Antes de hacer mi reflexión final al respecto del juicio, me gustaría comentar algunos aspectos de como se hicieron los post anteriores y sobre como fue el juicio.
Los textos que habéis leído son transcripciones de las declaraciones que fueron realizando los diferentes testigos en el juicio. Si os habéis fijado en las fechas, fueron realizadas a lo largo de los meses y no precisamente en el orden en que yo las he ido poniendo, pero me parecía más interesante empezar por Stan, ir recorriendo Marvel y acabar con la visión del hijo de Jack Kirby, para ver si los motivos que les habían llevado a juicio tenían sentido o no.
El conjunto de declaraciones son una serie de documentos muy jugosos porque contienen gran parte de la historia de Marvel de los 60. Podría ser editado en forma de libro y sería muy interesante su lectura siempre y cuando se trabajara y se presentara de la manera adecuada. Es decir, en los post que habéis leído ya están extraídas y resumidas las frases que creí más importante de cada declaración, pero si vais a la fuente original veréis que siguen el patrón clásico de abogado pregunta, testigo contesta, y muchas de esas preguntas son para aclarar temas muy básicos o que ya han sido preguntado varias veces a otros testigos. Vamos, que las partes monótonas se alternan con las interesantes constantemente, así que si esto se editara alguna vez en formato libro, habría que separar mucha paja del trigo.
Se me olvida mencionar que no se ha hecho publica ningún declaración en su totalidad. Al inicio del juicio Marvel pidió una orden de protección sobre lo que se podía hacer publico y faltan más de la mitad de páginas en todos los documentos que han visto la luz. Ojala algún día puedan ver la luz lo que nos falta por ver, seguro que existen cosas muy interesantes.
Las traducciones de los textos las ha realizado un servidor, que como comprenderéis ni es traductor ni tiene los conocimientos necesarios para serlo. He intentado ser lo más fiel posible a las palabras de cada uno, aunque en ocasiones me he tenido que tomar ciertas libertades. Aún así creo que a todos nos ha quedado más o menos claro lo que tenía que decir cada persona en el juicio. Muchos ya conocíamos como se trabajaba en la Marvel de aquella época, pero oírlo de primera mano siempre es más esclarecedor.
En cuanto a las declaraciones del hijo de Kirby, efectivamente, están llenas de yo creo, yo pienso, yo lo veo así, me lo dijo mi padre, creo a mi padre más que Stan, etc, etc. Si el hecho de ser hijo de ya hacía que sus declaraciones adoptaran un tono muy parcial, la falta alarmante de pruebas ya es algo que termina de condenarle. En ocasiones incluso tiene una memoria muy selectiva cuando le preguntan por personajes no creo su padre. No lo sé, no me acuerdo, no tengo ni idea. Incluso le preguntan si Don Heck había dibujado el Iron Man 1 y no tiene ni la más remota idea.
En cuanto a los testimonios de Mark Evanier y de John Morrow (editor del Jack Kirby Collector que no he incluido ningún extracto) fueron totalmente desestimados al ser llevados como expertos y ser considerados por el tribunal expertos en nada. Es decir, no habían estudiado en ninguna universidad, no tenían los conocimientos suficientes, daban demasiado su opinión, juzgaban los hechos... Vamos, que de expertos nada de nada, por muchos libros y fanzines que hayan escrito. Ese cuento nos lo podríamos aplicar muchos de nosotros...
Por último, aclarar que en la resolución se deja muy claro que el juicio no trataba sobre quien había creado a los personajes, ni si los autores habían tenido un trato justo por parte de la editorial. Solo se juzgaba si el trabajo de Kirby entraba bajo la categoría de work-for-hire (trabajo bajo salario, bajo las ordenes del jefe, como lo querías llamar). Si lo estaba, el trabajo pertenecía a Marvel y sino pertenecía a la familia. Y el juez determina lo primero porque en ninguna parte del juicio nadie es capaz de demostrar que Kirby había creado a los personajes por su cuenta y riesgo, vamos, que el juicio se decanta más para una parte más por ineptitud de la otra.
La prueba más curiosa del juicio es un acuerdo que firmo Kirby en 1972 en el que primero entrega todos los derechos de sus creaciones a Marvel y segundo reconoce que no tiene ningún tipo de derecho ya que todo fue bajo contrato. Es decir, entrega algo que no tiene, pero por si acaso lo entrega.
Ya solo quedan mis propias reflexiones, que ya veo que os estáis quedando muy agusto en los comentarios.

De niño a veces me dejaban saltarme las clases y acompañar a mi padre si tenía que entregar algún trabajo en las oficinas de Marvel. Me sentaba por allí mientras mi padre se reunía y luego íbamos al zoo o a algún sitio. Supongo que se reunía con Stan Lee o con cualquier otra persona al cargo, porque no me dejaban entrar en las reuniones.
Entre 1972 y su muerte en 1994 estuve en contacto con Jack Kirby, de vez en cuando comía con su familia y me trataban como si fuera alguien de la familia.
La portada del primer número de los 4 fantásticos muestra una escena que no aparece en ningun lugar del cómic. Se diseño una portada que no tenía nada que ver con la historia que había dentro, pero que curiosamente tiene cierto parecido con la portada del Brave and The Bold 28 de DC, donde aparece por primera vez la liga de la justicia.
Stan y yo nos juntábamos en una habitación y me decía, el villano va a ser el lagarto y se va convertir en reptil en la página 3. Es un doctor, es manco, se transforma en el lagarto, van a secuestrar a su familia y va a poner la ciudad patas arribas buscándolos. Eso es todo lo que Stan me daba, así que yo tenía que estrujarme los sesos para que la cosa tuviera sentido en cada episodio. Estaba aterrorizado porque yo siempre había trabajado con un guión. Esta era la primera vez que era yo el que tenía que decidir que iba en primera página, en la segunda, etc. Fue algo muy complicado para mi, muy duro, pero resulto ser buenísimo para la industria y para mi, porque un cómic siempre había sido primero un guión y luego el dibujo, pero de esta manera el dibujo era lo principal y el guión algo secundario.
Solíamos escribir notas en los margenes de las páginas para recordarle al guionista de que iba la trama sobre la que habíamos estado hablando y como afrontábamos el trabajo. Algo en plan, y ahora vamos a la escena de pelea y luego iremos a esta otra escena. Así que eran recordatorios para el guionista o indicaciones de que nos habíamos desviado de la trama porque era necesario. Algo como he añadido aquí una viñeta porque no hemos caído en la cuenta que del lado este al lado oeste de la ciudad no se va en 30 segundos. Ya sabes, esa clase de cosas, porque hay unos cuantos guionistas que se olvidan de esa clase de detalles y cuando estas dibujándolo te das cuenta que ciertas cosas no tiene sentido. Por ejemplo, Spiderman se balancea desde Manhatan a Queens, acaba en una azotea, coge el ascensor y sale como Peter Parker. Yo le decía a Stan, ¿pero cómo... a ver, dónde ha metido el traje de Spiderman?" Y el me decía "lo lleva debajo de la ropa" Pero luego se olvidaba y el personaje acababa en la consulta del médico y se quitaba la camisa y no tenía el traje debajo y yo le decia a Stan "¿pero no tenía el traje de Spiderman debajo?" El nunca se preocupaba por esas cosas.
El día que conocí a Stan, un viernes, me dio una historia para dialogar durante el fin de semana. Inmediatamente pase a trabajar como escritor de plantilla. Estaba directamente bajo las ordenes de Stan, pero a la hora de la verdad, se comunicaba conmigo a través del director de producción, Sol Brodski. Aunque técnicamente no era mi superior, era la persona que me transmitía las ordenes o lo que tuviera que decirme Stan. Informal es la palabra que mejor describiría la manera de trabajar en los 60. Al mes o dos deje de ser escritor de plantilla para convertirme en otra cosa. Nunca hablábamos mucho sobre cargos, pero supongo que pase a ser asistente al editor o editor asistente. Nunca me lo dijeron, yo solo lo asumí. Nunca tuve un cargo oficial hasta que un día Stan nos reunió a mi y a un amigo mio, Gary, y nos dijo: Yo soy el editor, así que supongo que esos os convierte en asistentes al editor. Hasta mediados de 1972 no me convertí en el editor en jefe.
Conocí a Jack Kirby el primer día que fui a trabajar a Timely Comics (Marvel), que fue en el 39 o en el 30. Mi relación con él fue muy cordial desde el principio, yo era un gran fan de su trabajo. Era nuestro mejor dibujante y le asignaba los proyectos más importantes. Dibujaba tan bien y con tanta pasión que los lectores siempre querían más, más y más. Yo era el encargado de dirigir, supervisar, cambiar y controlar el trabajo de Kirby. También era yo el que decidía que comics y personajes tenía que dibujar. No recuerdo que Jack enviara ningún trabajo no solicitado ni tampoco que pusiera ningún tipo de pegas a las correcciones que le hacía, era muy fácil trabajar con él. 
Hubo un tiempo en el que escribía tantos tebeos que no podía mantener el ritmo de los dibujantes. No les daba suficiente trabajo. Y veras, los dibujantes eran freelancers, no podían permitirse estar esperando a que yo acabara de escribir una historia para otro antes de ponerme con la suya ya que en ese periodo de tiempo no cobraban. No estaban en nomina, no recibían un salario por no hacer nada.
Como era de esperar, ninguno de los cómics de la EC paso la aprobación del "nuevo" comic code, ni tampoco estos la buscaban. Esos cómics no podían llevar el sello jamás y sin él se mandaron a los puntos de venta, los quioscos. Los paquetes eran devueltos sin ni siquiera haber sido abiertos, toda la New Trend había muerto de un solo plumazo. Gaines tuvo que replantearse seriamente que hacer con el negocio ya que no podía vivir de no vender un solo tebeo. Aunque los tebeos le importaban su verdadera preocupación era la cantidad de bocas a las que estaba alimentado y que se iban a quedar en la calle sin haber hecho nada malo. Así es como nació la New Direction, en donde se dejaban de lado los títulos más emblemáticos de la casa y se lanzaba una nueva serie de colecciones. Se pidió a los artistas opiniones sobre que es lo que les gustaría hacer y eso es como nacieron Piracy, de piratas, Extra! de periodistas, M.D. de médicos, etc, etc. La intención era coger las mismas ideas que les habían llevado al éxito pero adaptándolas a la "nueva" moralidad de la época. La portada de Impact, por ejemplo, es una que podría haber sido perfectamente publicada en la anterior etapa, igualmente con Aces High, Extra, etc, etc. Era prácticamente lo mismo pero con un lavado de cara.
Daba igual. El sello EC seguía estando en portada y había quedado estigmatizado de por vida. La serie que más duro fue Piracy con 7 números, el resto a duras penas alcanzo el quinto número. Alguna de esas colecciones apuntaba a que, si hubieran durado un poco más, tendríamos alguna que otra obra maestra en nuestra manos. Y así es como prácticamente murió la EC.
En el número 18 de Weird Fantasy, publicado en marzo de 1953, aparece una historia escrita por Al Feldstein y dibujada por Joe Orlando llamada "Jugment Day!" Es necesario conocer el final de la misma para contaros esta "anecdota", así que antes de spoilearla vilmente, aquí tenéis 


