Marvels

A mediados de los 90, en uno de los periodos más oscuros de las historias del cómic, Kurt Busiek y Alex Ross se marcaron una obra que es una especie de extraño anacronismo de su época. Un tebeo bien escrito y que encima estaba bien dibujado. ¡Qué cosa más extraña!

El título de esta obra es un doble juego de palabras. Por un lado se refiere a los personajes de la editorial y por otro a su significado real: Maravillas. Porque de eso trata esta historia, de las maravillas que los superhéroes han traido a nuestro mundo real… perdón, al mundo de los tebeos.

El guión en si no tiene demasiada chicha. Es la historia del universo Marvel desde el punto de vista de una persona de la calle, en este caso la de un reportero llamado Phil Sheldon. A través de sus vivencias personales y de las fotos de su cámara iremos asistiendo a momentos claves de varias décadas de tebeos Marvel. En concreto el periodo comprendido entre 1939 y 1974, desde la primera aparición de la Antorcha Humana hasta la muerte de Gwen Stacy. Aunque mi parte favorita es la llegada de Galactus a la Tierra, donde Alex Ross realiza unas splash pages narrando el enfrentamiento con los 4F y con su heraldo, Estela Plateada.

No es mi intención hacer de menos a Busiek, porque el tebeo esta bien escrito pero la verdadera fuerza de la obra se encuentra en el trabajo que Alex Ross realiza sobre esta simple idea. Apoyándose en un trabajo fotográfico previo y extremadamente exhaustivo, Ross realiza las páginas como si de postales estáticas se trataran, centrándose más en la espectacularidad de lo mostrado que en la fluidez de la historia. A Ross le importa más el resultado final a nivel visual que la estructura narrativa, pero no se entienda esto como una crítica, al contrario: es una autentica maravilla a nivel visual y merece la pena detenerse en bastante de sus páginas. Seguramente Busiek le aportó lo justo y necesario para guiar a Ross en la dirección correcta, le dió la narrativa que el dibujante ha demostrado en bastantes ocasiones que no termina de dominar.

Realmente hay que reconocer que es una obra extraña se mire con los ojos del pasado o del presente En la época en la que se publicó fue una cosa totalmente alucinante, algo marciano. Aparece en el mercado en el momento más virulento de la década, con todos esos dibujantes clones de Jim Lee, Rob Liefeld o McFarlane que no hacen más que dibujar tebeos donde la violencia es extrema y la coherencia no existe por ningún lado. En medio de un maremagnun de tebeos infumables, mal dibujados y peor narrados, aparece esta obra super respetuosa con el pasado y dibujada maravillosamente. Era justo todo lo contrario de todo lo que se estaba publicando en ese momento, un oasis en medio del desierto.

Hoy en día también resulta es extraño encontrarse con un tebeo dibujado complemente por Alex Ross. Si la memoria no me falla, solo ha dibujado otra obra completa de tanta longitud como esta, Kingdom Come. Una vez fue atrapado por la fama, empezó a centrarse más en portadas, diseños y en alguna que otra novela gráfica de la trinidad de DC. El dibujante dejó paso a la estrella.
Esta obra hizo tan famosos a Kurt Busiek y Alex Ross, que prácticamente se convirtieron en las piedras angulares del retorno a lo clásico que llegaría una vez que todo el entramado de cómics hiperviolentos se cayera por su propio peso.. Pero aún les quedaba unos años de seguir vagando por en el desierto con obras como Astrocity o Kingdom Come. De esta última hablaremos la semana que viene.

Leñadoras

Hoy traemos a esta sección una serie de Boom! Studios que ha sido muy sonada y cuyo primer arco fue publicado en España por Sapristi Cómics, un sello editorial algo diferente a lo que estamos acostumbrados.

Según cuenta la wikipedia este cómic fue creado cuando la editoria de Boom!, Shannon Walters, le pregunto a la guionista Grace Ellis si se le ocurría hacer un cómic centrado en personajes femeninos. Entre ambos dieron con una historia de un grupo de chicas en un campamento de verano que viven aventuras y luchan con todo tipo de monstruos. A estas dos autoras se les unió Brooke A. Allen para el diseño de personajes y Noelle Stevenson como escritora y ya tenemos una fenomenal serie montada.

Pues el argumento ya os lo he contado, porque básicamente es eso. Un grupo de chicas muy valientes y alocadas pasan el verano en un campamento en cuyos alrededores existen toda clase de criaturas aterradoras. Nuestras protagonistas no se estarán quietas y en todo momento saldrán a buscar aventuras y a enfrentarse a lo que haga falta para desentrañar de donde sale tanto bicho extraño. Hay un misterio que resolver y parece que un villano que desenmascarar. Es un cómic de aventuras puras y duras.

La palabra que mejor define este cómic es locura. Desde la primera página te agarra y te lleva de un lado a otro constantemente como si se tratara de una montaña rusa. Es más menos una mezcla entre el Manual de los Jóvenes Castores y Gravity Fall. Es muy divertida, muy entretenida y una lectura ideal para todas las edades. Diversión a raudales por sus cuatro costados.

Al principio iba a ser solo una serie limitada de ocho números. Pero resulta que las peticiones de los dos primeros número desbordaron sus previsiones y decidieron convertirla en serie regular. Un momento, ¿cuánto tiene que vender una serie de una editorial pequeñita para convencer a sus editores? Pues según la lista de Diamond, el número 1 vendió trece mil ejemplares y el número 2 casí diez mil ejemplares. La verdad es que no es gran cosa e incluso la editorial tiene alguna serie que vende más. Pero aquí es donde hay que saber ver el potencial de las cosas. Las buenas críticas y el entusiasmo mostrado por los fans en redes sociales les hicieron ver que esta serie seguramente venderia muy bien en sus correspondientes tomos recopilatorios. El presidente de la editorial dijo a principios de este año que habían vendido un total de 800.000 tomos recopilatorios de toda la serie. Eso es una autentica pasada se mire por donde se mire.

Así que una gran serie, con un primer arco divertidísimo y muy loco. Una lectura ideal para introducir a los jóvenes y no tan jóvenes en este mundillo tan maravilloso. Es una gran serie y espero con ganas los siguientes arcos, a ver si sigue tan entretenida como este prometedor inicio.

P.S. Anda, si me acabo de enterar que acaba de salir el segundo tomo en España, corro a comprarlo. A ver, un poquito más de publicidad, que ni me había enterado.

DC Universo Renacimiento 1

A petición de uno de nuestros queridos lectores, vamos a hacer un repaso al número de presentación de este “nuevo” universo DC que tenemos en la actualidad. Así que ya sabéis, si queréis que hable de cualquier tebeo que os interese, en los comentarios o por cualquiera de las redes sociales que tenéis en la columna de la derecha podeís hacer todas las peticiones que consideréis oportunas.

En 2016 el Nuevo 52 era cualquier cosa menos nuevo. Cuando le pones a algo la palabra nuevo en el título, estas dando a indicar que tarde o temprano será viejo y que habrá que reemplazarlo con cualquier otra cosa que sea nueva de verdad, de ahí este Renacimiento. Hoy en día cinco años son demasiados para que una de las editoriales grandes no remoce su universo de arriba a abajo. A ver si con suerte cazamos a alguno de esos lectores que nos dejaron con el anterior cambio de universo (spoiler: no, ni los recuperan ni los pierden, los tebeos los seguimos comprando los mismos de siempre).

El número empieza con una página compuesta por 9 viñetas, distribuidas en 3×3. La siguiente página tiene 4 viñetas en 2×2. 2 viñetas para siguiente y… ¿splash page? No, aún no. ¿Qué por que menciono la composición de viñetas? Porque es una pista, guiño, guiño, codazo, codazo, para lo que va a venir.

Aunque antes de seguir adelante vamos a fijarnos en quien escribe esto. ¿Alguien duda que es Geoff Johns? Pues eso, el mismo que viste y calza. El que se carga una y otra vez este universo es el que lo va a devolver a su gloria anterior… por supuesto… hasta que dentro de 5 años vuelva a reescribirlo para devolverlo a su gloria anterior.

Así que sabiendo quien lo escribe la cagada de que Wally West no existiera en el universo de New 52 cobra todo el sentido del mundo. Geoff necesitaba un gancho potente para cuando decidiera volver a empezar, así que simplemente se lo dejó fuera sabiendo que lo iba a recuperar en el siguiente ciclo de regeneraciones. No digo que lo tuviera todo planificado al milímetro, solo que se lo guardo sabiendo que en más o menos un lustro tenían que empezar otra vez a cambiarlo todo.

Atrapado en la fuerza de la velocidad Wally West es el hilo conductor de todo el número. Dando tumbos por todo el universo DC nos ira presentando los personajes que lo pueblan. La mayoría son ya viejos conocidos de todos y no hay demasiadas sorpresas matadoras, aunque se intenta forzar alguna situación un poco rocambolesca: hay tres Jokers, Superman ha muerto pero es otro, una fuerza misteriosa mata a Pandora de la misma manera que el doctor Manhattan mataba a la gente en Watchmen… uy, que me adelanto.

En todo este periplo por el universo DC hay un punto curioso y son los comentarios que hace Wally respecto a algunos eventos del pasado. “Cuando nuestros líneas temporales fueron reformadas alguién nos robó diez años, Una década fue eliminada como una pieza de Jenga. No sé exactamente cómo o porqué, pero lo cambio todo. Héroes que eran leyendas se convirtieron en novatos. Los vínculos que existían entre ellos fueron debilitados y borrados. Legados fueron destruidos. Una oscuridad de alguna parte nos había infectado”

Y que lo digas muchacho, y que lo digas.

Así que tras un breve repaso al universo DC y la emotiva vuelta de Wally, que nunca se tuvo que ir, llegamos al final del número donde volvemos a las 2 viñetas, y luego 4 y luego 9. Simetría, ¿eh? Pero atentos a la novedad porque viene una splash page donde se nos muestra a Batman con la chapa del comediante. ¡La revelación más sorprendente de toda la historia del universo DC! ¡No se la cuentes a nadie, que lo descubra por si mismo! ¡O que lo descubra por toda la publicidad que haremos donde mostraremos la chapa hasta en la sopa!

Por si no lo habéis pillado aún, el número tiene un epilogo a lo Watchmen, para que al lector le quede claro la distancia sideral que existe entre Alan Moore y Geoff Johns. Allí este último manda el mensaje de rigor: Nada acaba nunca. Pues eso, toma nota, mago chiflado loco que no quieres que mancillemos a tus personajes. Toma nota.

Resumiendo, un numero entretenido, como todo lo que Johns suele hacer, pero con ese aire de: ¿me vas a contar tú lo mal que ha sido todo lo anterior? ¿Tú? ¿El culpable de todo? ¿Y dentro de cinco años volverás a hacerlo otra vez?

Astérix en Italia

Llega una nueva entrega más de las aventuras de los galos, otra vez más escrita por Jean-Yves Ferri y dibujada por Didier Conrad. Ya se sabe lo que dice el dicho, una vez cada dos años no hace daño.

Este es el álbum número 37 de la saga y el tercero realizado por el nuevo equipo creativo. El ritmo de publicación es de un ejemplar cada dos años y me parece el adecuado para no quemar excesivamente la colección, que aunque mantiene un nivel de calidad alto, no es lo mismo que cuando la hacía Goscinny. La tirada según leo en la wikipedia, es de 2 millones en el mercado francés y 3 millones más sumando el resto de mercados. Vamos, los números estratoféricos a los que esta acostumbrada la colección.

Astérix en Italia empieza con un tema de reciente actualidad: la corrupción. Las carreteras de Italia están llenas de socavones y en el senado romano se acusa al responsable de su mantenimiento de gastarse el dinero del mantenimiento en orgías. Así que para defender su honor y demostrar que las carreteras están en buen estado, no se le ocurre otra cosa al senador que organizar una carrera de carros por toda Italia abierta a todos los pueblos de la antigüedad, ¡incluso a los barbaros! Y ese es el punto central de toda la historia, una carrera de carros por todo el país. Lo único que habrá en juego será el honor y un trofeo, o su equivalente en sextercios. Así que para este álbum tenemos argumento ligerito, ligerito.

La novedad en cuanto a los galos es que una adivina le lee mano a Obélix y le augura que se convertirá en un gran campeon a lomos de un carro alado. Así que al enterarse de la carrera se obsesiona con correrla y cuando el jefe de la aldea y el Druida presentan sus objeciones se queja amargamente de que siempre tiene que tocarle a Astérix el papel de héroe. Así que por una vez, Astérix decide ceder y que sea Obélix quien lleve la voz cantante, algo que se ve en muy rara ocasión. Esto convierte la historia en algo más desenfadado ya que Obélix sigue más su corazón y su estomago que su cabeza.

El resto de participantes vienen de todas las naciones limítrofes con el imperio romano, convirtiendo la carrera en una especie de Autos Locos. El otro elemento característico de la historia es que es un libro de viajes por Italia. Los participantes van visitando las distintas ciudades del país y se nos van mostrando como una mezcla entre el pasado y el presente pasado por el particular tamiz de la colección. Así que si eres amante de Italia, seguro que te hace gracia el viaje que hacen por todo el país.

Por lo demás, poca más historia. Un libro ligero, ligero, que se lee fácil pero que no tiene muchas más lecturas aparte de las evidentes menciones a la corrupción y la situación política en general. Aunque se intenta, falta mucha mala leche y ese genio tan brutal que desplegaba Goscinny en cada número. Pero eso es imposible, Goscinny solo había uno.

Conrad, aunque sigue en su labor de ser un clon lo más cercano a Uderzo, se le va cada vez más suelto y en ocasiones llega a superar al maestro. O al menos, logra aportar soluciones visuales diferentes a las que mostraba Uderzo y eso es de agradecer. No es que sea un gran cambio respecto a todos los álbumes anteriores, pero al menos se el dibujante echa el resto dentro de los márgenes que se le imponen.

En fin, una aventurilla más que no pasara a la historia. Lo que siempre se dice en estos casos, no esta mal pero tampoco mata.

El cine mató a la estrella del cómic

Estos días esta dando vueltas un interesante artículo sobre como el cine se comió a tu padre, a tu madre y a páginas webs de noticias de cómics en general. Es de una página llamada Pipeline Comics y aunque esta en inglés pero merece mucho la pena y el esfuerzo. Vamos a comentar unas cosillas respecto al mismo.

“El fin del gran periodismo sobre cómics” es un gran título aunque no del todo acertado. La mayoría del artículo se basa en el rediseño que ha sufrido la web antes conocida como Comic Book Resource y que ahora se ha quedado en CBR a secas. Le ha tenido que doler mucho al autor porque le da muchas vueltas al tema diseccionando la web minuciosamente. Resumiéndolo por encima, CBR ahora tiene mucho de cine y de series de televisión y muy poco o casi nada de cómic. Y hablamos de un sitio que fue santo y seña del panorama comiquero en internet, una autentica institución. Aunque, antes de nada vamos a preguntarnos…

¿Existe el periodismo sobre cómics?

Si existe a mi me cuesta una barbaridad percibirlo. Los principales sitios de noticias se dedican a hacer publicidad bastante poco disimuladas de las dos grandes editoriales. “En exclusiva las primera páginas del número 321 de Lobezno”, “Un avance del siguiente gran crossover”, “Entrevista pelotil con el mandamás de la editorial” Cuesta muchisímo encontrar alguna critica en esas webs porque saben que a la mínima se les corta el grifo de las exclusivas. Así que cuando algo malo sucede en el mundo del cómic, ¿quién se atreve a hablar de ello? Al final sitios como Bleeding Cool, que se dedica a difundir muchos rumores y unas cuantas mentiras, hacen más periodismo que el resto de sitios juntos. Y eso es un síntoma de lo mal que esta la cosa.

Luego están las interminables listas de “los 10 superhéroes más chachis”, los avances intrascendentes sobre películas “sabemos como se llama un personaje secundario de la nueva película del ratero colorado” o los “analicemos todos y cada uno de los capítulos de cualquier serie de televisión”. La mayoría es estos artículos son puro clickbait que no aportan nada. Aunque el problema principal parece ser que…

El cine y la televisión se lo comen todo

¿Qué ocurre cuando hablas de uno de los cómics del top ten de ventas de ese mismo mes? Pues que tienes un publico potencial de unas 100.000 personas, que son las que se han comprado el cómic. ¿Y si hablas del último capitulo de Flash? Pues la cosa cambia a unos 3 millones que se lo han visto. Puestos esos números sobre la mesa, si quieres tener un sitio de éxito, con millones de visitas, al que los anunciantes acudan como moscas, ¿qué haces? Hablas de algo que atrae a 100.000 o a 3.000.000 millones. La cosa esta clara, ¿no? Y las películas aún atraen mucho más. Así que si quieres montar un sitio para ganar pasta de verdad, con colaboradores a los que pagar y con algo de beneficios para poder vivir una vida decente… ¡no puedes escribir de cómics! ¡Es un error mayúsculo! Al menos eso dice el autor del artículo y la verdad es que yo tambien estoy bastante de acuerdo. Cada día que pasa, escribir de cómics es algo más minoritario y casi de nicho. Así que ante eso solo queda resistirse y…

No hablaré sobre cine

Como medida de resistencia, el dueño de Pipeline se compromete a hablar lo mínimo posible de cine y lo máximo posible de cómic. Creo que eso es un error porque la relación entre ambos medios es demasiado estrecha sobre todo en estos días. No hablo de que el cine se nutre a lo bestia de los cómics, eso se da por supuesto, sino del camino contrario, de lo que se nutren los tebeos de la gran pantalla y como están cambiado la forma de realizarlos. Me parece un error ignorar que un medio externo muy poderoso esta ejerciendo una gran influencia que lleva a que se lancen colecciones y se reboteen universos sin ton ni son, o que se preparen las historias con el punto de mira en la gran pantalla. Ahora mismo la relación comic-cine es de parasitismo total y no podemos hablar de los males que nos asolán si cerramos nuestras mentes hacia los otros medios. Así que la conclusión final es…

Lo que mola son los blogs de cómics como este

Bueno, realmente lo que dice es que si quieres triunfar en internet… ¡no hagas nada de lo que se hace en este blog! Al contrario, escribe muchos artículos cortitos y con palabras claves de esas que le gustan a google y olvídate de argumentar tus ideas y soltar tochos a tus lectores. Simplemente pon artículos como un loco y habla solo de las cosas que atraen millones de visitas a tu web, ¡olvídate de lo que a ti te gusta!

Pues como al señor de Pipeline no me queda más remedio que seguir su misma senda, aunque yo sí mirare cara a cara al cine y la televisión. ¿Os imagináis que un día me pusiera a contaros el origen de Spiderwoman o de Hulka y os ocultara que nacieron por culpa de las series de televisión de sus contrapartidas masculinas? Pues eso. En fin, periodismo comiquero, quien te visto y quien no te ve.

¿Cuándo dejamos de leer Los Muertos Vivientes?

Con el estreno de la octava temporada de la serie de televisión me he encontrado a mucha gente comentándome que lo dejo en cual o tal capítulo de hace varias temporadas y que le da bastante pereza seguir. Resulta que con los cómics yo creo que pasa algo de lo mismo. Asi que, ¿en qué momento dejaste de leer los Muertos Vivientes?

Para que quede claro antes de nada, Los Muertos Vivientes/The Walking Dead es una magnifica serie. Ya he hablado varias veces de ella en este blog y subrayo que es una serie de gran calidad con un guión muy interesante y unos giros dramáticos espectaculares. Dicho esto… hace tiempo deje de leer la serie. No porque me haya dejado de gustar o porque haya pegado un bajón de calidad muy significativo, simplemente se me empezó a acumular en la pila de lectura, luego empece a dejar de comprarme algún que otro número suelto y cuando me di cuenta había perdido el tren completamente. Me suele pasar con muchas series, ese es el momento que te das cuenta que han perdido la chispa que te hacía seguirla mes a mes.

Ojeando uno de esos tochacos enormes que ha sacado Planeta me sorprendí al descubrir que había leído más de 100 números de la serie ya que me habían parecido mucho menos. El tema es que después de haber leído tanto, de haber conocido y sufrido con tantos personajes, no tengo ni la más repajolera idea de hace donde va la serie. Creo haber leído en algún sitio que Kirkman tampoco la tenía y que seguiría escribiéndola mientras disfrutara haciéndolo. No lo dudo. El problema es que a raíz de la televisión las ventas han subido una barbaridad, llegando incluso a ser número uno en el top de ventas, por lo que el cómic paso de ser algo más que un divertimento para convertirse en una autentica gallina de los huevos de oro. ¿Y quién en su sano juicio la mataría?

Por supuesto que Kirkman puede seguir con la serie hasta donde le de la real gana, faltaría más, sobre todo cuando goza de tan buena salud ( séptima en el top de ventas del pasado mes de septiembre). Lo que pasa es que cuando alargas tanto una serie se convierte en el Spiderman o Batman de turno. Puedes ser muy, muy fan, pero habrá meses que simplemente te la compraras por pura inercia. Y si dejas de seguir la serie durante un tiempo y vuelves, las aventuras de tu personaje favorito no habrán cambiado demasiado, como si no parecíera importar que hayas estado ausente durante un tiempo.

También puede que pase otra cosa que no sé exactamente como definir. Ocurre cuando llevas años leyendo algo y le dices a todo el mundo que esta muy bien, que merece la pena una barbaridad y que debería echarle un vistazo. Nadie o casi nadie te hace caso. Entonces viene el cine o la televisión y lo hace tan famoso que terminas cogiéndole cierto asco a todo. De repente ves a gente que presume de estar totalmente al día y de saber más que tu de tu serie favorita. Y eso provoca una sensación de amor-odio tremendo. No es que te deje de gustar lo que estabas leyendo, pero te desenamoras y poco a poco eso va provocando el olvido. Ojalá hubiera alguna palabra para definir lo de “se ha convertido en mainstream y ya no me gusta tanto”

Vosotros, ¿cuándo dejástéis de leer las serie? Seguro que muchos aún seguís al pie del cañón, ¡os felicito!

La Chapa

Un malvado librero de A Coruña me ha dado la chapa. Bueno, concretamente me la ha vendido, que es a lo que se dedican los libreros. Eso sí, tras un rato de darme la idem con que me la tenía que leer, que merecía mucho la pena. Y mira por donde resulta que…

Me da mucho miedo acercarme a cualquier cosa del universo DC que vaya a violar la memoria de Watchmen. No por que Alan Moore me vaya a lanzar una maldición, aunque ahora que lo digo en voz alta… sino más bien por miedo a lo que son capaces de hacer en una editorial comandada por Dan Didio y Jim Lee. Me espero cualquier cosa, desde el Doctor Manhatan pegándose de tortas con Superman, hasta el Comediante persiguiendo por las calles de Gotham a Harley Quinn. No sé, cualquier cosa. En DC hay gente que no es nada respetuosa con su pasado, empezando por los que gobiernan su destino.

Así que cuando se publicó esta “Chapa” mi primera reacción fue “lagarto, lagarto” y no me acerque a ella ni de broma. Pero en una reciente visita a Coruña, una charla con el señor Kiko me convenció de que debía darle al menos una oportunidad. Así que vamos a ver hasta que punto han empezando a mearse en la memoría de Alan Moore.

La Chapa realmente es un cruce entre las series de Batman y Flash que comienza con el murciélago alado jugueteando con esa misteriosa chapa que se encontró en la batcueva y que no tiene ni idea de donde procede aunque todos sabemos que es la insignia del Comediante. Sin previso aviso Zoom aparece para propinarle a Batman la paliza de su vida para a continuación robarle la chapa, desaparecer y cuando vuelve a hacer su entrada en la escena, su cuerpo esta medio calcinado. Así que… ¿quién mató al Flash reverso?

Tras ese primer número empieza la parte divertida. Batman y Flash agarran la cinta de correr por el tiempo y se ponen a visitar algún que otro universo alternativo que no quiero desvelar para no chafar la sorpresa a los lectores. El tema es que parece un tebeo de la edad de plata de DC, donde cualquier excusa bastaba para lanzarse a la aventura y visitar cualquier mundo del pasado, futuro o presente. Es muy divertido y se echa de menos que este tipo de historias no sucedan más a menudo. El problema es que como en aquellos tiempos tras leer el cómic… ¡te quedas igual que como estabas! No se revela nada, no se avanza nada, aunque los personajes hayan aprendido algo en el camino e incluso se estén empezando a cuestionar su forma de vida.

De verdad si todos los tebeos de DC fueran así los volvía a querer con todo el cariño del mundo. Pero por si acaso te habías olvidado de lo que estabas leyendo, un epilogo a la historia nos muestra la mano del Doctor Manhatan para recordarnos que van a seguir azuzando el arbol hasta que la colmena de avispas caiga sobre todos nosotros y empiecen a picarnos cabreadisimas. Miedo, mucho miedo.

No ha estado mal la Chapa esta. Ojala no sea un oasis en pleno desierto.

The Authority de Mark Millar y Frank Quitely

En el anterior artículo de esta sección tratamos la etapa de Authority de Warren Ellis y Brian Hitch, sus creadores. El relevo fue cogido por dos autores que estaban a punto de convertirse en superestrellas del medio.

Primero hay que decir y esto es algo muy importante, que no es exclusivamente la etapa de Millar y Quitely. Como ya todo conocemos, Quitely es incapaz de cumplir con las entregas mensuales y tuvo que echarse mano de Chris Weston, Arthur Adams y Gary Erskine para poder mantener el ritmo de publicación. Además hay una saga en medio de esta etapa escrita por Tom Peyer y dibujada por Dustin Nguyen que la verdad parece un intento desesperado de darle tiempo tanto a Millar como a Quitely a que terminen la serie como se merece. El tema es que pasamos de una primera etada de doce números realizados por el mismo equipo creativo que se leen maravillosamente bien, a otra con 17 números donde la constante creativa se va diluyendo número a número hasta no tener claro que te vas encontrar el mes que viene en la serie. Millar realiza 12 números, Quitely sólo 7.
Y lo peor de todo es que después de Quitely cualquier otro dibujante es garantia de bajonazo absoluto. Porque el sustituto puede dibujar más bonito, pero de ninguna manera es imposible que se acerque a la plasticidad artística de las páginas de Quitely.

Metiéndonos ya en harina, lo que intenta Millar en toda esta etapa es ir más allá de lo que ha hecho Ellis en la serie. Vamos, lo que hace siempre, intentar ser más chulo que sus predecesores. El tema es que a nivel de enfrentamiento contra villanos es complicado de superar enfrentarse a “Dios”, así que lo que hace Millar es adentrase de lleno en un terreno que Ellis tenía como subtexto de todas sus tramas y que se suponía por el contexto y los acontecimientos. Millar lo saca en primer plano y lo convierte en el motivo principal de su historia: Authority por encima del bien y del mal, amo y señor de los destinos de los habitantes de la Tierra. El grupo empieza a decidir que tipo de políticas se deben ejecutar en determinados territorios y se dedica a llevar la paz a todo el mundo aportando alimentos y medicinas a las zonas más desfavorecidas. The Authority se dedica a hacer el bien de manera global y no solo a pelear con supervillanos. Evidentemente esto choca de frente con los grandes poderes en la sombra, tanto los políticos como económicos, que crearan su propio grupo de “superheroes” para convertirse en Authority en lugar de Authority. En definitiva, toda la etapa de Millar habla sobre la lucha del pueblo sobre la casta. Pero un pueblo con muy malas pulgas que te puede patear el trasero si te descuidas.

Mención especial merece el primer arco de la saga, donde The Authority se enfrenta primero a los Vengadores y luego a todo el universo Marvel creado por Jack Kirby. Con otros nombres y otras actitudes mucho más chulescas, violentas y cínicas. Esta saga comprende los números 13 a 17 de la serie y merece la pena revisitarla solo para ver como Millar y Quitely realizan su muy particular visión de todo el Universo Marvel, del que poco después serian parte fundamental, el primero a traves de los Ultimates y el segundo junto con Morrison en los New X-Men.

Aunque la etapa empieza de manera espectacular con ese arco, se va diluyendo poco a poco debido a los cambios de dibujante y termina convirtiéndose en una serie más entre tantas. Cada aparición de Quitely vale su peso en oro pero su falta de constancia es desesperante. Simplemente no esta hecho para entregas mensuales, algo que todos sufriremos en los X-men. Aún así, una etapa digna e interesante de dos autores a punto de ser los reyes de bastos en la baraja del cómic americano. Eso sí, Millar no desperdicia la oportunidad de dejar su sello en la página final de su etapa:

– ¿Crees que al final hemos marcado alguna diferencia?
– Dios, sí. ¿Bromeas? Incluso con toda la mierda que nos ha arrojando encima hemos cambiado completamente todo el panorama en los últimos doce meses. Los superhéroes andan de manera diferente. Hablan de manera diferente. Incluso la gente que no esta de acuerdo con nosotros ha terminado siguiendo nuestro camino. […] Hemos cambiado las cosas para siempre, Angie. No hay marcha atras”.

El cierre de Orgullo y Satisfacción

Se acerca diciembre y con ello el fin de la aventura llamada Orgullo y Satisfacción. Es una pena tremenda pero así es el mercado y los experimentos, que muchas veces no salen como nos gustarian.

Las historia y las razones del cierre continuan en este enlace y no se puede poner muchos peros a sus razonamientos. Haciendo números necesitaban 12.000 suscriptores y no han logrado conseguirlos. Quizá puede parecer una cifra un poco alta para nuestro mercado pero la verdad es que a 1.5€ el ejemplar parecía bastante factible llegar a esos números. Pero no, una cosa es pedirle a todo el mundo un esfuerzo puntual como cuando salió la revista, y otra muy diferente es pedir un apoyo mes tras mes a la gente. Incluso cuando se anunció el cierre hubo gente que pidió que se montara un crowfunding para salvarla. Ese crowfunding ya existe mes a mes y se llama suscripción. Pero la gente no lo ve así, necesitan un incentivo de algún tipo para soltar la pasta, concretamente algún tipo de incentivo moral.
Ya, ya, que tu y yo somos suscriptores y no hemos necesitado más incentivo que el talento de todos los artistas implicados. Ya lo sé, de lo que estoy hablando es de esas más de 30.000 personas que se han ido bajando del carro. Y es que al final, mucha de la culpa de todos estos abandonos la tiene la fuerza del hábito.

Animales de costumbres

Eso es lo que somos. Sabemos que día de la semana sale exactamente el Jueves. Ese día podemos acudir a nuestro punto de venta habitual y encontrar allí un nuevo ejemplar, semana tras semana. Una vez comprado, cada uno tiene su particular sitio de lectura. Puede ser en el metro o en el tren camino a casa o puede ser en nuestro querido trono. Seguramente sea la revista que más nos encontramos en los cuartos de baño de toda España y es que para realizar ciertos menesteres es una lectura fantásticas: dos o tres historias que no te exigen exprimir tu cerebro y a otra cosa mariposa. Al final todos son costumbres.
Orgullo y Satisfacción salía una vez al mes y ese día variaba constantemente. Siempre era el día 1, pero unas veces era lunes, otras jueves y otras domingo y eso afecta mucho a como hacemos las cosas. Porque a diferencia de una revista en papel, necesitamos descargarlos en nuestro equipo y algunos lo hacen en su portátil, otros en su ordenador de trabajo y otros en sus tabletas. Y dependiendo del día de la semana, solemos usar más unos u otros. Así que muchas veces era día 1 y por lo que sea, ese día no tenias tu medio de lectura electrónica habitual a mano y lo ibas dejando y dejando, y el día 10 o puede que incluso al mes siguiente cuando recibías el aviso de un nuevo número te acordabas de ella. Y la costumbre no se iba creando. Porque además, ¿cómo se lee OyS? ¿De una tacada? ¿Historia a historia? ¿Te puedes saltar lo que no te gusta? Es complicado.
Lo mismo para la lectura en el trono, entre que enciendes la tablet, se abre el programa de lectura y tal, pueden pasar unos segundos valiosos para la consecución de la tarea. Y ya no es lo mismo, no es lo mismo.

Realmente creo, sobre todo viendo los resultados, que todavía nos cuesta hacernos a los medios digitales. Somos muy fetichistas del papel y dar el salto a otro medio nos cuesta horrores. Por poner mi propio ejemplo, cada día que pasa leo más y más en pantallas, pero cuando pillo papel es una sensación de satisfacción que ninguna pantallita puede simular.

Aún así 40 números

Que nos quiten lo bailao. Van a ser 40 números más algunos especiales bastante interesantes que han sido toda una delicia. Cuando llegue el momento del cierre repasaremos un poco cuales han sido sus mejores series porque ha habido mucha canela de la buena. Pero esta claro que con esos números la cosa no da más de sí.Que la revista podría seguir con menos suscriptores pues hombre, por poder claro que se puede. Pero me parece lo más correcto del mundo que se quiera remunerar de una manera justo a todas los colaboradores en la misma. Es lo mínimo que se le puede pedir a una publicación profesional, porque de lo contrario es una cosa hecha por aficionados por amor al arte. Y la gente que hace esta revista son profesionales como la copa de un pino y se merecen un salario justo y mucho más.

Queda muy poco pero habrá que intentar disfrutarlo mientras nos dure.

Visionando el trailer de los Nuevos Mutantes

Ven y siéntate, tenemos que hablar. No, no me pasa nada. Es que ha surgido un tema importante y tenemos que ver que hacemos al respecto. Tenemos que hablar del trailer de los Nuevos Mutantes.

Antes de nada, vamos a aprovechar que estamos en el siglo XXI y veamos el trailer antes de decir una sola palabra sobre él.

Recordad, es solo un trailer, luego la película puede ser algo completamente diferente, no juzguéis el libro por la tapa, etc, etc. Una vez hecho el disclaimer…

¿Los Nuevos Mutantes una película de terror? ¿Los Nuevos Mutantes? Bueno, no es el que el cómic en el que se basa haya sido ajeno al genero. El inicio de la etapa de Claremont y Sienkiewicz en la serie contaba como el grupo se enfrentaba al Oso Mistico, un ser aterrador que a punto esta de acabar con la vida de varios de ellos. El dibujo de Sienkiewicz, totalmente desatado a su llegada la serie, daba un tono aterrador a toda la historia y la convertía en una autentica pesadilla.

Mucha gente, entre las que me incluyo, esta intuyendo que es en esta saga en la que va a estar basada la película porque es lo más cercano a una historia de terror que ha tenido el cómic. Aunque la saga en la que Warlock viene a la Tierra y el Magus intenta acabar con su vida también tiene lo suyo. ¡Seria un películón! Pero lo dicho, que esto parece el Oso Místico.

El tema es, ¿es posible hacer una película normal de los Nuevos Mutantes? Y con normal nos referimos a una más convencional, con los jóvenes yendo a la escuela, haciendo novillos, enfrentándose alos pupilos del Club Fuego Infernal, ese tipo de cosas. Pues por poder, se podría. Pero la verdad es que las película de los X-Men de la Fox han dejado prácticamente estéril este terreno. Gran parte del espíritu de los Nuevos Mutantes ya se encuentra en lo rodado. No demasiado bien captado, es cierto, pero ahí esta en menor o mayor medida. Hacer otra historia de jovencitos que tienen que aprender a usar sus poderes cuando ya has hecho Primera Clase no parece demasiado prometedor.

Aún así yo quería ver una película de verdad de los Nuevos Mutantes como el que más. Ver a Illyana, a Dani o a Rahne en el trailer me estremecee de emoción. Pero por ahora parece que han tomado prestados los nombres y el aspecto porque estos más que mutantes, parecen el típico grupo de chavales que van directos a una carnicería. Que a lo mejor esas apariciones espectrales son manifestaciones de los poderes de Danielle, pero la verdad es que esto parece un haunted house de los de toda la vida.

A mi lo que me llama la atención especialmente es que la Fox decida que lo superheroico esta acabado para ellos y empiecen a explorar otro tipo de géneros con no demasiado relación con el material original. Porque lo que muestra el trailer es que pueden ser los Nuevos Mutantes como Los Chicos de La Avenida de la Muerte. Con los Nuevos Mutantes se pueden hacer muchísimas cosas y esto parece un desperdicio para con los personajes. Pero es que la Fox esta especializándose en tirar a los personajes a la basura, como ya ha demostrado en repetidas ocasiones con los 4 Fantásticos

Por favor, que sea el oso Místico, por favor, por favor, por favor. No quiero imaginarme saliendo del cine y que hayan desaprovechado a unos personajes a los que quiero tanto.