Para este salón que se nos avecina, el de Madrid, ya hay anunciadas cerca de 150 novedades, con lo que fácilmente llegaremos a las 200. Esto es una barbaridad a la que ya uno prácticamente se esta empezando a acostumbrar. Pero ¿ podrán con ellas los libreros ?
No sé que pensaran de este tema todos los libreros, pero el mío esta seriamente preocupado por el tema. El salón de Barcelona le hizo un agujero enorme y se teme que este le vuelva a hacer otro de las mismas características. Las novedades del salón no aceptan devolución y lo que pides te lo tienes que comer con patatas. Es una cosa muy curiosa porque las tienes que pedir con bastante antelación y jugando a ser adivino, ya que te estas arriesgando tu propia pasta. Esta manera tan curiosa de pedir te garantiza tener las novedades el mismo día que se abre el salón (menos Norma, ay pillina) para aprovechar así el pico de ventas que se produce en el mismo (un montón de gente aparece por la tienda preguntando por las novedades del salón, acuden como posesos). Pero ey, ellos te dejan elegir, pues pedir las novedades por el cauce normal y con todas sus ventajas, incluido el derecho de devolución... pero que te llegan una semana o dos después. Así que esto es como jugar a la ruleta: ¿ cuánto puedo vender el día del salón y cuánto no ? ¿ Pido poco y a tomar por saco los clientes que se quedan sin los tebeos o pido mucho y tiro mi dinero ? En el termino medio esta la virtud, claro, el problema es encontrar ese termino medio.
El gran inconveniente es, como ya he mencionado, que pides a ciegas. Situaros en el anterior salón: Secret Identity de Busiek e Immonen, un precio estupendo, muy buenas críticas, seguro que los clientes me los piden como locos, pues ya esta, me hincho a pedir. Y comienza el salón y abres las cajas, pones los tebeos en los expositores todo ilusionado, llegan los primeros clientes, compran como locos, pero ves que nadie se lleva el maldito Superman. Tampoco se llevan The Cult, pero bueno, de este tenias tus dudas, ya lo había publicado Zinco y no habías pedido muchos. Al cabo de un rato, extrañado, le preguntas a un cliente si no le interesa el Identidad, y claro que le interesa, un montón, pero resulta que te lo regalan si te subscribes al coleccionable de Batman. Eso tu no lo sabias y sientes que te has caido con todo el equipo. ¿ Cómo vas a recuperar todo ese dinero ?
Al final sí que se vendieron algunos Identidad Secreta, pero no todos lo que se esperaba, y lo mismo con todo el material de Planeta que sacaron para el salón. Mi librero todavía guarda MUCHAS existencias de entonces y no sabe que hacer con ellas. Lo único que sabe es que ese dinero ya es casi irrecuperable porque en Planeta no le permiten la devolución. Ellos ya le avisaron así que a aguantarse tocan.
Pero llega el salón de Diciembre y volvemos a las mismas, exactamente a las mismas. Dentro de nada mi librero tendrá que hacer otra vez el pedido, pero esta vez me ha dado la impresión de que iba a pedir lo justito y poco más. No me ha dicho lo que va a hacer, pero se le notaba un poco quemado con el tema y es que 200 novedades son mucha pasta. Porque una cosa es hacer tus cuentas y pensar que esto lo puedes vender y esto otro no, pero claro, luego vienen las sorpresas de ultima hora, sorpresas que a ti no te anunciaron y te destrozan por todos lados. Porque mi librero gana dinero, como todos, pero no esta para permitirse estas alegrías, que una cosa es comerse cinco novedades y otra cincuenta. Eso hace daño al bolsillo, a cualquier bolsillo.
Encima da la impresión de que el retraso de fechas (cada año se va acercando poco a poco a fin de año) ha sido hecho mirando por y para las editoriales: mirad que cerca esta la navidad, y eso significa gente con pasta deseando tirarla en el primer tomo en tapa dura que se encuentre. En esta época los libreros es cuando lograban colocar todo los tomos que les habían quedado a lo largo del año, pero me da a mi que este año eso no va a ser posible. Porque claro, las editoriales no solo no pierden un duro en los salones sino que generan unas ganancias brutales. Venden ellas mismas el producto en el salón, con lo que se ahorran el gasto de la distribución (el pedazo más grande de la tarta) y el del librero.
Así que los beneficios entran a espuertas por lo que no les preocupa lanzar novedades como burros, ya que lo que venda va a cubrir a todas las demás colecciones. Seguro que algunos pensáis que eso es perfecto para las pequeñas, y puede ser, pero dudo que últimamente les salga muy rentable, ya que cada año les piden mas dinero por poner un stand y cada año están mas asfixiadas por el aluvión de las grandes. Así que todo esto beneficia al de siempre, al pez grande. ¿ Y eso es bueno o malo para la industria ? Pues desde mi punto de vista egoísta (sorpresa) es malo, muy malo, ya que es un sistema que pega coces a todo el mundo (al lector, al distribuido, al librero) que es el que sostiene realmente la industria. Claro, sin estos salones a lo mejor muchas editoriales se pensarían el tema de sacar tantos tebeos, pero estamos llegando a un nivel que se saca por sacar y muchas cosas interesantes se pierden en el maremoto de la vulgaridad. Y también puede ser que a la editorial le interese cada día menos el lector de toda la vida, total, somos la minoría.
Encima ya no nos queda el consuelo de "me lo puedo comprar en los próximos meses" Desengáñate, en los próximos meses hay más novedades esperando y al siguiente más, y al siguiente más. El mundo del cómic se muere... de éxito.