Prince of tennis: ¡La película!

Sí, sí, hoy toca un post totalmente transversal en el que nos salimos un poco de la tónica habitual, es decir, ¡hoy no se critica a ninguna editorial! ¿Milagro?

princeoftennispelicula.jpgYa sabéis que Prince of tennis es el mejor manga que se publica en la actualidad, así que una película basada en el debería ser… ¿la mejor película de la actualidad? No, hombre no, no exageremos. La película es una cosa grandiosa y espectacular pero solo para los fanáticos de la serie y de las películas japonesas hiperbólicas y absurdas.

El argumento es prácticamente calcado al del tebeo (con algún que otro cambio) así que no voy a hablar de él. La película es más o menos un Shaolin Soccer pero cambiado el fútbol por el tenis. Bueno, habría que quitar la comedia de la ecuación, que Prince no tiene prácticamente ninguna, pero por lo demás, clavadita: una primera mitad un poco aburrida en la que vemos como los protagonistas van mejorando sus habilidades para ser los más mejores y una segunda mitad electrizante donde los “buenos” se enfrentan a los “malos” en un partido demencial lleno de jugadas imposibles. Con la diferencia de que como es tenis no es un solo partido, son varios para que todos los jugadores del equipo van luciendo sus habilidades.

Lo que más me gusta de este tipo de adaptaciones es que los japoneses no tienen miedo en trasladar todas las cualidades del cómic por absurdas que parezcan. Si el manga esta lleno de jugadas físicamente imposibles y partidos con situaciones absurdas, ¿hay que huir de eso al hacer una adaptación? No, el manga es así, la película tiene que ser fiel. Nada de huir de las barbaridades, al contrario, hay que aceptarlas. No están haciendo una película destinada a ganar los oscars, están haciendo una adaptación y yo quiero ver la misma emoción y frescura que desprende el tebeo. Esto viene a cuento de las adaptaciones que se hacen en este país, donde se marcan un Mortadelo y Filemon que no se parece un pimiento al de los tebeos y donde hay que llamar Captain Thunder a un personaje de toda la vida para ver si lo colamos. Si empezamos cambiado el nombre, ¿qué mas aceptaran cambiar con tal de pillar la pasta de los ingenuos productores?

Volviendo a nuestra película para fanáticos de la exageración, ¡qué grandes los partidos finales! Si ya de por si son todos dignos de figurar en un podium de la locura más absurda, el partido final de Ryoma es la cosa más lisérgica que te puedes echar en cara en una película. No solo el chaval es capaz de hacer todos y cada uno de los movimientos de sus compañeros tras haberlos visto solo una vez sino que encima hay un momento en el que director y todos y cada uno de los responsables se lían a tomar LSD y se marcan unas escenas dignas del cine de autor más chungo. ¡Me encanta! En serio, hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien con una película, simplemente divertimento descerebrado, con todos los implicados en la misma sabiendo que te están ofreciendo eso, nada más.

En fin, mientras en el otro lado del mundo, en los USA, solo aciertan una de cada tres veces en las adaptaciones superheroicas ahí tienes a los japoneses, simplemente clavando lo que han leído en papel y haciendo cosas que satisfacen al fanático más pintado. Ojala hagan más partes con más extravagancias hiperbólicas como esta, el cielo es el limite y los japoneses no se contentan con unos cuantos supertiros. ¡Exageración al poder! Y os dejo con el trailer para que veáis exactamente de que estoy hablando.