Más bien el bloguero que lo escribe, que en el fondo también tiene un precio, como todo el mundo, ¿ cuál ? Pues os voy a contar, cual es el mío, tampoco es para tanto.
Bueno, voy dejar de hablar un poquito de los demás que se me enfadan y voy hablar de mi mismo, para ver si soy digno o no de enarbolar la bandera de la crítica independiente y justa. Pues eso es fácil, nadie es independiente ni justo, por lo que yo tampoco lo soy, ni ganas tengo de serlo. Eso sí, cada uno es dependiente de su madre y de su padre, y yo en este caso soy dependiente de pocas cosas. En este caso ni colaboro directamente con ninguna editorial ni recibo ningún tipo de servicio de prensa, pero ay, sí que tengo amigos que trabajan en/para las editoriales. Así que sí, yo también peco muchas veces y me callo cosas que no debería callarme y cuento otras que no debería conocer. Pero es lo que tiene este mundillo tan pequeño, que en cuatro días te relacionas con todos.
Muchas veces me han callado la boca. A veces me lo han pedido por favor y a veces lo han logrado soltándome la exclusiva en plan: te cuento tal cosa pero si no se la cuentas a nadie. De esta manera es como se consiguen tratos de favor a menudo, tu me cuentas aquello de lo que yo me voy a enterar de todas maneras y a cambio yo no lo cuento por ahí. Que luego a lo mejor sí que lo cuento por ahí y a lo mejor tu me lo estas contando para que yo luego lo suelte, pero la contaminación ya esta hecha. Se acabo independencia, se acabo juicio justo, hola tratos de favor, aquí me tenéis aunque yo no os quiera. Así que si es muy posible que si te metes en esta dinámica, termines hablando bien de todo el mundo, ya que o los conoces o te han hecho muchos favores. Así que nunca os fiéis de lo que leéis en ninguno sitio, en este menos, a saber lo que ha pasado entre bambalinas.
La persona que escribe este blog esta en venta, sí. Si ahora mismo viniera cualquier editorial, CUALQUIERA, y me ofreciera lo que me cobro en mi actual puesto de trabajo más un euro me iría con ellos sin dudar. Bueno, a lo mejor si el trabajo es cargar cajas o picar piedra puede que me lo pensara un poquito, pero vamos, un trabajo relacionado con los tebeos y encima cobrando más de lo que cobro ahora encantado. Y si fuera cualquier otra empresa de cualquier otro sector, como no se, Google, que también me ofrecieran lo mismo, pues aquí estoy, dispuesto a trabajar con vosotros, me vendo al mejor postor. Que nadie se piense que no me voy a dejar corromper ni nada, esta absolutamente equivocado. A mi me gusta vivir bien y ganar mucha pasta, y si encima es en un buen trabajo, estupendo. Ahora bien, mi condición es esa, cobrar más, ¿ pero menos ? No, lo siento, por menos no me muevo del sitio. Puede sonar poco romántico, o que no quiero al medio, o que no tengo ilusión, etc., etc., pero es que después de llevar años en el mundo laboral y de ver que no todos los trabajos son tan maravillosos como los pintan, prefiero primero cobrar más y luego plantearme si el trabajo me interesa o no. Lo siento mucho, pero para mi el trabajo desde dentro en el mundo del cómic es igual de apasionante que el de una frutería. Vendes frutas, pero ni las plantas, ni las riegas ni son tuyas. No digo que sea un mal trabajo ni aburrido ni nada por el estilo, pero no me parece tan apasionante como la gente lo pinta.
El tema es que sé que eso no va a pasar. No es que yo cobre una maravilla en mi trabajo actual, pero viendo los sueldos tan bajos que se ofrecen por esos normas de dios y que hay una cola espectacular de gente esperando para el puesto pues... vamos, que es extremadamente complicado. Así que solo queda la otra parte, escribir artículos y ese tipo de cosas... que sí también me apetece pero que... tampoco. Vamos, por un lado 20 euros por un artículo que te ha llevado varias horas es una miseria, a lo mejor algunos os parece mucho, pero el tiempo que le voy a dedicar a ese artículo vale más de esos 20 euros y por otra parte tampoco tengo demasiada ilusión en publicar... ¿ para qué ? Ya me publicó aquí. Una de las cosas que más me gusta del blog es que soy mi propio editor, que yo decido los contenidos, las imágenes, etc., etc. Sí, publicar en papel tiene un aliciente especial, no lo voy a negar, pero, no te va a leer más gente por hacerlo ni automáticamente vas a escribir mucho mejor. Vosotros tenéis el papel, yo tengo mis bits, cada uno es feliz con lo suyo.
Con esto no quiere decir que el día de mañana no me veáis escribiendo artículos en cualquier sitio (aunque lo dudo), que como ya os he dicho todos tenemos un precio y solo es cuestión de encontrar el mío. Pero en la situación actual del mundillo y en la situación actual en la que se encuentra el blog pues que me parece hartamente complicado. Y aquí es donde entra esa otra cualidad de la que se me esta acusando en los mentideros: la envidia. Pues sí, sí y sí, claro que os tengo envidia, y lo digo sin ironías. A los que colaboráis en las editoriales, tenéis la suerte de haber contactado con las personas adecuadas, de haberles caído bien, de que hayan confiado en vosotros y os hayan dejado participar en sus/vuestros tebeos. Encima podéis permitiros colaborar por un precio cercano al amor al arte, que eso es todo un lujazo, en serio, no mucha gente se lo puede permitir. Así que sí, os tengo envidia y ojala hubierais estado aquí cuando yo tenía 18 años, estaba comenzado la universidad y hubiera dado mi mano derecha por colaborar en una editorial, entonces hubiera sido el rey del mundo. Seguramente yo seria uno de esos que quieren colaborar en un blog grupal que tan cerca se encuentra de la editorial, y seguramente la mayoría de mis artículos serían en tono positivo. Pero ese tiempo pasó y como a todos el tiempo me ha cambiado. Hoy ya no solo no doy mi mano sino que encima pido la pasta por delante. Y miro a esos jóvenes escribiendo artículos totalmente positivos en las webs de la editorial y pienso que no están preparados para ello, como yo no lo estaba. Simplemente el tiempo pone a cada uno en su lugar y en su sitio, y algunos se merecen estar en las editoriales y otros se merecen tener su blog, el que no se consuela es el que no quiere.
Pero no me arrepiento de nada. Soy muy feliz en mi situación actual y estoy muy contento con mi blog. A algunos les gusta los que escribo y a otros no. Algunos piensan que vale para mucho y otros que para nada. Algunos piensan que esta muy bien que critique mientras no sea a ellos y otros piensan que no debería criticar a nadie en absoluto. En definitiva, cada uno piensa lo que le da la gana y eso es perfecto. Yo también lo hago y algunos días me apetece hablar de unas cosas y de otras. Y cada día tienes más amigos en este medio y les duele que les critiques si lo hacen mal, o directamente no quieres que hables ni de ellos por el que dirán. Bueno, de una manera o de otra el blog sigue adelante. No hace falta ponerse en contra o a favor del blog de Pedro, que cada uno piense lo que quiera y obre en consecuencia, yo seguiré aquí todavía por un tiempo, tengo marcha para rato.
Por cierto, estoy pensado que mi post de este viernes en Adlo sea algo así como "entra a formar parte de Adlo y estarás mas cerca de Dolmen", en donde os contare como de fácil es entrar en una editorial si estas en el blog adecuado. Allí espero que no se me enfade nadie, aunque bueno, allí la gente se enfada todos los días, así que...


