Y en los USA llegó el final de la noche más oscura, y llego de aquella manera tan... tan... ¡estúpida y absurda! Malditos sean, ¿es que es imposible hacer una saga de principio a fin de manera satisfactoria?
Empezamos sin spoilers. Blackest Night ha estado bien, bastante bien. De los megacrossovers de los últimos años ha sido uno de los mejores sin duda. Por supuesto, todos los cruces, spinoffs y mierdas relacionadas hay que dejarlas completamente aparte y olvidarse de ellas, que en su mayoría suelen ser horribles. Pero las tres series principales, Blackest Night, Green Lantern y Green Lantern Corps, han merecido mucho la pena, pero mucho. Hombre, de vez en cuando ha habido que usar el principio de suspensión de la credibilidad, y a la que te descuidabas Johns te metia una de esas cosas tan habituales en los cómics de los 60 que hoy en día parecen ridículas. Pero todo más o menos guardaba cierto equilibrio y aunque no todo era maravilloso pues la cosa tenía un gran nivel. Hasta que llegamos a su final... su espantoso y horrendo final. Y a partir de aquí no voy a contar exactamente que es ese final, pero si las sensaciones que produce y en que lugar deja al universo DC, así que son spoilers de alguna manera, aunque tendrás que leer el tebeo para saber de que narices estoy hablando.
El final... El final de Blackest Night es lo que tiene que ser un final, se enfrentan a las fuerzas del mal uniendo fuerzas y esas cosas y hay una batalla épica, patatín, patatán. Y con eso no tengo problema. El problema llega después, cuando de la forma más lamentable, rastrera, chusca y cutre hacen algo que en parte se podía intuir desde el principio, pero realizado de tal manera que da vergüenza ajena. Es algo que ocurre porque sí, sin ningún motivo o razón. Porque sí hago estoy y porqué sí me paso por el forro todo lo que he estado contando hasta ahora. Nada de buscar complejos motivos argumentales, nada de intentar que el universo que estoy narrando sea coherente y tenga un sentido. Simplemente hago esto porque me da la real gana, yo lo quite, yo lo vuelvo a poner, y a partir de ahora os vais a tener que tragar esto y todo lo que me venga en gana.
Y para mi ese es el gran problema, si no existen ningún tipo de reglas, si el autor puede hacer las cosas porque sí, ¿qué sentido tiene seguir estos tebeos? Todos sabemos en que muchos de estos tebeos se caracterizan por tener un conjunto de reglas muy endebles. Se destruyen y crean universos, se mata y resucita gente, etc. Se deshace y se hace constantemente, pero al menos unos busca que todos esos cambios tengan un mínimo de sentido, de coherencia. Y sobre todo que duren algún tiempo. Si hoy cambio el universo y el mes que viene también, y el otro y el otro, el cambio deja de ser novedad y deja de tener interés. ¿Qué mas da como sea si el mes que viene va a ser diferente? Pues eso es lo que esta pasando en DC ahora mismo, que solo saben ir a golpe de Crisis saga tras saga. Y esta Blackest Night vuelven a ser unas crisis... pero de otra manera. No se crean ni se destruyen universos, pero casi. Y cuando esto pasa cada años, pues todo pierde mucho sentido. ¿Qué mas da dejar de leer tebeos durante seis meses? Total, yo que me leo todos los meses lo que pasa no me entero en donde andan la mitad de los personajes, si están vivos o muertos o que se yo. Vamos, que sabe lo mismo el que se los lee y el que no, y para eso, ¿qué sentido tiene seguir algunas series?
Hay una crisis creativa espectacular en Marvel y DC. Ultimamente no saben hacer otra cosa que crear megaeventos y cambiar el universo entero durante un solo año, porque les da miedo a más. Es acojonante encontrarse a Osborn en todos y cada uno de los tebeos que te compras, como es acojonante leer tebeos de DC y no saber quienes son esos personaje ni que narices están haciendo. Ultimamente muchos tebeos apestan. Pero muchos.

Antes de nada un breve inciso. En la medida de lo posible intento leer las obras de Millar cuando están completas. Si existe un asesino del formato grapa, este hombre es el sospechoso número 1, pero no porque el formato se le quede corto, sino porque no tiene ni idea de como narrar en un número de páginas tan corto. Con el Kick-ass que comente ayer me espere al último número, el 8, para leerlo. Me acuerdo que estaba disfrutando de un número, leyendo los diálogos tranquilamente, cuando llego a la última página, miro el reloj y... ¡joder, solo 4 minutos desde la primera página! Era un número con bastante acción, de acuerdo, pero que 24 páginas te duren eso es para hacértelo mirar. Dicho esto, una vez leído este primer número de Nemesis voy a intentar aguantar unos cuantos a ver si pasados 5 ó 6 se decide a contar algo.
