"Me deprime un poco que ya no existan más historietas como la que has enlazado, en la que hay un mensaje social que se puede aplicar al mundo real. Los cómics actuales dan una visión tan conformista y adolescente de la vida que me están decepcionando. Se han vuelto demasiado evasivos. En ese sentido, me gustó mucho el tomo 11 de Los muertos vivientes, con la aparición del cura que se encierra en su iglesia en vez de ayudar a quienes le piden ayuda. ¿Ha habido quejas al respecto? "
Me gustó mucho esta comparación que se hizo entre los cómics EC y los Muertos vivientes. Hay que reconocer que si un cómic actual mantiene el espíritu de esos cómics es sin lugar a duda la pesadilla creada por Robert Kirkman y dibujada en su mayoría por Charlie Adlard. No solo tiene esa parte de terror, de sorpresa inesperada, de final totalmente sorprendente sino que también se mete con la sociedad en la que vivimos y más concretamente con nosotros. Siempre que hablo de esta serie llegó a la misma conclusión: lo que más miedo da, lo que más pavor provoca son los humanos, no los zombis. Estos están ahí, acechantes, esperando a tener su oportunidad para cazar una presa, pero simplemente se mueven por necesidad. Los humanos se mueven demasiadas veces por motivos egoistas y son los que provocan el mayor daño posible. A veces incluso pienso que si los zombies los mataran a todos la serie tendría un final feliz.
Teme a los cazadores en el undécimo tomo de esta colección y es hasta la fecha el tebeo más estremecedor y brutal de toda la serie. En sus primeras páginas tiene una de las escenas más espeluznantes de toda la serie, una verdadera patada al estomago y lo peor es que solo el inicio de los horrores que nos esperan. Con cada tomo tienes la sensación que el autor ha tocado techo y no puede ir mucho más allá y con cada tomo nuevo te llevas otra autentica sorpresa y otra lección visceral de como hacer un buen tebeo de terror, o simplemente de como hacer un buen tebeo.
En este número, más que en muchos otros, los zombies son algo anecdótico. Las dos tramas en la que se centra la historia tratan sobre como los humanos se adaptan a la situación y como las normas que imponen la moral son totalmente diferentes en un mundo dominado por los muertos vivientes. Hay una serie de situaciones que en la sociedad actual nos parecen totalmente inmorales y repulsivas, pero en este nuevo mundo, ¿hasta dónde seriamos capaz de llevar nuestros limites?
Tengo que confesar que este número me ha escandalizado bastante. Lo que se cuenta aquí sobrepasa con creces todo lo narrado hasta ahora, que ya es decir y nada más acabar el número tuve que mirar la portada para comprobar si había algún tipo de advertencia o algún "Mayores de 18 años". La verdad es que hace muchísimos años que no veo una advertencia así y siempre me han parecido algo bastante estúpido, sobre todo porque la mayoría de esas advertencias se correspondían con la aparición de una teta o un culo. Pero esto es mucho peor, es totalmente sobrecogedor, es algo que no solo no dejaría leer a mis hijos, posiblemente ni a mucha gente de la que conozco. No es un problema de limites o de obscenidades, sino de una serie de ideas que van mucho más allá de lo que habíamos visto hasta ahora. Es bastante duro llegar hasta la última página del tebeo, muy duro.
No sé de que podrá ir la serie en los siguientes números, no me lo puedo ni imaginar. Parece que Kirkman no tiene limites ni tiene ningún problema en ir más allá de cualquier límite. Cada vez me da más miedo esta serie, pero mucho miedo.


