Imperio Secreto Menos que Cero

Tengo una serie de prejuicios muy fuertes hacia el planteamiento de esta saga así que voy a dedicar el post de hoy a repasarlos por encima. Esto esta escrito antes de leer el grueso de la saga, la semana que viene escribiré mis impresiones después de leérmela. Pero vamos, si ya empezamos pensando mal…

Dos son los grandes problemas que tengo previos a la lectura de esta saga. Aparte de todo eso de que sea un megaevento, que haya que comprarse mil colecciones que no aportan nada o que otra vez vayan a cambiar el universo Marvel para siempre. Todo eso lo vamos a dejar de lado porque damos por supuesto que Marvel caca eso no se hace y castigado a la pared. Así que dejando esos detallitos de lado vamos a por la chicha.

Capitán América Agente de Hidra

La famosa página del Capitán gritando Hail Hydra nos dejó al principio con muchas preguntas. ¿Cómo es posible que un personaje como el Capitán haya podido ser agente de una organización criminal todos estos años? ¿Cómo después de tantas heroicidades, de tantos sacrificios, de morir incontables veces por salvar el estilo de vida americano, podía ser malo? Yo estaba intrigadísimo ya que suponía un esfuerzo titánico por parte del guionista para poder encajarlo todo y que tuviera sentido. Tenía mucho curiosidad por como lo iban a hacer, por que tipo de historia se iban a decantar. Que ingenio fui, como siempre a la mierda todo: fue el cubo cósmico.

Ese fue el momento que deje de leer el tebeo. Mirad, yo quiero mucho a Nick Spencer, pero muchísimo. Sus Deadly Foes of Spiderman y su Ant Man son dos series que me enamoraron en su momento y le adoptaría como hijo mío ahora mismo. Pero esto no se puede permitir. LO HIZO UN MAGO. Y esa es la maravillosa explicación a que el Capi sea malo. Si el punto de partida es ese, ¿qué evita que el mismo mago vuelva a deshacerlo todo? Absolutamente nada. Así que, ¿qué mas da lo que cuenten en medio si el día de mañana van a chasquear los dedos y todo va a volver a ser como antes?

El Capitán América se volverá bueno

Mirad, esta saga esta montada para que el Capitán América termine volviendo al lado de los héroes. No sé si esto se puede considerar spoiler o no. Pero es como cuando matan o Superman o a Batman le rompen la espalda, sabes que tarde o temprano van a regresar y recuperar su status quo de siempre.
Yo a esto del Agente de Hidra no le veo demasiado recorrido. Porque estamos hablando del mayor estratega militar del planeta Tierra y los pasos lógicos con él al frente de Hydra es la total aniquilación de todos sus enemigos. Y me da a mi que después de eso no te quedan muchas historias que contar.
Ademas, mira, que no, que el Capitán América es un icono de la compañía y le tienen metido en todo el rollo de las películas llegando a ser uno de los protagonistas principales. Todo este tipo de cambios siempre son temporales, pero este lleva un sello de temporal-ultra-rápido que no se puede aguantar.

Así que resumiendo: esta saga esta precedida de lo hizo un mago y seguramente terminara con el Capi volviéndose bueno. Con esas pretensiones, ¿con qué animo me leo yo la serie? Lo valiente, lo atrevido, lo que nunca serian capaces de hacer es decir, venga, vamos a seguir con el órdago, destruimos el puto cubo cósmico y lo del Capitán América no tiene vuelta atrás. ¿A qué no hay huevos? ¿A qué no? Pues no, os apuesto lo que queráis que no los van a tener. Así que la semana que viene, conclusiones de la saga una vez leída. Si consigue un aprobado con estos antecendentes es un milagro.

The Ultimates

Esta semana os voy a recomendar un cómic que nació con la intención de cambiar la relación entre cómic y cine de superhéroes. ¿Lo consiguió? Vamos a descubrirlo.

La historia que lleva a la creación de este cómic comienza en 1998. Ese año se estrena Blade, una película que inesperadamente es todo un éxito de taquilla y que supone un punto de inflexión en la historia de Marvel. Hasta entonces no habían logrado dar con la tecla de las adaptaciones a la gran pantalla, pero Blade es la llave que les muestra el camino al éxito, a que es factible explotar todo ese universo que tienen en sus manos y obtener beneficios multimillonarios.

El problema es que Marvel se encuentra por entonces en uno de los peores momentos de su historia, con la bancarrota encima. Por un lado debe sanear sus cuentas, lo que logran a duras penas vendiendo muchas de sus filiales y algunos de sus derechos cinematográficos. Por otro, deben hacer una limpia profunda en la editorial. La llegada de Bill Jemas a la presidencia de la editorial en el 2000 coincide con la marcha de Bob Harras y la ascensión al poder de Joe Quesada. Su misión: hacer cómics que puedan ser convertidas en películas.

Quesada da un vuelco espectacular al universo Marvel produciendo algunos de los mejores tebeos de su historia en sus primeros años de reinado. Pero eso no es suficiente ya que todos los personajes siguen arrastrando una historia de cerca de 40 años, algo que no resulta atractivo para intentar llevarlos a la gran pantalla. ¿Quién quiere un Peter Parker pasado los 30 años y casado? ¿Y unos mutantes que están tan embarullados que no los conoce ni su padre? Hay que hacer algo radical y ese algo es el universo Ultimate, una linea que nace de cero y que pretender recontar los orígenes de todos los personajes pero adaptados al siglo XXI. De esta manera tenemos, entre otros, a un nuevo Spiderman, a unos nuevos X-men y a unos nuevos Vengadores que en realidad se llaman Ultimates, ¿por qué el cambio de nombre?

En aquellos años existía la creencia de que no se podía estrenar otra película llamada los Vengadores porque hace no mucho se había estrenado una con el mismo título que había resultado veneno para la taquilla. Así que el cine provoca que el título del cómic tenga que cambiar y los Vengadores del universo Ultimate pasan a llamarse The Ultimates. Así se podrá intentar vender la idea por los grandes estudios sin ser asociada con el otro gran fiasco.

Las intenciones filmicas empiezan por el título pero no se detienen ahí e impregnan cada página del cómic. Mark Millar y Bryan Hitch no realizan un cómic a la usanza sino que van creando una especie de guión cinematográfico donde abundan las grandes viñetas, los planos panorámicos y las escenas de acción coreografiadas al milímetro. Es un cómic realizado para enseñar a ejecutivos de los grandes estudios y darles mascadito como seria el rodar esta película. Por si acaso la intención no ha quedado clara Millar y Hitch van un paso más alla y usan rostros de actores famosos de la época, llegando incluso a tener la desvergüenza de hacer que los personajes hablen de que actores les interpretarían en la gran pantalla. Es una carta de presentación como ninguna otra, un cómic creado al 100% para ser llevado al cine.

Pero antes que nada es un gran cómic. Las palabras grandioso y espectacular se quedan cortas para lo que sucede en sus páginas. Hitch esta en el apogeo de su carrera y Millar sabe como explotar al máximo sus virtudes dando lugar a una serie de páginas que dejan sin aliento. Esto es puro cinemascope en papel.

El guión además es también bastante chocante para los cánones del genero: ¡la primera saga no tiene enemigo! Millar quiere aportar un punto de realismo tal al cómic que no parece verle sentido a que existan supervillanos ridículos en este universo y los primeros números giran en torno a su fundación y lo maravillosos y estupendos que son… ¡pero no tienen a nadie con quien enfrentarse! Pero esto necesita tener algo de acción por lo que Millar se saca el as de bastos y decide lanzar a Hulk contra todo el grupo y aquí es cuando Hitch nos deja clavados de asombro en cada página. La peleas entre los Ultimates y Hulk es de las más espectaculares que se ha visto jamás en un cómic.

La siguiente saga, o más bien minisaga, gira en torno a uno de los momentos más infames de toda la historia de los Vengadores: las palizas que Hank Pym le arrea a la Avispa. Mirándolo en perspectiva, a saber que se les pasaba por la cabeza tanto a Millar para contar esta historia ya que es puro veneno para la gran pantalla. Jamás nadie se atreverá a contar una historia de esta indole y en la que se retrata de una manera tan descarnada el maltrato hacia una mujer. Incluso lo que sigue es bastante polémico, porque el Capitán America le propina una paliza de aupa a Pym lo que lleva a la Avispa a terminar poniéndose del lado de su maltratador. Lo dicho, un material radiactivo de dificil tratamiento.

La saga que culmina este primer arco nos trae una invasión alienígena descomunal, concretamente la misma que se produce en la película de los Vengadores que se estreno en 2012, demostrando que efectivamente lo que se estaba contando en este cómic se podía trasladar perfectamente a la gran pantalla. Pero tuvieron que pasar casi 10 años para que eso fuera posible.

The Ultimates es un cómic que se puede describir con solo una palabra: ESPECTACULAR

Roca y Monteys… ¿son la misma persona?

La reciente publicación de Confesiones de un hombre en pijama me ha hecho llevarme a una curiosa reflexión, ¿acaso Paco Roca y Albert Monteys son la misma persona? Ya, ya, que tontería estoy diciendo. Pero… ¿y si sí? Ya, que no. Pero, ¿y si sí?

¿Alguna vez habéis visto a Roca y Monteys juntos? Yo jamás y esa es la primera prueba para poder demostrar una absurda teoría sobre dobles identidades. Que no te pase como a Lois Lane, que lo tuvo siempre delante de sus narices y no se atrevió a decirlo porque ya sabes como es la gente, que se ríe de ti y te señala por la calle porque te equivocas unas doce o trece veces. Pero vayamos con pruebas más contundentes.

Confesiones de un hombre en pijama es la tercera entrega de la recopilación que Paco Roca publicó en un periódico que antes era de izquierdas pero ya no y en otros medios que podéis leer en su ficha. Son unas historias que tienen mucho de autobiográfico, bueno más que mucho lo tiene todo, y que nos va contando el día a día de un afamado dibujante de tebeos y su manía de estar todo el día con el pijama puesto, que ya me diréis, que insensatez y que envidia tengo… pues sí, y mucha.

Dos de los temas recurrentes de Monteys en esta obra son su incapacidad total de negarse a nada que le pidan y su fobia social a los eventos para promocionar su obra. El primer tema nos muestra como en su interior Roca quiere decir que no a muchas cosas pero algo dentro de sí le empuja a decir que sí a lo que sea, lo que le arrastra a adquirir cada vez más compromisos y a trabajar el triple de lo que tenía pensado. Y es que no sabe decir que no y encima su mujer esta encima de él preguntándole todo el rato, ¿por qué? ¿por qué? Cariño, es que no puedo decir que no.

El otro tema es más complicado ya que por él éxito y la calidad de su trabajo, Monteys es arrastrado por toda España a todo tipo de salones, charlas, firmas y demás eventos promocionales de su obra. Y aunque entiende que es parte de su trabajo le incomoda todos esos momentos en los que realmente no sabes que decir a una persona que no conoces de nada pero que te venera como un dios. Es el precio que tiene la fama y si a eso le unimos que Roca es incapaz de decir que no a nada, le tenemos metido en montón de situaciones en las que ni loco se hubiera metido por su propia voluntad. Y es que hay mucha gente buena, pero de vez en cuando hay cada rarito…

El Show de Albert Monteys, publicada en Orgullo y Satisfacción, es la otra obra donde su alterego cuenta más neuras y más fobias, pero para disimular… ¡aquí no lleva pijama! Pero recordad, no me seáis Lois Lane. Aquí Roca vuelve a caer en escenarios comunes, en su incapacidad de decir que no y a su miedo a los eventos. Da igual que el estilo de dibujo sea totalmente diferente, ¡lo hace para despistarnos! Pero todos sabemos que los genios son capaces de dibujar de muchas maneras y aquí vemos como es capaz de tocar todo tipos de registros. Si al menos una de las dos personalidades hiciera malos tebeos… ¡nos podrían engañar más fácilmente! Pero solo saben hacer tebeo genial tras tebeo genial. A mi no me la dais con queso, ¡sois la misma persona, que lo sé yo!

Ya solo me queda una duda, ¿cuál es su verdadera identidad? ¿La de un pijamero de Valencia o la de un rebelde de Barcelona? Maldito, ¡algún día lo descubrire!

Legión

A ver. ¿alguien ha visto esta serie de televisión? Porque me sé de unos cuantos que en su día tuitearon sobre ella, pero más en plan, “uy que raro es esto”, cuando en realidad tenía que haber sido “pues oye, pues esto esta bastante bien” Venga, que aún estáís a tiempo de engancharos a una de las mejores series del género de este año.

El protagonista de Legión es David Heller, el hijo de… el hijo de… ¿decir esto se considera spoiler o todos deberiamos saberlo? Bueno, el hijo de tuyasabesquien. David es un mutante, pero no uno cualquiera, sino uno de los mas poderosos que ha existido jamás: telequinético y telépata y puede que más cosas. Pero por desgracia David tiene graves problemas mentales, padece esquizofrenia y un severo desorden de personalidad múltiple. Es una bomba de relojería andante y tiene ya una existencia bastante atormentada sin que nadie se meta con él. Pero como no podía ser de otra manera su existencia no pasa desapercibida tanto para los supuestos buenos, como para los supuestos malos y ambos querrán que se una a sus filas para vete tu a saber qué. Y así es como empieza la serie, con unos y otros intentado hacerse con los servicios de David… si es que eso es posible.

Bienvenidos a la locura. Esta es una serie de mutantes de los de toda la vida pero pasada por el tamiz particular de Legión, uno de los personajes mas psicóticos que existen en el universo Marvel.. Desde el primer capítulo nos meteremos de lleno en su cabeza y asistiremos a todo un desfile de seres estrafalarios y peligrosos que puede que sean reales o puede que solo sean producto de la mente de David. No tardaremos en estar completamente perdidos sin saber hacia donde nos dirigimos ni en que punto de la serie nos encontramos. Nos perderemos en la total irracionalidad…

Aunque tranquilos, no es la típica serie donde a los guionistas se les ha ido la mano con las escenas psicodélicas y al terminar la serie no entiendes que narices te querían contar. Aquí, cuando están a punto de perder completamente el norte recurren a la fuente original, al cómic, y el verdadero villano, el más lógico y terrible hace su aparición para que todo adquiera su verdadero sentido. Aunque parezca que en varios momentos se había perdido el rumbo, estaba todo perfectamente milimetrado.

Una de las cosas que hay que agradecer a esta serie es que aunque la historia no es exactamente ninguna de las narradas en los cómics, capta de una manera extraordinaria el espíritu de los mismos de una manera que pocas series han conseguido hasta ahora. Es totalmente fiel al personaje que Claremont y Sienkiewicz crearon en su día y parece que estamos leyendo un cómic de esa época. Es una serie de mutantes de verdad, solo que de otros mutantes, de esos que no aparecen en las portadas.

La otra es la maravillosa calidad de la serie, que esta rodada de una manera excepcional. Te pone en tensión desde el primer momento y los últimos capítulos son una delicia visual, con ese enfrentamiento épico entre el plano astral y el real en el que el tiempo parece haberse detenido para siempre.

Ah, y tiene una virtud extraordinaria, que solo consta de ocho capítulos, los justos y necesarios para contarte la historia que tenían que contar.

Legión es una de las mejores series que se ha hecho este año y que merece mucho más atención por parte de todos. Pero el personaje protagonista siempre ha sido algo demasiado alejado de lo convencional y en ese terreno no nos sabemos mover bien. Si solo puedes ver una serie de superheroes este año, que sea esta. . Recomendadísima.

No Mercy

Después de tres semanas hablando de “super éxitos” de Image toca adentrarse en colecciones menos conocidas pero no por ello de menos calidad. Aunque tenemos un pequeño, ¿merece la pena hablar de algo que no vamos a ver publicado fuera de los USA ni en pintura?

No Mercy es una serie de 14 números escrita por Alex de Campi y dibujada por Carla Speed McNeil. Cuenta la historia de un grupo de adolescentes que se encuentran en un país indeterminado de America Central para construir escuelas y otras tareas humanitarias variadas. A punto de volver a casa, todos se montan en el autobús de vuelta que desgraciadamente no llegara a su destino ya que tras sufrir un accidente se despeñara colina abajo. Todo el mundo piensa que los jovenés han muerto, pero en realidad muchos de ellos han sobrevivido aunque desearían no haberlo hecho. En un país desconocido, con heridas muy graves, sin nadie a quien acudir ni que les pueda ayudar, vivirán un autentico infierno simplemente tratando de sobrevivir. La rudeza del desierto, todo tipo de delincuentes, alimañas y desgracias les esperan en su camino.

No Mercy es una historia cruda, desesperante y llena de las peores pesadillas. Es lo peor que le puede pasar a nadie que se ve desamparado en un país extraño.

Tengo que reconocer que al principio esta serie me llamaba muy poco la atención debido a que los protagonistas parecían los típicos adolescentes imbéciles que se creen mejor que los demás solo porque dedican una semana de sus vidas a ayudar a los pobres. Pero la autora no tarda en hacérselo pasar putisimas, a meterles en situaciones muy jodidas y a enfrentarles a todos con sus peores pesadillas. Es un cómic de terror puro y duro, sobre todo porque las situaciones en las que les mete nos podrían pasar a cualquiera de nosotros. Llega un punto que engancha de tal manera que no puedes dejar de leer la historia, sobre todo sabiendo que algunos de ellos jamás saldrán de esta.
Así que sabiendo que la serie tiene cierta calidad, estaba esperando su publicación por estos lares pero mientras los títulos más reputados de Image iban siendo lanzados uno tras otro, nada se sabia de este título. No creo que se la haya leído ningún editor por aquí y no me extraña debido a que tiene un lastre fatal: las ventas. Los primeros números vendieron en torno a los 6.000 ejemplares en los USA y no tardaron en desaparecer en el TOP 300. Vamos, es una serie que vendía tan poco que ni siquiera aparecía en las listas. Incluso buscando referencias para este post me he encontrado con que la autora afirma que no ha ganado un solo dolar con este tebeo, algo bastante triste para unas autoras que se lo han currado para poder publicar un tebeo diferente a lo habitual.

Pero a ver, si es tan bueno, ¿por qué ha fracasado? Creo que el principal handicap es la temática del tebeo en sí. Nada de superhéroes, ni de fantasía, ni de ciencia ficción, temática realista pura y dura. Incluso The Walking Dead tiene zombies a tutiplen y eso que lo más importante son los humanos. El otro problema que tiene esta historia es el dibujo, que aunque cumple su función, esta muy lejos de la espectacularidad de otras obras y es complicadísimo destacarlo a lado de otras series Image que deslumbran todas en este aspecto.
Así que tenemos una temática demasiado terrenal y un dibujo en la misma onda. Pues adi´ps muy buenas. Lo curioso es como la editorial le ha dado cancha a la serie y en vez de cancelarla en su primer arco argumental ha decidido seguir apostando por ella hasta ver donde podía llegar. Concretamente hasta que las autoras no han podido más y han decidido dedicarse a otro tipo de proyectos ya que de vez en cuando hay que llevarse un plato a la mesa. Tengo la impresión que Image te apoya hasta que tu mismo te das cuenta que no puedes pagar ni una factura más.

Es el lado negativo de las series Image. No tienen un gran personaje a lo Spiderman o Batman que te haga un cameo para levantarte las ventas. Estás tu solo frente al mundo e incluso que la historia sea buena no es garantía de nada. Hay muchas series buenas en Image, pero al final el mercado termina imponiendo su ley.

Imperio Secreto Cero

El Imperio Secreto de 2017, no el bueno de los 70, tiene dos principios diferentes. El primero pasando por caja, el segundo totalmente gratis. ¿Adivináis cual de los dos es el mejor? La respuesta os sorprenderá.

Secret Empire 0, ese número que solo sirve para destrozar las bases de datos de los coleccionistas, costaba la friolera de 4,99$ en los USA. Fue número 1 en ventas ese mes, así que sarna con gusto no pica. El hecho de que sea número 0 me confunde a la hora de describírselo a la gente, ¿es una precuela o es el inicio de la saga? Pues tras leerlo me he quedado exactamente igual, ¿es el inicio o qué es lo que es ?

La base de esta saga es que el Capitán America se ha vuelto malo, concretamente se ha puesto la camiseta de Hydra. Seguramente ya habréis oído hablar de este tema antes y es que llevan meses mareando la perdiz en su propia serie. Vamos, que tuvieron una idea hace un tiempo y la están alargando cual chicle todo lo posible hasta que no de más de sí… que la verdad, no da más de sí desde que la contaron, pero de eso ya hablaremos más adelante.

A lo que íbamos, el número 0 de esta serie cuenta una serie de batallas de tipo cataclísmico en la que están implicados todos los héroes de la Tierra y que pueden suponer la extinción de la raza humana. Así que en muy pocas páginas hay muerte, destrucción, épica, sacrificios, etc, etc. La verdad es que nada de esto importa porque todo este cacao maravillao es realmente un astuto plan del Capitán America para que Hydra se alce con el gobierno supremo de la Tierra. Y pim, pam, pum, todo sale como estaba planeado, con una revelación final de esas que te dejan con la boca abierta: EL CAPITÁN AMERICA ES DE HYDRA. Un momento… ¿ese no era el punto de partida? Ah, pues sí, pues entonces… ¿qué mierda de revelación es esta? Ah, que sus compañeros superheroes no lo sabían. Ya, ya, que tremendo todo. Un momento que estoy bosteeeeeeezandooooo.

El otro inicio de saga fue el Secret Empire Free Comic Book Day. Tenía muchas menos páginas y costaba la friolera de 0.0$. Un precio imbatible. La verdad es que cronológicamente se sitúa detrás del cómic del que hemos hablando más arriba, pero yo prefiero pensar que es otro inicio diferente debido a que para mucha gente este será el primer contacto con la saga.

Pues bien, este tebeo solo tiene 10 páginas de historia. Como no tiene espacio para contar mierdas ni absurdeces del cubo cósmico te mete directamente en jarana. Así que sin tiempo para respirar, cuenta que Hydra esta invadiendo el mundo, que los héroes están peleando contra ellos y que el Capitán America esta del otro lado. Es un ejercicio de simplicidad brutal, de contarte lo máximo posible en el menor espacio posible y es una autentica maravilla. Todo el jaleo de batallitas absurdas del número anterior aquí se resume en 3 páginas épicas donde los héroes van cayendo una tras otros abatidos por una fuerza superior. Y en este número sí que hay una autentica sorpresa final: el Capitán America es digno de levantar el martillo de Thor. ¿Cómo? ¿Pero no era malo? ¡Quiero leer la continuación de esto!

Menuda diferencia entre un número y otro. El primero necesita montar un embrollo terrible para contarte lo que ya todos sabíamos. El segundo simplemente va al grano, te cuenta lo único y estrictamente necesario y te deja agarrado a la butaca con ganas de más. Cuanto ganaría Marvel si las cosas se hicieran de la segunda manera. Pero por desgracia para todos, se van a hacer de la primera. Que de eso hablare la semana que viene, pero una saga de que malo es el Capitán America durante varios meses sabiendo todos que al final volverá a ser bueno… ¿qué pereza más grande, no?

Predicador

Ya que hablamos hace dos días de la serie de televisión, hoy vamos a hacerlo del cómic, uno de los más icónicos y gamberros de los 90.

Aunque antes vamos a poner las cosas en su contexto. Estamos en la primera mitad de los 90, Image esta arrasando con todo, vendiendo millones de ejemplares y marcando el estilo a seguir. Sin embargo, totalmente ajeno a todo eso, un pequeño sello editorial de DC Comics lleva tiempo publicando una de las mejores series de la historia: Sandman. Pero en ese momento existe un gran problema, Gaiman quiere cerrar la serie DE VERDAD, algo que Vertigo no se puede permitir. Aunque el sello nunca se ha caracterizado por sus cifras de venta, le ha aportado prestigio y premios a la editorial por lo que es necesario encontrar otro buque insignia que sustituya a Sandman antes de que esta acabe. Y Karen Berger, una de las mejores editoras de la historia, decide dar cabida en el sello a este Predicador, una serie que de ninguna manera se hubiera podido publicar en ningún otro sello de la casa. Y el resto ya es historia.

En su momento Predicador era la cosa más blasfema, burra y enfermiza que se había publicado jamás por una gran editorial. Había que acercarse a los cómics undergrounds para encontrar tal nivel de blasfemia y en aquel entonces era la serie más extremadamente adulta que te podías echar a la cara. La verdad es que hoy en día muchas de las cosas que se cuentan allí han sido superadas ampliamente incluso por el propio Ennis que siempre ha buscado ser más burro que él mismo. Pero entonces en los 90, en medio de un mar de tebeos mediocres dirigidos a adolescentes hipehormonados, Predicador era lo más de lo más.

De todas maneras, dicho lo de superado en la actualidad, sigue siendo un cómic que merece la pena ser leído una y otra vez. Ennis es un excelente escritor e introduce a los personajes y las situaciones que lo rodean de una manera magistral. Es un maestro en el arte de la narrativa y merece la pena leer todo lo que escribe solo por el placer de leer una historia muy bien contada. En esta serie además se complementa con un maravilloso Steve Dillon, con el que había hecho muy buenas migas y que resulto ser la mejor elección para la serie. El dibujo de Dillon nunca fue demasiado bonito y seguramente hay bastantes dibujantes más vistosos que él, pero madre mía como encajaba su estilo con la historia, le sentaba como un maldito guante. Descanse en paz allá donde este.

Centrándonos en el tebeos, ya sabéis todos de que va, la historia de un Predicador que recibe un poder divino que hace que todos obedezcan sus ordenes, y que se dedica a buscar a Dios por todos los Estados Unidos, ya que este ha decidido desaparecer de escena. Por el camino se ira encontrando la mayor colección de bastardos que Ennis se pudo imaginar, cada uno de ellos mucho peor que el anterior.

Es una historia muy entretenida, que se lee muy bien y que se disfruta una barbaridad. El único problema que tiene es el que Ennis arrastra siempre: llega un momento que alarga la historia innecesariamente porque quiere seguir publicando más números. Siempre tiene bastante claro como va a terminar la serie pero mientras se llega a ese final empieza a narrar historias que cada vez se van desviando más y más de la trama principal y que no aportan nada a la misma, excepto la de echarse unas risas contando algún tipo de atrocidad. Es el único pero que le puedo achacar, aparte de ser un cómic hijo de su tiempo.

Recomiendo echarle un vistazo, sobre todo a su segundo tomo recopilatorio, Hasta el fin del mundo, que siempre me ha parecido espectacular. Y en general recomiendo seguir toda la obra de Ennis que siempre ha sido muy interesante, aunque si sois estómagos sensible manteneros alejados de ella. No es plato para todos los gustos.

La industria francesa

Ya he tenido un poco más de tiempo para leer ese artículo sobre Francia que Pons mencionó en su twitter y ha llegado la hora de apretarle un poco las tuercas. A ver si entre todos logramos mosquearle lo suficiente para que vuelva a retomar el blog.

El artículo en cuestión se títula algo como “La mayoría de los tebeos no son rentables” y retrata un panorama desolador para la Bande dessinée francesa, el mundillo se muere de toda la vida. Pero echemos un vistazo a las cifras que manejan para que como de lejos están del precipicio.

10.000 ejemplares para que un título sea rentable

Esa es la cifra que según el artículo hay que alcanzar para que un titulo sea rentable. Da escalofríos, ¿eh? Primero porque para nosotros esa cifra es algo estratosférica. Muy pocos de nuestros tebeos se acercan a esa cantidad y cuando lo hacen los tratamos de superventas. Sin embargo para ellos es lo mínimo a exigir, ¿cómo puede ser eso posible? Pues porque son una industria de verdad. Esto supone que los autores tienen que ganar dinero para poder dedicarse a ello y por supuesto todos los trabajadores implicados en la producción del cómic, desde el editor hasta la señora de la limpieza. La idea es que vivan de esto, no que sea un hobby con el que sacar algunas perras mientras tienes otro trabajo con el que llevar las lentejas a la mesa.

Más de 5.000 títulos en un año

¿¿¿Quééééééééé??? Esa cifra es escandalosa… para nosotros. Porque la verdad es que el mercado americano y el japonés llegan a esos números sin problemas. El tema es que aún así, son muchos títulos al año y simplemente por pura lógica, es imposible que vendan todos. Tiene que haber muchísimos que hagan aguas. Entonces, ¿cómo narices se puede sostener eso?

500.000 Lucky Lukes vendidos en 2016

Y estamos hablando de uno solo de sus álbumes, La Tierra Prometida. Esa es una cifra de autentico bestseller para su mercado y gracías a esto las editoriales pueden mantener el resto de títulos. Otro ejemplo que se menciona en el artículo son los 400.000 ejemplares de Blake y Mortimer. Vamos, que los superventas soportan a gran parte del mercado.

Entonces, ¿por qué no nos dedicamos solo a publicar bestseller y nos olvidamos del resto de títulos? Bueno, para empezar porque si hacen eso se les cae todo el castillo encima. El bestseller aguanta hasta que todo el mundo se cansa de él y se aburre. ¿El ejemplo? Mortadelo y Filemón. Y entonces, ¿qué haces? Te cargas a toda la industria de un plumazo. Para que el sistema funcione de verdad necesitas un ecosistema rico que vaya produciendo todo tipo de tebeos para atraer a todo tipo de lectores. Si solo producimos Asterix, perdemos una parte muy importante de lectores que aunque no sean el publico objetivo de la serie del galo, pueden terminar comprándola. A la larga incluso el concepto de lector de determinado tipo de tebeos deja de existir y simplemente existe el lector de tebeos. Unos días se compra una cosa, otros otra distinta simplemente porque le apetece. Porque para él es natural comprar mucho y variado. Por supuesto que existen nichos, siempre existirán, pero se ha trabajado mucho en la idea de que el cómic es cultura y como tal debe formar parte de la vida de todo el mundo.

Dicho todo esto, ¿su mundillo se hunde? No tanto como el nuestro, ya que ellos tienen una industria que ya nos gustaría a nosotros. Pero tienes sus contras muy peligrosos, como ese volumen brutal de ventas que tienen que alcanzar cada título. Al final la presión para todos es lo misma, tienes que publicar tebeos que sean buenos y que vendan. Si no, no esperes a durar demasiado en un mercado tan competitivo. Aún así, siguen estando a años luz de nosotros.

Preacher, la serie

Uno de los cómics más interesantes para ser adaptados a la pequeña pantalla. Una cadena de tématica adulta como la AMC y con total libertad para llevar hasta el limite las historias. Una de las series más prometedoras del año. Y entonces Seth Rogen.

La base de la serie es más o menos la misma que la del cómic. Un predicador es poseído por una fuerza misteriosa que le otorga un poder casi divino: todo el mundo tiene que obedecer lo que él diga. Justo en ese momento Dios decide desaparecer sin dejar rastro y nuestro predicador iniciará un viaje a través de los Estados Unidos para encontrarle. Y ya, porque cualquier parecido de la serie con la realidad del cómic es pura coincidencia.

Lo de la primera temporada de Preacher es algo imposible de comprender. Tienen el maldito cómic ahí mismo, con decenas de historias interesantes, simplemente hay que elegir cualquiera de ellas y rodarla. Así de fácil y sencillo. Pero no, tienen que ponerse creativos y hacer una especie de precuela del cómic, un año cero. Diez episodios de argumentos totalmente inventados que se alargan y se alargan hasta el aburrimiento más absoluto y que por algún extraño motivo tienen miedo de alcanzar el principio de la historia. Es completamente insufrible, un autentico horror. Al principio incluso pensé que mi aburrimiento era debido a que conocía el cómic y mis expectativas eran demasiadas altas. Entonces hice que un amigo que no sabía nada se tragara la serie y… ¡casi dejamos de ser amigos! En serio, es una cosa totalmente odiosa.

En la segunda temporada casualmente se acuerdan que… ¡están basados en un cómic! Imaginaros mi sorpresa. De repente el Santo de los Asesinos se mete en la historia a todo trapo y la serie sube millones de enteros de repente. ¡Claro! ¿Es qué era tan difícil? ¿Es qué no lo podíais haber hecho antes? ¿Es que tanto costaba fijarse en el maldito cómic que estábais adaptando?

Esta temporada ya es otra cosa porque la historia ya se encamina a donde debería ir. Se introducen más personajes cruciales como Herr Starr y los hijos de perra familiares de Jesse y se le da un repaso muy interesante a lo que es el infierno. El problema es que para el final de la temporada la cosa se vuelve a estancar un poco, como si de repente no quisieran tocar otra vez el material del cómic. Venga hombre, que por muy blasfemo que sea no muerde.

Uno de los máximos culpables de como ha salido la cosa es Seth Rogen, el tipo que dice ser cómico. Nunca ha sido santo de mi devoción y la verdad es que he disfrutado muy pocas de sus películas. Ni su humor ni su visión de la vida me ha gustado nunca y ha llegado a Preacher para enmedarle la plana a Ennis y decirle como se hacen las cosas de verdad. Pues mira chaval, si tu intención es hacer lo que te de la real gana, te inventas tu mismo tu propia historia y haces lo que quieras con ella. Pero no te cagues en las de los demás. En serio, había cientos de profesionales en la industria que lo habrían hecho mejor que tu, no es tan difícil.

Este lavado de cara de la serie provoca que el trio protagonista sea bastante irreconocible. Jesse es Jesse raspadito, muy justito. Tulip no es Tulip. Ruth Negga es una excelente actriz y no tarda en cogerle el pulso al personaje, pero a otro personaje que no es Tulip. Y Cassidy es demasiado cachondo en el mal sentido para ser Cassidy. Los villanos mitad, mirad. El Santo de los Asesinos sí, Herr Star también y Caraculo pues… tenéis que verlo. Tengo ganas de ver a la familia de Jesse, que solo hemos podido intuir de refilón.

Preacher es una serie que debería ser muchísimo más pero que en realidad solo es una colección de algún buen momento disperso. Tiene una primera temporada totalmente horripilante y una segunda que levanta el vuelo pero que al final deja bastantes dudas. Me agota solo el pensar como será la tercera temporada.

Paper Girls

La semana pasada hablamos de Saga, esta semana toca hablar de la otra niña mimada de Vaughan y que tambien esta de moda. Entonces, ¿Paper Girls qué?

Antes que nada: Cliff Chiang. Ya esta, solo con eso ya merece la pena mirarse una y otra vez el tebeo de arriba a abajo. Incluso no hace falta que cuente ningún tipo de historia, es tan bueno, tan limpio, tan bonito, que es una gozada ver página tras página de esta maravilla de dibujante. Solo con su trazo consigue que la serie sea un 200% mejor. ¡Yo por Cliff Chiang MA-TO!

Vamos con la historia. Paper Girls es la historia de cuatro chicas adolescentes que reparten la prensa del día en sus bicicletas. Repartidoras de periódicos sería la traducción más acertada, aunque por aquí no tenemos esa figura del repartidor en bicicleta, es algo más de tradición americana. La trama se centra en las vicisitudes de las cuatro repartidoras: como se levantan temprano cada mañana, como tienen que elegir la mejor ruta para terminar en menos tiempo, como esquivan a perros y demás mascotas, como recaudan el dinero de la suscripción y todas esas cosas tan entretenidas de ser repartidos… ¿Cómo? ¿Qué que clase de colección es esta? Ay, que os lo habéis creído.

Que sí, que va de cuatro chicas en sus bicis, pero en menos que canta en gallo empiezan a pasar cosas muy pero que muy extrañas. Cosas de esas de ciencia ficción, viajes en el tiempo, razas alienígenas y todo lo inimaginable que se le puede ocurrir a su autor. Y es todo bastante alocado la verdad. Al principio parece que va a ser la típica historia de barrio residencial de clase media y de como cuatro chicas se abren paso entre los mierdecillas que tratan de entorpecer su trabajo. Pero a toda velocidad Vaughan mete la trama de ciencia ficción y casi no da tiempo a respirar de la cantidad de cosas que van pasando y prácticamente sin explicación alguna.

Es un carrusel de emociones muy loco que no deja tiempo ni para respirar. Mientras que en Saga, el autor se toma su tiempo para introducir a los personajes y va conduciendo con calma y parsimonia la acción, aquí es justamente todo lo contrario. Va muy rápido, tanto que no da tiempo ni a simpatizar con los personajes. Es muy divertido y emocionante sí, pero en ocasiones es un poco vacío y provoca cierta indiferencia ante algunas de las aventuras que les van ocurriendo a sus protagonistas.

Por cierto, la serie esta ubicada en los 80, con sus bicicletas y sus tramas de ciencia ficción… como si Vaughan hubiera copiado cierta serie famosa de Netfilx… solo que este cómic se publicó varios meses antes del estreno de la serie. Así que, ¿alguien tomó prestado de alguien o simplemente la idea estaba en el aire? Porque las similitudes entre Paper Girls y Stranger Things en ocasiones van más allá de ser una mera coincidencia. Eso sí, esta serie tiene toda la velocidad que le falta a la serie de la tele, cuenta mucho más en sus cinco primeros números que la miniserie en ocho capítulos.

¿Recomiendo Paper Girls? Pues depende. Por el dibujo esta claro, todos amamos a Cliff Chiang, no hay discusión posible. ¿Por el argumento? Pues si te va la ciencia ficción alocada esta es tu serie. Sino, pues no, claro. Tiene que haber gustos para todos. Yo todavía no vislumbró hacía donde se dirige la serie, así que le seguire dando unas cuantas oportunidades más porque… Chiang, claro.

P.S. Image os regala el primer número por si no tenéis miedo al inglés.