Paper Girls

La semana pasada hablamos de Saga, esta semana toca hablar de la otra niña mimada de Vaughan y que tambien esta de moda. Entonces, ¿Paper Girls qué?

Antes que nada: Cliff Chiang. Ya esta, solo con eso ya merece la pena mirarse una y otra vez el tebeo de arriba a abajo. Incluso no hace falta que cuente ningún tipo de historia, es tan bueno, tan limpio, tan bonito, que es una gozada ver página tras página de esta maravilla de dibujante. Solo con su trazo consigue que la serie sea un 200% mejor. ¡Yo por Cliff Chiang MA-TO!

Vamos con la historia. Paper Girls es la historia de cuatro chicas adolescentes que reparten la prensa del día en sus bicicletas. Repartidoras de periódicos sería la traducción más acertada, aunque por aquí no tenemos esa figura del repartidor en bicicleta, es algo más de tradición americana. La trama se centra en las vicisitudes de las cuatro repartidoras: como se levantan temprano cada mañana, como tienen que elegir la mejor ruta para terminar en menos tiempo, como esquivan a perros y demás mascotas, como recaudan el dinero de la suscripción y todas esas cosas tan entretenidas de ser repartidos… ¿Cómo? ¿Qué que clase de colección es esta? Ay, que os lo habéis creído.

Que sí, que va de cuatro chicas en sus bicis, pero en menos que canta en gallo empiezan a pasar cosas muy pero que muy extrañas. Cosas de esas de ciencia ficción, viajes en el tiempo, razas alienígenas y todo lo inimaginable que se le puede ocurrir a su autor. Y es todo bastante alocado la verdad. Al principio parece que va a ser la típica historia de barrio residencial de clase media y de como cuatro chicas se abren paso entre los mierdecillas que tratan de entorpecer su trabajo. Pero a toda velocidad Vaughan mete la trama de ciencia ficción y casi no da tiempo a respirar de la cantidad de cosas que van pasando y prácticamente sin explicación alguna.

Es un carrusel de emociones muy loco que no deja tiempo ni para respirar. Mientras que en Saga, el autor se toma su tiempo para introducir a los personajes y va conduciendo con calma y parsimonia la acción, aquí es justamente todo lo contrario. Va muy rápido, tanto que no da tiempo ni a simpatizar con los personajes. Es muy divertido y emocionante sí, pero en ocasiones es un poco vacío y provoca cierta indiferencia ante algunas de las aventuras que les van ocurriendo a sus protagonistas.

Por cierto, la serie esta ubicada en los 80, con sus bicicletas y sus tramas de ciencia ficción… como si Vaughan hubiera copiado cierta serie famosa de Netfilx… solo que este cómic se publicó varios meses antes del estreno de la serie. Así que, ¿alguien tomó prestado de alguien o simplemente la idea estaba en el aire? Porque las similitudes entre Paper Girls y Stranger Things en ocasiones van más allá de ser una mera coincidencia. Eso sí, esta serie tiene toda la velocidad que le falta a la serie de la tele, cuenta mucho más en sus cinco primeros números que la miniserie en ocho capítulos.

¿Recomiendo Paper Girls? Pues depende. Por el dibujo esta claro, todos amamos a Cliff Chiang, no hay discusión posible. ¿Por el argumento? Pues si te va la ciencia ficción alocada esta es tu serie. Sino, pues no, claro. Tiene que haber gustos para todos. Yo todavía no vislumbró hacía donde se dirige la serie, así que le seguire dando unas cuantas oportunidades más porque… Chiang, claro.

P.S. Image os regala el primer número por si no tenéis miedo al inglés.

Saga

Hoy toca hablar de la serie que esta en boca de todo el mundo, la que gana todos los premios, la que es anunciada como un cruce entre Star Wars y Juego de Tronos… ¿Merece realmente la pena? Vamos a descubrirlo.

Esta es la historia de un amor prohibido. Dos soldados de bandos y razas alienÍgenas enfrentadas se enamoran en tiempos de guerra y tienen como fruto de su amor una preciosa niña, la primera nacida de la unión entre seres de las dos razas. El problema es que esto no es algo que ninguno de los dos bandos se pueda o quiera permitir, los grandes poderes prefieren hacer la guerra y no el amor, por lo que las cabezas de nuestros protagonistas no tardaran en tener un precio desorbitado. Y así es como se inicia Saga, con un nacimiento y la posterior huida hacía delante de sus protagonistas mientras luchan por sus vidas y son perseguidos por los asesinos más variopintos de los confines del universo.

Saga es ante todo una serie que no sabes por donde te va a llevar en la siguiente página. Los personajes no tienen claro que hacer con sus vidas desde el primer momento ya que no tienen a donde ir ni lugar en que les acoja, así que solo pueden huir, envolviendo al lector en esa incertidumbre que provoca el no tener idea de que rumbo tiene nunca la serie. El placer de lo inesperado, el no saber que va a pasar a continuación ni cual puede ser el destino de sus personajes favoritos, que pueden sufren un destino fatal destino en cualquier momento. La ignorancia total, esa maravillosa locura.

Para mi este es gran parte del encanto de la saga: los giros inesperados y los personajes totalmente unicos que deslumbran en cada escena. Es un mundo donde la ciencia ficción y la fantasía se dan la mano y tan pronto nos encontramos con robots con armas futuristas como con hechiceros mágicos. Es una perfecta amalgama de dos géneros combinados a la perfección para dar lugar a una historia maravillosa. No sé como se disfrutara esto en grapa ya que soy incapaz de leerme un solo número y dejarlo ahí, tengo que devorar cada tomo y contener las ganas de devorar nuevo material, así que no quiero saber como será aguantar esto mes a mes.

El guión de Brian K.Vaughan es una autentica pasada pero no quiero dejar de lado el dibujo de Fiona Staples que es una absoluta maravilla. Con pocos trazos define las figuras a la perfección y con una narración parsimoniosa a la vez que fluida narra con gran maestrÍa todo lo que ocurre en la historia. Es una maravilla el nivel narrativo que se ha conseguido en esta serie, sus páginas se disfrutan tanto con los ojos como con la mente.

Aunque si hay que poner un punto negativo a todo esto habrá que fijarse en la parte sexual, que supongo que será la parte en que se parece a Juego de Tronos como rezan las promociones. En muchas ocasiones sin venir a cuento y sin previo aviso aparecen escenas de sexo bastante explicitas que tienen escasa relación con la historia. No es que los personajes no tengan derecho a sus correspondientes coitos cuando les apetezca, es que suelen aparecer sin más, como si se intentara provocar de una manera bastante pueril y cuyo único propósito fuera el de otorgarle al cómic la temida calificación de “solo para adultos”. No en vano esto le ha causado problemas de censura con algún medio digital, aunque la verdad creo que eso fue un episodio más homofóbico que otra cosa. En fin, que demasiado forzado en algunas ocasiones.

Resumiendo: Saga es una de las mejores series que se esta publicando en la actualidad, no decae nunca y cuya tensión va siempre creciendo. Es una de esas series que te hacen dar gracias al cielo de que Image exista y que permita dar cobijo a este tipo de historias. Saga merece todos esos premios y mucho más, es una serie MA-RA-VI-LLO-SA.

The Wicked + the Divine

Los martes nos vamos a salir del paraguas de Marvel y DC para hablar de otras editoriales más modestas pero cada vez más atractivas. Al principio me fijare bastante Image, pero poco a poco iré dando cabida a muchas otras. Hay vida más alla de las dos grandes.

Una de las sensaciones de la Image actual es esta The Wicked + The Divine, escrita por Kieron Gillen y dibujaba por Jamie McKelvie. En nuestro país la esta publicando Norma Editorial y parece que se esta poniendo bastante de moda. Así que vamos a darle un repasito, ¿es tan buena como dicen o es solo hype?

La historia nos cuenta como cada 90 años un panteón de doce dioses se reencarna en el cuerpo de doce mortales para vivir durante dos años entre la humanidad. Es el tiempo del que disponen para vivir rápido, morir joven y dejar un bonito cadáver. Esas son las reglas, 90 años en el olvido y 2 años a tope, en un ciclo que se repite eternamente.
La última de estas apariciones se ha producido en nuestro días y los humanos nos comportamos de una manera bastante histérica ante ellos. Los dioses no se esconden, no tienen motivo para hacerlo, hacen ostentación publica de su divinidad y se comportan como autenticas estrellas pop adoradas por millones de adolescentes. Incluso montan sus propios festivales multitudinarios para poder ser adorados en directo por sus fieles. Y hasta aquí puedo leer del material publicado por Norma.

El principal problema que tiene esta serie es que la curva de aprendizaje inicial es bastante alta. Se introduce al lector en medio de la historia, con casi todos los dioses ya reencarnados como si fueran personajes conocidos de toda la vida. Así que van apareciendo nombre tras nombre de dioses sin pausa y sin que el guionista sienta la necesidad de presentárselos al lector. Los primeros números son de un desconcierto total, de agarrarse como un clavo ardiendo a los pocos personajes que parecen estar de nuevas en la historia, mientras no entiendes que hacen el resto o que les motiva. Como no podía ser de esta manera, este mal se cura a medida que avanzan los números y poco a poco se le va cogiendo el truco a toda la historia y a quien es cada uno de los personajes, pero son más o menos unos diez números dando bandazos sin saber quien es quien ni de que van.

Una vez que has subido a bordo, que ya conoces a los personajes y que te importa de verdad sus destinos, entonces sí que se empieza a disfrutar la serie, aunque en ese momento se acaba el segundo tomo publicado en nuestro país y a partir de ahí es cuando la serie va girando hacia otra cosa bastante más curiosa e interesante, ya que la premisa inicial tampoco parece tener mucho más recorrido. Digamos que lo publicado hasta ahora es solo un prologo de lo que esta por venir, ya que solo es al final del segundo tomo cuando la historia se pone realmente interesante.

Personalmente esta serie me enerva y me agrada a partes iguales. Hay momentos que disfruto y me sorprendo con lo que pasa y otras que me parecen todos rematadamente gilipollas. No olvidemos que el autor los retrata como estrellas del pop de la actualidad y maldita sea, se comportan como tales. Es una serie interesante, que no tengo claro exactamente a donde va ni cual es su destino, pero que tiene una estética bastante llamativa y al parecer conecta perfectamente con los gustos actuales de la juventuds. A pesar de que el dibujo no sea excesivamente preciosista, es una serie que entra más por los ojos que por el cerebro, aunque poco a poco va dejando su huella.

Veredicto final: interesante pero enervante pero molona pero indiferente. Es de esas en la que es mas importante el camino que la meta. Y a veces el camino es apasionante y otras es un asco. Muchas altibajos pero al final me he enganchado, eso sí, tras más de una docena de números.