Otro salón, ¿pero cuál?

El salón del cómic de Barcelona de este año se le ha indigestado a más de uno. Cada edición el espacio dedicado a los cómics se va reduciendo más y más lo que esta produciendo algún que otro sarpullido entre autores y aficionados al cómic. ¿Qué te ha pasado salón del cómic? O más bien, ¿qué nos ha pasado a nosotros?

videojocsficomic.jpgQue el salón del cómic dedica espacio a otra serie de cosas con escasa o nula relación con los tebeos no es algo nuevo y lleva ocurriendo durante bastante años. Si te puedes permitir pagar un stand, tendrás un stand, ya vendas tebeos, películas o videojuegos y esto ha pasado este siglo e incluso el pasado. Lo que pasa es que mientras que el espacio ocupado por estos espacios alternativos no fuera demasiado grande como que no importaba, vamos, que molestaba pero poco. Lo que pasa es que cuando se abre una puerta es muy complicado cerrarla y poco a poco los otros medios se han ido comiendo gran parte del espacio que ocupaban los comics hasta llegar un punto que el salón del cómic es más bien el salón de aficiones variadas para gente que algún día leyó un tebeo. Pero esto era así el año pasado y el anterior y no se armo tanto revuelo, ¿qué ha pasado este año?

El caldo de cultivo puede que fuera la nota de prensa que traía por título «LOS ROBOTS INVADIRÁN EL 30 SALÓN DEL CÓMIC DE BARCELONA» Por mucho que en la misma se indicara que «uno de los ejes temáticos de esta edición es de la relación entre los robots y el mundo del cómic y la cultura popular», muchas cejas se arquearon por esa manera tan pillada por los pelos de relacionar lo que sea con el mundo del cómic. Fue una señal bastante clara de que las cosas se estaban saliendo un poco de madre, pero el detonante definitivo, al menos en twitter, fue la foto que publicó Ed Carosia en su twitter y que acompaña este texto, en donde se puede comprobar el tiro en la pierna que se pega ficomic. Videojuegos por encima de cómics, mucho más grande, mucho más importante. En todas las farolas de la ciudad, restregándolo a todos sus habitantes. En ese momento empezó en serio el malestar en twitter y se fue extendiendo según se fue desarrollando el salón, llegando a su culminación en este magnifico post de Santiago Garcia, donde se cuenta con pelos y señales lo que ha pasado y que es de lectura obligatoria. que describe a la perfección la sensación general (de cierto sector) sobre el evento.

Lo primero es lo primero, Santiago describe a la perfección esa sensación de desarraigo que tienen ciertos sectores al pisar los terrenos del salón. Como ya se ha dicho antes no es algo nuevo pero es algo que se ha acentuado demasiado y que se palpa en el ambiente. Es normal, no es que parezcan fuera de lugar, es que lo están. El modelo con el que funciona Ficomic y que comparte con el Expocomic madrileño prima lo comercial por encima de lo «cultural». Ya no solo porque sean empresas que quieran ganar dinero (que lo son) sino porque montar un evento de estas características precisa de una fuerte inversión y de una gran afluencia de publico. Poniendo algún ejemplo concreto, ¿qué atrae más publico, la película de los Vengadores o la de Arrugas ? ¿Cuál es mejor? ¿Entendería el publico general ver posters de viejos por todo el salón pero no de Iron Man? Seguramente no, es más, nos tacharían de chalados y hablarían mal del salón a todos sus conocidos. Es una exageración,vale, pero es un ejemplo de que este modelo de salón es el que hay y no parece que pueda admitir un cambio tan profundo. Además, ¿alguien le ha preguntado su opinión a alguno de sus (supuestos) cien mil visitantes? No, perdonad, pero unos pocos de nosotros hemos decidido que esto no esta bien y lo vamos a cambiar, si no os gusta, mala suerte.

Esta claro que la alternativa es el #otrosalon que se esta pregonando por twitter. ¿Pero cuál? Santiago lo clava en el siguiente párrafo

Cualquier sector industrial sano, y más si es cultural, necesita un festival donde exponer sus últimas tendencias, sus mejores obras, sus autores destacados, donde intercambiar ideas e informaciones y lanzar mensajes a la sociedad. Un sitio donde mostrar lo que somos y cómo somos ahora, hoy, donde mostrárselo a todo el mundo, pero también donde mostrárnoslos a nosotros mismos.

Y aquí es donde viene el quid de la cuestión, ¿qué somos? ¿quienes somos? O más importante aún, ¿qué es el cómic español? Porque Santiago parece que tiene miedo a decir que lo se debería montar es un salón de cómic ESPAÑOL. O incluso un salón de la Novela Gráfica. Aunque sea incomodo se dice y no pasa nada y así todos definimos nuestras posiciones y sabemos donde estamos. Porque parece que todos sabemos de lo que estamos hablando pero ninguno quiere decirlo para que nos tachen de esto o de lo otro. Una vez que asumamos esto tenemos que asumir que no puede ser un salón para el público en general, que nuestras inquietudes culturales, que el terreno por el que se mueve ahora el tebeo español no puede (ni tiene porque) atraer a las masas. Si el cómic español quiere moverse por el terreno de la experimentación, o por el de la critica social, o por el de las historias intimas, que lo haga, pero que entienda la consecuencias. Si tiene que ser otro salón que lo sea, pero tiene que ser otro muy diferente. Y algo muy importante, quizá lo que más, tiene que montarlo alguien Esta muy bien que todos queramos otro salón muchísimo mejor que el de ficomic, pero alguien tendrá que remangarse y ponerse a montarlo. Y ese es el momento donde vemos las bonitas puñaladas que siempre han caracterizado al cómic español, pero eso ya es otro tema.

Otro salón es necesario, el problema es que entendemos cada uno por otro salón. Quizá haya demasiados otros salones y ninguno nos termine de satisfacer. Pero para ello hay que montarlo, ojala se haga. Donde sea como sea, pero que se haga.

Expocomic 2011, tan pronto como vino se fue

Pues sí, ahí estaba, tan majo él. Sin meterse con nadie, sin que molestara demasiado, en su pabellón de cristal tan cuadradito. Y de repente, zas y se murió. Ay pobre, aunque en realidad tampoco era nada del otro mundo, una cosa así como lánguida y que no tenía muy buen color…

expocomic2011_cristal.jpgLa verdad es que no hay mucho que contar y creo que eso es lo peor que se puede decir de cualquier evento de estas características El Expocomic de este año ha sido clavado al del año anterior, pero clavado, clavado. Cambiado un poco los autores invitados, alguna que otra charla y dos o tres stands, todo lo demás era lo mismito. Así que podéis leer lo que escribí el año pasado y volveros a la cama que fuera hace un frío que pela o seguir leyendo que voy a hablar de… de… ¿la cría de caracoles? No, venga, que siempre se puede rascar por algún sitio.

Pues eso, que el salón lo de siempre, sin grandes sorpresa pero tampoco muchas decepciones. Creo que la mayoría de los que vamos ya sabemos lo que hay y lo que nos vamos a encontrar y efectivamente, las pocas expectativas que teníamos se cumplieron en toda su totalidad. Lo que no me esperaba yo es que fuera menos gente que el año pasado. Las cifras que da la organización hablan de un leve descenso (de 29.120 a 28.846, así de fino se hila) pero sin necesidad de conocerlas era evidente y palpable que la afluencia de aficionados era menor que en anteriores ediciones. El sábado a tope, como siempre, pero el resto de los días regular tirando a mal. Particularmente me preocupo mucho lo vacío que parecía el recinto el viernes, en donde casi se podía respirar el silencio. Se ve que el jueves con el 2×1 la gente acude algo, pero el viernes sin ofertas de por medio, solo faltaban las típicas balas de paja de las películas del oeste rodando por allí.

Un primer análisis puede hacer pesar que la dichosa crisis económica tiene algo de culpa, que puede ser, que no digo yo que no, que no soy experto en tipos de cambio ni tampoco soy alemán, pero me da a mi que tuvo mucho más que ver la cercanía de un macropuente porque también estuve paseando por algún centro comercial y un panorama parecido al del salón. Que a lo mejor la gente no tenia perras para gastar, pero parece que los que sí las tienen están esquiando en Baqueira. Incluso el domingo uno podía sentarse en la zona del cosplay, cosa impensable otros años, eso sí siempre que uno no quisiera ver su cerebro derretido pero esa es otra historia.

Pues entonces vaya rollo, ¿no? Si es igual que siempre y no hay nada especialmente reseñable pues mejor pasamos del tema y ya esta. Pues no, porque a pesar de que no hay ninguna noticias espectacular ni evento bomba, el salón sigue con la misma buena salud de años anteriores. La gente acude más o menos ilusionada, los chavales sacan sus galas y se disfrazan de sus personajes favorito, los padres llevan a sus retoños más pequeños a que se empapen del olor a viñetas… Es una especie de tradición, un evento más entre las docenas de eventos que se celebran en Madrid y uno de los más pintorescos. Yo no concibo año sin Expocomic y espero que sigan y sigan y sigan. Que podría salir mejor, es evidente que sí, pero como decíamos el otro día, esto es lo que hay y tenemos que tirar todos adelante con ello. Y mencionara otra vez el post de Joan Navarro pero al final ya vi que Glenat no tenía ni stand propio en el salón, dime de que hablas y te diré de que careces…

webcomicday2011.jpgUna cosa que no he notado en otros salones (pero como hay tantos es posible que en alguno lo hagan y no me haya enterado) es la complicidad y el bueno rollo que se tiene con los webcomics. Este año le han dedicado un día entero y parece que hay buen feeling entre la organización y esta gente que esta un poco para allá.. en el buen sentido. Hay muy buenos proyectos de artistas que no tienen otro medio de publicarse que hacerlo de esta manera y es muy positivo que en un salón le den algo de reconocimiento. Yo he descubierto algún dibujante que me ha dejado loco por la calidad que atesora… aunque ya hablaremos de esto otro día. Pero vamos, ya podría aprender Barcelona de esto.

Así que otro año más, y Expocomic sigue su rumbo tranquilo y pausado hacía alguna parte. Yo lo disfruto, lo paso bien y tengo estupendas conversaciones con la que gente con la que me cruzo, ¿se puede pedir más? Supongo que sí, pero por ahora esto es lo que hay, esperemos que como siempre vaya mejor o el que menos no empeore. No va mal, pero ojala fuera mejor.

Vente a Expocomic Pepe

2011 ya y van… van… catorce según la wikipedia española. Y si la wikipedia lo dice tiene que ser verdad… un momento, ¡es la española! Entonces…

expocomic2011.jpgOtro año más y los cuatro días que vamos para allá, como siempre vamos. Seguro que os estaréis preguntado que voy a hacer allí cuatro días enteros. Algo parecido me comentaba un compañero de trabajo cuando le decía que me había pedido dos días de vacaciones para poder asistir al evento. «¿Pero cuánto tiempo se necesita para ver todo aquello?» Pues hombre, en una hora me lo he visto todo pero… ¡es que al Expocomic no se va a ver, se va a hablar! Y es que a eso es lo que vamos una gran mayoría, a reunirnos en torno a nuestros tebeos y a hablar largo y tendido de ellos. Así al final pasa lo que pasa, que llega el domingo y estas hasta el moño de toda esa gente, pero para eso primero hay que pasar por los días anteriores…

Por lo demás, el Expocomic en sí me motiva lo justito. Ya somos viejos conocidos y sabemos lo que podemos esperar el uno del otro y es complicado que nos sorprendamos. Las cosas cada vez se hacen mejor, se va progresando adecuadamente pero por desgracia aún estamos lejos de lo que seria un salón espectacular. En esto Joan Navarro da en el clavo retratando perfectamente lo que es el salón y porque no da de sí todo lo que podría dar. Que ya son catorce ediciones y aún se siguen con las intrigas palaciegas de mundillo para deslucir lo que podría ser algo muy grande. Expocomic es lo que es, es bueno y es algo que deberíamos apoyar entre todos. Luego que cada cual aguante su vela.

Yo sé que me lo voy a pasar bien y lo voy a disfrutar. Por la gente, claro, pero si no hubiera Expocomic esa gente no vendría. Porque a lo mejor todo esto es un mercadillo para vender tebeos, o un espectáculo circense lleno de otakus, pero sobre todo es un lugar de reunión para todos los aficionados. Y es necesario tener estos lugares de reunión, desconectar una vez al año de nuestras vidas corrientes y molientes y poder pasar un rato agradable en compañía de lobos… de comiqueros. Pues eso, que si puedes vente para el Expocomic, que seguro que pasamos un rato divertido, yo los voy a pasar y sé de unos cuantos que también lo van a hacer… espero que tú seas uno de ellos.

Tristeza de salón

Parece que la gente ha venido un poco fria del último salón del cómic de Barcelona y que a diferencia de muchos otros años nadie esta tirando cohetes. ¿Qué nos esta pasando?

salon29barcelona.jpgHace mucho tiempo que por un motivo u otro no puedo acudir al salón del cómic de Barcelona y eso es algo que me solía poner muy triste. Desde la distancia veía como la gente se lo pasaba estupendamente, departia con sus autores favoritos y se compraba tebeos a cascoporro. Esto último se puede hacer en cualquier librería la verdad, pero no es lo mismo (en la librería te tratan bien y todo). Bien, pues este año me ha dado como un poco igual la cosa. Que sí, que si hubiera podido ir, me habría plantado allí, pero ha llegado el fin de semana del salo, lo he estado siguiendo a través de la Con-Express y con eso ha sido suficiente. Que hubiera sido mejor estar allí echándome unas risas con los amigos, pues evidentemente sí, pero no me he arrepentido en absoluto de haberme quedado sentado en el sofa de mi casa o saliendo a dar una vuelta con la familia. ¿Qué le esta pasando al salón de Barcelona? ¿Qué le esta pasando en general a todos los salones?

Las novedades del salón no son el problema, aunque para mi este año han sido escasas y bastante flojitas. La prueba es que incluso los que dicen que se edita mejor que nunca lo hacen sin dar ejemplos de cuales son esas grandes obras. Y me parece acertado en que se editan obras de una tremenda calidad, pero que si leemos el listado de todo lo publicado, la media tiende a ser bajísima. Da la impresión que este año las editoriales están un poco con el freno de mano y no quieren tampoco tirarse demasiado a la piscina. Pero a ver, ¿en qué quedamos? Unos años se publica mucho y nos parece mal, otros poco y también… Pues no sé, lo bonito seria quedarse en un bonito termino medio donde lo que se publicara fuera bueno y se pudiera uno acercar a ello. Pero bueno, esto ya es otro debate eterno. A lo que iba, dudo mucho que aunque las editoriales hubieran sacado los mejores titulos de la historia el salón hubiera cambiado un solo apice, sería lo mismo solo que con otros tebeos y entonces te paras a plantear, ¿pero no es esto un salón del cómic?

Pues parece ser que cada vez menos y que los organizadores de todos los salones se están acostumbrando a repetir lo mismo todos los años. Cambian alguna exposición, los autores son diferentes, pero todo lo demás parece lo mismo de lo mismo. En los últimos tiempos incluso se esta buscando la influencia de otros medios para intentar atraer otro tipo de público al salón: que si presentaciones de películas, de videojuegos, series de televisión, etc. Y todo eso esta muy bien, bienvenido el nuevo público, ¿pero qué hacemos con el de siempre? Parece que con traerle a un puñado de autores basta y sobra, pero no tendría ser así. Se deberían hacer más cosas, más mesas redondas, más visitas guiadas, más charlas con los autores, más clases prácticas, más lo que sea pero con el cómic como protagonista. Que repito, que no he estado, pero entre lo que he leído y he podido hablar con la gente no me he llevado la impresión de que allí estuviera pasando nada que hace especial un salón del cómic. Ha sido como, ¿número 29? Pues nada, el año que viene tocara el 30.

La cosa es tan inmovilista que por cuarta edición consecutiva el número de visitantes no varia. Fueron 100.000 en la número 26, en la 27, 28 y ahora 29. Van siempre los mismos, pase lo que pase. No sube ni baja nunca, es algo totalmente insólito y sobre todo preocupante. Si en cualquier circunstancia, tanto en buenos tiempos como en crisis, la cifra no se mueve un ápice es que o tu no sabes que hacer para atraer a más gente o que simplemente estas maquillando las cifras cada año. Empieza a ser la broma recurrente de todos los años: seguro que este año han ido 100.000, ¿te apuestas algo?

Pues que ni he ido ni ganas que he tenido. Y de los tebeos que he comprado ya hablamos en el siguiente post, que alguno ha caído muy bueno y merece la pena hablar de ello.

Expocomic 2010… dos meses después

Pues como últimamente estoy muy vago y poco a poco iba dejando pasar el post del Expocomic. Tenía intención de escribirlo, incluso tenía un borrador hecho, pero cada vez estaba más lejos en el tiempo y… Hasta que un fanzinero no hizo más que insistir una y otra vez por twitter de que quería ver este post, así que, ¡aquí lo tienes maldito! No compréis jamás su fanzine, ¡bajároslo de gratis! ¡Piratería a tope!

expocomic2010.jpgEvidentemente no es lo mismo hacer este post recién llegado del salón que dos meses más tarde, donde ya es un recuerdo algo lejano. Voy a aprovechar esa distancia para reflexionar un poco sobre este tipo de eventos más que hacer una crónica de lo que ocurrió allí, que pensándolo bien tampoco hay gran cosa que contar aparte de lo que se cuenta todos los años. Todo sigue igual, pero con un cambio importante: el local.

Imaginaros un club de fútbol cualquiera, grande, pequeño, de vuestro pueblo, de un país lejano, de donde sea. El estadio se le ha quedado pequeño, viejo y anticuado. Podría acudir mucha más publico, podría tener unas instalaciones más modernas y podría sacarse unas buenas perras con la venta de entradas. Consiguen el dinero como sea, construyen el nuevo estadio y todo el mundo esta encantado. Cabe mucha más gente, las butacas son comodísimas, hay más puestos de comida para los descansos, ¡ha sido una gran mejora! Pero el equipo que esta ahí abajo, en el recién estrenado de juego sigue siendo el mismo. El que pierde como siempre, o el que gana títulos como nadie. Da igual que el estadio haya mejorado una barbaridad, o se dejan la piel en el juego o ya podemos tener sitio para cien mil espectadores que no vamos a llenar ni la cuarta parte.

Y eso es exactamente lo que le pasa a este Expocomic. El cambio de local ha sido todo un acierto y una gran mejora. Yo llevo pidiéndolo muchos años y estoy encantado con lo cómodo que me he sentido en el palacio de Cristal, con menos agobios, con más amplitud entre stands y con un ambiente más relajado. Pero el Expocomic sigue siendo lo mismo año tras año y tras año. Que ha mejorado con respecto al año anterior, pues sí, ha mejorado un poco más, pero poco más. Quizá dentro de diez o quince años sea la megahostia, pero ahora con un «Progresa adecuadamente» va sobrado.

El problema es que el párrafo anterior se puede aplicar prácticamente a todos los salones que se celebran en nuestro país. Se recogen las experiencias del año anterior, se centra en mejorar los puntos débiles y a tirar otro año más. Y claro, la experiencia es un grado y organizar salones año tras año hace que te salga cada vez mejor, pero eso me parece una actitud bastante conformista. El problema es que, y esto lo veo con mis propios ojos, los organizadores están hasta arriba de curro, más todo el que habrán hecho antes de empezar el evento. Los que hay no dan para más y hacen todo lo que pueden. No se puede exigir mucho más a aquel que se esfuerza al máximo, pero no por ello tiene que gustarme. Los salones de nuestro país, en general, son muy justitos, muy poca cosa, muchos puestos de venta y poca chicha. Aunque si esto solo fuera un problema de que nos faltan organizadores, seria un problema de muy fácil solución, pero es que hay otro problema mucho mayor, el constante meter el dedo en ojo ajeno o la puñalada trapera.

Cuando las tiendas o las editoriales venden directamente en los salones hay un intermediario que desaparece: la distribuidora. Son las que menos tienen que trincar en este tipo de eventos y normalmente solo mandan algún representante para hacer negocios aprovechando que hay muchos de sus clientes juntos (y alguna distribuidora a veces tiene stand, pero son las menos). Así que si hay un salón y yo no pillo tajada… ¡algo tendré que inventarme para fomentar mi negocio! Y ese algo es montar una jornada paralela de cómic en una cadena de tiendas que se dedica a comprarte stock como unos descosidos. Así que justo cuando esta el salón celebrándose, te coges a todos los autores que están allí y te los llevas a una sesión de firmas a esa gran librería a granel. Los arrejuntas a todos y a firmar como locos, da igual si están incómodos o no (que lo están), que hay que intentar que la gente compre todo lo que pueda en el menor tiempo posible. Y por si eso fuera poco, este año hasta han montado mesas redondas y todo. Es decir, que tenemos un salón que se celebra una sola vez al año y justo el mismo fin de semana unas jornadas comiqueras a varios kilómetros de allí. Es como si el día que se juega la final de la Champion se jugara la final de la Copa del Rey en otro estadio de la misma ciudad… ¡seria de locos! Pero así nos va, cada uno se mira a su propio ombligo y a luchar contra todos. Este debe ser el único negocio donde los intermediarios se ríen de sus clientes y de sus proveedores. Pero no pasa nada, estamos acostumbrados.

Así que el Expocomic, bien, no estuvo mal, yo pase un buen rato, me gusto y volveré a ir el año que viene. Pero no hay mucho más que contar una vez pasado tanto tiempo, porque tampoco paso mucho más. Ah, y cuidaros de los fanzineros, son gente malvada.

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Expocomic 2010, allá vamos

Pues otro año más, como la lotería de navidad, llega el mejor salón de todos a los que he acudido este año. Claro, seguro que pensáis que no he ido a ningún otro, pero no es cierto del todo, ya que estuve en el Japan Weekend ese y por suerte no me comieron las ratas. Así que peor que eso no puede ser, ¡imposible!

expocomic2010.jpgBueno, pues lo de siempre, que Expocomic esto y Expofriqui lo otro. Según alguno que los cuenta ya son 13, es decir, yo era casi un tierno pipiolo cuando asisti el primero y los tebeos de entonces era mejores que los de ahora (estabamos en pleno Heroes Return). Pero el tiempo pasa para todo el mundo y este año me parece que… voy a acudir como siempre. No sé para que tanto misterio si ya sabemos todos lo que va a pasar. Bueno, lo mejor de este año es sin duda el cambio de recinto: del pabellón que se había quedado totalmente a enano a uno que se encuentra a unos 100 metros de distancia del anterior y que es muchíííííííísimo más grande. No se va a ocupar todo el recinto, claro ,que para eso se necesitarían tres expocomic juntos, pero va a estar todo más desahogado, más tranquilo, más relajado, se va a poder uno tirar por cualquier lado… vamos, que mucho mejor para los tipos que se pasan todo el día deambulando por allí como yo. Así que esperemos que este año en principio todo pinta bien, esperemos que se cumplan los augurios.

El cartel de este año es obra de Sequeiros y curiosamente no he leído ninguna critica por ahí. Que supongo que alguna que otra habrá, pero es raro porque todos los años se suele montar gorda con este tipo de cosas, aunque la verdad es que últimamente los salones del manga nos llevan años de ventaja en este tipo de cosas. A mi ni me gusta ni me deja de disgustar, y me parece el tipo de cartel que haría Sequeiros si le pidieran hacer un cartel. Así que ninguna queja por mi parte, los ha habido mejores y los ha habido peores, no todos los años se gana.

Y bueno ya esta, que seáis felices todos y que durmáis bien arropaditos… Un momento, ¿y la polémica? ¿Acaso he visitado este blog para esto? Esta bien, como sois, vamos con la polémica. Rascando un poco siempre se puede encontrar algo y este año la verdad es que no cuesta demasiado encontrarnos las jornadas comiqueras que se celebran allí mismo, al lado del salón… quicir a unos 3 kilómetros de allí. Es muy curioso porque van los mismos autores que al salón e incluso se celebra a las mismas horas. Evidentemente no la monta la gente del salón, seria una extraña manera de hacerse la competencia, sino la distribuidora SD, que pagan parte de los gastos de la estancia a las editoriales si los autores se pasan a firmar por la fnac. Así que cuando llega el autor de turno se le dice, mira, tu aunque vengas al salón, tira para allá que tenemos que cubrir unos gastillos que hemos hecho. Y bueno, el tema puede estar bien o mal o regular, pero lo que no es de recibo es que incluso monten conferencias a las mismas horas que el salón, eso ya es directamente tener bastante mala leche y tirar un torpedo a la línea de flotación. Es decir, justo cuando estamos todos los aficionados del cómic reunidos en un salón que se hace una vez al año, hay una cosa bastante interesante en otro sitio que esta alejado de allí. En fin, guerras de salones y ganas de meter los dedos en los ojos. Nada de remar juntos sino a contracorriente.

En fin, que nos vemos allí estos cuatro días y si es posible por aquí algún rato.

Postales en el salón del cómic


Me gustaria hacerme eco de una gran iniciativa que ha tenido el señor Serrano de Guía del cómic que nos suele meter mucha caña por las cosas que hacemos los blogueros por el cómic en nuestro país. Y como al cesar lo que es del cesar y el movimiento se demuestra andado, enhorabuena por una idea tan estupenda como esta. Ojala la pudieramos ver en todos los salones.Si estuviera por Barcelona me pasaria por allí, sin dudarlo. Espero que vosotros lo hagais.

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Guía del Cómic estará presente en el 28º Salón Internacional del Cómic de Barcelona que se inicia hoy con la edición de una colección de postales dedicadas a once cómics españoles que nos gustaría recomendar especialmente a nuestros lectores.

Se trata de una tirada limitada de postales, diseñadas expresamente para Guía del Cómic y que se podrán conseguir GRATIS en las sesiones de firmas de sus autores en el evento, donde los lectores además de una dedicatoria y dibujito personalizado, se llevarán una postal exclusiva de regalo.

Más información en este enlace

Expocomic 09: Expomanga 1/2

Duodécima edición, en el lugar de siempre, con la gente de siempre y con lo mismo de lo mismo de lo mismo. Aunque no exactamente, este año ha habido un poco más de color oriental, si eso es posible.

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El domingo es el día por antonomasia del otaku. Es cuando se monta el cosplay, el karaoke y otras atracciones de feria. La cantidad de disfrazados por metro cuadrado es elevadísima y no te puedes mover si encontrarte una jovéncita luciendo carne o a un tipo con una espada de dos metros. Esto siempre ha sido así y quién va el domingo ya sabe lo que hay, el problema es cuando vas el sábado y te encuentras prácticamente lo mismo. Sin karaoke, sin concurso de disfraces, sin entrega de premios al mejor cosplay. Simplemente van por allí a pasárselo bien y hacen el esfuerzo de disfrazarse un día antes, de pasar calor y agobiarse. Están allí y lo invaden todo. Y no lo digo de mala manera, a mi me gusta verlos y disfruto mucho con los disfraces de ellos y sobre todo de ellas, pero es un indicativo de que aquello esta siendo asimilado por otro tipo de gente, por otro tipo de cómic. Un vistazo a los stands también aporta señales en este sentido. El de comida japonesa abarrotado, el de la gominolas gigantes más grande que el de la mayoría de editoriales, los de merchadising variado llenos de figuritas y camisetas. Hay stands de comics, muchos, pero esto es como cuando la marea empieza a comer lentamente terreno a la costa. Si nadie te dice en que época del año estas es posible que dudaras en que evento te encuentras, y no es ni bueno ni malo, simplemente es la costatacion de un hecho y de algo que viene de lejos.

Por lo demás ya todos sabemos como es el Expocomic, en que consiste y que cosas se hacen allí, solo hace falta leer crónicas de años anteriores. Para mi todo el evento se resume en una única palabra: recinto. Da igual si el salón quiere evolucionar o crecer o simplemente hacer más cosas, el recinto lo ahoga todo. Se ha quedado demasiado pequeño, totalmente asfixiado. Yo el sábado me asuste bastante, no por ver el lleno total que había dentro, estampa habitual de todos los años, sino por todo lo que había fuera. A las seis de la tarde no cabía un alfiler en la explanada que precede a la entrada y la cola que había era larguísima, de las que dan la vuelta la esquina y cuesta ver el final. Ya sé que este es un tema recurrente, que se ha dicho cientos de veces y que la organización es totalmente consciente del problema. Incluso estuve hablando con ellos y me contaron como estuvieron a punto de hacerse con la Pipa, justo enfrente y un poco más grande, pero que por motivos totalmente ajenos a ellos (en el último momento los dueños del recinto se hicieron los remolones) no pudo ser. Vale, es muy díficil y muy complicado, pero yo creo que ya es el momento de tirarse totalmente a la piscina y arriesgarse en otro tipo de recinto. Y cuando hablo de riesgo me refiero al económico, porque claro esta, todo tiene un precio y un recinto mejor tiene un precio mayor. Pero hemos llegado a un punto en que o se da un giro radical o esto se va al garete. Y con garete quiero decir que el salón tienda a ser únicamente un recinto ocupado por las hordas disfrazas de otakus, que no creo que sea algo que quiera nadie en algo llamado salón del cómic. Por suerte, parece ser que de verdad van a realizar esfuerzos en este sentido. Para mi ya es la única salida, o evolucionar o morir.

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En cuanto al resto del salón, tan bien/tan mal como siempre. La organización lo tiene todo perfectamente engrasado y no se le puede poner ninguna pega a su labor. Los actos se desarrollan con toda normalidad, las firmas, las charlas, las proyecciones, etc, etc. Yo ya incluso empiezo a no notar su presencia en la mayoría de eventos, lo que aunque parezca una tontería es lo mejor que le pueda pasar a quien tiene que actuar de arbitro en agrias disputas. Aunque como siempre, hay una pega y es que la organización tiene tendencia a dejarse a arrastrar por la marea y fundirse con los gustos de la mayoría. Esta muy bien traerse autores y organizar firmas y alguna que otra charla y las exposiciones de autores europeos, pero se tiene que notar más que este es un salón de todo tipo de cómic y no del manga como motor de una industria. No es que la organización apoye más a un genero que a otro, es simplemente que deja que unos aporten más que los otros, y creo que deberían intentar apoyar esas áreas algo más débiles. Evidentemente no estuve en todas las charlas, pero tengo la sensación que se la da más importancia a la sesión de firmas que a las presentaciones o los talleres. Y debería intentarse que todo tuviera más o menos un peso parecido. Pero vamos, que la única pega es que se simplemente todo podría ser más bonito pues no me parece una gran pega.

Pues otro salón más en el mismo sitio y con la mismas cosas, solo que un poco más mirando hacia el este. Este Expocomic tiene que morir y dejar paso a un Expocomic mucho más amplio y en el que tenga cabida mucha más gente y mucho más diversa. No hay nada malo en el Expocomic, solo en su continente, que lo tiene ahogado y asfixiado. Hay que crecer y hacerlo ya, 2010 tiene que ser un nuevo comienzo.

Y mañana, Expocomic 09

expocomic09.jpgPues ya toca, ¿no? Por pequeños problemas de salud no he podido acudir todavía al salón, aunque bueno, tampoco uno esta en edades de estar por allí los cuatro días como en otros años. Con sábado y domingo yo creo que me basta y sobra por ahora, además… ¡me da una pereza ir! No por nada del salón en particular, sino por las fechas en las que estamos. Hace un frío del carajo, pero del carajo del norte, y preferiría quedarme en casita viendo alguna de mis series o como mucho una visita al cine de cerca de mi casa. Pero ir hasta la casa de campo y helarme un rato pues… puff, que frío. En fin, que ganas tengo, pero mi cuerpo preferiría que no asomara ni un pie de la puerta. Ya contaremos que tal, lo mejor como siempre la compañía.