Después de haber montado un pequeño escándalo en el blog de adlo viene el momento de la reflexión. Me he quedado de piedra leyendo algunos de los comentarios al respecto. Los que contenían críticas negativas sobre la calidad de lo escrito, pues bueno, es lo que pasa a veces, que no se escribe tan bien como a uno le gustaría. No, los que me han sorprendido en concreto son dos clases de comentarios: los de los gaimanadictos no-nombres-a-mi-dios-en-vano-la-ira-del-infierno-caerá-sobre-ti ( cada loco con su tema, allá ellos) y los que odian el tebeo del Sandman a muerte por ser considerada una obra por encima del bien y del mal.

¿ Es posible cogerle odio al Sandman ? Se ve que sí, que es muy posible. La culpa hay que echarla a quien han utilizado este cómic para despreciar a los lectores de los otros cómics. El mismo Gaiman se quejaba en diversas entrevistas que mucha gente no pensaba en el como un tipo que hacía tebeos:
- Trabajo escribiendo tebeos.
- ¿ Qué clase de tebeos ?
- Sandman.
- Ah, pero eso no es un tebeo, eso es una NOVELA GRÁFICA.
Eso es lo que pasa, que existe determinado tipo de gente que se lee el Sadman en bonitos tomos pero que la cuelguen si se han acercado jamás a un tebeo en otro formato. Ellos leen algo muy superior a esa morralla que leemos los demás, más elevado, más mejor que obruchas como Watchmen. Esa actitud snob es la que ha quemado a mucha gente y por eso han terminado por odiar a Sandman con toda su alma.
Puede parecer extraño pero el mundo del cómic está lleno de actitudes como esa. El lector de superhéroes odia al del manga, el del manga al de europeo, el de europeo al de superhéroes, y así hasta el infinito. Por supuesto, esto es una generalización y no todo el mundo es así, pero los que lo son, ay madre mía qué malitos están.
Que quede claro, antes de seguir, que Sandman es una obra grande, de las mejores de todos los tiempos. Y que no todos los lectores del mismo son todos unos snobs... vamos, porque yo conozco a unos cuantos y son personas muy normalitas. El problema viene cuando salen a la luz esos cuatro que lo enarbolan como ejemplo de superioridad, de inteligencia, de tebeo tan culto y lleno de referencias que sólo puede entender gente muy culturizada.
La verdad es que me costaba mucho creer a Gaiman cuando contaba esa anécdota, pero cuando he visto en los comentarios de ese post que aparecían esos cuatro me he quedado alucinado. Porque, por ejemplo, uno sabe a que atenerse con los otakitos, pero con gente tan extremadamente culta como ésta uno se esperaba otra cosa.
Para terminar recomendar a todo el mundo que lea Sandman, uno de los tebeos más maravillosos de la historia del tebeo, y que al hacerlo no os cerréis ninguna puerta. Gaiman tan bién hace tebeos de superhéroes, ¿ lo sabíais ? Si él puede, vosotros también.
Ay, me va a costar quitarme de encima el san Benito de la polémica. Qué cruz.