Increible lo que cuenta Vic en ViaNews sobre el "nacimiento" de una nueva distribuidora. Y es que para entender esta historia, hay que hablar de una leyenda urbana llamada... ¡los pales magicos!
Amantes de lo desconocido, amigos de lo misterioso, hoy nos adentramos en un mundo oculto y tenebroso que sorprenderá a más de uno... ¡el de las editoriales de cómics! Pero no el de cualquier editorial, sino de aquellas que pierden los derechos en menos de otras. ¿Malas artes? ¿Buenas? No soy yo nadie para emitir un juicio, eso lo decidirán ustedes. Atentos a esta historia tenebrosa.
S es un jovencito que acaba de escribir su primer libro sobre un personaje de ficción. Como es jovén e inexperto firma con la primera editorial que pasa por la puerta. Su libro se vende bien, se acaban los ejemplares a la venta y todos felices y contento. Pero entonces en nuestras pantallas aparece una película basada en ese personaje y como por arte de magia el libro vuelve a aparecer en las estanterías. ¿Cómo es posible si el autor no sabe nada de una posible reedición? Porque, en una parte recóndita y oculta de un inhóspito almacén ha aparecido un palé... ¡un palé mágico! Parecía que se había vendido toda la tirada, pero no era así, seguramente las devoluciones fueron llegando, nadie se dio cuenta de ello y... ¡no nos quedo otro remedio que sacarlo a la venta! Y como ya te hemos pagado por toda la tirada, pues nada, se siente majete. Curiosamente estos pales mágicos siguieron apareciendo según se iban estrenando las posteriores secuelas. Y aquí esta lo misterioso... ¡con los mismos números de deposito legal, que son los que marcan una nueva tirada! Para el que no lo sepa, el impresor debe solicitar un nuevo número si van a realizar una nueva tirada... ¡pero aquí no pasa nada de eso, porque son mágicos! Es la gracia del asunto, aparecen más y más pales de la nada. Pero dejemos a nuestro amigo para centrarnos en las malvadas editoriales.
Cuando una editorial pierde los derechos de algo tan grande como Marvel o DC, una de los requisitos indispensables es deshacerse de todo el fondo editorial. La parte contratante no quiere editar algo y que de repente aparezcan tomos de otra editorial con el mismo material. Así que la solución es destruirlo todo... destruirlo... sí, sí... eso es. Una vez destruido todos felices y contentos. Hasta que pasados unos meses vuelven a aparecer... ¡más pales mágicos! A diferencia del caso anterior, estos pales no parecen ser nuevas impresiones, sino que están formados de todo ese material que jamás se vendió y al que siempre se le puede dar salida por unos euritos menos. A mis oídos ha llegado la leyenda urbana de un almacén donde cogías un carrito de la compra y cargabas material vertigo a espuertas, con literalmente montañas de muerte el alto coste de la vida. Evidentemente el precio era irrisorio ya que de lo que se trataba es de deshacerse consiguiendo algún dinerillo de ese material virtualmente destruido.
Por eso es increíble que ahora mismo, en este momento "nazca" una distribuidora que tiene... ¡todo el material Marvel que publicó Planeta! Sobre todo por la relación que tiene con la actual editorial que es como... confusa... extraña... misteriosa y sobre todo mágica. Es una de esas cosas de... ¡un momento! ¿Qué narices pasa aquí? En fin, que estas son las cosas porque el cómic se va a la mierda en nuestro país, y que es hay demasiado juego sucio entre todas las partes, demasiado.
UPDATE: Más sobre los pales mágicos aquí: Crónicas de un hombre gris


