Lo siento chicos, veo que el debate se pone interesante, pero no está bien seguir eternamente con el mismo tema día tras día. Así que voy a cambiar radicalmente de registro y voy a hablar de un tebeo que seguro os interesara mucho menos... lo que es una gran desgracia.

Sabor a menta es la reedición de distintas historias que publicó Giménez entre 1970 y 1992. El nivel de las historias que aparecen en este tomo es variable, pasando de entretenidas a maravillosas. A mí la que más sensación me ha causado es la que da historia a este tebeo:Sabor a Menta (la del Miserere también me ha causado una profunda impresión, sobre todo esa página donde se oye el canto de los muertos... es escalofriante). Es una de esas historias con unos personajes tan entrañables que los conviertes en tuyos inmediatamente y sufres con sus amores y desventuras. Es la historia de un amor que surge de la manera más casual y que está destinado a perderse en el tiempo... Es una historia única.
Cada día que pasa tengo la impresión de que la obra de Carlos Giménez ha sido devorado por el tiempo y le interesa a menos gente. No tengo ningún dato objetivo para decir esto, es más, la reedición de sus obras por parte de Glenat demuestra que un mínimo de ventas tendrá seguro. Pero no sé, me parece que mucha gente no lo lee y lo ha dejado de lado porque narra historias de un pasado que a la gente de hoy no le interesa para nada. Y es una pena, una pena enorme.
Carlos Giménez es el Eisner español. Esta afirmación os puede parecer todo lo fuerte que queráis, pero es lo que transmiten sus obras. Paracuellos debería ser lectura obligatoria para todos los habitantes de este país. Igual que nos están machacando a todas horas con el Quijote (lo que me parece maravilloso), también nos tendrían que machacar en los medios de comunicación con esta obra. Es una obra maestra de la literatura, es uno de lo mejores tebeos que he leído en toda mi vida, es la obra cumbre a lo que muchos autores aspiran.
Voy a aprovechar para contaros de que va. Paracuellos es la historia del hogar de auxilio social situado en la localidad madrileña de Paracuellos. Estos hogares no son otra cosa que los orfanatos que existían en la época franquista y que acogían a los niños huérfanos de uno o ambos padres. El tebeo se centra en los niños que iban a parar a los hogares y narra sus vivencias en esos sitios horribles donde un pedazo de chocolate era más importante que un tesoro y un tebeo era la única puerta que tenían a otros mundos. Es una historia dura de leer y no apta para toda la gente, no es que sea una historia especialmente triste ni de lágrima fácil, pero te lleva a unos tiempos donde las cosas eran diferentes y se podía morir por una simple opinión.
La narrativa de Paracuellos es sencillamente increíble y a uno le cuesta creer que se pueda adquirir un dominio tan grande a la hora de hacer un tebeo. Es un tebeo que te agarra, te sacude bien fuerte y te deja mudo en el sitio. Es lo más grande, lo más maravilloso que existe. Y me estoy quedando corto, sin ninguna duda.
Y que decir de los Profesionales... ¿ vosotros sois aficionados al cómic y tenéis la vergüenza de decir que no lo habéis leído ? Son las vivencias de autores de cómic, de lo que hacían para vivir, de como dibujaban en aquellos tiempos tan duros. Es un tebeo genial, fantástico, maravilloso... ¡no me digáis que no lo habéis leído!
Pero la gente no quiere acercarse a estos tebeos. Porque son feos, son duros, narran épocas que todos quieren borrar y que son un puñetazo directo al estómago. Una vida lectora os tiene que conducir inevitable a Carlos Giménez, a Paracuellos, sino... no sé que estáis haciendo entre nosotros.
Escrito por Pedro en: Junio 21, 2005 10:56 PM | Comentarios (11)