Con la venida del Catalogo se esta echando en falta ese cariño especial que muchos fans demuestran hacían cual o cierta editorial cuando pasa a publicar sus cómics favoritos. Es como si faltara... amor.
Es descorazonador pensar que en esta época donde las redes sociales están a la orden del día, la comunicación con las editoriales es más distante que nunca. Si nos vamos un poco atrás en el tiempo, concretamente al siglo anterior, veremos que la principal forma de contacto con cualquier editorial era el correo postal de toda la vida. El lector escribía una misiva más o menos larga contando lo que le parecía tal o cual colección, hacía dos o tres preguntas más que nada por compromiso y cruzaba los dedos para que seis meses después su carta aparecería en cualquiera de los correos de la editorial. Puede parecer que aquello era un un proceso frío, aburrido, distante y desalentador, pero en realidad todo era humano y sobre todo acogedor. Ver tu nombre en uno de aquellos correos era motivo de alegría y satisfacción Se lo enseñabas a todos tus amigos, a tu compañeros de clase e incluso a tu madre que evidentemente no entendía nada. Era algo muy especial.
Hoy en día tienes a la mayoría de editoriales a tiro de un click. Están en las principales redes sociales y a la mínima les lanzas una pregunta en plan: ¿para cuando vais a editar esto? ¿Por qué me habéis dejado tirado con esta colección? A veces responden y a veces no, pero en muchas ocasiones demuestran una gran falta de cintura. Les viene grande toda este flujo de comunicación, se sienten incómodos sintiendo el aliento de sus lectores en el cogote. No parecen haberse adaptado mucho a estos nuevos tiempos y logran convertirse en entes extraños ante nuestros ojos. El caso del Catalogo es un ejemplo más de todo esto, deberían estar hablando de sus planes, transmitiendo a los lectores su ilusión por publicar los tebeos de DC, deberían estar gganándonos para su causa y sin embargo nos enteramos de alguno de sus planes por la prensa. Así ni logran hacer que nos entusiasmemos ni nada, que la verdad es que conociendo los antecedentes no teníamos muchas ilusiones, pero es que no esta ocurriendo nada que nos haga cambiar lo más mínimo de opinión.
Y no, esto no es una llamada a que los viejos tiempos vuelvan, aquello tuvo su momento y lugar y ya paso. Lo que deberían hacer las editoriales que siguen viviendo y las que vienen es intentar adaptarse y cambiar el paso. Hablar con los lectores es duro y complicado, pero mirar hacia otro lado no es la mejor solución. Tampoco es necesario estar todo el día dedicado a ello, pero cuatro palabras a veces bastan para inclinar las simpatías hacia un lado o hacia el otro. Que saber editar comics esta muy bien, pero saber tratar a tus lectores ya es algo superior.


