seguramente iba a pasar, nuevamente Jerry preparo su plan de emergencia. Entonces había sido Funnyman, que se saldo con un estrepitoso fracaso, ahora sería algo más inteligente, más seguro: la casa rival, la Marvel Comics. Los artistas de ambas editoriales se conocían perfectamente entre ellos y no era extraño verles compartir mesa y mantel. Stan Lee no dudo ni un segundo cuando Jerry se acercó a él para pedirle trabajo, ¡era el creador de Superman! Eso sí, lo que hiciera, tendría que hacerlo bajo seudónimo, para que no se produjera ningún tipo de fricción entre editoriales. Sin embargo su estilo personal, que funcionaba a la perfección seguia ahí y no casaba en absoluto con los personajes de la casa. Lee había creado unos personajes tan alejados conceptualmente de lo que hacían en DC que era imposible que Jerry pudiera hacerse con ellos a corto o medio periodo. Simplemente, no era el autor adecuado para toda la renovación del genero que había estado haciendo Stan. así que no le quedaba otra que buscar otra salida. Así que se encamino Archie Comics, donde se encargaría de alguno de los superheroes que tenían en esa editorial por la época, Black Hood, Fly Girl, Mr. Justice, the Mighty Crusaders... etc.

La demanda sobre la propiedad de Superman llego al juzgado y Jerry fue nuevamente despedido, cosa que a nadie le extraño, ni a la propia editorial ni a él mismo. Ya habían estado allí, ya lo habían hecho. Todos sabían que esto iba a pasar y se lo tomaron como si fuera ya algo rutinario. Así que Jerry se concentró en los comics de Archie mientras las diligencias de la vista continuaban. Y al principio las ventas fueron bien, muy bien, había lugar para la esperanza. Pero aquello fue un vano espejismo, el mundo de lo superheroes estaba cambiando de la noche a la mañana. No solo Marvel había puesto unos personajes más complejos en juego, sino que también la serie de televisión de Batman, bastante camp con abundantes tonos de comedia, había cambiado el terreno de juego. Jerry ya no pintaba absolutamente nada fuera de Superman, no encajaba con ningún otro personaje y no tenía ningún otro sitio al que acudir. Bastantes profesionales del mundillo, ante el respeto que le tenían le ofrecieron algun trabajillo ocasional. Pero la realidad les golpeaba a todos una y otra vez, no era capaz de hacer otro tipo de guiones alejados de su creación, simplemente no le salían. Llegaron a comprarle varios guiones, más por pena que por otra cosa, que tuvieron que ser totalmente reescritos antes de su publicación.

La corte termino denegando la petición para recuperar los derechos. Le quedaba la apelación, un proceso largo y costoso que iba a durar varios años. Pero Jerry ya no tenía fuerzas para mucho más. En 1968 decidió abandonar todo ese mundo que tantos sinsabores le había provocado y decidió mudarse con su familia al otro extremo de los Estados Unidos, a California. No quería saber nada más del mundo del cómic, no quería vivir más en aquella ciudad que asociaba con esa industria tan traicionera y mezquina. Había abandonado, no quería luchar más y Jerry dio carpetazo a todo. Adios Nueva York, adios, quedate con tu Superman y todo lo que quieras, yo ya no tengo fuerzas para luchar más.

Y mañana... ¡Superman the movie!

En las sombras Jerry Siegel y Joe Shuster – V

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Habíamos dejado a nuestros chicos fuera de DC, sin trabajo y sin derechos de Superman. Pero la vida continua y lo primero que hay que hacer es llamar a la puerta de otras editoriales.

actioncomicsbrainiasuperrevenge.jpgEl problema era que las puertas de las editoriales se abrían pero el corazón de los lectores no. Jerry había depositado gran parte de sus esperanzas en Funnyman, una serie que realizó en otra compañía con Vin Sullivan, aquel editor que había confiado al principio en Superman. Aquello duro solo seis números y fue un mazazo muy grande para las aspiraciones del guionista. Su mundo se empezaba a desmoronar a pasos agigantados. El hombre de acero no era suyo ni lo iba a ser nunca, así lo había dictaminado un tribular. La editorial de toda su vida lo había despedido y no lograba hacer despegar su gran proyecto personal. Lo estaba perdiendo todo y no pudo aguantar ni un momento más con su matrimonio, le pidió el divorcio a su mujer prometiendole cualquier cosa a cambio de que aceptara. Al tribunal no le costo mucho concedérselo debido a su comportamiento negligente y casi de abandono con su familia, su hijo cuenta en muchas ocasiones que prácticamente no conocía a su padre. Una semana más tarde, Jerry se casaba con Joanne, la modelo de Lois Lane. El juicio había sido un punto de inflexión en su vida, el momento que la cambió tanto en lo personal como en lo profesional y lo iba a arrastrar durante el resto de sus días.

La vida seguía su curso y tarde o temprano habría que volver a llevar un plato caliente a casa para comer. En 1950 Jerry fue contratado para llevar una linea de tebeos de ciencia ficción de Ziff-Davies como director artístico. Como tal tenía potestad para contratar a cualquier artista que considerara adecuado para sus colecciones. A cualquiera menos a su amigo Joe, al que ni siquiera se acerco para ofrecerle ninguna clase de trabajo. Quería darle un aire moderno a todas sus colecciones y consideraba a su antiguo compañero como algo anticuado y de otra época, un lastre. Ni quería echarle una mano ni se la iba echar.
Aquello no duro mucho, en 1953 el editor decidió cerrar el grifo por las malas ventas de la línea. No eran tebeos demasiado buenos y la visión que les estaba dando Jerry no tenía nada de moderna ni de original. Como todo lo que Jerry producía entonces era material totalmente desfasado. Después de este fiasco intento colocar sus guiones en cualquier parte pero muchos los rechazaban por su calidad, aunque Jerry veía la mano negra de sus antiguos jefes en todo esto.
En 1955 una empresa de Conneticut, Charlton Comics le contrató para crear una línea entera de superheroes. No pagaban tan bien como las empresas de Nueva York, pero era un trabajo y allí fue Jerry con unas ideas muy poco originales: Natural Boy, Natural Man, Natural Girl, Mr Muscles, Ms. Muscles, Kid Muscles, etc. Aquello tampoco iba a ninguna parte y nuevamente fueron cancelados.

Mientras tanto¿ qué fue de Joe en esos años ? Su vida es complicada de conocer y no se sabe exactamente que estuvo haciendo durante aquellos años. Al parecer trabajo en revistas destinadas a un tipo de lector masculino donde aparecían mujeres ligeras de ropa, pero nunca llego a admitir esta clase de trabajos. Dibujo sus últimos comics en la Charlton en 1952 y a partir de ahí da la impresión de que desapareció complemente del mundillo. No solo su estilo de dibujo le estaba cerrando todas las puertas, su ceguera estaba muy avanzada y le costaba mucho distinguir las formas y los colores. Vivía con su familia y cuando sus padres murieron se mudo a vivir con su hermano, arquitecto de profesión, que desde entonces les estuvo manteniendo a los dos. Poco se sabe de la vida de Joe desde entonces, y hasta dentro de bastantes años nadie iba a saber nada más de el.

Jerry seguio intentando encontrar un hueco en aquel mundo desconocido para el y se le ocurrió adentrarse en el mundo de la publicidad usando como reclamo a personajes genéricos de tebeos.. Era una gran idea que podría llegar bastante lejos, pero no estaba convencido y prácticamente ni se esforzaba en venderla demasiado. También colocaba algunos guiones en revistas que surgían a rebufo de Mad como pálidas imitaciones, pero aquello eran migajas que no le llegaban para alimentarse. Esa situación no podía mantenerse durante mucho más tiempo. Jerry estaba acumulando mucho resentimiento, no lograba convencer a nadie de que poseía un gran talento y parecía que su tiempo se había acabado definitivamente. Entonces Joanne, su mujer, estalló y presiono a Jerry para que volviera a donde nunca tuvo que salir: a los cómics de superhéroes. Y si la única manera de hacerlo significaba volver a su antigua compañía pues tendría que tragarse todo su orgullo y suplicarles que le dejaran volver. Era el autor de Superman y le debían un trabajo, le debían mucho más que eso, así que tendrían que contratarle allí sí o sí. Jerry no quería por nada del mundo tener que suplicar a sus antiguos jefes, a los mismos que le habían arrebatado todo y se habían quedado con sus sueños. Pero las deudas eran ya insostenibles y Joanne decidió que su marido iba a trabajar otra vez en DC quisiera o no. Concertó una cita con Jack Liebowitz que la recibió encantado, pero que cuando supo las intenciones que tenía empezó inmediatamente a ponerle todas las pegas del mundo. ¡Les había demandado! ¡Había traicionado a los más sagrado del mundo, a la empresa, que era parte de su familia! ¿ Cómo podían volver a aceptar a tal clase de traidor ? Joanne no se amilano y estaba dispuesta a todo por lo que le lanzó un órdago que Jack no podía rechazar. Iría a la prensa, contaría su situación actual y tendría que desayunarse con titulares del tipo “El creador de Superman se muere de hambre” No, penso Liebowitz, no seria capaz de hacerlo, pero parecía una mujer de armas tomar y esto es la clase de publicidad negativa que odiaba más que nada en el mundo. Una cosa era lo que se hablaba de puertas adentro, pero el resto del mundo no podía conocer las miserias de la industria, de su industria. No aguanto el órdago y llamo al editor actual de Superman, Mort Weisenger para que le buscara cualquier tipo de trabajo a Jerry. Eso sí, para que su vuelta pudiera hacerse realidad, Jerry no podría acreditar en ninguna parte que era el creador de Superman. Volvería a la empresa pero como un trabajador cualquiera de la misma, sin ningún tipo de trato especial. Joanne no puso ningún inconveniente a esta condición y acepto sin problemas.

Superman otra vez, casí 20 años más tarde. Ya no quedaba nada de aquel joven que quería comerse el mundo con un superhombre embutido en calzoncillos. Ahora solo quedaba un hombre amargado que había vuelto con aquellos a los que tanto odiaba, y lo peor es que no eso no era lo único que le quemaba por dentro, ya que también había quedado claro que no le quedaba otra salida. No le quedaba más remedio que volcar toda su angustia y desesperación en los guiones de los tebeos y por increíble que parezca, realizo uno de los mejores supermanes de la historia, uno que no se había visto nunca antes. Centro parte de sus historias en la perdida de Superman de su planeta natal, de toda su familia. Le metió en historias llenas de desesperación y una angustiosa sensación de perdida. Llevo al personaje a un nuevo nivel y aquello logro aupar nuevamente al personaje a ser uno de los más vendidos de la época. Era como los viejos tiempos e incluso podría haber llegado a ser feliz con aquello, pero había un grave problema: su editor. Mort Weisenger se reía de sus artistas, les machacaba, buscaba sus debilidades y les atacaba a través de ellas. Era una persona odiosa y por su culpa varios autores que jamas habían tenido problemas con nadie decidieron abandonar para siempre el mundo del cómic. Pero Jerry estaba completamente atado por su situación económica y no podía coger la puerta y largarse, ya conocía lo que era estar al borde del abismo y no podía permitirse volver ahí. Weisenger lo sabía perfectamente y consciente de ello abusaba de el con todas sus fuerzas. No era raro que tras mostrarle algún guión, Weisenger le dijera que le parecía estupendo porque justo en ese momento se había quedado sin papel higiénico y le había entrado un apretón. Otra de las ocurrencias que tenia era decirle que su ultima idea no valía para nada que la abandonara, para a continuación decirle a otro guionista que se le acababa de ocurrir una excelente idea para el próximo numero, justo la idea que le acababa de destrozar a Jerry. Este abuso laboral sacaba todo el odio y la angustia que Jerry tenia dentro y la volcaba en sus páginas. Le estaba llevando a hacer uno de los mejores tebeos de la época, pero a la vez le estaba matando.

¿Cómo continuara nuestra historia? Se acerca 1966, 28 años desde la firma del contrato de Superman y es la hora de renovar los derechos del personaje, es hora de volver a los juzgados.

En las sombras Jerry Siegel y Joe Shuster – IV

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Jerry Siegel se encontraba sirviendo en el frente (en oficinas, no en el frente, frente) en plena segunda guerra mundial y la editorial aprovecho la situación para apoderarse de un personaje que había dado vueltas por la mesa de trabajo de Jerry: Superboy.

morefuncomics101.jpgA diferencia de la “familia” del Capitán Marvel, Superboy no era el ayudante de Superman, ni ningún hijo, sobrino o pariente lejano suyo. Era el propio Superman en sus años adolescentes, cuando estaba empezando a desarrollar sus poderes, y era el personaje ideal para aumentar las ventas entre los más jóvenes. La editorial, intuyendo un nuevo filón, no dudo demasiado en robarle el personaje a su creador y publicó su primera historia, posiblemente con guión del propio Jerry en More Fun Comics #101. En esta ocasión no hubo ningún contrato de por medio ni nadie había renunciado a los derechos del personaje por unos cuantos dolares. El personaje pertenecía sin ninguna duda a su creador y la editorial no tuvo ningún escrúpulo para explotarlo a su conveniencia. Jerry no tardo mucho en expresar sus quejas a la editorial, lo que era suyo era suyo y no tenía ninguna intención de entregárselo a nadie, sobre todo después de haber perdido a su creación más rentable. Leibowitz ya sabía como enfrentarse a estos arrebatos de ira y en esta ocasión le restregó por la cara el contrato que la pareja había firmado para trabajar durante 10 años en la compañía. Gracias a eso los chicos tenían trabajo fijo y lo que era más importante, lo iban a tener en los años venideros, estuviera el mercado en la situación que estuviera por lo que era mejor mantener la boca cerrada antes de verse a obligado a romper un contrato antes de tiempo. Sin embargo esta vez el asunto no iba a caer en saco roto.
Uno de los compañeros de filas de Jerry era abogado y una fuente de consejo legal para este tipo de problemas. En principio las conversaciones entre ambos versaban única y exclusivamente sobre Superboy, para demandar a la empresa y recuperar lo que era suyo, pero con el paso del tiempo, el abogado fue convenciéndose de que había un trofeo más grande en juego y decidió que podían ir a por todas: a por Superman. Era un movimiento muy arriesgado ya que si ganaban iban a conseguir unas ganancias millonarias. Sin embargo la derrota no les dejaba muchas salidas ya que las malas relaciones con su jefe y la fecha de finalizacion del contrato de diez años acercándose por el horizonte estaban haciendo naufragar cualquier esperanza de conseguir un trato justo.
La guerra acabo con la victoria aliada y Jerry volvió a su trabajo en la editorial. Allí comprobó que sus temores de antes de ser mandado a filas se habían confirmado y que la editorial había depositado toda la parte artística del personaje en otras manos. No hacia falta mucho más para demandar a sus jefes e intentar recuperar lo que era suyo.

1947, el juicio estaba a la vuelta de la esquina, pero antes sucedió un capitulo clave que cambiara la vida de Jerry. Los chicos fueron invitados a un baile de disfraces que la sociedad nacional de dibujantes realizaba en Nueva York. Joe, que seguía carteándose con Joanne, la chica que había posado para ser su Lois Lane, sabía que estaba en la ciudad y la invito al baile para recordar los buenos viejos tiempos. Ella acepto encantada y como era un baile de disfraces, quería asistir caracterizada como el personaje de Lois Lane, pero con el juicio tan cerca prefiero cambiarse a algo menos polémico, concretamente a un personaje de las tiras de prensa bastante famoso por esa época llamado Dixie Dugan, una despampanante morenaza. Fue aparecer de tal guisa en el baile y Jerry se la comió con los ojos. No tardo ni un momento en acercarse a ella, agarrarla del brazo y llevarla de un lado a otro para presentársela a todo el mundo. Ya no era la muchachita que se había presentado hace 12 años en su puerta para posar por unos dolares, ahora era toda una mujer que había pasado por un mal matrimonio y que estaba encantada de ver a aquellos “jovencitos” tan adorables. No se separaron ni un momento en aquel baile y a partir de entonces empezaron a verse más a menudo. Jerry estaba casado y tenía un hijo al que no veía casi nunca. Raramente hablaba de su matrimonio de puertas afuera y no parecía estar muy enamorado de su actual mujer. Sin embargo, con Joanne volvia a sentirse como un adolescente y la pregunta inevitable no se hizo de esperar: ¿ Te casarias conmigo si me divorciara de mi mujer ? Sí, ella se casaría con el si llegara ese momento.

Los amores furtivos tuvieron que ser dejados a un lado cuando el juicio comenzó a los pocos meses de aquello. Siegel y Shuster demandaban a DC por dos motivos, el primero, la anulación de la validez del contrato por el que se cedían los derechos de Superman, y la segunda era para que se le reconocieran los derechos sobre Superboy. La cosa no fue nada bien, un año más tarde, la corte suprema de Nueva York dio la razón a DC sobre la validez del contrato. La editorial era la propietaria absoluta de todos los derechos del personaje y sobre ese punto no había que nada que hacer. Pero lo de Superboy era diferente. Los abogados de la DC habían defendido la tesis de que Superboy no era un personaje diferente sino una versión más juvenil con otro nombre. El juez no acepto ese argumento y su resolución fue bastante clara al respecto:

“Esta bastante claro para mi que al publicar Superboy la editorial actúa ilegalmente. No puedo aceptar el punto de vista del demandado de que Superboy es en realidad Superman. Pienso que Superboy es un entidad distinta y totalmente separada. “

Este punto había sido una derrota total para la editorial que tenía que indemnizar a Jerry por el uso del personaje, pero incluso en la adversidad siempre había una manera de sacarle beneficios a la situación. Un mes más tarde de la sentencia la editorial llegaría a un acuerdo con Joe y Jerry por el cual pagaría 94.000$ por la cesión de los derechos de Superboy. En el trato también estaba incluido que ellos tendrían a reconocer a DC como la única propietaria de todos los derechos de Superman para todas las formas de reproducción y representación existentes ahora o en un futuro. Esto quiere decir que habían renunciado a los derechos de los videojuegos y dvd incluso antes de que su existencia fuera ni remotamente conocida.

Aquello fue una victoria pírrica. El contrato de 10 años estaba a punto de llegar a su fin y la editorial no pensaba contar más con ellos. Joe y Jerry tendrían que buscarse la vida alejados del personaje que seguía generando unos pingües beneficios a la editorial. De momento las necesidades no acuciaban, contaban con suficiente dinero aparte de la indemnización, así que con su talento y un poco de esfuerzo seguro que conseguirían conseguir trabajo en otra parte. No en vano eran los creadores de Superman y seguramente abrirían montón de puertas con sola esa mención.

Para saber que pasó con Jerry y Joe fuera de DC, tendrás que esperar a mañana.
Para saber que pasó en el juicio de los derechos de Superboy tendrás que esperar a la semana que viene.

En las sombras Jerry Siegel y Joe Shuster - III

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Los animos de nuestros chicos habían sido aplacados, pero el personaje sigue generando más y más dinero y claro, ellos quieren su parte.

superman1.jpgEn el verano de 1939, Superman consiguió su propia cabecera donde no compartiría espacio con nadie. Seguiría publicándose a la vez en Action Comics, pero había que aprovechar la fama del personaje y una colección propia era lo más indicado. Al año siguiente el superhombre se hacía con su propio programa de radio y las tiendas de juguetes empezaron a tener una gran demanda de muñecos de Superman. La popularidad del personaje estaba por las nubes, los beneficios debían ser estratosféricos y Jerry volvió a escribir a su jefe para hablarle de los derechos de radio, de los muñecos y de cualquier cosa que pudiera surgir basada en sus ideas. Liebowitz volvía a ser tajante y le dejaba bien claro lo que podía esperar al respecto.

“Encargaos de vuestro trabajo con ambición y entusiasmo, y olvídate de los derechos de libros, películas y cualquier otro sueño. Nosotros ya nos ocuparemos de esas cosas.”

En 1941 se conquistaba otro de esos sueños: una serie de dibujos animados. ¿ Cuánto dinero podría estar generando el héroe de la capa ? ¿ Cuanta gente se estaba forrando a su costa ? Como es de suponer muchísima, toda excepto la compañía que lo publicaba, que en otra carta explicaba a los chicos lo lejos que estaban de ver jamás una montaña de dinero.

“Bajo los términos de nuestro contrato tenéis derechos a recibir un porcentaje de la explotación del personaje en otros medios distintos a las revistas. Los resultados del último año muestran que hemos tenido perdidas por lo que no os podemos pagar ningún royaltie. Sin embargo y en linea con el trato generoso que siempre os hemos dispensado os adjunto un cheque de 500$ como muestra de cariño”

500 dolares era bastante dinero pero una insignificancia al lado del millón y medio de dolares que se estima había ganado la compañía única y exclusivamente con Superman. Este gesto de “generosidad” solo logro enfadar más a Jerry que cogió un tren inmediatamente para ir a Nueva York y hablar con el con el otro jefe, Harry Donenfeld, ya que Liebowitz no quería atender ninguna de sus peticiones. Harry era un tipo extraordinario, con una mano izquierda y un saber hacer espectacular. Caía a todo el mundo bien y sabía llevarse a cualquier persona a su terreno. Era también un hombre de la vieja escuela, de los que se preocupaba por los suyos, por ello cuando se encontró con el furioso Jerry no tardo demasiado en aplacar su ira prometiéndole que tendría trabajo de por vida. Así es como se hacían las cosas, porque lo importante era asegurarles su puesto de trabajo a tus empleados, lo del dinero... el dinero no era para todo el mundo y menos para unos chiquillos que aún tenían mucha vida por delante. Eso era lo que había y eso era lo único que iban a sacar, de todas maneras, ¿ qué podían hacer ? Era su medio de vida, su medio de subsistencia y lo que ganaban por el no era una cifra despreciable . Una revista de la época publicó que en 1940 la pareja estaba ganado unos 75.000$ anuales, una cantidad enorme, pero seguramente insignificante ante todo lo que entraba en las arcas de la editorial. Pero de ninguna manera hay que pensar que los chicos no llegaban a fin de mes, en ese momento tenían una vida estupenda y estaban muy bien respaldados económicamente, pero cada triunfo de su personaje, cada aparición en la radio, cada caja de cereal con sus dibujo les helaba el corazón. Podían ser multimillonarios, pero solo eran ricos, lo que no estaba mal, pero podía estar mejor.
Las cifras que manejaba la editorial en ese momento eran escalofriantes. Entre 1940 y 1941 los ingresos fueron aproximadamente de 2,6 millones de dolares, de los cuales 1,5S correspondían exclusivamente a todo lo relacionado con Superman. Esa cantidad en la actualidad correspondería a algo más de 10 millones de euros. Esas eran las montañas que los chicos tanto codiciaban, y que iban a seguir persiguiendo durante el resto de su vida.

La segunda guerra mundial había entrado de lleno en la vida de los estadounidenses y había logrado disparar la venta de comics hasta cotas nunca vistas antes. Superman llegó a vender más de un millón de ejemplares por numero y ni siquiera era el cómic más vendido. Los artistas que los realizaban eran personas como otras cualquiera y no iban a librarse de ser llamados a filas como cualquier hijo de vecino. Sin embargo, salvo alguna rara excepción como la de Jack Kirby, no eran mandados al frente sino que se les encargaba trabajo de oficina, dibujaban folletos propagandísticos o realizaban cualquier tipo de tarea más adecuada a sus habilidades.
La vista de Joe seguía su lenta pero segura degeneración y fue motivo suficiente para librarse de ser llamado a filas. Su compañero sin embargo, era totalmente apto para ir a filas pero por algún motivo desconocido su incorporación al ejercito se demoraba, lo que a Jerry no le importante en absoluto. No quería ir a matar a sus semejantes, no solo por el miedo a morir, natural en cualquiera, sino porque temía que la editorial iba a aprovechar esta circunstancia para arrebatarles la producción del cómic. A pesar del contrato de exclusividad que tenían los chicos, la ausencia del más problemático de los dos dejaba campo libre para pasar el tebeo a otras manos. Los dibujos de Joe no eran tan buenos como los de otros artistas que estaban surgiendo a raíz del boom de los cómics, su vista empezaba a fallarle seriamente y la editorial empezaba a tener la idea de que sus dibujos no deberían estar asociados a la imagen del personaje por lo que cuantos menos páginas dibujara mejor.
Lo inevitable terminó ocurriendo y Jerry se incorporo a filas en 1943. Con el molesto muchacho a medio mundo de distancia la editorial por fin podría maniobrar para hacerse de una vez por todas con el control del personaje. El mercado estaba evolucionando y Superman había perdido el liderato de ventas. Era el momento de un cambio, de buscar nuevas ideas en los guiones, nuevos artistas para los dibujos, en definitiva, de darle un giro al personaje que les fuera alejada de las anticuadas ideas de los muchachos. Uno de esos personajes que había arrebatado el trono al hombre de acero era un personaje de la competencia bastante parecido llamado Capitán Marvel. Lo que el Capitán tenía de novedoso era la existencia de toda una familia de personajes con sus mismos poderes: Capitán Marvel Junior, Mary Marvel, Tio Marvel, etc. Ese era el camino a seguir y casualmente existía un personaje que Jerry había creado hace unos cuantos años, incluso antes de la publicación del primer número de Action Comics: Superboy.

Mañana descubriremos que es lo paso con Superboy en sus primeros años de vida.

En las sombras Jerry Siegel y Joe Shuster - II

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Seguimos con la creación del primer superhéroe y su irrupción en el mercado. Venimos de este post y continuamos aquí mismo.

Action Comics 1A finales de 1937 el mercado empezaba a demandar más títulos de ese formato nuevo que podriamos considerar algo así como revistas de historietas. Vin Sullivan, el editor de una de las había nacido ese año, Detective comics, era presionado una y otra vez por Jack Liebowitz para sacar otra más al mercado a la que llamarian Action comics. El problema más acuciante al que se enfrentaba era que tenía que sacarla lo más rápidamente posible para aprovechar el buen momento que atravesaban este tipo de publicaciones y no había demasiado tiempo para buscar material lo suficiente atractivo. Pidió ayuda a todos sus conocidos y así es como su amigo y ex-compañero de trabajo Sheldon Meyer encontró entre las pilas de papeles de su actual jefe, Charlie Gaines, varias muestras de un personaje con capa que podía ser lo que estaban buscando. Sheldon le enseño a Vin lo que había encontrado y este se mostró entusiasmado, esto era exactamente lo que quería. Sin más dilación, escribió a Joe y Jerry para pedirles una historia de 13 páginas que se basara en el material que habían encontrado. El único problema es que había que hacerla deprisa, en muy pocos días, pero era la oportunidad con la que llevaban años soñando y no iban a dejarla escapar de ninguna manera.

Las más famosas 13 páginas de la historia del cómic llegaron a Nueva York con total puntualidad. La prosa no era nada del otro mundo, la narrativa era algo confusa, el dibujo algo tosco, pero lo importante es que estaban listas para su publicación, que era el unico requisito indispensable. La portada que habían realizado para la ocasión mostraba a Superman levantado un coche por encima de su cabeza, lo que provoco el total escepticismo de Vin Sullivan: "Nadie se va a creer esto" Pero ya no había tiempo para dar marcha atrás, las prisas acuciaban y esto era lo mejor que tenían entre manos, así que a imprenta con ello y a mandar el contrato a los chicos. Un cheque de 130$, a 10$ la página, una firmita renunciando a todos los derechos y trato hecho. Este tipo de contratos era una práctica habitual de la época y no era el primero que firmaban en las mismas condiciones. Hasta ahora no habían tenido ninguna clase de problema con este tipo de cosas, por lo que esta vez no tenía que ser diferente, sobre todo porque esta era otra más de esas revistas que salían una detrás de otra sin que llegaran a destacar demasiado. Action Comics 1 apareció con fecha de portada de junio de 1938 e iba a significar el nacimiento de toda una industría basada en el superhéroe como elemento central para narrar historias. Nadie en el mundo editorial se dio cuenta de lo que estaba pasando delante de sus narices y tardarían un tiempo en descubrirlo.

El sistema de ventas de finales de la década de los 30 impedía a las editoriales saber cuantos ejemplares habían vendido un cómic hasta pasados unos meses. Sin embargo, a la altura del quinto numero de la revista, empezó a correr el rumor de que aquello estaba vendiendo muy bien, demasiado bien para lo que se esperaba. El problema era que nadie tenía claro el motivo. Action Comics no publicaba única y exclusivamente a Superman, era una revista de 64 páginas y entre ellas también se encontraban otra serie de personajes como el mago Zatara o los viajes de Marco Polo. Era demasiado heterogénea para saber que la hacía triunfar y eso sin contar con que la portada de cada numero no tenía nada que ver con la del numero anterior y no guardaban ningún tipo de relación entre ellas. Había que enterarse que era eso que hacía que se vendiera tan bien y una encuesta rápida entre un grupo de clientes era la manera habitual de hacerlo. Un nombre se empezó a repetir una y otra vez: Superman. ¿ Sería posible qué ese personaje en el que tan poco confiaba su editor fuera lo que estaba volviendo loco a los chavales ? Hay que tener en cuenta que el Superman de esa época no podía volar, no tenía visión de rayos x ni muchos de los poderes con que hoy en día le conocemos. Pero era tal la fuerza del personaje y la magia que desprendía que Action Comics empezó a agotar su tirada. Superman, a partir de este momento, se iba a convertir en la gallina de los huevos de oro de National Allied Publications, la que había conseguido hacerse con los derechos de un personaje que ellos no habían creado.

El éxito era evidente y la editorial estaba muy contenta con los dos muchachos que lo habían hecho posible. Joe y Jerry fueron invitados cordialmente a visitar las oficinas de Nueva York donde fueron recibidos por todo lo alto y donde recibieron una extraordinaria cantidad de palmaditas en la espalda. No en vano estaban empezado a generar ingentes beneficios y seguramente podrían generar todavía aún mucho más. Ahora que habían demostrado la validez del personaje las tiras de prensa era el siguiente paso lógico. Curiosamente, uno de los sindicatos que rechazo el personaje, el McClure syndicate, no tuvo ningún reparo en publicarlo en todos los periódicos del país. Como no, los derechos de estas tiras también pertenecían a National, pero el dueño de la misma, Harry Donenfeld se sentía muy generoso con el dinero fácil que estaba ganando y decidió darles a los chicos el 50% de las ganancias de las tiras. Esto significaba mucho dinero, pero también mucho más trabajo. Los chicos tendrían que contratar a más dibujantes para dar abasto con todo, no solo por la carga de trabajo sino porque la vista de Joe no era tan buena como hacia unos años. En estos momentos es cuando quedaba claro, sin ninguna duda, que Superman era una mina de oro. Todo el mundo se había dado cuenta de ello y Joe y Jerry tras su triunfal recibimiento en Nueva York estaban empezando a arrepentirse de haber firmado ese contrato. Pero tenían sus manos completamente atadas, su firma estaba en un papel y no podían hacer nada para reclamar lo que ellos había creado.

A la vuelta a casa, los sueños se habían convertido en realidad, publicaban en una revista, habían conseguido meterse en el complicado mundo de las tiras de prensa y la popularidad del personaje hacía preveer más tratos en el horizonte. Así que Jerry decidió pedir un aumento de sueldo en la parte que tocaba a la cantidad fija por página: de 10 a 15 dolares. La empresa había sido generosos con ellos, el trato con las tiras de prensa así lo demostraba y no había ningun motivo para que se negaran a compartir un trozo de todo el pastel que ellos mismos habían cocinado. No tardo mucho en recibir respuesta del jefe, Jack Liebowitz, y ni de lejos se esperaba un no tan tajante:

"Me he quedado sin respiración al leer tu carta. Cuando os pedi venir a Nueva York para hablar sobre las tiras de prensa no pensé que os aprovecharíais de la situación para intentar sacarnos más dinero.
Debes tener en cuenta Jerry, que acordamos pagarte 10$ por página, que es 4$ más de lo que pagamos en el resto de nuestras revistas. No quiero ni saber de donde has sacado la idea de que alguien puede cobrar 15$ por página"

La carta continuaba hablándole de la correspondencia que habían recibido de los lectores. Concretamente 300 cartas en la que solo un 30% indicaban a Superman como su personaje favorito. El 70% restante se repartía por el resto del reparto de Action Comics, así que se conminaba a Jerry a que se diera cuenta de la realidad y se bajara de la burra. Liebowitz estaba muy ofendido por la descarada petición de aquel jovencito de pueblo. Era el jefe y no podía tolerar un comportamiento así. En el siguiente extracto de la carta pone todos los puntos sobre las ies.

"Es posible que porque nosotros os hayamos tratado como seres humanos se os haya subido todo esto a la cabeza. También puede ser debido a que estas bajo la errónea conclusión de que cuando viniste a la ciudad, a las oficinas de una gran empresa, la cual te atendió con mucho gusto y te mostró todas las cortesías que se les dan a las personas importantes, hayas tomado todo esto por lo que no es, es decir, como si nosotros quisiéramos sacar algo de ti cuando realmente es al revés. Somos nosotros los que estamos intentado darte a ti, un jovencito sin ningún tipo de experiencia, el beneficio de nuestra experiencia y buena voluntad para que logres tus sueños y ambiciones y seas alguien en el campo de los comics.

No pienses que en Nueva York solo hay ladrones y políticos corruptos, y que porque te hayamos tratado como un autentico caballero y un igual pretendemos conseguir algún beneficio de ti"

Estaba claro que no lo necesitaban, porque lo que querían ya lo habían conseguido en forma de derechos de autor. Jack Liebowitz era un contable, un hombre de empresa que vivía por y para la misma. Si era necesario no le importaba dejarse la piel en la misma y no le entraba en la cabeza que los empleados pudieran destacar por encima de los jefes. Los chicos podían tener todo el talento del mundo, pero era la empresa la que había puesto los medios, la empresa quien había hecho posible la publicación del personaje. Para el era totalmente justo que fuera la empresa la que se llevara todas las ganancias y no sus creadores. ¿ Qué derechos tenían ellos para exigirle más dinero cuando no había arriesgado ni un centavo de sus bolsillos ? Aún así, Liebowitz les mando un nuevo contrato que les ligaba 10 años con la compañía y que les daba parte de las ganancias en las adaptaciones a otros medios. No era un mal contrato, los chicos volvieron a firmar y la tormenta parecía haber amainado por un tiempo.

Continuara mañana. Pero para los que querian indagar en la correspondencia entre Siegel y Liebowitz están de suerte, porque entrecomics ha publicado una serie muy interesante de todas ellas:

28 de Septiembre, 1938. Liebowitz a Siegel
30 de Septiembre, 1938. Siegel a Liebowitz
21 de Abril, 1939. Liebowitz a Siegel
22 de Enero, 1940. Ellsworth a Siegel
23 de Enero, 1940. Liebowitz a Siegel
29 de Enero, 1940. Liebowitz a Siegel
8 de Febrero, 1940. Liebowitz a Siegel
18 de Marzo, 1940. Ellsworth a Siegel
2 de Mayo, 1940. Liebowitz a Siegel
4 de Noviembre, 1940. Ellsworth a Siegel

En las sombras Jerry Siegel y Joe Shuster - I

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Vamos a hacer un recorrido de varios días por la vida de los creadores de Superman, y por poco el personaje les tuvo amargados durante muchos años.

newfuncomics.jpg130 dolares y un contrato por el que renunciaban a todos los derechos sobre el personaje fue el pago que recibieron Jerry Siegel y Joe Shuster por el primer cómic de Superman. Era lo normal entonces, no era la primera vez que firmaban un contrato así y no iba a ser la última, pero el entregar la propiedad del personaje podría significar perder una gran cantidad de dinero si algún día Superman se convertía en una estrella mediática, en algo que transcendiera el papel. Nadie podía intuir que un extraterrestre que vestía calzoncillo por fuera del pantalón y una capa fuera a amasar montañas de dinero, sobre todo sus creadores. Pero aquel no era un mal trato, en 1938 el año que se realizo la firma, una barra de pan costaba 15 centavos y con el dinero que se acababan de embolsar podrían comprar muchísimas barra de pan. Cinco años les había costado publicar su creación y no iban a echarse atrás por una simple firma.

El personaje de Superman se le ocurrió a Jerry cuando estaba a punto de quedarse dormido en una típica noche calurosa de verano, posiblemente de 1933. Excitado por lo que pasaba por su mente pego un salto de la cama y se puso a escribir como un poseso sobre las aventuras del que iba a ser considerado el hombre de acero. Tras pasar todo una noche en vela, a la mañana siguiente fue a ver a su amigo Joe, que contaba con ciertas cualidades artísticas para el dibujo. No le costo mucho contagiarle su fiebre creadora a su compañero y entre los dos se pusieron mano a mano a dibujar y escribir material durante todo el día y parte de la noche. Cuando terminaron tenían material para rellenar varias semanas de tiras de prensa de periódico, ya que por aquel entonces no existía el formato de cómic a todo página tal y como hoy lo conocemos. Se iban a comer el mundo con aquel superhombre, iban a triunfar y no dudaron un segundo en mandar muestras a todas las compañías que se dedicaban a publicar tiras de prensa. Los rechazos fueron sucediéndose uno tras otro y las respuestas que recibieron no pudieron ser más desalentadoras: “el personaje es estúpido y nada creíble”, “un trabajo bastante inmaduro”, “ponga un poco más de atención al dibujo”.

En un arranque de ira, Joe destruyo parte de las páginas que había hecho expresamente para un editor que había mostrado cierto interés en publicar al personaje pero que termino abandonado la idea. Esas páginas costarían hoy en día una fortuna. Jerry también estaba decepcionado, pero más por el trabajo de su compañero que por el suyo propio. Con ese dibujo y las críticas que le dedicaron no iba a llegar a ninguna parte por lo que necesitaba buscar a personas más capaces en la parte artística o que al menos fueran más del agrado de lo que buscaban los editores. Durante un tiempo estuvo flirteando con otros dibujantes que ya tenían cierta experiencia en la industria, pero tras bonitas palabras de animo y apoyo que estos le dedicaban al final le dejaban en la cuneta. Era un jovencito con los 20 años recién cumplidos y nadie iba a confiar en un escritor que no había publicada nada en toda su vida, por lo que no tuvo más remedio que volver con su amigo Joe. Solo se tenían al uno en su extraña afición artística y juntos tenían que resignarse a afrontar su destino fuera el que se fuese. Una de las ideas que se le ocurrió a Joe para mejorar la parte visual de su trabajo fue contratar una modelo que sirviera de inspiración para la figura de Lois Lane. Por entonces el uso de modelos empezaba a convertirse en algo corriente en las revistas de la época y además, los chicos no habían tenido, que se sepa, ninguna cita importante con mujeres, por lo que el anuncio que pusieron en la prensa era toda una nueva experiencia para ellos. Contesto al anuncio una tal Joanne que se presto a posar para ellos (con la ropa puesta, por supuesto) y tuvo una agradable tarde en la que converso con los chicos y que sirvió para afianzar una amistad que años más tarde se revelaría como algo más. Pero entonces era algo lejano, algo a lo que ninguno de los dos chicos podían aspirar y que tardara unos cuantos años en florecer, cuando las mieles del éxito hayan visitado a nuestros protagonistas.

Pero volvamos a la época. El éxito de tiras de prensa como Flash Gordon, Dick Tracy o Li'l Abner demostraba que había un mercado floreciente a punto de explotar. La primera publicación de la futura DC, New Fun Comics debuto a finales de 1934 y era la primera revista que incluía material hecho ex-profeso para la misma y no reimpresiones de material procedente de los periódicos. A Jerry le falto tiempo para mandar una lista con ideas para la nueva revista. Al responsable de la misma, el Mayor Malcolm Wheeler-Nicholson, le gustaron dos de ellas: Doctor Oculto, el detective fantasma y Henry Duval de Francia, afamado soldado de fortuna. Compro una página de cada uno por 6 dolares y las publico en el sexto numero de la revista, en verano de 1935, siendo este el debut de la pareja en el mundo del cómic. El primer paso estaba dado y lo que era más importante, su trabajo había gustado lo suficiente para recibir más encargos para la misma revista. No tanto por su gran prosa o por su refinado estilo de dibujo sino porque los muchachos vivían en Cleveland y New Fun se publicaba desde Nueva York, por lo que si alguno de los habituales cheques sin fondo que el Mayormandaba no podía ser cobrados la integridad física de este último no corría peligro.

Conocer a una persona como el Mayor, claramente metida en un mundillo que estaba dando sus primeros estertores significo una nueva oportunidad para intentar publicar Superman. Le enviaron las muestras que ya habían dado la vuelta a medió país y este mostró un gran interés en ellas, tanto que les comunico que estaba en contactos con un importante sindicato de tiras de prensa para publicarlo y que lo iba a convertir en el bombazo del año. Los chicos acogieron con gran entusiasmo la noticia, se lanzaron a crear toda clase de anuncios impactantes “la mejor super-tira de de todos los tiempos” así como varios diseños para cajas de cereales y galletas. Pero las noticias del trato definitivo no llegaban y lo que era peor, New Fun Comics desaparecía del mercado sin ninguna clase de aviso. La novedad de la propuesta hacia que las tiendas no estuvieran muy por la labor labor de poner a la venta un material totalmente desconocido y la tasa de devolución de ejemplares era altísima. Las ilusiones se volvían a desvanecer y Superman volvía a dormir el sueño de los justos.

A principio de 1936, la segunda revista del mayor, New Comic, hacía su aparición en el mercado, junto con el séptimo numero de New Fun Comics. Había recibido una inyección de dinero por parte de Jack Liebowitz. Pero lo más importante ahora es que, con el mayor otra vez en juego, Jerry y Joe volvían a tener trabajo. Con los nuevos encargos llegaron también los cheques, esta vez con fondos y los chicos se centraron en su trabajo, dejando apartado cualquier sueño que tuvieran de ver publicado al superhombre. No eran los mejores artistas del mundo, pero cumplían a rajatabla las fechas de entrega, lo que era muy valorado en estos primeros tiempos, en lo que lo más importante era tener algo que publicar fuera de la calidad que fuera, más que artistas lo que se buscaba era buenos trabajadores que se dejaran la piel en lo que hacían. Superman había quedado totalmente olvidado para todo el mundo, sobre todo para sus autores, hasta que el azar quiso cruzarse en su destino.

Para saber más del Mayor y los primeros titubeos de la DC echale un vistazo a este post. Para saber más de nuestros chicos tendrás que esperar a mañana.

Robert Kirkman se equivoca

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En las sombras seguirá el lunes, pero mientras tanto, ¡Robert Kirkman no tiene la razón! ¿Cómo puede ser eso posible?

robertkirman.jpgEn concreto me refiero a las palabras del propio Kirkman en un vídeo en el que arremete contra la industría USA. La gente de Aleta lo ha colgado en su blog y nos ha puesto una traducción para facilitarnos las cosas. La podéis leer completa allí, aquí la voy a ultra resumir para que no me ocupe medio post:

- Los autores deberían unirse y crear sus propios personajes.
- Si esto hace que haya un éxodo masivo de autores dejando Marvel y DC, no hay que preocuparse.
- “A lo que nos llevaría esto”: A una industria más fresca y revitalizada, con más buenos comics de autor.

¡Estas equivocado ROB..ert! ¡Ya lo hice! ¡Ya estuve allí! En concreto, Kirkman no esta hablando del futuro, sino del pasado, en concreto de la migración de autores a Image de los 90. Y os quiero recordar que aquello no solo no llevo a una industria más fresca sino que estuvo a punto de cargarse todo el mercado. Ojo, que la idea no es mala y lo que Kirkman propone es un mundo ideal, pero no funciono, ¿y sabéis por qué? Porque las historias eran una puta mierda. Da igual que los autores creen sus propios personajes, da igual que vayan a editoriales donde respeten su libertad creativa, sino son buenos da igual lo que hagan porque no van a lograr nada. Pero es que resulta que con los buenos... ¡tampoco funciono!

Hubo otro miniexodo (por llamarlo de alguna manera) de autores a un sello independiente llamado Bravura. Atentos a los nombres que participaron: Jim Starlin, Gil Kane,Marv Wolfman, Howard Chaykyn y Walter Simonson entre otros. Pues por muy buenos que fueran, sus historias no pasaron de ser cosas normalitas, así que otro fracaso. Fail. Pero en el 2000 hubo otro intento, Gorilla Comics, con Kurt Busiek, Tom Grummet, Stuart Immonen, Kark Kesel, Barry Kitson, George Perez, Mark Waid y Mike Wieringo. Aquí salieron tebeos majos como Empire, Shockrockets o Tellos. Pero aquello no condujo a nada más. ¿Fail?

Tranquilos, sí tenemos casos de éxito. Mignola y su Hellboy o Frank Miller y su Sin City. Ambas publicadas por Dark Horse, que les dejo conservar sus derechos de autor y ambas series de gran éxito y millonarios beneficios. Autores buenos haciendo buenas historias. Como el propio Kirkman, que si te das cuenta, esta hablando de si mismo en el vídeo. Invencible y Muertos Vivientes son dos series que de una manera u otra están revolucionando el mercado americana, venden estupendamente y tienen una calidad a años luz de la mayoría de series que se están publicando ahora mismo. Sin embargo sus trabajos en Marvel, aunque correctos y a veces interesante, no son nada del otro jueves. Mejor que la media sí, pero no supondran ningún hito en la historia. Así que este método de ir por libre funciona mejor para Kirkman, porque es un gran autor, pero no funciona para todos, ni siquiera para otros grandes autores. Ojala todo fuera tan fácil como hacer tus propios personajes. Ya nos demostraron que eso solo sirve para ganar cantidades ingentes de dinero, ¿pero revolucionar la industria y revitalizarla? Me temo que no, Robert, me temo que no.

En las sombras Will Eisner - II

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Ayer nos quedamos en el punto donde Eisner e Iger estaban montado su propio estudio y llenandolo de dibujantes. Vamos a explicar un poco en que consistían este tipo de estudios y como se trabajaba en ellos.

eisnerspirit.jpgLlenos de dibujantes, rotulistas, guionistas y toda persona que fuera necesaria para la realización de un cómic, los estudios o "shops" eran lugares de trabajo similares a una cadena de montaje. Todos los artistas se juntaban en una gran sala donde las mesas de dibujo se colocaban una al lado de la otra para ir poder pasándose las páginas según fueran terminado su parte del trabajo. Unos hacían los bocetos a lápiz, otros le daban el acabado al entintarlo, otros hacían los fondos, etc. La idea era producir el mayor numero posible de páginas en el menor tiempo posible para aprovechar la fuerte demanda de la época. Estos estudios tenían además una particularidad propia de un gran empresa: todo el trabajo estaba únicamente firmado por los jefes. Tanto los guiones como los dibujos eran propiedad del estudio por lo que nunca salían de allí firmados por los verdaderos artistas que los habían realizados. Esto, hoy en día se conoce con el nombre de "negro", aquella persona que le realiza el trabajo a otra y no es reconocida por ello y era algo muy habitual en la época. No solo es que fuera algo normal y corriente, es que muchos artistas soñaban con fundar sus propio estudio en las mismas condiciones en las que ellos estaban trabajando. De esta manera, el estudio de Eisner e Iger estuvo formado por varias de las personas que más tarde harían historia en el mundo del cómic como Lou Fine, George Tuska o Jack Kirby entre muchos otros, cuyo trabajo jamás podrá ser reconocido al seguir las pautas marcadas por el artista principal del estudio.

Sin embargo, este sistema también tenía sus ventajas, se cobraba un sueldo fijo al mes y eso daba cierta estabilidad al trabajador, a la vez que le convencía de que era un asalariado más como otro cualquiera y como tal el trabajo era propiedad de la empresa, no suyo. Era un sistema bueno para unas cosas y malo para otras, pero era producto de una época en la que todavía se estaban sacudiendo de los desastres de la Gran Depresión.

Pero volvamos al "shop" de Eisner e Iger. Una vez consolidado su estudio con toda la plantilla contratada, aquello funcionaba a las mil maravillas. Los comics-books se estaban abriendo paso en el mercado con una fuerza arrolladora y la demanda de páginas era cada día mayor. La aparición de personajes como Superman y Batman y otras decenas de superhéroes estaba creando un mercado sano y con ventas millonarias. No se podía pedir nada mejor para el estudio ya que prácticamente les sobraba el trabajo y casi no daban abasto con el que tenían. Aquello había sido uno de esos casos de estar en el lugar correcto en el momento adecuado y aunque no es que nadaran en oro, se podía pensar en aquel trabajo como algo de lo que vivir durante muchos años. Exigía mucho esfuerzo y muchas horas de dedicación pero, comparado con otros muchos trabajos de la época no era un mal trabajo, al contrario, para muchos se acercaba mucho a lo soñado. Pero no para Eisner, cuyos sueños estaban en otra parte.

La reputación del estudio y sobre todo el hecho de que cumplieran las fechas de entrega a rajatabla, hicieron que uno de los sindicatos de la época que publicaba tiras de prensa, concretamente el Register & Tribune Newspaper Syndicate, se pusiera en contacto con Eisner para realizar dieciseis páginas semanales de historieta para la sección dominical de los periódicos. Habitualmente, las tiras de prensa eran los amo y señores de los medios impresos de la época y la meta deseada por cualquier artista, pero los periódicos querían también entrar en el negocio de los comics books al porque allí también se estaba produciendo un gran movimiento de dinero. A Eisner le entusiasmo aquello, pero tenía un problema bastante grande, si aceptaba la oferta tenía que abandonar el estudio, ya que era imposible compatibilizar el dibujar 16 páginas completas a la semana con sus labores empresariales. La decisión tenía que ser rápida ya que el sindicato quería alguien que pudiera empezar en ese momento y si Eisner tardaba mucho en decidirse iban a buscar a otros artistas del medio, que en ese momento parecían que salían hasta debajo de las piedras. Eisner estuvo mucho tiempo dandole vueltas a la cabeza y discutiéndolo con su compañero, que no entendía porque quería abandonar un trabajo completamente seguro y con el que estaban ganando mucho dinero. Por si fuera poco, la Segunda guerra mundial tarde o temprano iba a necesitar de Estados Unidos para su resolución, por lo que era bastante seguro que Eisner fuera llamado a filas, periodo en el que los periódicos no iban a interrumpir la publicación de sus historias, las hiciera el u otro. Y en ese caso, ¿qué se iba a encontrar al volver de la guerra? Aún así, Eisner fue valiente y decidió dar el paso adelante. Era una gran oportunidad y no quería verse toda su vida convertido en el jefe de una fabrica industrial que en vez de tornillos hacía tebeos. Hizo caso omiso de los consejos de su socio y le vendió su parte del estudio. Varios de los que trabajaban allí eran buenos amigos de Eisner y confiaban en su talento por lo que decidieron macharse con el para trabajar como sus ayudantes.

En esas dieciseis páginas que a partir de entonces haría para los dominicales, Eisner se dedicó a contar historias detectivescas y de luchadores urbanos contra el crimen. Siete de esas páginas estarían dedicadas a un personaje fijo llamado The Spirit, que se convertiría en unos de los cómics más importantes de la historia del medio. Aquellas historias se publicaron en 20 periódicos, con más de cinco millones de tirada entre todos ellos. Eisner fue llamado a filas en 1942 y por un periodo de 3 años, sus ayudantes fueron los que realizaron su trabajo sin ser acreditados por ello. The Spirit continuó hasta 1952, año en el que Eisner decidió que sus sueños estaban en otro parte y decidió abandonar por un tiempo el mundo del cómic. Pero volvería para dejar su huella imborrable en la historia del comic book, tal como otros autores lo hicieron con otros personajes, con otras historias, pero todos ellos cumpliendo su sueño: ser los creadores de sus propias historias.

Próximo capitulo: Siegel & Shuster.

En las sombras. Will Eisner – I

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Comienza aquí una nueva serie que hablara de la vida de varios autores USA que de una manera u otra dejaron su huella en el mundo del cómic. Aunque se hablara de su obra, no es el objetivo de esta serie de post hacer un repaso exhaustivo de la misma, sino más bien el centrarse en como esta afectó a sus vidas. Empezamos con el más grande. La mayoría de aquí narrado lo podréis encontrar en la novela gráfica El soñador de Will Eisner.

elsonador.jpgWill Eisner era uno más entre muchos dibujantes que, a mediados de la década de los 30, buscaba cualquier tipo de trabajo con el que llevarse el pan a la boca. En aquella época tenían pocas salidas profesionales a las que agarrarse: la publicidad o las tiras de prensa, y estas últimas solo publicaban un grupo muy escogido de elegidos. Pero aquello no iba a frenar a Eisner de cumplir sus sueños. El joven Will había nacido en 1917 y creció en el marginal barrio del Bronx. La gran Depresión Americana le golpeo en plena adolescencia, por lo que la pobreza le rodeaba donde quiera que mirara. Ser dibujante no era la mejor opción para salir de todo aquello, pero era lo que deseaba hacer, lo que le hacía soñar y no iba a descansar hasta lograrlo. Pero por desgracia, la suerte era muy esquiva. Conseguía algún trabajo aquí y allá, pero nada estable. Incluso consiguió trabajo en una revista, WOW, cuyo publicación daba la impresión de ser algo estable y seguro pero que terminó cerrando en el numero 4.

Eran tiempos turbulentos para el negocio editorial. Los Pulps, revistas populares que se imprimían en un papel basto y amarillento y cuyo contenido se centraban en relatos policíacos de terror y fantasía, habían tocado techo y su popularidad estaba empezando a dar sus primeros síntomas de flaqueza. Habían sido los reyes del mundo editorial pero el público ya estaba algo cansado de ellos, lo que se notaba en las cifras de venta. El negocio parecía estar mudándose a otra parte, concretamente a un nuevo tipo de revistas que albergaban más dibujo en sus páginas que texto. La punta de lanza fue Famous Funnies, que se convirtió en lo que todo el mundo conoce como cómic. Sus primeros números consistían sobre todo en reimpresiones de tiras de prensa de la época y poco a poco, según el material existente fue menguando, se fueron introducido nuevas tiras dibujadas expresamente para su publicación. Al principio no parecía que aquello fuera a ir a ninguna parte, con grandes perdidas en sus primeros números. Pero un beneficio de 30.000 dolares por número a partir de su numero doce hizo cambiar de opinión a mucha gente que empezó a comprender que aquello podía ser un negocio muy rentable. Solo faltaba un reclamo, un canto de sirena que atrajera a miles de compradores a sus filas y que llegaría en muy poco tiempo, con la aparición de Superman y otro tipo de superhéroes. Pero aquello aún no había llegado y para que ese momento pudiera producirse había que rodear al mundillo de aquello que le daba forma: los dibujantes.

Eisner sabía que era el momento adecuado para entrar en todo aquello con fuerza, pero su experiencia le había demostrado que llevar su portafolio de a un lado a otro le iba a servir de poco. Por lo que se le ocurrió una idea tan vieja como la vida, pero novedosa en el mundo de la ilustración: crear una empresa de servicios que realizara cómics por encargos. Will vivía con sus padres, no tenía mucho dinero y le suponía un riesgo terrible lanzarse a cualquier tipo de aventura editorial. Pero aún así reunió lo poco que tenía, 15 dolares que había recibido como pago de un trabajo en publicidad, y llamó al editor de la revista WOW, Jerry Iger para proponerle una idea de negocios, montar un estudio.

Iger era un negociante nato. WOW se realizaba en una fabrica de camisas, en la que el dueño de la fabrica no solo cedía fondos para la misma sino que aportaba parte del espacio de la fabrica para la oficinas de las editorial. Eisner sabía que una persona así era perfecta para llevar la parte comercial de lo que le rondaba por la mente. Necesitaba una persona que fuera de puerta en puerta editorial, que supiera vender como nadie y que tuviera los contactos de alguien ya introducido en el mundillo . De esta manera, el podría concentrarse única y exclusivamente en el aspecto artístico de la obra sin tener que preocuparse de ir suplicando a los distintos editores. La propuesta consistía en alquilar un piso lo más barato posible como sede del estudio. Eisner realizaria páginas durante día y noche e Iger buscaría encargos allí donde pudiera y donde su buen don de gentes le llevara. Iger no quería arriesgar su propio dinero en algo así, por lo que, aunque el estudio llevaría el nombre de los dos, el nombre de Eisner aparecería primero debido a que sería el que invertiría todo su capital. Iger aceptó las condiciones y el primer paso fue encontrar un piso barato y en el que se pudiera trabajar. Dieron con el en un anuncio por 5 dolares al mes, por lo que los 15 dolares que constituía todo el capital de la sociedad les iba a dar para 3 meses de alquiler. Por suerte, Iger no tardo en convencer a una editorial de Pulps, Fiction House, que veía en peligro la salud de sus hasta ahora, exitosas publicaciones. El problema era que había que dibujar muchas páginas y el estudio recién formado era solo de dos hombres, algo que no podían saberse de puertas afuera. Pero Eisner era un hombre con inventiva y sobre todo con mucho talento y simuló ser varias personas a la vez utilizando diferentes seudónimos como Willis Rensie, Eisner al reves, y cambiado su estilo de dibujo para que pareciera surgido de manos diferentes. Por supuesto, aquello también necesitaba un esfuerzo descomunal, pero nada iba a lograr separar a Eisner de sus sueños y gracias a aquellos trabajos y a otros más que fueron surgiendo, los encargos empezaban a desbordar la capacidad de Eisner, por lo que tuvieron que contratar a otros artistas que trabajaban desde sus casas. Estos “externos” respondían bien, el problema era que no dudaban en aceptar otras ofertas de trabajo más estables que iban surgiendo en las editoriales o en otros estudios por lo que Eisner e Iger, viendo que aquello iba viento en popa decidieron convertir su estudio de nombre en un estudio de hecho contratando personal fijo. La prueba de que aquello parecía un campo lucrativo es que más de 50 respondieron al anuncio que pusieron en un periódico, de las que finalmente acabarían siendo contratadas quince de ellas.

Continuara...

Lo que nos deparaba el futuro

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Aunque la semana ultimate no haya llegado a buen termino, hay que explicar las ideas que había detrás de ella y lo que se ha quedado en el tintero.

comicdigital.jpgEs imposible saber que cambios nos traera el futuro y como evolucionara el mundo del cómic. Si a principios de los ochenta me dicen lo que le va a pasar a la música en 20 años me costaria creérmelo. Hemos pasado de vinilos tan grandes como una pizza cuatro quesos a llevar cientos de horas de música en nuestros bolsillos. Nosotros seguimos utilizando el papel, como se hizo con el primer cómic de la historia. Hemos jugado con todo tipo de variaciones de tamaño, paginas, colores y calidad pero el uso del papel no varia, seguimos aferrados a él. Sin embargo, en los últimos años, la proliferación de cómics escaneados ha crecido exponencialmente. En este mismo momento podría descargar todas las novedades editoriales USA de la última semana y leerlas antes de que me llegue vía previews y por supuesto mucho antes que se editen en España. Sin embargo, eso no ha logrado alejarnos del papel. Evidentemente, los tebeos malos que ya hemos leído en nuestra pantalla, no nos los compramos, pero cuando nos encontramos alguno bueno nos esperamos a la correspondiente edición en papel para que adorne nuestras estanterías. Es decir, afecta a una parte de tebeos, no a todos.
Pero dejar de comprar algunas cosas no es el único cambio que han producido este tipo de descargas. A mi me esta haciendo plantearme seriamente que hacer con mi biblioteca de cómics. Tengo guardados muchísimos tebeos que me parecieron malísimos y que sé que no voy a leer nunca más, sin embargo están correctamente archivados, por completismo y por si tengo dudas algún día sobre tal o cual tebeo. Pero ahora mismo cuando quiero consultar algún dato o tiro de wikipedia, o aún mejor, me bajo el tebeo entero directamente del dc++. El colmo llego un día cuando me baje un número de 52 para comprobar una cosa y me di cuenta que tenía toda la colección perfectamente ordenada al lado de la mesa, a menos de medio metro de mi. Resumiendo, ¿vale la pena guardar una serie de tebeos inmundos cuando los tienes totalmente disponibles en formato digital? Para mi no la vale, el espacio es muy valioso y llega un momento en el que parece que tenemos el complejo de Diogenes. Poco a poco estoy realizando limpia y bien contento que estoy. Los tebeos buenos en papel, los malos en bits.
Ahora bien, ¿qué ocurrirá en el futuro si inventan alguna clase de dispositivo que nos permita realizar una lectura cómoda y sencilla en un aparato electrónico? Porque yo estoy seguro que esto llegara y si ahora mismo, con unos cutres escaneos ya te empiezas a plantear en deshacerte de ciertos tebeos, imaginate si son unos escaneos directamente comprados a la editorial y en una calidad excepcional. Pues si eso llega, la primera victima seran las editoriales españolas, que desaparecerá una detrás de otra porque prácticamente ninguna produce nada. Desde la propia Marvel, por ejemplo, uno podría subscribirse a sus cómics y recibirlos el día que salen con la correspondiente traducción en diecisete idiomas. Evidentemente, habrá ediciones en papel, pero serán solo para coleccionistas y en ediciones muy limitadas, por lo que podremos decir de una vez por todas que la grapa ha muerto. Ha pasado con la música, esta pasando con el cine y tarde o temprano nos pasara a nosotros y a la literatura. No sé cuanto tardara, pero ya se están haciendo algún que otro experimento al respecto. Todavía no es lo que queremos, pero llegara el día en que lo tendremos en nuestras manos, y entonces si que llegara el fin del mundillo.
Además, yo supongo que cuando llegáramos a ese extremo, incluso podríamos proyectar el tebeo sobre la pared de nuestra casa y chorradas similares, con lo que la lectura sera una experiencia totalmente nueva que incluso puede afectar mucho al tipo de dibujo que se haga.

Otro de los temas que tenía interés en tratar era la perdida de derechos que van a ir padeciendo todas y cada una de las editoriales. Llegara el día en Batman, Superman y Spiderman serán de dominio público y cualquiera podra editar tebeos protagonizados por ellos, en cualquier situación y circunstancias. Si al nieto de Alan Moore le apetece hacer un tebeo pornográfico en donde Spiderman se beneficia a Catwoman, nadie podrá poner ningún inconveniente ni ponerle una denuncia como se merece. Y lo peor de todo es que tu vecino también podría hacer lo mismo. Cuando ese empiece a ocurrir, ¿qué sentido tendra hablar de la continuidad? ¿Qué ocurrirá con los universos de las editoriales? ¿Y los crossover? Pues ese tebeo ya lo tenemos entre nosotros y se llama Fabulas. A eso es a lo que conduce todo, a que cada cual cuente las cosas como le parece y usando a los personajes que más le interese en el momento. A partir de ese momento lo único que nos interesara sera la calidad de los tebeos y dejaremos de hablar de que si el personaje es coherente consigo mismo o no. Incluso la gente podrá encargarse de sus propias neuras y hacer que el matrimonio entre Peter y MJ siga eternamente.

Otros temas que tenía planteados, pero que apenas llegue a esbozar en mi mente:
- Pedro Angosto como editor de Marvel, con una vuelta a los origenes de todos los personajes. Por supuesto, todos lo odiaríamos por ello y si hubiera hecho lo contrario también le hubiéramos odiado, es lo que tiene el puesto de editor en Marvel.
- David Hernando como editor de DC. Seria el editor que acabo con el papel en la compañía, inventándose todo tipo de formatos electrónicos para los tebeos. Ah sí, y en todos los cómics saldría Batman en portada.
- Colacao publica DC en España. O Nocilla, o Sugus, o Lechera asturiana. Porque al ritmo que vamos, va a pasar por más manos que las tetas de una vaca... Apuntar 2010 para la fecha de esta profecía.

Y eso era más o menos el futuro. De la que os habéis librado.

Neuronas fundidas, dragones ocultos

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Como bien decía Juanmito, efectivamente, se me ha roto el Delorean y se ha acabado el viaje al futuro. Ha sido rápido y veloz a la vez que frugal y sobre todo breve.

fabulas71.jpgSe acabo el Ultimate Utcon IV señores. ¿Sabéis esas cosas que cuando le estáis dando vueltas en vuestra cabeza suenan muy bien pero luego cuando os ponéis a hacerlas veis que no funcionan? Pues eso es lo que que me ha pasado con el Ultimate de este año. La idea me pareció buena, creía que se podían plantear cosas interesantes, pero después de escribir el primero y comprobar que muchos de vuestros comentarios contenían ideas más interesantes de las que me había planteado, pues se empezaron a quitar las ganas. Y es que simplemente no ha salido como esperaba y sobre todo no me he divertido escribiéndolo. Al día siguiente de escribir el segundo me di cuenta que no tenía ganas de seguir y ahí se quedo, y no me arrepiento, al contrario, mejor dejarlo antes de seguir forzando las cosas hasta el límite.

Pero el mundo sigue girando, y la resolución del enigma KOR ha llegado a todos nosotros: la edición X saldrá un mes después de la Y. ¿Y para esto tanto jaleo? Pues sí, para eso tanto jaleo, aunque la verdad yo no sé ya a que están jugando, o si lo sé, pero lo diré en el siguiente punto y aparte. Pero vamos, que no terminó de entender para que anunciar una edición y esconder la otra sabiendo exactamente cuando van a lanzar las dos. ¿Qué buscaban? ¿Provocarnos a los cuatro de siempre? ¿Echarse unas risas? ¿Lanzar un globo sonda? De verdad que manera más tonta de marear la perdiz y de cabrear a la gente sabiendo que esta sensible con este tema...
¿Y por qué lanzar una edición antes que la otra? En los comentarios del post donde hablábamos del tema podéis leer unas cuantas teorías que han quedado totalmente destrozadas cuando se ha realizado el anuncio de que solo iban a estar separadas entre sí un solo mes. Que malos pitonisos somos todos (yo el primero). Y es que me ha contado un pajarito que la edición X "roba" ventas a la edición Y cuando compiten en el mismo mercado, y eso que esta última es más barata. Pero claro, la gente quiere leer Bleach cuando llega a la tienda y no unos meses después. Así que el experimento esta vez consiste en invertir las tornas y ver si así se "obliga" a la gente a comprar la edición Y en vez de la edición X. Vamos, que lo de fomentar la extensión de Y esta muy bien, pero que al final donde te duele es el bolsillo. Pues es su dinero, efectivamente, pero los experimentos en casa y con gaseosa. O lo que es lo mismo, sácalas el mismo día a la venta, mismo precio, mismo formato y comprueba por ti mismo si la gente apoya tus ideas. Editar tebeos no tiene por que convertirse en un pulso con tus lectores.

Cambiando de tercio, aunque sea verano y las novedades hayan menguado en la librería (excepto las de Planeta, tocho tras tocho sigue amenazando con hundir las estanterías de las librerías especializadas) hay que seguir leyendo tebeos para tener la mente viva y despejada. Yo estoy recuperando alguna lectura que tenía atrasada y me he puesto al día con Fabulas, que ahora mismo me parece la mejor colección que se esta publicando en los USA de largo. El número 74 es el último que ha llegado a mis manos y tengo que decir que la colección no baja el nivel en ningún momento. Parece como si Willingham lo tuviera todo perfectamente planificado y las piezas fueran encajado una a una en un inmenso y complejo a la vez que maravilloso puzle. Estoy tan entusiasmado con esta colección, que ahora mismo me parece la segunda mejor serie Vertigo de toda su historia, después del Sandman claro esta. Y es que Predicador era muy buena, pero se iba deshinchando con el paso de los números y daba la sensación de que Ennis se estaba cansado de ella cada vez más. Sin embargo Fabulas ahí esta, tan fresca y lozana como en el primer número, que digo, ¡es aún mucho mejor ahora! Se la recomiendo a todo el mundo, lea cómics o no, si lo pensáis es el perfecto regalo para neófitos ya que todo el mundo conoce a los personajes protagonistas. Grandísima, y la cosa todavía no tiene final, hemos sobrepasado la mágica cifra de los 75 números y todavía hay mucha cuerda para rato. En cuanto al spinoff, Jack of Fables, regulero, la primera saga bastante bien, luego ya se va deshinchando poco a poco y se deja leer, pero no es tan redonda como la serie madre.

Ah, y se me olvidaba, como os compadezco por no poder seguir la edición USA de las series en grapa. No veas lo bien que te lo pasas cuando te lees el Final Crisis 2 y ves que un grupo de villanos captura a Batman y le empieza a torturar. Entonces coges el Batman del mismo mes y mismo autor y ves que otro grupo de villanos diferentes captura a Batman y le empieza a torturar. Y si ya te compras el Detective Comics, que comparte saga con el Batman, y ves que otro villano diferente también le esta haciendo la puñeta al murciélago te empiezas a preguntar cuanto tiempo libre tiene Batman y cuantos villanos diferentes le están puteando a la vez. A este ritmo va a tener que repartir número para que le torturen en orden.

El veranito sigue, cuidado con las insolaciones y los escaneados, que siguen acechando mes tres mes, bravos y audaces.

Ultimate Utcon IV: Visita al museo de la ciudad

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Ultimate Un Tebeo Con Otro Nombre IV sustituirá durante una semana al blog normal. Durante esta semana se comentaran situaciones de un futuro lejano como si el autor viviera en aquella época, con todo lo que eso conlleva.

museo.jpgOs lo prometí a vosotros y también a mis nietos: hoy nos hemos ido a un museo, concretamente, al de usos y costumbres de la civilización del siglo XX. La verdad es que no tenían la más mínima gana de ir, sobre todo porque lo podemos reproducir perfectamente en el salón de casa sin tener que movernos ni un milímetro, pero demonios, si el gobierno terrestre se molesto en conservar esta clase de instituciones sera por algo, ¿no? Porque esto no se trata solo de verlo, sino también de tocarlo, de sentirlo. Estos inventos modernos solo sirven para una cosa: el porno. Porque esta muy bien eso de poder tener relaciones sin tener que perder el tiempo buscando a alguién que te apañe los bajos, sobre todo porque a mi edad uno ya no esta para estos trotes (o más bien no hay mozuela que quiera frotarse un poco con estos pellejos). Para el resto, no hay nada mejor que vivirlo, ¡cómo se hacía antes!

No os voy a aburrir con todos los detalles sobre la visita al museo, sobre todo porque pasamos un buen rato en las exposiciones dedicadas a las pizzerias y discotecas, donde les enseñe a mis nietos como se hacía el baile del marciano que triunfo en la década de los 20... Lo que me voy a centrar es en la parte dedicada al ocio y a la subcultura, donde entre otras cosas, se encuentra una librería especializada... ¡cómo cuando yo era pequeño! Ay que recuerdos, sniff. Mis nietos no se lo terminan de creer, pero aquellas tiendas, ¡eran el centro del universo! Les he tenido que explicar que la gente acudía en masa a las mismas para, ademas de adquirir su ración mensual de ocio, entablar relaciones con otros seres de su mismo ámbito, incluso iniciarse en el mundo de las relaciones sexuales. Sí, de acuerdo, en los demás sitios también se podían hacer estas cosas, ¡pero en ninguno como en las librerías, verdaderos nirvanas del placer!

Aunque tengo que reconocer que la reproducción que se exhibe en el museo es un poco pobre ya que ni siquiera conserva ejemplares en papel, solo unas pantallas donde ciclicamente se nos muestras una serie de títulos: Spiderman, Jumping Acrobatic Crimson, Awesome Extreme Sports Illustrated Youngblood, Mighty Powerfull Handsome Jack o el Principe Valiente de Miller. Menos la ultima, unas porquerias de tomo y lomo que ni siquiera son representativas de la época (¿quién enseño al hijo de ROB! anatomía? No sabe ni hacer unos musculos como dios manda) Y claro, ni siquieras puedes ojear un ejemplar, que es lo que les queria enseñar a mis nietos: como leiamos de gorra. Ya, hoy no tiene sentido, tenemos los terminales y por un módico precio de uno o dos millones de euros, acceso a gran cantidad de material, ¿pero dónde ha quedado el placer de leer algo malísimo y no pagar por ello? De todas maneras, desde que el formato mínimo son las 1326 páginas (y ya no las publica nadie), no me imagino cogiendo un tocho de esos en la librería, aunque la verdad es que las primeras 500 te las lees en cinco minutos.

Me comentaba ayer Pablito (tu padre era un mal bicho, me alegro que este criando malvas) que ya circulaban las ediciones en papel del D.O.O.M. y tengo que decir que me alegro por él que puede permitírselas (claro, alguien se tuvo que quedar con el dinero de la venta del emporio Adlo, y no fui yo), pero el resto de los mortales tenemos que conformarnos con los terminales y las recreaciones virtuales en casa. Aunque estas últimas dejan aún mucho que desear, porque los tebeos antiguos no tienen el efecto 3 dimensiones y si miras por detrás se ve que no tiene volumen... Pero a lo que iba, que mis nietos me han abroncado por esta manía del papel, no por el precio de las ediciones facsimiles de 75.000 páginas, sino por el rollo de siempre de la ecología y todas esas mierdas que les meten en la cabeza. Mira los polos, ¡ahí siguen! Y el efecto invernadero, ¡una estafa! Y los chavales de hoy en día siguen con esas mierdas solo porque el Amazonas ya no existe. ¡Había que hacer sitio para construir pisos! ¡Los tebeos no tuvieron la culpa!

La visita ha terminado con un divertido viaje en tiovivo... bueno, realmente me he montado yo solo, pero es lo que tiene la edad, que uno no puede permitirse determinados lejos. Maldita juventud, que no aprecia nada. En mis tiempos si que hacían buenos tebeos de superhéroes, si no recuerdo mal había uno llamado cuenta atrás que era la leche...

Ultimate Un Tebeo Con Otro Nombre IV sustituirá durante una semana al blog normal. Durante esta semana se comentaran situaciones de un futuro lejano como si el autor viviera en aquella época, con todo lo que eso conlleva.

supermanvillano.jpgSin más preámbulos y sin más dilación, porque seguramente ya lo habréis leído todos en vuestros terminales (y si no a que estas esperando, ¡perdedor!): el villano en las sombras, el que se anunciaba como el padre de todos, el ser primigenio resulta que es... ¡Superman! ¿A qué os habéis quedado pegados a vuestras holobutacas? Pues a mi me ha sorprendido, porque en todos los años que llevo leyendo tebeos esta es la primera vez que ocurre algo semejante pero que tarde o temprano tenía que ocurrir: Marvel, te has vuelto a quedar con todos.

Recapitulemos un poco ¿Os acordáis el acuerdo que firmaron hace unos años Digital Comics e Imagine Marvel Asociated? Vamos, la DC y Marvel de toda la vida. Pues versaba sobre la utilización de personajes de la otra compañía cuando los derechos de autor fueran expirando. El acuerdo se firmo el mismo día que Superman se convirtió en una obra de dominio público y se abrió la puerta para que el personaje pudiera ser utilizado por cualquiera (aunque Digital tiene los derechos sobre las cabecera, es decir, puedes usarlo todo lo que quieras pero no sacar un tebeo llamado Superman ni Action Comics). Las dos grandes viendo lo que se avecina, que era más o menos robarse todos los personajes habidos y por haber, firmaron este acuerdo amistoso en el que se comprometían a no utilizar las “propiedades” del contrario para mantener sus universos puros y fieles a sus lectores de toda la vida. ¿Pero qué lectores? Si de la vieja escuela ya solo quedamos cuatro y el resto están muertos...
La verdad es que aquello fue un paripe porque todas las editoriales pequeñas se lanzaron a sacar su propio cómic de Superman con todo tipo de versiones apócrifas. Pero claro, como eran pequeñas pues los fans tampoco se lo tomaban demasiado en serio porque ya habíamos visto versiones del personaje durante varias décadas. Pero que lo saque Marvel es completamente otra historia, porque estos son capaces de reintegrarlo en la continuidad sin problemas y rivalizar en número de títulos y calidad con su competidora. Ya sabía yo que este Pedro Angosto no era trigo limpio cuando le nombraron editor en jefe de la compañía (en pocos días, un post sobre su nefasta etapa en la editorial).

Además, Marvel ha tirado con bala aquí y encima le ha convertido en villano, haciendo un repaso de toda su vida y trayendo de nuevo ese infame episodio donde Superman mataba a un grupo de criminales kriptonianos (¡hace más de 50 años, estudiar historia antes de presumir que sabéis tanto de tebeos). Lo que nos trae de nuevo el consabido debate sobre la continuidad, con el que llevamos unos cuantos lustros discutiendo, ¿cuál va a ser la continuidad nueva a partir de ahora? ¿La de la Digital o la de la Marvel? Porque una cosa es ignorar un tebeo que solo leen 400.000 personas en sus terminales, ¿pero tebeos de 5 millones de visionados? ¿Cómo puedes dejar eso de lado? ¡Incluso he leído a algún Marvel baboso diciendo que a Superman lo inventaron ellos! Cuanta incultura hay en estos mundos de dios. Al que se le ocurra sugerir semejante barbaridad le borro los comentarios y le megabaneo de por vida. Ah, y a la diestra de Superman, aparece un personaje oculto en sombras y con una especie de mascara con orejas puntiagudas. Adivinar de quien se puede tratar.

¿Qué hara Digital? ¿Cómo contraatacara? Desde la despedida de Hernando como presidente de la compañía la verdad es que la empresa ha perdido el rumbo (y eso que le pusimos a parir cuando estaba al cargo, pero otros vendrán que buenos te harán). Geoff Johns Junior no tiene ni pajolera idea de que va este universo, ¿es qué su padre no le enseño nada? Ya lo estoy viendo, las vigesimo terceras Crisis, donde juntaran ambos universos en uno o empezaran a desterrar personajes de los que ya no tienen exclusividad de derechos. Ya os dije cuando lo del hijo de Superman y el nieto de Spiderman que estaban preparando el terreno para este tipo de cosas. Y es que esto va a ser un caco de tres pares, como la disolución del Universo DC que tuvo lugar en el 2017, en el que dejaron de sacar cómics sin avisar a nadie y de repente te sacaban ejemplares sueltos salteados cuyo valor de venta se disparaba estratosféricamente. Evidentemente, con los terminales hoy en día esto no tendría ningún tipo de sentido, pero entonces fue una jugada maestra.

Superman ahora es un villano, y la gente ni siquiera se escandaliza por ello. Por mi que lo maten ya, porque lo han mancillado y lo han convertido en una parodia de si mismo. Maldita sea Angosto, que siempre prometía que iba a respetar los origines de los personajes.

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Esta página es un archivo de las entradas de Agosto 2008, ordenadas de nuevas a antiguas.

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Este blog se actualizará diariamente de lunes a viernes. Bueno, quizá no, pero se intentará.

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El autor de los textos es Pedro García, si quieres saber algo más de él, puedes leer lo que escribió cuando el blog cumplió el segundo aniversario.

El dibujo de fondo esta realizado por el artista marveliano David Lafuente. Si quieres descargartelo puedes hacerlo desde aquí.

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