La división animada de la Warner es la leche. Película que hace, peliculón que te crió. La verdad es que da gusto echarte a la cara una película de animación de DC sabiendo que no te va a defraudar.
Para comentar esta película necesito hablar de la identidad secreta de Red Hood, identidad que se conoce desde hace años en los cómics, pero que tampoco quiero desvelar de buenas a primera por si alguien se acerca a la película sin haberse leído determinados tebeos de Batman o conocer a los personajes. Así que vamos primera con una parte sin spoilers y después tenéis la que habla a la claras de quien es este Red Hood.
Si hubiera tenido que elegir cualquier historia de Batman para hacer una película, esta claro que Under the Hood, el arco escrito por Judd Winnick y dibujado por Doug Mahnke, no hubiera estado en los primeros lugares de la lista. Ni en los de la mitad, vamos, que no la hubiera elegido de ninguna manera. Primero porque como historia es bastante normalita y segundo porque entra en unos terrenos bastantes resbaladizos del universo batmaniano de los que es mejor mantenerse al margen. Así que cuando tuve la mínima noticia de que se habían decantado por esa saga para hacer una cinta de animación no pude más que exclamar, ¿por qué? ¡¡¡¿por qué?!!!
Que Judd Winnick aparezca como guionista de la cinta tiene que ser debido a que le han fusilado el tebeo entero, no a que haya intervenido en la realización de la misma, porque parecen como el día y la noche. Lo que en tebeo resulta ramplón, aburrido y a veces absurdo, aquí es emocionante, trepidante y divertido. Las escenas de acción son espectaculares y la trama te atrapa de principio a fin. Es la misma historia sí, pero más trabajada, con cierto ambiente a lo película de Nolan y sobre todo con tanta coherencia que parece mentira que proceda de donde proceda. Aunque todo esto viniendo la cinta de donde viene y realizada por quien esta realizada no es ninguna sorpresa. Como siempre, una autentica maravilla de esta factoría. No puedo esperar a que estrenen la siguiente.
Con Spoilers, es decir, Red Hood es...
La culpa de todo la tiene Jeph Loeb, como siempre. Ah, y Didio detrás, claro. Pero vayamos por partes que aquí hay para todos.
Hush, mal escrita por Loeb, mostraba en sus páginas todos los personajes que al señorito Jim Lee le apetecía dibujar del universo Batmaniano sin importar si tenia sentido alguno su aparición. Loeb es famoso por preguntar a sus dibujantes que les apetece dibujar y luego meterlo a capón en sus historias, así que no sabemos si la aparición de Jason Todd es culpa del uno o del otro. Porque Jason no solo estaba muerto, estaba muertísimo. Era uno de esos elementos que definían la vida de Batman casi sagrado y no se podía tocar, como la muerte de sus padres. Pero a Loeb todo eso le daba igual, y allí le saco, vivito y coleando. Luego se invento una explicación chorra: no era él, era clayface haciéndose pasar por él... ¡las narices! Eso es un agujero argumental de tres pares, pero en fin. Que Loeb abrió la puerta y Didio vio que por ahí podía entrar ahí de cabeza y así fue como se le encargo a su sicario Winnick que lo trajera a la vida, como fuera y como fuera fue un desastre. Under the hood no es un mal tebeo (tampoco bueno), pero esta lastrado de una manera espectacular por la explicación del regreso de Todd. ¡Los puñetazos a los muros de la realidad de Superboy! Era tan tonto y tan estúpido que no hacía más que hundir la conclusión de la saga en el fango. Contaran lo que contaran, lo de los puñetazos era una mancha descomunal.
La mayor curiosidad que tenia con respecto a la película es ver como iban a resolver este asunto y la verdad es que lo han hecho de la manera más correcta y elegante: dejándolo totalmente fuera. Jason resucita, sí, pero con elementos propios de la mitología de Batman, que también tienen su parte de deus ex machina pero que al menos forman parte de su universo particular. Así la historia queda más compacta, tiene más sentido y forma completamente un todo. Incluso parece que la locura de Jason no es tal, y es que todo un complejo plan para conseguir su objetivo...
Como ya he dicho una película de Batman maravillosa. Ojala todas fueran así.

El número 1 de esta etapa no es exactamente un comienzo partiendo de cero. La cosa viene de todo lo ocurrido anteriormente en el universo Ultimate y hay que tener bastantes conocimientos de lo que ha pasado hasta ahora para entender que es lo que te vas a encontrar en esta colección. Para cualquier persona que lleve bastante tiempo alejado de las andanzas del trepamuro no es el mejor punto de reentrada para la serie ya que exige al menos haberse leído la porquería de Ultimatum. Vamos, que perfectamente el número 1 de este nuevo volumen podría haber sido el 134 y no habría pasado nada, excepto que venderían menos, claro.
Empezamos sin spoilers. Blackest Night ha estado bien, bastante bien. De los megacrossovers de los últimos años ha sido uno de los mejores sin duda. Por supuesto, todos los cruces, spinoffs y mierdas relacionadas hay que dejarlas completamente aparte y olvidarse de ellas, que en su mayoría suelen ser horribles. Pero las tres series principales, Blackest Night, Green Lantern y Green Lantern Corps, han merecido mucho la pena, pero mucho. Hombre, de vez en cuando ha habido que usar el principio de suspensión de la credibilidad, y a la que te descuidabas Johns te metia una de esas cosas tan habituales en los cómics de los 60 que hoy en día parecen ridículas. Pero todo más o menos guardaba cierto equilibrio y aunque no todo era maravilloso pues la cosa tenía un gran nivel. Hasta que llegamos a su final... su espantoso y horrendo final. Y a partir de aquí no voy a contar exactamente que es ese final, pero si las sensaciones que produce y en que lugar deja al universo DC, así que son spoilers de alguna manera, aunque tendrás que leer el tebeo para saber de que narices estoy hablando.
Antes de nada un breve inciso. En la medida de lo posible intento leer las obras de Millar cuando están completas. Si existe un asesino del formato grapa, este hombre es el sospechoso número 1, pero no porque el formato se le quede corto, sino porque no tiene ni idea de como narrar en un número de páginas tan corto. Con el Kick-ass que comente ayer me espere al último número, el 8, para leerlo. Me acuerdo que estaba disfrutando de un número, leyendo los diálogos tranquilamente, cuando llego a la última página, miro el reloj y... ¡joder, solo 4 minutos desde la primera página! Era un número con bastante acción, de acuerdo, pero que 24 páginas te duren eso es para hacértelo mirar. Dicho esto, una vez leído este primer número de Nemesis voy a intentar aguantar unos cuantos a ver si pasados 5 ó 6 se decide a contar algo.
Kick-ass es la historia de un chaval que es un frikazo de los comics (mira quien habla), que un día se da cuenta que no hay superhéroes por las calles y que que narices, el mismo podría ponerse unas mallas y salir a desfacer entuertos por las calles. Así, sin poderes, sin mutaciones, sin camiones radioactivos ni ninguna de esas mandangas. Simplemente un traje chulo y a atrapar villanos. Y pasa lo que pasa, que se encuentra el primer grupo de gamberros que están haciendo un simple grafiti y al intentar detenerlos le arrean una paliza brutal, que acaba con los huesos de nuestro héroe en el hospital. Y no digo más para no hacer spoilers, pero la cosa continua en el mismo tono, con nuestro protagonista nada escarmentando y con más pirados que deciden también ponerse trajes de mallas para salvar el mundo. Y este es buen momento para poner el trailer.
Scott Pilgrim es la típica historia chico-conoce-chica que ya hemos leído cientos de veces, pero con un toque muy indi, ya que nuestro protagonista tiene un grupo, toca el bajo, vive con su colega y todas esas cosas guays de los artistas de Seattle. El estilo de dibujo es bastante sencillo, rozando bastante el llamado amerimanga y el guión pues sí, suena tan aburrido como es. Es decir, páginas y más páginas de es la chica de mis sueños, tengo que volver a verla, tengo que invitarla a cenar, etc, etc, y más etc durante 150 páginas. Pero, y esto es lo importante, de repente hay un cambio de genero brutal en el tebeo que te deja bastante sorprendido. Y aquí es donde entra el trailer, atención contiene spoilers si queréis llegar al tebeo vírgenes, sino, pues dadle al play.
El vecino narra la historia de una persona corriente y moliente que estudia para sacarse unas oposiciones cuya vida es bastante aburrida. Estudiar y más estudiar y bajar a hacer la compra y echar unas miraditas a la cajera del super y estudiar y más estudiar. Una vida aburrida, ¿verdad? Pues no, porque resulta que es ¡el vecino... de un superhéroe! Y como tal su misión consiste en... tener preparada unas birras y unas tapitas cuando su vecino se cuela por su ventana. Apasionante, ¿verdad? Pues dicho así como que no mucho, pero mirado de otra forma, más intima y personal como que esta bastante curioso. Es decir que no, no es de superhéroes, es imposible que lo sea siendo un tebeo español. Así que nada de hostias, ni de grandes batallas ni historias épicas, simplemente la historia del vecino de al lado.
Como lector no-habitual del jueves, es decir, lo compro cuando estoy en una estación de autobuses y no tengo nada que leer, la página de Federik me parecía que estaba bien pero no mataba. Es decir, sí, unas risas y tal, pero bueno, no era de lo que más recordaba de la revista. Pero claro, que sí comprate el recopilatorio, que si yo también lo he hecho, que si no lo haces no te hablo más, pues que remedio, señor quiosquero, soy yo, el que lleva más de diez años sin pasar por aquí, vendame el jueves, pero con recopilatorio, oiga, del freaks ese.
¡Escucha esto! es un tebeo caro, pero caro de narices. Cuesta 16€, tiene 96 páginas, tapa dura y encima tiene tamaño de esos reducidos de los que tanto despotricamos por aquí. Vamos, cualquier comprador habitual debería pararse delante de la estantería de la tienda y empezar a mover los brazos como un loco gritando: esto es caro, esto es carísimo. Y encima es de Astiberri. Caso cerrado señoría.
Hay tebeos que deberían venderse en determinadas épocas del año por la temática que tratan. En pleno verano tiene poco sentido leer las aventuras de un barco que se queda encallado en el hielo mientras sus tripulantes sufren las inclemencias de las temperaturas extremas. Pero mientras todo esta nevado a tu alrededor y sientes el frío que te congelas los pies, ese es el momento ideal para al menos sentirte un poco como los verdaderos protagonistas (salvando las distancias). Y yo he sufrido mucho con su lectura, en el buen sentido, como tiene que ser.
