The Fix

Ha llegado la hora de redimir a Nick Spencer de todo lo que le están obligando a perpetrar en el universo Marvel con Imperio Secreto. Porque Nick Spencer cuando le dejan contar sus movidas es bueno, es muy bueno.

Uno de los protagonistas de esta historia decidió cuando era niño que lo que molaba en la vida era ser malo, que eso de ser bueno era como bastante rollo. Lo que pasa es que aunque los malos viven la vida a tope al final terminan pillándolos o con dos tiros entre ceja y ceja. Seguro que tiene que haber alguna manera de ser malo y que no te pillen, que seas el que tienes la sartén por el mango y nadie te pueda hacer nada. Un momento, ¿acaso a un policía corrupto alguien puede hacerle algo?

The Fix es la historia de una pareja de policías muy pero que muy corruptos. No solo es que hagan la vista gorda o trapicheen con la mercancía que incautan, es que son ellos mismos los que cometen los atracos que posteriormente se dedican a investigar. Vamos, que ellos se lo guisan y ellos se lo comen. Encima asuntos internos también esta metido en el ajo, así que barra libre absoluta para hacer todo lo que quieran. Lo que pasa es que nada es tan idílico como parece, sobre todo cuando decides vivir a todo trapo por encima de tu tren de vida. Cuando te dedicas a despilfarrar todo lo que tienes y te metes en el peligroso mundo de las apuestas, los problemas están a la vuelta de la esquina, sobre todo cuando le debes dinero a uno de los mayores psicópatas de la faz de la tierra. Es lo que tiene que ser malo, que te creces, vives a tope y en cuando te descuidas te has mezclado con gente de la peor calaña. Y aquí es donde empiezan los verdaderos problemas.

Si os habéis leído los Superiores Enemigos de Spiderman del mismo duo creador, Nick Spencer y el maravilloso Steve Lieber, pues aquí tenéis exactamente más de lo mismo, pero a lo bruto. Porque en esta serie Spencer no tiene que mantenerse dentro del margen de “para todos los públicos” y se desata completamente. No ya es que los asesinatos sean bastante violentos, que lo son, sino que las conversaciones sobre sexo son demasiado subidas de tono, pero demasiado. Vamos, se nota que el autor tenía unas ganas tremendas de poder ser todo lo gamberro que quisiera con sus personajes y aquí se ha soltado el pelo pero bien. En ocasiones resulta hasta ofensivo.

Así que solo puedo decir que la serie es muy divertida, muy gamberra y muy canalla. Es otra más de esas series protagonizadas por malhechores de Spencer que tanto queremos sus admiradores. La falta de ética de sus protagonistas es el hilo conductor de una historia que en cada número se adentra más y más en el abismo de la indecencia. ¡Y encima aparece un perro monisimo!

Si te gustan los villanos esta es tu serie. Si eres puritano huye de ella como el diablo.

Leñadoras

Hoy traemos a esta sección una serie de Boom! Studios que ha sido muy sonada y cuyo primer arco fue publicado en España por Sapristi Cómics, un sello editorial algo diferente a lo que estamos acostumbrados.

Según cuenta la wikipedia este cómic fue creado cuando la editoria de Boom!, Shannon Walters, le pregunto a la guionista Grace Ellis si se le ocurría hacer un cómic centrado en personajes femeninos. Entre ambos dieron con una historia de un grupo de chicas en un campamento de verano que viven aventuras y luchan con todo tipo de monstruos. A estas dos autoras se les unió Brooke A. Allen para el diseño de personajes y Noelle Stevenson como escritora y ya tenemos una fenomenal serie montada.

Pues el argumento ya os lo he contado, porque básicamente es eso. Un grupo de chicas muy valientes y alocadas pasan el verano en un campamento en cuyos alrededores existen toda clase de criaturas aterradoras. Nuestras protagonistas no se estarán quietas y en todo momento saldrán a buscar aventuras y a enfrentarse a lo que haga falta para desentrañar de donde sale tanto bicho extraño. Hay un misterio que resolver y parece que un villano que desenmascarar. Es un cómic de aventuras puras y duras.

La palabra que mejor define este cómic es locura. Desde la primera página te agarra y te lleva de un lado a otro constantemente como si se tratara de una montaña rusa. Es más menos una mezcla entre el Manual de los Jóvenes Castores y Gravity Fall. Es muy divertida, muy entretenida y una lectura ideal para todas las edades. Diversión a raudales por sus cuatro costados.

Al principio iba a ser solo una serie limitada de ocho números. Pero resulta que las peticiones de los dos primeros número desbordaron sus previsiones y decidieron convertirla en serie regular. Un momento, ¿cuánto tiene que vender una serie de una editorial pequeñita para convencer a sus editores? Pues según la lista de Diamond, el número 1 vendió trece mil ejemplares y el número 2 casí diez mil ejemplares. La verdad es que no es gran cosa e incluso la editorial tiene alguna serie que vende más. Pero aquí es donde hay que saber ver el potencial de las cosas. Las buenas críticas y el entusiasmo mostrado por los fans en redes sociales les hicieron ver que esta serie seguramente venderia muy bien en sus correspondientes tomos recopilatorios. El presidente de la editorial dijo a principios de este año que habían vendido un total de 800.000 tomos recopilatorios de toda la serie. Eso es una autentica pasada se mire por donde se mire.

Así que una gran serie, con un primer arco divertidísimo y muy loco. Una lectura ideal para introducir a los jóvenes y no tan jóvenes en este mundillo tan maravilloso. Es una gran serie y espero con ganas los siguientes arcos, a ver si sigue tan entretenida como este prometedor inicio.

P.S. Anda, si me acabo de enterar que acaba de salir el segundo tomo en España, corro a comprarlo. A ver, un poquito más de publicidad, que ni me había enterado.

¿Cuándo dejamos de leer Los Muertos Vivientes?

Con el estreno de la octava temporada de la serie de televisión me he encontrado a mucha gente comentándome que lo dejo en cual o tal capítulo de hace varias temporadas y que le da bastante pereza seguir. Resulta que con los cómics yo creo que pasa algo de lo mismo. Asi que, ¿en qué momento dejaste de leer los Muertos Vivientes?

Para que quede claro antes de nada, Los Muertos Vivientes/The Walking Dead es una magnifica serie. Ya he hablado varias veces de ella en este blog y subrayo que es una serie de gran calidad con un guión muy interesante y unos giros dramáticos espectaculares. Dicho esto… hace tiempo deje de leer la serie. No porque me haya dejado de gustar o porque haya pegado un bajón de calidad muy significativo, simplemente se me empezó a acumular en la pila de lectura, luego empece a dejar de comprarme algún que otro número suelto y cuando me di cuenta había perdido el tren completamente. Me suele pasar con muchas series, ese es el momento que te das cuenta que han perdido la chispa que te hacía seguirla mes a mes.

Ojeando uno de esos tochacos enormes que ha sacado Planeta me sorprendí al descubrir que había leído más de 100 números de la serie ya que me habían parecido mucho menos. El tema es que después de haber leído tanto, de haber conocido y sufrido con tantos personajes, no tengo ni la más repajolera idea de hace donde va la serie. Creo haber leído en algún sitio que Kirkman tampoco la tenía y que seguiría escribiéndola mientras disfrutara haciéndolo. No lo dudo. El problema es que a raíz de la televisión las ventas han subido una barbaridad, llegando incluso a ser número uno en el top de ventas, por lo que el cómic paso de ser algo más que un divertimento para convertirse en una autentica gallina de los huevos de oro. ¿Y quién en su sano juicio la mataría?

Por supuesto que Kirkman puede seguir con la serie hasta donde le de la real gana, faltaría más, sobre todo cuando goza de tan buena salud ( séptima en el top de ventas del pasado mes de septiembre). Lo que pasa es que cuando alargas tanto una serie se convierte en el Spiderman o Batman de turno. Puedes ser muy, muy fan, pero habrá meses que simplemente te la compraras por pura inercia. Y si dejas de seguir la serie durante un tiempo y vuelves, las aventuras de tu personaje favorito no habrán cambiado demasiado, como si no parecíera importar que hayas estado ausente durante un tiempo.

También puede que pase otra cosa que no sé exactamente como definir. Ocurre cuando llevas años leyendo algo y le dices a todo el mundo que esta muy bien, que merece la pena una barbaridad y que debería echarle un vistazo. Nadie o casi nadie te hace caso. Entonces viene el cine o la televisión y lo hace tan famoso que terminas cogiéndole cierto asco a todo. De repente ves a gente que presume de estar totalmente al día y de saber más que tu de tu serie favorita. Y eso provoca una sensación de amor-odio tremendo. No es que te deje de gustar lo que estabas leyendo, pero te desenamoras y poco a poco eso va provocando el olvido. Ojalá hubiera alguna palabra para definir lo de “se ha convertido en mainstream y ya no me gusta tanto”

Vosotros, ¿cuándo dejástéis de leer las serie? Seguro que muchos aún seguís al pie del cañón, ¡os felicito!

Chew

Esta es la típica serie de la que te hablan los amigos recomendándote todo el rato que le eches un vistazo y tu les dices que sí, que lo harás en cuando tengas un rato libre. Eso suele pasar cuando la pila de lectura te deja un respiro, pero entonces le echas un vistazo, ella te devuelve la mirada y tras saber lo que es el abismo no tienes otra que irlo dejando y dejando acumulando más y más polvo en la pila. Y es una autentica pena porque buscando un hueco para poder leer los primeros tomos de la serie resulta que es bastante divertida. Vamos con un breve comentario sobre la serie.

Chew es la historia de un peculiar agente de policía llamado Tony Chu que sufre de cibopatía. Supongo que todos ya sabéis de sobra lo que es, pero por si acaso alguno no termina de caer, la cibopatía es la habilidad de recibir sensaciones psíquicas de todo aquello que mastica. Por poner un ejemplo, un mordisco a un filete de pescado le hace percibir toda la vida del animal, desde que nace hasta que muerde el anzuelo, y es descuartizado y frito para ser servido como comida. Debido a eso, nuestro protagonista lo único que se atreve a comer es la remolacha que por extraño que pueda parecer es lo único que no le transmite nada de nada. Se ve que las remolachas son las únicas plantas de todo el mundo vegetal que no tienen que sufrir.
Aunque esta habilidad para comer es nefasta para su hábitos alimenticios es toda una bendición para poder realizar trabajos detectivescos ya que con morder a cualquier sospechoso puede averiguar absolutamente todo sobre él. El problema es que a veces no hay sospechoso a mano y hay que echar manos de las víctimas y pegar un muerdo a ese cadáver medio putrefacto como que no es lo más recomendable para la salud.
La obsesión malsana por la comida rodea todos los elementos de la serie. En este particular universo comerciar y sobre todo comer cualquier tipo de aves esta totalmente prohibido debido a un terrible gripe aviar que ocurrió en el pasado . Esto hace que exista todo un mercado negro basado en el trafico ilegal de sobre todo carne de pollo lo que ha llevado a la policía a crear una división especial para atrapar a estos peligrosos contrabandistas y que es justo donde nuestro héroe encajara como un guante. En este mundo donde todo gira en torno a lo que cada uno se lleva al estomago, nuestro detective se ira enfrentado a todo tipo de casos y delincuentes que también cuenta con algún tipo de poder relacionado de la comida a cada cual más demencial. Todo, absolutamente todo, gira en torno a lo que una se lleva a la boca. Ya lo dice el titulo… ¡mastica!

Chew es una serie ante sobre todo muy divertida. Esta contada de una manera muy desenfada, con un dibujo que se acerca mucho a la caricatura pero de gran trazo y con un gran nivel de detalle.
Cada arco argumental es todo un delirio de situaciones absurdas, estomagantes y llevadas hasta el delirio más absurdo, pero contado de una manera deliciosa y que se disfruta una barbaridad. Aún me quedan unos cuantos tomos por leer algo que me hace enormemente muy feliz ya que me queda muchísimo por digerir.

Eso es todo como primera aproximación a la serie ya que seguramente la mayoría la habréis leído y os sonara a vieja. Esta serie se empezó a publicar en 2009…¡es posible que alguno de vosotros no hubierais ni nacido aún cuando se empezó a publicarse! Lo dicho, hincadle el diente cuando podáis.

Airboy

Extraña miniserie de cuatro números publicada en 2015 por Image y que a saber si nadie se atreverá a publicarla por estos lares. Entre que el personaje tiene nulo tirón y que la obra es una autentica ida de olla va a estar complicada la cosa.

Aprovechando que Airboy es un personaje que llva formando parte del dominio público desde hace mucho tiempo Eric Stephenson, editor de Image, le encarga a James Robinson una serie para preparar su relanzamiento. Para un autor de la talla de Robinson no debería haber ningún problema pero resulta que en estos momentos se encuentra inmerso en una enorme crisis creativa y no tiene ni idea de que tipo de historia puede escribir. Odia profundamente al personaje y lo único que le convence es que Stephenson le va a pagar lo mismo que le pagan en DC y eso son palabras mayores.
Tras aceptar el encargo y darle vueltas y más vueltas no se le ocurre ninguna historia, no tiene ninguna idea, esta completamente en blanco. Su mujer le propone que se reúna con el dibujante, Greg Hinkle, a ver si entre ambos se les ocurre algo. Los dos se encierran en un motel con varios folios en blanco y predispuestos a salir de allí con un tebeo decente. Pero nada de nada, el bloqueo es absoluto. Habra que recurrir a las drogas a ver si asi se les ocurre algo. Pero para conseguir drogas hay que visitar malos garitos, con bebidas de garrofón y con todo tipo de putas. La cosa no tarda en desmadrarse de mala y no tiene pinta de acabar nada bien. Sobre todo cuando de la nada se se les aparece Airboy en carne y hueso…

Sí, el cómic va de eso, de verdad. James Robinson narra en primera persona el proceso que le lleva a deambular de un lado a otro mientras intenta escribir una historia con un personaje que no le motiva en absoluto, así que en vez de contar lo que tenía que contar se dedica a escribir una autentica ida de olla. Es un cómic muy gamberro, con muchas drogas, mucho sexo y muchos penes, todo muy bien pensado para intentar incomodar al lector lo máximo posible. Es un cómic donde prima lo metareferencial, sobre todo a raíz de la aparición de Airboy como un personaje del mundo real y su visión que tiene de nuestro mundo y de lo sordido que le resulta. ¿Para esto ganó una guerra?

La parte más interesante de la obra para servidor es cuando James Robinson va comentado como se siente y como algunas de sus obras han hecho un gran daño a su carrera. Le dedica un dialogo en especial a la adaptación al cine de la liga de los Hombres Extraordinarios, algo que parece le dejo bastante tocado. El problema es que no se sabe cuanto de esto es real y cuanto ficción, pero las palabras que Robison pone en su propia boca cuando habla de su trabajo parecen bastante fieles a la realidad, aunque quien sabe.

El dibujante, Greg Hinkle, hace un trabajo inmeso tanto plasmando el presente como la época de Airboy. Aunque no sé si eso de dibujarse el pene enormemente grande es cosa suya o un chiste de Robinson. Sea como sea, es un tipo con un gran talento y ahora mismo esta haciendo otra obra en Image llamada Black Cloud que tiene una pinta estupenda. Habrá que echarle un ojo.

Una obra muy divertida, muy gamberra y en general muy ida de olla toda. La verdad es que no tiene sentido, ni razón de ser ni al final extraes ningún tipo de conclusión, pero te lo pasas fantásticamente bien leyéndola. Una autentica Rareza.

Black Hammer

Aunque el título de esta sección tiene destacada la palabra Image, la idea es dar cabida a todos esos cómics fuera del paragüas de las dos grandes. Y que mejor que dar nuestro primer pasito fuera de Image con una estupenda colección de Dark Horse que día a día se esta ganando su hueco entre los aficionados.

Black Hammer es la historia de lo que le pasa a los superhéroes cuando desaparecen de las páginas de los tebeos, en concreto cuando cancelan sus series. No se van a su casa y tienes hijos y van a pasar la tarde del domingo en un centro comercial. No, en este caso concreto los héroes más valientes de la Tierra se han enfrentado a la amenaza definitiva, una especie de Galactus hipervitaminado, y han entregado sus vidas para alzarse con la victoria. O eso parece, porque no queda rastro de ellos, pero en realidad siguen vivitos y coleando. ¿ Dónde estan ? ¿ Por qué no pueden encontrar el camino de vuelta?

Seguro que habéis leído muchas veces este tipo de historia: uno o varios héroes, cuyas colecciones fueron canceladas hace mucho tiempo, vuelven de un limbo o dimensión alternativa para justificar porque nadie les ha visto durante todos estos años en su universo. Esto se suele resolver en una o dos páginas, de manera bastante ligera: hubo una batalla epica, hubo una lucha sin fin, se realizó un titánico esfuerzo, etc, etc. Y ya esta, a centrarnos en las historias del presente, que tampoco nos interesa mucho ahondar en el mundo viejuno.

Pues aquí Jeff Lemire y Dean Ormston se centran en ese periodo de tiempo donde no sabemos que ha pasado. En este caso, los héroes han ido a parar a un pueblecito corriente de la America profunda, del que no pueden escapar porque un misterioso campo de fuerza les impide hacerlo. Y su vida es un autentico asco, porque no tienen nada que hacer excepto vivir en su granja, dar una vuelta por el pueblo o morirse de asco mirando las estrellas.

Entonces, ¿aburridilla la colección? Al contrario. Mediante una serie de flashbacks se nos ira contando la vida de cada uno de los héroes, auténticos homenajes a la edad de oro y plata del cómic. Además, la trama principal girara sobre el misterio que les tiene allí encerrados y en el que parece estar implicado alguno de los heroes, o quizá no, porque por ahora solo esta claro que no todos son trigo limpio.

La verdad es que la serie es una mezcla de slice of life y tebeo de la edad dorada de lo más curioso que se disfruta una barbaridad. Yo he devorado todos los números mordiéndome las uñas y tengo unas ganas locas de que se publiquen más. Además, no tengo ni idea de hacia donde puede ir la serie o que pasara una vez que los héroes descubran como volver a su hogar, si es que lo descubren.

Por cierto, aunque Ormston hace un trabajo bastante decente para retratar el momento sórdido que viven los protagonistas, su manera de dibujar los rostros deja bastante que desear ya que son tirando a feos, concretamente a muy feos. Más adelante en la colección aparecen artistas invitados y uno de ellos es David Rubin, que le da un aspecto espectacular a la serie, pareciendo de repente una serie de la actualidad y no de la edad dorada como se intenta retratar. Es decir, le da mil vueltas como dibujante a Ormston, pero el contraste es muy chocante: el dibujo muy vivo y alegre de Rubin, frente a una sensación moribunda y plomiza de Ormston.

Muy fan de esta serie de la que incluso se va a publicar un spinoff que promete una barbaridad. De lo mejorcito que se esta publicando en el mercado, o al menos yo estoy encantadísimo con cada número. Maravilla.

No Mercy

Después de tres semanas hablando de “super éxitos” de Image toca adentrarse en colecciones menos conocidas pero no por ello de menos calidad. Aunque tenemos un pequeño, ¿merece la pena hablar de algo que no vamos a ver publicado fuera de los USA ni en pintura?

No Mercy es una serie de 14 números escrita por Alex de Campi y dibujada por Carla Speed McNeil. Cuenta la historia de un grupo de adolescentes que se encuentran en un país indeterminado de America Central para construir escuelas y otras tareas humanitarias variadas. A punto de volver a casa, todos se montan en el autobús de vuelta que desgraciadamente no llegara a su destino ya que tras sufrir un accidente se despeñara colina abajo. Todo el mundo piensa que los jovenés han muerto, pero en realidad muchos de ellos han sobrevivido aunque desearían no haberlo hecho. En un país desconocido, con heridas muy graves, sin nadie a quien acudir ni que les pueda ayudar, vivirán un autentico infierno simplemente tratando de sobrevivir. La rudeza del desierto, todo tipo de delincuentes, alimañas y desgracias les esperan en su camino.

No Mercy es una historia cruda, desesperante y llena de las peores pesadillas. Es lo peor que le puede pasar a nadie que se ve desamparado en un país extraño.

Tengo que reconocer que al principio esta serie me llamaba muy poco la atención debido a que los protagonistas parecían los típicos adolescentes imbéciles que se creen mejor que los demás solo porque dedican una semana de sus vidas a ayudar a los pobres. Pero la autora no tarda en hacérselo pasar putisimas, a meterles en situaciones muy jodidas y a enfrentarles a todos con sus peores pesadillas. Es un cómic de terror puro y duro, sobre todo porque las situaciones en las que les mete nos podrían pasar a cualquiera de nosotros. Llega un punto que engancha de tal manera que no puedes dejar de leer la historia, sobre todo sabiendo que algunos de ellos jamás saldrán de esta.
Así que sabiendo que la serie tiene cierta calidad, estaba esperando su publicación por estos lares pero mientras los títulos más reputados de Image iban siendo lanzados uno tras otro, nada se sabia de este título. No creo que se la haya leído ningún editor por aquí y no me extraña debido a que tiene un lastre fatal: las ventas. Los primeros números vendieron en torno a los 6.000 ejemplares en los USA y no tardaron en desaparecer en el TOP 300. Vamos, es una serie que vendía tan poco que ni siquiera aparecía en las listas. Incluso buscando referencias para este post me he encontrado con que la autora afirma que no ha ganado un solo dolar con este tebeo, algo bastante triste para unas autoras que se lo han currado para poder publicar un tebeo diferente a lo habitual.

Pero a ver, si es tan bueno, ¿por qué ha fracasado? Creo que el principal handicap es la temática del tebeo en sí. Nada de superhéroes, ni de fantasía, ni de ciencia ficción, temática realista pura y dura. Incluso The Walking Dead tiene zombies a tutiplen y eso que lo más importante son los humanos. El otro problema que tiene esta historia es el dibujo, que aunque cumple su función, esta muy lejos de la espectacularidad de otras obras y es complicadísimo destacarlo a lado de otras series Image que deslumbran todas en este aspecto.
Así que tenemos una temática demasiado terrenal y un dibujo en la misma onda. Pues adi´ps muy buenas. Lo curioso es como la editorial le ha dado cancha a la serie y en vez de cancelarla en su primer arco argumental ha decidido seguir apostando por ella hasta ver donde podía llegar. Concretamente hasta que las autoras no han podido más y han decidido dedicarse a otro tipo de proyectos ya que de vez en cuando hay que llevarse un plato a la mesa. Tengo la impresión que Image te apoya hasta que tu mismo te das cuenta que no puedes pagar ni una factura más.

Es el lado negativo de las series Image. No tienen un gran personaje a lo Spiderman o Batman que te haga un cameo para levantarte las ventas. Estás tu solo frente al mundo e incluso que la historia sea buena no es garantía de nada. Hay muchas series buenas en Image, pero al final el mercado termina imponiendo su ley.

Paper Girls

La semana pasada hablamos de Saga, esta semana toca hablar de la otra niña mimada de Vaughan y que tambien esta de moda. Entonces, ¿Paper Girls qué?

Antes que nada: Cliff Chiang. Ya esta, solo con eso ya merece la pena mirarse una y otra vez el tebeo de arriba a abajo. Incluso no hace falta que cuente ningún tipo de historia, es tan bueno, tan limpio, tan bonito, que es una gozada ver página tras página de esta maravilla de dibujante. Solo con su trazo consigue que la serie sea un 200% mejor. ¡Yo por Cliff Chiang MA-TO!

Vamos con la historia. Paper Girls es la historia de cuatro chicas adolescentes que reparten la prensa del día en sus bicicletas. Repartidoras de periódicos sería la traducción más acertada, aunque por aquí no tenemos esa figura del repartidor en bicicleta, es algo más de tradición americana. La trama se centra en las vicisitudes de las cuatro repartidoras: como se levantan temprano cada mañana, como tienen que elegir la mejor ruta para terminar en menos tiempo, como esquivan a perros y demás mascotas, como recaudan el dinero de la suscripción y todas esas cosas tan entretenidas de ser repartidos… ¿Cómo? ¿Qué que clase de colección es esta? Ay, que os lo habéis creído.

Que sí, que va de cuatro chicas en sus bicis, pero en menos que canta en gallo empiezan a pasar cosas muy pero que muy extrañas. Cosas de esas de ciencia ficción, viajes en el tiempo, razas alienígenas y todo lo inimaginable que se le puede ocurrir a su autor. Y es todo bastante alocado la verdad. Al principio parece que va a ser la típica historia de barrio residencial de clase media y de como cuatro chicas se abren paso entre los mierdecillas que tratan de entorpecer su trabajo. Pero a toda velocidad Vaughan mete la trama de ciencia ficción y casi no da tiempo a respirar de la cantidad de cosas que van pasando y prácticamente sin explicación alguna.

Es un carrusel de emociones muy loco que no deja tiempo ni para respirar. Mientras que en Saga, el autor se toma su tiempo para introducir a los personajes y va conduciendo con calma y parsimonia la acción, aquí es justamente todo lo contrario. Va muy rápido, tanto que no da tiempo ni a simpatizar con los personajes. Es muy divertido y emocionante sí, pero en ocasiones es un poco vacío y provoca cierta indiferencia ante algunas de las aventuras que les van ocurriendo a sus protagonistas.

Por cierto, la serie esta ubicada en los 80, con sus bicicletas y sus tramas de ciencia ficción… como si Vaughan hubiera copiado cierta serie famosa de Netfilx… solo que este cómic se publicó varios meses antes del estreno de la serie. Así que, ¿alguien tomó prestado de alguien o simplemente la idea estaba en el aire? Porque las similitudes entre Paper Girls y Stranger Things en ocasiones van más allá de ser una mera coincidencia. Eso sí, esta serie tiene toda la velocidad que le falta a la serie de la tele, cuenta mucho más en sus cinco primeros números que la miniserie en ocho capítulos.

¿Recomiendo Paper Girls? Pues depende. Por el dibujo esta claro, todos amamos a Cliff Chiang, no hay discusión posible. ¿Por el argumento? Pues si te va la ciencia ficción alocada esta es tu serie. Sino, pues no, claro. Tiene que haber gustos para todos. Yo todavía no vislumbró hacía donde se dirige la serie, así que le seguire dando unas cuantas oportunidades más porque… Chiang, claro.

P.S. Image os regala el primer número por si no tenéis miedo al inglés.

Saga

Hoy toca hablar de la serie que esta en boca de todo el mundo, la que gana todos los premios, la que es anunciada como un cruce entre Star Wars y Juego de Tronos… ¿Merece realmente la pena? Vamos a descubrirlo.

Esta es la historia de un amor prohibido. Dos soldados de bandos y razas alienÍgenas enfrentadas se enamoran en tiempos de guerra y tienen como fruto de su amor una preciosa niña, la primera nacida de la unión entre seres de las dos razas. El problema es que esto no es algo que ninguno de los dos bandos se pueda o quiera permitir, los grandes poderes prefieren hacer la guerra y no el amor, por lo que las cabezas de nuestros protagonistas no tardaran en tener un precio desorbitado. Y así es como se inicia Saga, con un nacimiento y la posterior huida hacía delante de sus protagonistas mientras luchan por sus vidas y son perseguidos por los asesinos más variopintos de los confines del universo.

Saga es ante todo una serie que no sabes por donde te va a llevar en la siguiente página. Los personajes no tienen claro que hacer con sus vidas desde el primer momento ya que no tienen a donde ir ni lugar en que les acoja, así que solo pueden huir, envolviendo al lector en esa incertidumbre que provoca el no tener idea de que rumbo tiene nunca la serie. El placer de lo inesperado, el no saber que va a pasar a continuación ni cual puede ser el destino de sus personajes favoritos, que pueden sufren un destino fatal destino en cualquier momento. La ignorancia total, esa maravillosa locura.

Para mi este es gran parte del encanto de la saga: los giros inesperados y los personajes totalmente unicos que deslumbran en cada escena. Es un mundo donde la ciencia ficción y la fantasía se dan la mano y tan pronto nos encontramos con robots con armas futuristas como con hechiceros mágicos. Es una perfecta amalgama de dos géneros combinados a la perfección para dar lugar a una historia maravillosa. No sé como se disfrutara esto en grapa ya que soy incapaz de leerme un solo número y dejarlo ahí, tengo que devorar cada tomo y contener las ganas de devorar nuevo material, así que no quiero saber como será aguantar esto mes a mes.

El guión de Brian K.Vaughan es una autentica pasada pero no quiero dejar de lado el dibujo de Fiona Staples que es una absoluta maravilla. Con pocos trazos define las figuras a la perfección y con una narración parsimoniosa a la vez que fluida narra con gran maestrÍa todo lo que ocurre en la historia. Es una maravilla el nivel narrativo que se ha conseguido en esta serie, sus páginas se disfrutan tanto con los ojos como con la mente.

Aunque si hay que poner un punto negativo a todo esto habrá que fijarse en la parte sexual, que supongo que será la parte en que se parece a Juego de Tronos como rezan las promociones. En muchas ocasiones sin venir a cuento y sin previo aviso aparecen escenas de sexo bastante explicitas que tienen escasa relación con la historia. No es que los personajes no tengan derecho a sus correspondientes coitos cuando les apetezca, es que suelen aparecer sin más, como si se intentara provocar de una manera bastante pueril y cuyo único propósito fuera el de otorgarle al cómic la temida calificación de “solo para adultos”. No en vano esto le ha causado problemas de censura con algún medio digital, aunque la verdad creo que eso fue un episodio más homofóbico que otra cosa. En fin, que demasiado forzado en algunas ocasiones.

Resumiendo: Saga es una de las mejores series que se esta publicando en la actualidad, no decae nunca y cuya tensión va siempre creciendo. Es una de esas series que te hacen dar gracias al cielo de que Image exista y que permita dar cobijo a este tipo de historias. Saga merece todos esos premios y mucho más, es una serie MA-RA-VI-LLO-SA.

The Wicked + the Divine

Los martes nos vamos a salir del paraguas de Marvel y DC para hablar de otras editoriales más modestas pero cada vez más atractivas. Al principio me fijare bastante Image, pero poco a poco iré dando cabida a muchas otras. Hay vida más alla de las dos grandes.

Una de las sensaciones de la Image actual es esta The Wicked + The Divine, escrita por Kieron Gillen y dibujaba por Jamie McKelvie. En nuestro país la esta publicando Norma Editorial y parece que se esta poniendo bastante de moda. Así que vamos a darle un repasito, ¿es tan buena como dicen o es solo hype?

La historia nos cuenta como cada 90 años un panteón de doce dioses se reencarna en el cuerpo de doce mortales para vivir durante dos años entre la humanidad. Es el tiempo del que disponen para vivir rápido, morir joven y dejar un bonito cadáver. Esas son las reglas, 90 años en el olvido y 2 años a tope, en un ciclo que se repite eternamente.
La última de estas apariciones se ha producido en nuestro días y los humanos nos comportamos de una manera bastante histérica ante ellos. Los dioses no se esconden, no tienen motivo para hacerlo, hacen ostentación publica de su divinidad y se comportan como autenticas estrellas pop adoradas por millones de adolescentes. Incluso montan sus propios festivales multitudinarios para poder ser adorados en directo por sus fieles. Y hasta aquí puedo leer del material publicado por Norma.

El principal problema que tiene esta serie es que la curva de aprendizaje inicial es bastante alta. Se introduce al lector en medio de la historia, con casi todos los dioses ya reencarnados como si fueran personajes conocidos de toda la vida. Así que van apareciendo nombre tras nombre de dioses sin pausa y sin que el guionista sienta la necesidad de presentárselos al lector. Los primeros números son de un desconcierto total, de agarrarse como un clavo ardiendo a los pocos personajes que parecen estar de nuevas en la historia, mientras no entiendes que hacen el resto o que les motiva. Como no podía ser de esta manera, este mal se cura a medida que avanzan los números y poco a poco se le va cogiendo el truco a toda la historia y a quien es cada uno de los personajes, pero son más o menos unos diez números dando bandazos sin saber quien es quien ni de que van.

Una vez que has subido a bordo, que ya conoces a los personajes y que te importa de verdad sus destinos, entonces sí que se empieza a disfrutar la serie, aunque en ese momento se acaba el segundo tomo publicado en nuestro país y a partir de ahí es cuando la serie va girando hacia otra cosa bastante más curiosa e interesante, ya que la premisa inicial tampoco parece tener mucho más recorrido. Digamos que lo publicado hasta ahora es solo un prologo de lo que esta por venir, ya que solo es al final del segundo tomo cuando la historia se pone realmente interesante.

Personalmente esta serie me enerva y me agrada a partes iguales. Hay momentos que disfruto y me sorprendo con lo que pasa y otras que me parecen todos rematadamente gilipollas. No olvidemos que el autor los retrata como estrellas del pop de la actualidad y maldita sea, se comportan como tales. Es una serie interesante, que no tengo claro exactamente a donde va ni cual es su destino, pero que tiene una estética bastante llamativa y al parecer conecta perfectamente con los gustos actuales de la juventuds. A pesar de que el dibujo no sea excesivamente preciosista, es una serie que entra más por los ojos que por el cerebro, aunque poco a poco va dejando su huella.

Veredicto final: interesante pero enervante pero molona pero indiferente. Es de esas en la que es mas importante el camino que la meta. Y a veces el camino es apasionante y otras es un asco. Muchas altibajos pero al final me he enganchado, eso sí, tras más de una docena de números.