Ante la insistencia de todos mis conocidos interneteros no he tenido otro remedio que acudir a un quiosco, con lo peligroso que es, y comprar el último jueves. ¡Malditos seáis!
Como lector no-habitual del jueves, es decir, lo compro cuando estoy en una estación de autobuses y no tengo nada que leer, la página de Federik me parecía que estaba bien pero no mataba. Es decir, sí, unas risas y tal, pero bueno, no era de lo que más recordaba de la revista. Pero claro, que sí comprate el recopilatorio, que si yo también lo he hecho, que si no lo haces no te hablo más, pues que remedio, señor quiosquero, soy yo, el que lleva más de diez años sin pasar por aquí, vendame el jueves, pero con recopilatorio, oiga, del freaks ese.
Tengo que decirlo, me he reído mucho, pero mucho, mucho. No de echarte unas risitas por alguna ocurrencia ingeniosa, no, reírse de esa manera histérica que la gente te empieza a mirar raro. Y eso que he reconocido alguna de esas páginas que en su día no me hicieron mucha gracia. Pero es que en conjunto, la cosa gana mucho, muchísimo. ¿Cómo llaman a eso ahora? Retroalimentación... o algo así. Vamos, que leía una tras otra la cosa tiene infinita más gracia y mucho más sentido. No es que haya una trama general o algo así, es que simplemente conocer a los personajes, sus filias y sus fobias le hace adquirir una nueva profundidad. En serio, de verdad. Muy divertido... ¡DEMASIADO DIVERTIDO!
Y solo lo venden esta semana, 4.95€ jueves incluido. Para mi es pecado no comprarlo, pero pecado mortal.

¡Escucha esto! es un tebeo caro, pero caro de narices. Cuesta 16€, tiene 96 páginas, tapa dura y encima tiene tamaño de esos reducidos de los que tanto despotricamos por aquí. Vamos, cualquier comprador habitual debería pararse delante de la estantería de la tienda y empezar a mover los brazos como un loco gritando: esto es caro, esto es carísimo. Y encima es de Astiberri. Caso cerrado señoría. 
