En capítulos anteriores ya comentaba lo mal que estaba la colección y lo mal que pintaba todo y varios meses después pues ha pasado lo que tenía que pasar.
Vamos a aprovechar para hacer un repaso histórico a una serie que, no nos engañemos, siempre ha sido de segunda o de tercera fila dentro de Marvel, pero a lo que muchos le teníamos cierto cariño.
El personaje de She-hulk fue creado única y exclusivamente para registrar al personaje y evitar que otros pudieran hacer lo mismo. Hace muy poco Marvel había hecho lo mismo con Spider-Woman y estaban muy atentos a los rumores que había en torno a la serie de televisión de Bill Bixby y dicho y hecho le dijeron a tito Stan que creara al personaje y al bueno de John Buscema que la dibujara y el resto es historia. Y aquí es donde una frase como esa se aplica a la perfección, ya que de esta primera etapa del personaje solo queda la historia ("la ultima gran creación de Stan Lee") porque sus 25 números antes de conocer la cancelación son malos siendo suave. David Kraft y Mike Vosburg fueron los encargados de llevar la colección desde su número 2 y aquello no levanto el vuelo nunca. Tampoco importaba mucho, el personaje ya estaba protegido contra posibles saqueos y poco más, al hoyo.
Sin colección es cuando el personaje adquirió cierta relevancia al entrar a formar parte del grupo más poderoso de la Tierra, los Vengadores (y en el siglo XXI los más poderosos en ventas). La verdad es que ahí el personaje siempre ha encajado como un guante, como Hulk con cerebro y más importante aún... ¡con tetas! Pero siempre que las cosas funcionan, viene un editor y lo cambia todo. En las Secret Wars, Shooter decidió que Ben Grimm se quedara en el día en el planeta aquel a ver si echaba algún caliqueño o algo, así que se pensó en Shulkie como su sustituto y allí entro. La verdad es que no pintaba un carajo en un grupo con un núcleo tan solido como ese, pero aquello sirvió para que Byrne se encariñara lo suficiente con el personaje para lanzarle en otra colección en solitario: la mítica The Sensational She-hulk.
Y es mítica porque Byrne quiso hacer algo completamente diferente con la serie y se dedico a romper el llamado cuarto muro (la barrera que separa al lector y al personaje del tebeo) siempre que podía. Shulkie hablaba con el lector constantemente y se saltaba todas las leyes convencionales de la narrativa. Aquello no duro mucho, pero no por las ventas sino porque Byrne se peleo con Bobby Chase (no recuerdo muy bien los motivos, pero seguramente tenía que ver con que no querían que lo de la cuarta pared fuera tan brutal, porque cada vez Byrne se estaba desmadrando más) y salió de la serie, siendo sustituido por Steve Gerber y un primerizo Brian Hitch, sí, ese Hitch. La verdad es que la cole no estaba nada mal, les costo arrancar mucho, pero una vez cogido el vuelo aquello tenía su gracia, sobre todo la parodia que hicierón del estreno de la película de Batman. Sin embargo las ventas no acompañaron mucho y cuando Bobbie Chase dejo la colección, la nueva editora pensó en Byrne como acicate para las ventas. Byrne no dudo en volver y se marco unos números espectaculares donde hizo de todo y donde desato su vena gamberra. Fueron unos números magníficos pero solo para seguidores del personaje, ojo, no creais que marco un antes y un después en la historia del medio. Tras un espectacular número 50, donde se nos mostraba como seria la colección con otros autores (participaron Frank Miller, Walt Simonson, Adam Hughes, Howard Chaykin, Dave Gibbons, etc), Marvel puso a una panda de completos inútiles al cargo de la colección cuyos nombres no voy a poner aquí para que queden en el más completo olvido. No he leído peores tebeos en mi vida por no hablar que mis hijos de cinco años podrían haberlos dibujado mucho mejor. En el número 60 cancelación merecida.
Años más tardes ya sabéis todos que vino Slott y Bobillo, que hicieron una serie maravillosa en la que se potenciaba la carrera de abogada de la protagonista y cuyos seis primeros números han quedado marcados para el recuerdo de mucha gente. Era tan buena que solo duro 12 números... porque Quesada vio que aquello era muy bueno y queria relanzarla con un nuevo número 1 a ver cuanta gente picaba. Y picaron unos cuantos, los suficientes para que la colección se alejara del peligro de cancelación y para que Slott se labrara un estupendo nombre dentro de Marvel, algo que le sirvió para ganarse el puesto como guionista de Spiderman. Lastima que fuera en un momento tan delicado de la vida del personaje como Brand New Day. Tras 21 números Slott emprendió vuelto y Peter David tomo las riendas, como ya hemos comentado al principio. La verdad es que toda su etapa ha sido igual, un asco. Al final estaba un poco mejor, pero poquito, no nos engañemos. Nunca entendi esto de hacer a Shulkie cazarrecompensas y de ponerla una compañera Skrull, ¿para qué? Cancelación totalmente merecida. Eso sí, por lo que veo Peter David le echa la culpa al empedrado:
"I didn't even know she WAS going to be in Hulk. Had I known, I probably would have done things differently. As it was, there were thousands of readers who were not saying, "Gee, they're portraying her wrong in "Hulk." Instead they were saying, "Why should we care about her hero's journey in her own title when she's obviously gotten over her hostility toward Stark over in Hulk?"
Eso podría ser una gran excusa si tu colección fuera maravillosa, pero por desgracia ni siquiera era buena. Peter David es un gran escritor, pero aquí no supo dar con la tecla. Al hoyo. Hasta la próxima Shulkie, te queremos.

Me sigue revolviendo las tripas este tebeo. Pero no hablo en plan figurado, ni para expresar un tipo de sentimiento, no. Realmente me las revuelve. Cuando abro sus páginas me invade una sensación a medio camino entre la angustia y la pesadumbre que me quita las ganas de leer el tebeo, pero tengo que hacerlo, tengo que ver que pasa, que les ocurre a los personajes, es como una droga, o como un mal viaje. Es un tebeo muy chungo, pero es de lo mejores que se esta publicando en la actualidad. 
