Una cuestión de espacio salonero

Termino esta ronda de miniposts sobre el Expocomic con la cuestión que me reconcome todos los años: el espacio. Siempre es poco, siempre es poco.

expocomic2008vacio.jpgTodos los años hablamos de este tema. Es más, todos los años lo comento con la organización, todos decimos que sí, que nos gustaría que fuera muchos más grande y que donde se podría encontrar otro local que cumple con unas condiciones calidad/precio acordes. Porque claro, con dinero es fácil reservar incluso el Santiago Bernabeu, pero sin él, pues hay que buscarse las vueltas y no es nada fácil hacerlo. Hasta ahora yo mantenía que la falta de espacio le impedía crecer al salón, seguir la estela marcada por el salón de Barna, pero este año ya empiezo a pensar que la falta de espacio afecta negativamente al salón. Creo que podría asistir más gente, que los artistas se podrían sentir más cómodos y que podría haber más stands si el local permitiera otro tipo de lujos, porque el Pabellón de Convenciones de la Casa de Campo hace tiempo que dio todo lo que tuvo que dar y no hay más de donde sacar.

El problema con la gente. Hay mucha, demasiada, un montón. Las colas del sábado son casi espectaculares (porque las que son sin el casi son las del salón del manga) y como ya he comentado, había gente deseando entrar al salón el domingo a las 6 de la tarde. La gente quiere ir, a los chavales les encanta disfrazarse, el evento tiene tirón, yo creo que tras tantos años podemos confiar en ello, pero una vez entras allí se te quitan las ganas de todo. Cuando esta lleno el recinto no solo se te empañan las gafas totalmente al entrar (quien las lleve) sino que te invade una sensación de agobio y sofoco bastante fuerte. Hay muchas veces que sales fuera solo para desintoxicarte un poco de aquel ambiente que en ocasiones esta demasiado enrarecido. Y los codazos pasillo tras pasillo son continuos. No recuerdo quien me dijo de repente: que bien esta ahora la nueva ubicación del salón de Barna. No estábamos hablando de eso, ni siquiera lo teníamos en mente, pero es recordar que aquello es un poco más amplio y suspirar profundamente. Ojala aquí se pudiera andar un poco más tranquilo.

El problema con los profesionales. Bueno, esto hablo muy oídas y por lo que poco que pude ver en el rato que nos dejaron entrevistar a alguno de los autores. No había lugar donde meternos para hacer las entrevistas y no porque la organización no se moviera y procurara buscarnos el mejor sitio posible, ¡es que no hay sitio! El pabellón no tiene mucho más que lo que esta a la vista del público y los autores se meten por donde puede. Eso da una imagen un poco pobre del salón a quien viene del exterior y sobre todo poco profesional. No, no he hablado con ningún invitado ni sé como se sentirá al respecto, pero no tengo la impresión que se vayan pensado que aquello era la cosa más maravillosa que han visto jamás. Tampoco creo que piensan lo contrario, pero que a veces la imagen que se pueden llevar no es la mejor que podrían llevarse.

El problema con el pabellón. A veces tengo la impresión que la organización se ha acomodado con la ubicación del salón. Ojo, no quiero decir que pasen del tema y que no busquen alternativas que sé de primera mano que las buscan y que han preguntado precios y disponibilidad de otros locales. Me refiero a ese acomodo que te puede entrar un domingo por la tarde cuando estas sentado en el sofa de tu casa viendo una película y te llaman los amigos y la novia para salir y tu estas tan cómodo en ese momento que dices, que diablos mejor me quedo aquí. A lo mejor te lo podrías pasar mejor fuera o a lo mejor podrías tirar una estupenda tarde a la basura y arrepentirte de haberte salido, eso no lo sabes. Pero como lo que tienes esta bastante bien, ¿para qué cambiarlo? Leo en entrecomics las siguientes declaraciones del director del salón: «Desde aquí lanzamos esta bengala para ver si el Ayuntamiento quiere acudir en nuestra ayuda». Esta muy bien lanzar la bengala desde un periódico, pero también estaría bien lanzársela lo más cerca posible para que les diera de lleno. No digo que sea fácil hacerlo y que es muy posible que cueste demasiado trabajo hacerlo, pero creo que la organización debería ya dar ese empujón par a que el salón diera el salto de calidad definitivo. Ahora mismo podríamos ponerle nota al salón de entre un siete o un ocho, con un local la mitad de grande, tampoco estamos hablando de barbaridades, podríamos ir pensando en llegar a un 9 fácilmente. No sé, creo que estamos ante el típico quien le pone el cascabel el gato. Yo no sé como hacerme con otro local, lo reconozco, pero me gustaría que alguien si supiera y si fuera alguien de la organización mejor. Desde aquí quiero animales para que lo intenten en la medida de lo posible. Es una pena que el Expocomic no sea mucho más por las tristes limitaciones que nos imponen cuatro paredes.

5 comentario en “Una cuestión de espacio salonero”

  1. DNMRULES dice:

    ¡Pero hombre! ¿Dónde vas? Con lo que les gusta a ellos decir que tienen un salón cercano y familiar… con más sitio perderían eso, si es por lo que te lo venden.

    Cuantos más seamos más apretadicos, y el roce va haciendo el cariño, quieras o no…

  2. Viru dice:

    También me consta, por algún amigo, que la zona profesional también deja que desear… Y estaría bien que en la cafetería pudiera sentarse uno.

    Vamos, que sí. Que con un recinto más grande la cosa ganaría mucho.

  3. Natán dice:

    Pues como todo dependa del ayuntamiento de Madrid, lo llevamos claro… no es que se caractarice por su apoyo a este tipo de iniciativas (ojalá y me equivoque).

    Yo no aguanto el sabado por la tarde por el agobio, no hay quien ande por los pasillos, y lo de las mesas redondas ya ni te digo, no hay quien entienda nada… En fin, que si al final se consigue un local más grande (que no tengo duda de que si no se hace es por que actualmente no se puede) este salón ya será la leche.

  4. Carlos dice:

    Si no se consigue un sitio más grande, lo que habría que hacer al menos es montar un ropero. Yo pagaría gustosamente un par de euros por no cargar todo el día con la cazadora, y así lo mismo se sacaban un poco más de dinero para traer a más autores.

    Sé que la cosa es complicada, porque no hay espacio ni para eso, pero lo mismo con unas casetas prefabricadas o algo así… lo malo es que me veo haciendo cola para dejar la camberga también :S

  5. Ismael dice:

    En todos estos tinglados falta mucha imaginación. Recuerdo haber estado (contra mi voluntad) en uno de esos festivales de música al aire libre donde las entrevistas se realizaban en la parte trasera de una furgoneta psiquedélica con sofá y sillón. Creo que se pudo ver en la TVG.

    Parece que cuanto más dinero y mayor organización se dispone la capacidad lúdica e inventiva de los jefes se reduce hasta el 0´07% (casi la misma capacidad que la de un oposum opositor a notarías). En el Viñetas de la Coruña de este verano las presentaciones y charlas se quedaron vacías por no pegar un cartelito con una flecha en la pared.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar