Pues sí, ahí estaba, tan majo él. Sin meterse con nadie, sin que molestara demasiado, en su pabellón de cristal tan cuadradito. Y de repente, zas y se murió. Ay pobre, aunque en realidad tampoco era nada del otro mundo, una cosa así como lánguida y que no tenía muy buen color...
La verdad es que no hay mucho que contar y creo que eso es lo peor que se puede decir de cualquier evento de estas características El Expocomic de este año ha sido clavado al del año anterior, pero clavado, clavado. Cambiado un poco los autores invitados, alguna que otra charla y dos o tres stands, todo lo demás era lo mismito. Así que podéis leer lo que escribí el año pasado y volveros a la cama que fuera hace un frío que pela o seguir leyendo que voy a hablar de... de... ¿la cría de caracoles? No, venga, que siempre se puede rascar por algún sitio.
Pues eso, que el salón lo de siempre, sin grandes sorpresa pero tampoco muchas decepciones. Creo que la mayoría de los que vamos ya sabemos lo que hay y lo que nos vamos a encontrar y efectivamente, las pocas expectativas que teníamos se cumplieron en toda su totalidad. Lo que no me esperaba yo es que fuera menos gente que el año pasado. Las cifras que da la organización hablan de un leve descenso (de 29.120 a 28.846, así de fino se hila) pero sin necesidad de conocerlas era evidente y palpable que la afluencia de aficionados era menor que en anteriores ediciones. El sábado a tope, como siempre, pero el resto de los días regular tirando a mal. Particularmente me preocupo mucho lo vacío que parecía el recinto el viernes, en donde casi se podía respirar el silencio. Se ve que el jueves con el 2x1 la gente acude algo, pero el viernes sin ofertas de por medio, solo faltaban las típicas balas de paja de las películas del oeste rodando por allí.
Un primer análisis puede hacer pesar que la dichosa crisis económica tiene algo de culpa, que puede ser, que no digo yo que no, que no soy experto en tipos de cambio ni tampoco soy alemán, pero me da a mi que tuvo mucho más que ver la cercanía de un macropuente porque también estuve paseando por algún centro comercial y un panorama parecido al del salón. Que a lo mejor la gente no tenia perras para gastar, pero parece que los que sí las tienen están esquiando en Baqueira. Incluso el domingo uno podía sentarse en la zona del cosplay, cosa impensable otros años, eso sí siempre que uno no quisiera ver su cerebro derretido pero esa es otra historia.
Pues entonces vaya rollo, ¿no? Si es igual que siempre y no hay nada especialmente reseñable pues mejor pasamos del tema y ya esta. Pues no, porque a pesar de que no hay ninguna noticias espectacular ni evento bomba, el salón sigue con la misma buena salud de años anteriores. La gente acude más o menos ilusionada, los chavales sacan sus galas y se disfrazan de sus personajes favorito, los padres llevan a sus retoños más pequeños a que se empapen del olor a viñetas... Es una especie de tradición, un evento más entre las docenas de eventos que se celebran en Madrid y uno de los más pintorescos. Yo no concibo año sin Expocomic y espero que sigan y sigan y sigan. Que podría salir mejor, es evidente que sí, pero como decíamos el otro día, esto es lo que hay y tenemos que tirar todos adelante con ello. Y mencionara otra vez el post de Joan Navarro pero al final ya vi que Glenat no tenía ni stand propio en el salón, dime de que hablas y te diré de que careces...
Una cosa que no he notado en otros salones (pero como hay tantos es posible que en alguno lo hagan y no me haya enterado) es la complicidad y el bueno rollo que se tiene con los webcomics. Este año le han dedicado un día entero y parece que hay buen feeling entre la organización y esta gente que esta un poco para allá.. en el buen sentido. Hay muy buenos proyectos de artistas que no tienen otro medio de publicarse que hacerlo de esta manera y es muy positivo que en un salón le den algo de reconocimiento. Yo he descubierto algún dibujante que me ha dejado loco por la calidad que atesora... aunque ya hablaremos de esto otro día. Pero vamos, ya podría aprender Barcelona de esto.
Así que otro año más, y Expocomic sigue su rumbo tranquilo y pausado hacía alguna parte. Yo lo disfruto, lo paso bien y tengo estupendas conversaciones con la que gente con la que me cruzo, ¿se puede pedir más? Supongo que sí, pero por ahora esto es lo que hay, esperemos que como siempre vaya mejor o el que menos no empeore. No va mal, pero ojala fuera mejor.

Otro año más y los cuatro días que vamos para allá, como siempre vamos. Seguro que os estaréis preguntado que voy a hacer allí cuatro días enteros. Algo parecido me comentaba un compañero de trabajo cuando le decía que me había pedido dos días de vacaciones para poder asistir al evento. "¿Pero cuánto tiempo se necesita para ver todo aquello?" Pues hombre, en una hora me lo he visto todo pero... ¡es que al Expocomic no se va a ver, se va a hablar! Y es que a eso es lo que vamos una gran mayoría, a reunirnos en torno a nuestros tebeos y a hablar largo y tendido de ellos. Así al final pasa lo que pasa, que llega el domingo y estas hasta el moño de toda esa gente, pero para eso primero hay que pasar por los días anteriores...
