El salón del manga de Madrid está a la vuelta de la esquina y me surge la duda de todos los años, ¿ voy ? ¿ no voy ?
La duda viene evidentemente por el miedo que me produce este salón. No es que tenga miedo en el sentido literal de la palabra. No es la primera vez que he estado en un salón del manga y no me va a comer nadie ni nada por el estilo (aunque viendo las reacciones a mis post sobre manga en Adlo, puede que sí). El miedo que tengo es debido a la concentración de frikerio que se acumula en un mismo punto. No es que los frikis otakus sean peores o mejores que el friki comiquero medio, es que son más expresivos. Es un tipo de fan que se disfraza, que se luce, que grita, que se lanza al karaoke sin pudor, que disfruta de su afición y se la muestra al mundo entero. Supongo que será algo sanísimo, pero a mí este tema me satura. Sobre todo cuando te encuentras a más de quinientos tíos disfrutando de esta manera tan especial del salón.
Pues a mí eso me da miedo, no por nada en especial sino porque es como si de repente hubiera llegado a un planeta extraterrestre. Y mira que llevo años leyendo mangas y conociendo otakus a diestro y siniestro... pero es que me supera.
Lo curioso es que la familia tiene muchas más ganas de ir a este salón que al otro. Debido a que es algo tan pintoresco y lleno de actividades "marcianas", la familia está deseando darse un garbeo por allí y pasarse un rato entretenido. Entonces es cuando yo grito en voz alta: "que está lleno de otakus, que no sabéis donde os metéis". Y lo dicho, no es que ningún otaku vaya a atacarles con una katana ni cualquier tontería semejante. Lo que intento trasmitirles es algo así como "que son gente disfrazada... y cantan canciones... y comen pescado crudo... y leen tebeos al revés... y son raros..." Claro, nada de eso se podría aplicar a mis amigos... ¿ no ? Pues la verdad es que sí, y por eso es tan raro el tema.
Es curioso comprobar como los lectores de tebeos "normales" tenemos estigmatizados a los otakus. Sobre todo porque "nosotros" hemos invadido su terreno y actualmente consumimos tanto manga como cómic europeo o americano. Lo que nos diferencia es que estamos totalmente perdidos ante tanta colección, no sabemos de qué van ni la mitad de ellas y somos incapaces de distinguirlas por sus portadas. Ellos son capaces de estas cosas y muchas más y por eso nos resultan tan marcianos. ¿ Cómo son capaces de captar la diferencia entre shojo-mangas ? ¿ Cómo saben distinguir entre dibujantes ? Pues eso es un otaku ni más ni menos, y por eso les tenemos miedo, porque tienen unas capacidades que nosotros no alcanzamos a vislumbrar.
Encima son gente que le gusta disfrutar de su afición a tope mientras que "nosotros" escondemos nuestras lecturas e intentamos justificarlas bajo un halo de intelectualidad. Es por todo eso por lo que les tememos y les odiamos, porque son diferentes y al ser humano no le gustan las cosas diferentes y que le cuesta comprender. Pero son aficionados como cualquiera, y ese sea quizá el mayor drama, que son como tú y como yo.
Así que un año más me encuentro en la tesitura, ¿ voy ? El año pasado me escape por los pelos, pero este año es posible que no haya escapatoria. ¿ Os gustaría leer las crónicas de mi visita al salón en este blog ? Es decir, ¿ queréis que vaya ? Sí decís que sí sobre vosotros caerá toda la responsabilidad. Que lo sepáis.
Escrito por Pedro en: Marzo 3, 2006 08:47 AM | Comentarios (20) | TrackBack (0)URL de TrackBack para ésta entrada:
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