De viajes y autores cabreados

Una distribuidora que empieza por S y acaba por D decidió invitar a algo más de un centenar de sus clientes a un inolvidable viaje a Marruecos para celebrar su 25 aniversario. De esta manera  un nutrido grupo de distribuidores, editores y libreros pasaron un fin de semana inolvidable. Una representación de todos los actores clave de la industria estaban allí… ¿Todos? ¡No! Faltaba un grupo un concreto, un grupo que se dedica a hacer algo con los cómics, algo como escribirlos y dibujarlos… a esos, a esos ni agua.

Por supuesto que cada uno es libre de hacer con su dinero lo que le da gana, montarse los viajes que le apetezca e invitar a quien le parezca bien. Con su dinero cada uno hace de su capa un sayo. Ahora bien, que nos tenga que hacer gracia a los demás es otro asunto. A mi ni me la hace, ni me la deja de hacer, me resulta bastante indiferente. El tema es que a raíz de que esto se ha hecho publico, unos cuantos autores han empezado a mostrar su descontento y eso sí que me parece más interesante. Efectivamente, como ya habéis adivinado los no invitados al viaje han sido los autores. Vale, no se puede invitar a todo el mundo, pero no esta de más invitar a alguno así en plan suelto, que no parece haber sido el caso. Dejémoslo claro desde el principio, los autores para SD ni para el resto de distribuidoras existen. Ellas son las encargadas de llevar la mercancía del editor al librero y viceversa, no tienen contacto con los autores ni les interesa, es más, ¿por qué deberían tenerlo? Ellos transportan bultos y los consideran bultos. Así de feo, así de cruel. ¿A cuento de qué invitar autores a nada? Ni les deben nada ni les aportan nada. No existen. Punto.

El problema es que los malditos sí existen y cuando se enteran de estas cosas piensan algo parecido a: vaya viaje guapo que se esta pegando esta gente y yo aquí con las páginas a medio terminar, ya veremos como llego a fin de mes, porque vaya, le pedí un aumento a mi editor y me ha dicho que ya le gustaría, pero los porcentajes de la distribución y la librería no le dejan margen para nada. Y yo lo entiendo, por supuesto, cada uno tiene sus gastos, como por ejemplo el de pagar viajes conmemorativos donde mi editor, mi distribuidor y mi librero se pueden hacer unas bonitas fotos juntos. Pero siento como una especie de puñalada en el estomago y mis páginas a medio hacer…

No es el viaje, es la falta de tacto. El autor es que el crea la obra, la obra que da de comer al editor, al distribuidor y al librero. Ojo, que sin ellos tampoco podría comer el autor, todos los elementos de la cadena son necesarios y juntos son más fuertes. Pero en este engranaje el autor es el último de la fila, simple y llanamente porque es el que menos porcentaje de una obra recibe. Y eso le duele y por supuesto quiere más, todos queremos siempre más. Y es muy complicado quitárselo a unos para dárselos a otros, porque cada uno tiene sus gastos, sus empleados, sus inversiones, etc. Quitale un 5% al editor y te dirá que tiene que despedir gente, hazlo con la distribuidora y dejara de transportar cómics, disélo al librero y tendrá que cerrar su negocio. Todos están ahogados, todos trabajan con unos margenes de beneficio ínfimos, pero nada de eso cambia que el autor sigue siendo el primero y el último. El primero que contribuye y el último que recibe. El más necesario pero el menos beneficiado. El que se siente más dolido y cabreado.

Ante todo esto el autor poco puede hacer. Se queja en redes sociales mientras sigue terminado sus páginas.. Total, así es la industria, así es como funciona. ¿Qué no quieres seguir trabajando? No te preocupes, todos los demás que no son tú sí quieren, sera por autores. Trabaja, atate a la mesa de dibujo y decide si quieres seguir trabajando o no. Haz lo que quieras, es tu elección. Y en este punto es donde me diréis que están surgiendo asociaciones, que los autores se están uniendo, que están trabajando para que sus condiciones de trabajo mejoren, etc. Me parece estupendo y ojala mis ojos los vean, pero en estos momentos, existen más asociaciones que acciones realizadas y eso es algo para hacérselo mirar. Es bueno que los autores se cabreen y es bueno que hagan algo.. algo más que agitar el puño enfurecidos. Que los inviten al próximo viaje o que no lo hagan, pero que a la hora de repartirse el pastel se sienten todos en la misma mesa. Son pequeños gestos, pero al final los pequeños gestos son lo más importantes de todos.

2 comentario en “De viajes y autores cabreados”

  1. magin dice:

    «Quitale un 5% al editor y te dirá que tiene que despedir gente, hazlo con la distribuidora y dejara de transportar cómics·
    Asumes que trabaja gente en las editoriales y que las distribuidoras distribuyen comics.

  2. sahiher dice:

    SD lo que entiendo que hace es tener un (gran) detalle con sus clientes, que son las editoriales y los libreros; los autores no son clientes de SD.
    Pero entiendo el enfado de los autores porque si estas en un contexto donde el margen es justo y apenas se consiguen cifras dignas, cuando ves que el que distribuye los tebeos es capaz de semejantes gasto, pues eso….
    A ver si va a haber dinero en esto de los tebeos, pero que se queda en la distribución….

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