Predicador

Ya que hablamos hace dos días de la serie de televisión, hoy vamos a hacerlo del cómic, uno de los más icónicos y gamberros de los 90.

Aunque antes vamos a poner las cosas en su contexto. Estamos en la primera mitad de los 90, Image esta arrasando con todo, vendiendo millones de ejemplares y marcando el estilo a seguir. Sin embargo, totalmente ajeno a todo eso, un pequeño sello editorial de DC Comics lleva tiempo publicando una de las mejores series de la historia: Sandman. Pero en ese momento existe un gran problema, Gaiman quiere cerrar la serie DE VERDAD, algo que Vertigo no se puede permitir. Aunque el sello nunca se ha caracterizado por sus cifras de venta, le ha aportado prestigio y premios a la editorial por lo que es necesario encontrar otro buque insignia que sustituya a Sandman antes de que esta acabe. Y Karen Berger, una de las mejores editoras de la historia, decide dar cabida en el sello a este Predicador, una serie que de ninguna manera se hubiera podido publicar en ningún otro sello de la casa. Y el resto ya es historia.

En su momento Predicador era la cosa más blasfema, burra y enfermiza que se había publicado jamás por una gran editorial. Había que acercarse a los cómics undergrounds para encontrar tal nivel de blasfemia y en aquel entonces era la serie más extremadamente adulta que te podías echar a la cara. La verdad es que hoy en día muchas de las cosas que se cuentan allí han sido superadas ampliamente incluso por el propio Ennis que siempre ha buscado ser más burro que él mismo. Pero entonces en los 90, en medio de un mar de tebeos mediocres dirigidos a adolescentes hipehormonados, Predicador era lo más de lo más.

De todas maneras, dicho lo de superado en la actualidad, sigue siendo un cómic que merece la pena ser leído una y otra vez. Ennis es un excelente escritor e introduce a los personajes y las situaciones que lo rodean de una manera magistral. Es un maestro en el arte de la narrativa y merece la pena leer todo lo que escribe solo por el placer de leer una historia muy bien contada. En esta serie además se complementa con un maravilloso Steve Dillon, con el que había hecho muy buenas migas y que resulto ser la mejor elección para la serie. El dibujo de Dillon nunca fue demasiado bonito y seguramente hay bastantes dibujantes más vistosos que él, pero madre mía como encajaba su estilo con la historia, le sentaba como un maldito guante. Descanse en paz allá donde este.

Centrándonos en el tebeos, ya sabéis todos de que va, la historia de un Predicador que recibe un poder divino que hace que todos obedezcan sus ordenes, y que se dedica a buscar a Dios por todos los Estados Unidos, ya que este ha decidido desaparecer de escena. Por el camino se ira encontrando la mayor colección de bastardos que Ennis se pudo imaginar, cada uno de ellos mucho peor que el anterior.

Es una historia muy entretenida, que se lee muy bien y que se disfruta una barbaridad. El único problema que tiene es el que Ennis arrastra siempre: llega un momento que alarga la historia innecesariamente porque quiere seguir publicando más números. Siempre tiene bastante claro como va a terminar la serie pero mientras se llega a ese final empieza a narrar historias que cada vez se van desviando más y más de la trama principal y que no aportan nada a la misma, excepto la de echarse unas risas contando algún tipo de atrocidad. Es el único pero que le puedo achacar, aparte de ser un cómic hijo de su tiempo.

Recomiendo echarle un vistazo, sobre todo a su segundo tomo recopilatorio, Hasta el fin del mundo, que siempre me ha parecido espectacular. Y en general recomiendo seguir toda la obra de Ennis que siempre ha sido muy interesante, aunque si sois estómagos sensible manteneros alejados de ella. No es plato para todos los gustos.

Maus

Sinceramente no creo que Watchmen sea el tebeo que le tienes que prestar a alguien que no lee tebeos. Para eso están otros clásicos… no se… Maus.

Gabriel en los comentarios del post recomendando Watchmen

Maus es otra de las obras maestras que se recomienda a todo el mundo que no ha leído cómics en su vida. No tiene el handicap de tener a tipos en malla como Watchmen aunque esta protagonizado por ratones y gatos. Yo no soy capaz de dar esa recomendación tan efusiva y me parecen muy valientes todos los que son capaces de hacerlo. Veamos las razones que tengo para ello.

No hablamos de una obra cualquiera ya que Maus es mítica dentro de la historia del medio por, entre otras cosas, ser el único cómic que ha ganado el premio Pulitzer. Y con todo merecimiento, se merece ese premio y todos los que le han caido. Es una obra excepcional, de extraordinaria calidad y toda una lección magistral de narrativa. No puede faltar en ninguna librería y es una obra imprescindible. Con esto queda claro lo que pienso de la calidad de la obra, ahora bien, lo que cuenta es horroroso.

Maus narra la historia real del padre del autor, Vladek, superviviente del holocausto nazi. Mediante una serie de entrevistas, su padre le va contando la historia real de todo lo que ocurrió en su Polonia natal, desde la invasión del país por parte de los alemanes hasta sus posteriores vivencias en un campo de concentración. Como arriesgado ejercicio narrativo Spielgeman decide representar a los judíos como ratones y los nazis como gatos, amen de otros animales para otras nacionalidades como cerdos, ranas o perros. Son animales antropomorficados que se comportan exactamente igual que los humanos y sirven para identificar visualmente quien corresponde a cada bando y cual va a ser su comportamiento.

Las vivencias de Vladek según va avanzando la obra pasan de angustiosas a horrorosas y finalmente descorazonadoras. Todo lo que va ocurriendo es una patada al estomago y la parte del campo de concentración te deja el alma por los suelos. Esta es una de las pocas obras con las que he llegado a llorar y me causa bastante intranquilidad el pensar en volver a leer la obra, aunque seguramente lo vuelva a hacer unas cuantas veces más. Hay unas cuantas páginas del campo de concentración que es verlas y me dejan totalmente destrozado.

Así que a pesar de ser uno de los cómics mejor narrados que existen y con una temática interesantísima, me cuesta mucho recomendar su lectura debido a la sensación que puede causar en el lector. Entiendo que es un cómic que le puede enamorar al medio y hacer que se interese por cómics de temática o estilo similar. Pero me cuesta hacerle pasar ese trago a nadie.

Eso sí, después de leerse la obra es imposible olvidarse de todo lo que suponen los nazis como amenaza para el resto de la humanidad y quizá en los tiempos que vivimos, donde la extremísima derecha se hace cada día más fuerte, Maus sea el cómic que necesitan leer las nuevas generaciones. Quizá tendría que ser lectura obligatoria en las escuelas para que no olvidemos el pasado y no volvamos a repetirlo. Es uno de los mejores cómics de la historia, es uno de los más duros.

Watchmen

Los viernes como todos tenemos ganas de acabar la semana y nos devanarnos muchos los sesos vamos a realizar una mirada al pasado y simplemente recordar un cómic cualquiera. Evidentemente tiene que ser un cómic que le haya gustado a quien esto escribe y que le pueda parecer imprescindible. Y no podríamos empezar de mejor manera que con Watchmen.

No tio, Watchmen no. Que ya no los hemos leído todos, que nos lo sabemos de pe a pa. Deja ya el tema pesado, ¡hablame de otra cosa, de otro cómic que no haya leído que tiene que haber millones!
Pues no listos, no todo el mundo se ha leído Watchmen. Ya sé que es algo que no nos entra en la cabeza. ¿Cómo alguien que esta metido en esto no se lo puede haber leído aún? Pues no sé, puede que todavía este en esa fase de “caerá, tarde o temprano pero caerá”. O Simplemente puede que sea alguien recién llegado a este mundillo maravilloso y todavía no hay tenido oportunidad de catarlo. Porque siempre, siempre, pero siempre, habrá nuevas generaciones que necesitaran descubrir las cosas como nosotros las descubrimos en su día.
De todas maneras, no preocuparse, no voy a hacer otro análisis más del contenido de la obra, sino que voy a hablar más bien de…

¿Por qué todo el mundo recomienda Watchmen?

Nos sale automáticamente. “Recomiéndame un cómic”, “¡Watchmen!” A mi me ha pasado y a todos vosotros también. Sin embargo intentad recordad que respondisteis cuando os preguntaron por una película, un libro o una serie de televisión. ¿A qué vuestra respuesta no fue siempre la misma? ¿A qué os interesasteis por los gustos de vuestro interlocutor antes de afirmar categóricamente nada? Entonces, ¿por qué saltamos de esta manera para recomendar este óomic?

Porque Watchmen gusta a todo el mundo

A todos todos no sé, no le he preguntado a todo el mundo. Seguramente incluso puede que haya personas que lo odien, aunque eso tiene pinta de ser una leyenda urbana. Pero en general, este cómic le gusta a los aficionados de todo tipo de géneros. Tiene cualidades que atrae tanto a los lectores de superheroes clásicos, como a los seguidores del slice of life más profundo. Es un cómic que parece tocar todos los palos que han existido y existirán. Es un cómic que lo abarca todo.

Porque tiene múltiples lecturas

La primera, la más fácil y superficial: ¿Quién mato al Comediante? Y ya esta, una historia de misterio en donde lo único que interesa es descubrir la identidad del asesino. Y da igual que la persona que lo este leyendo sea aficionado a los cómics o no, es una historia tan bien narrada y tan interesante que todo el mundo entra en el juego de descubrir al culpable y averiguar sus razones. Aún así, y aunque solo te centres en eso, tarea harto imposible, una segunda relectura casi surge de manera automática. Una vez conocida la identidad del asesino quieres saber si de verdad todo encaja tan milimetricamente como parece. Y mientras tratas de averiguarlo empiezas a fijarte en más y más detalles, en aspectos de la historia que hasta ese momento te habían pasado desapercebidos. Y empiezas a leer las historias en cualquier orden, saltando adelante y atrás, leyendo solo tu capitulo favorito o buscando alguna secuencia sobrecogedora. Lo puedes leer una y otra y otra vez y la lectura no cansa. Y siempre, siempre descubres algo nuevo.

Porque supone un rito de paso

Existe un antes y un después de leer Watchmen. No te haces más maduro ni más inteligente ni nada de eso. Pero supone un rito de paso muy importante para muchos aficionados que hasta ese momento leen una serie de cómics aparentemente superficiales y de contenido poco profundo. Muchos de estos se avergüenzan al mencionar que sus lecturas consisten unicamente en cómics de Batman o Spiderman. Pero en el momento que han leído Watchmen, parece que entran en un club exclusivo del que todos nosotros formamos partes: el club de los lectores de tebeos de verdad. Y no me entendáis mal, esto realmente es casi una tontería. Pero…¿a que una persona que ha leído Watchmen se la respeta? ¡Malparios!

Leedlo

Lo hayáis hecho antes o no. Leedlo. Si no tenéis tiempo, leed solo el capitulo del Doctor Manhatan o el de Roscharch. Encontrad ese detalle que no habíais visto antes y maravillaros porque la magia sigue estando ahí. Por eso Watchmen es el cómic que siempre recomendamos, porque es un cómic infinito.