Historia de un nombre

A raíz del “cambio” de nombre realizado ayer en el blog me han preguntado a que venia el “anterior” nombre, así que voy a intentar contarlo con una batallita de las mías. Luego explico a que vienen esas comillas.

Tendría yo más o menos unos 5 años cuando me disponía a bajar al quiosco de al lado de mi casa a comprar el TBO. Estamos hablando de principio de los 80, muy principio y aunque parezca que el TBO es algo muy antiguo por entonces todavía se seguía vendiendo, y aún le quedarían unos cuantos añitos. Bien, pues imaginaros a un chaval muy pequeño, con el dinero contado que le habían dado sus padres bajando al quiosco y teniendo el siguiente dialogo con el quiosquero:

– Hola, ¿me da el TBO?

– Sí, ¿cuál te doy?

– El TBO.

– Ya, ya, ¿pero cuál tebeo te doy?

– A ver, mire, este de aquí.

– Ah, el TBO, claro, claro.

Efectivamente, es un dialogo de besugos total y jamás me quedo claro si el quiosquero se estaba riendo de mi o de verdad había caído en el juego fonético, era muy pequeño, no era capaz de distinguir entre una cosa y la otra. Lo que se me quedo grabado es que aquellas cosas con viñetas eran tebeos y que el propio TBO había sido engullido por su nombre. La siguiente visita fue más o menos en plan: “Me da el TEEEEE…. BEEEEE…. OOOOOO” con pausar bien marcadas. Aquí me entendió a la primera.

Pasaron los años y en algún momento de mi vida descubrí que los tebeos también se llamaba cómics. Eso no sé ni como fue ni cuando, simplemente paso y me pareció lo más natural del mundo. Más tarde llegaría la novela gráfica y toda esa mandanga que muchos llevan lustros discutiendo y que bueno, es importante de cara al “exterior” pero de poca utilidad entre nosotros, pero ese es un tema que ahora no toca, que es larguísimo y nunca se llega a ningún lado. Resumiendo, tebeo, cómic, novela gráfica, manga, fumetti, todos me parecían nombres para lo mismo. Esta claro que alguna de esas palabras pueden denotar cierto estilo o procedencia, por lo que cuando había duda, tebeos o cómics y punto.

Saltamos a un verano de 2002 en donde en el Escorial se impartía un curso de verano llamado “El cómic: creación, lenguaje e industria” que fue absolutamente maravilloso y que donde un servidor tuvo la suerte de poder asistir. Se dieron muchas charlas, hubo invitados ilustres como Dave Gibbons, Carlos Pachecho, Jodorowsky, Miguelanxo Prado, etc, etc y prácticamente todas las conferencias fueron una maravilla. Bien, pues ni en una sola de ellas, pero ni una escuche la palabra tebeo para referirse a lo que nos referimos. Cómic esto, cómic lo otro, cómic lo de más allá. La única mención a algo llamado tebeo fue en una charla de Antonio Martín sobre la historia del cómic español y fue claro para referirse al TBO. Aprendí muchas cosas en aquel curso, pero muchísimas, y también se me quedo clavado en el alma esto del tebeo. ¿Cómo puede ser posible que ni por casualidad a nadie se le escapara la palabra tebeo?

Por eso, cuando llego la hora de montar el blog, que fue un año más tarde de ese curso, aún tenía clavada esa espina y recordé una frase de Romeo y Julieta:

“¿Qué hay en un nombre? Eso que llamamos una rosa, con otro nombre seguiría oliendo tan dulcemente”.

Y de ahí nace que un tebeo con otro nombre seguirá siendo un tebeo. E iba a decir que seguirá oliendo igual, pero hoy en día con tanto papel satinado y otras historias huelen demasiado raros. Y esa es más o menos la historia. Ahora bien, ¿ha cambiado de nombre este blog? Pues no era mi intención, pero aprovechando que la sección de Dolmen se iba a llamar así y era un nombre molón, pues me apetecáa hacer la gracia y veo que al final me ha venido demasiado grande. ¿Qué hago? ¿Cambio el nombre? ¿Se queda? Ya me lo pensare, ya, pero por ahora el logo se queda unos días más. Ya veremos que pasa.

Y os dejo con otra anécdota más sobre la palabra tebeo de lo que promete ser la mejor obra del año:

elinviernodeldibujantetbo.jpg

Los 100 primeros números de los 4 fantásticos

Esta historia comienza mucho más atrás, concretamente en este post dedicado a Stan Lee. Dedicad cinco minutos a leer ese post para situarnos en el año en que se crearon los 4 Fantásticos, 1961.

4f50.jpgExiste una leyenda urbana que cuenta como un día el propietario de la Marvel Martin Goodman estaba jugando al golf con uno de los mandamases de la DC (según quien cuente la historia, a veces jugaba con Irwin Donenfeld y otras con Jack Liebowitz) y entre hoyo y hoyo a este último se le escapo que se estaban haciendo de oro con el último título de la compañía, la Justice League of America. Tras dejar el hierro 7 y ponerse un atuendo más adecuado para la oficina, Goodman se dirigió a Stan Lee para que ellos lanzaran su propio título de superhéroes. Si habéis leido el post que menciono en la introducción, habréis comprobado que Marvel se dedicaba solo a seguir modas y que esto iba a ser otro título de relleno más con el que sacar pasta. Pero por suerte o por la intervención del destino (su mujer, más bien), Stan Lee decidió tirarlo toda por la borda y hacer una colección como a el le gustaba y no como quería el mercado. Ah, y tenia al lado un tal Jack Kirby que al parecer sabía algo de dibujar cuatro rayas juntas…

La leyenda urbana es eso, leyenda, ya que los dos implicados afirman que ellos no jugaron al golf jamas con Goodman. Otra teoria con mucho más sentido apunta a que ambas compañías compartían cifras de venta, ya que Marvel era distribuida por la propia DC a través de una de las compañías que poseía, Independent News. No es raro que Goodman tuviera acceso a esos datos y se lanzara a la aventura, total, llevaban más de diez copiando todo lo que hacían los demás. Pero que acudió a Lee es totalmente cierto y que esto hizo lo que le salió de sus meninges también. Sino fuera por la Liga de la Justicia hoy el universo Marvel no seria lo mismo.

4f3nopublicada.jpgDC tenía un estricto trato de distribución con Marvel (historia para otro post) que no le permitía publicar más de ocho títulos mensuales. Temiendo que la editorial que prácticamente poseía el concepto de superhéroes pusiera objeciones a que Marvel publicara el mismo tipo de personaje, los primeros números fueron publicados medio a escondidas. En aquella época Marvel estaba publicando en que tenía Strange Tales bastantes historias de monstruos, por lo que las portadas de los primeros números de los 4F se crearon como si fueran parte de aquello, incluso haciendo que los héroes llevaran ropa de calle para que no se notara demasiado el tema. Incluso existe una portada del número 3 jamás publicada que asemeja ese estilo de historias. Pero se ve que la editorial se sentía más segura y decidió quitar a los monstruos de la portada y poner bien visible al cuarteto. Y de ahí hasta nuestros días.

Aunque Stan Lee era el guionista de la serie esta claro que Jack Kirby no solo aportaba su maestría a los lapices sino también al guión a través de todo ese torrente de ideas que le caracterizaba. El famoso método Marvel por el que Stan Lee soltaba una idea general del argumento (“este mes, Spiderman pelea con el Rino”, ejemplo de un argumento que Lee le entrego a Jonh Romita sr.) le permitía a Kirby introducir muchas de sus ideas. Es bastante conocida la historia de como Kirby introdujo a Estela Plateada en medio de la historia de Galactus solo porque le pareció que un ser tan poderoso debía de tener un heraldo. Lee se entero del tema cuando le llegaron las páginas dibujadas y se quedo bastante sorprendido, pensado que esta vez Kirby había ido demasiado lejos. Pero Lee supo integrarlo perfectamente en la historia creando un maravilloso tebeo. ¿Y por qué digo integrarlo? Porque los dos autores trabajaban de esta manera:

Lee le contaba parte del argumento a Kirby, este dibujaba las páginas y con el paso del tiempo iba añadiendo notas al margen, contándole a Lee por donde quería que fuera la historia, o que decían los personajes en tal viñeta o que estaba pasando exactamente. Lee con esas notas hacia lo que le apetecía, si pensaba que le encajaban pues las usaba y sino escribía los diálogos para que aquello fuera radicalmente diferente. Esto a Kirby le volvía completamente loco ya que cuando tenía planeado el siguiente número se encontraba con que en el tebeo pasaban cosas diferentes a las que le había dicho a Lee y tenía que rehacer la historia completamente. Este método de trabajo por supuesto produjo bastantes fricciones y los últimos números de esta etapa prácticamente fueron guionizado en solitario por Jack Kirby ya que Stan estaba muy ocupado en otros menesteres editoriales.

De esta manera tan peculiar se crearon maravillosas historias, pero esta disputa sobre la autoría, termino llevando a que Kirby abandonara la colección de mala manera, dejando incluso una historia colgada. Pero fue algo que creo un equilibrio perfecto entre ambos autores para el tebeo, ya que Lee contenía la furia desatada de ideas de Kirby y le daba forma y legibilidad. Como ya se vio más adelante Kirby en solitario seguía siendo un genio, pero incomprendido y alocado.

Un momento, ¡este no era el post que quería leer! Lo que quería saber en realidad era tu opinión sobre esos 100 primeros números. Ah, pues eso mañana.

La ruta de los quioscos

Llevado por la nostalgia del día de los culos, quiero dejar aquí este documento escrito para que nuestros nietos puedan descubrir la existencia de cosas del siglo XX como los vinilos, el video Beta o… ¡los quioscos!

quioscoEn esto último años siempre he oído hablar de la recuperación del quiosco he tenido la impresión que se hablaba de la panacea a todos los males de nuestro mundillo sin tener muy claro realmente de que iba el asunto. ¿Por qué esa insistencia en hablar tanto del quiosco si con el panorama actual de librerías especializadas se venden más tebeos que nunca? Hagamos un poco de historia para entender porque el tema del quiosco es algo muy arraigado en los más viejos del lugar.

No se desde cuando existen las librerías especializadas pero recuerdo haber estado en alguna a principios de los 80 cuando era muy niño, así que podemos asumir que en la década de las 80 ya existían las suficientes para cubrir cierta demanda. Pero la verdad es que entonces eran algo anecdotico ya que el gran peso de las ventas lo llevaban totalmente los quioscos. Esto puede sonar raro pero era muy habitual acudir a un quiosco y encontrarte todas las novedades del mes, pero todas, todas. No sé, pongamos que en un mes entre Forum, Zinco y Planeta sacaban 60 novedades, pues allí estaban todas. Y las revistas de Toutain y el jueves y esas cosas. Daba igual si fuera grapa, tomo o prestigio, todo llegaba, todo se podía encontrar allí. Bueno, todo, todo, como que no, siempre había alguna excepción. Pero la idea básica es que era posible hacer toda tu compra en quioscos.

Pero, porque siempre hay un pero, cada quiosco era un mundo y cada uno traía lo que a su quiosquero le apetecía. Algunos pasaban de todo y traían cualquier cosa, otros solo lo que vendían bien, otros ni se enteraban que tenían tebeos y tenias que andar preguntando al quiosquero si tenía cual o tal tebeo, etc., etc. Era prácticamente imposible encontrar dos quioscos que tuvieran los mismos tebeos o que les llegaran los tebeos el mismo día, así que como no había internet ni nada semejante, la única manera de saber si habían salido los tebeos era mirar un quiosco y luego otro y luego otro más, etc., etc. Esto terminaba conduciendo a la creación de la llamada Ruta de los quioscos, que consistía en dar un paseo por la ciudad yendo de quiosco en quiosco para ver que había en cada uno.

Evidentemente la cosa tenía su ciencia y tenías que aprenderte las fobias y las filias de cada quiosquero. No solo era importante saber si tenían las novedades a tiempo o no, sino también si cubrían todo el material o se centraban solo en spidermans y similares. También era muy importante como colocaban los tebeos y donde. Algunos los colocaban de una manera que se pudieran ver bien todas las portadas y otros los agrupaban una detrás de otro con lo que había que estar manoseando el material para ver que había en aquel montón. Mis preferidos eran aquellos en los que la portada se veia en toda plenitud y te pudieras colocar de tal manera que no te viera el librero. No seáis mal pensados, pero pensad que casi siempre era la primera vez que veías el tebeo en cuestión y gustaba estar un rato contemplado aquello tranquilamente. Yo muchas veces me quedaba diez minutos allí embobado mirando los dibujos o haciendo cuentas para ver que me podía comprar y tener al quiosquero mirándote con cara raro no ayudaba mucho.

Todo esto que estoy contando es algo que asocio sobre todo a mi adolescencia ya que cuando me fui haciendo mayor y el flujo de dinero empezó a subir mis visitas a las librerías especializadas fueron aumentando. Pero viví muchísimos años haciendo mis compras en quiosco y viviendo gracias a ellos. No sé como hubiera ido mi afición de encontrarme en una situación como la de la actualidad, en la que encontrarse un tebeo es casi un milagro, pero entonces o era eso o nada, ya que no todos los chavales pueden desplazarse 20 kilómetros para acudir a la librería mas cercana. Bueno, pues esta es una de las razones de que demos la matraca una y otra vez con que los tebeos tienen que estar en los quioscos. Hemos crecido con ello, ha sido algo totalmente habitual en nuestra vida, y lo vemos como la mejor forma para que los chavales lleguen a los tebeos. Luego hay otro tipo de cuestiones económicas, como que en un quiosco lo que vende bien va a vender mejor, pero esos ya son temas editoriales. Aquí solo quiero centrarme en que los que hemos vivido la perdida del quiosco no hemos terminado de asimilar el porque, aunque tengamos muy claras las causas. Ademas, hacer la ruta de los quioscos siempre era algo que anhelabas durante toda la semana, algo que se ha perdido, ya que hoy vas a tu tienda y lo tienen todo. Hemos ganado y hemos perdido, así es la vida.

Big Culo Day 2009

Culo veo, culo quiero, porque no hay otra manera de explicar que todos nos sumemos a este acontecimiento tan Jotaciano. ¿Verdad? Bueno, no seamos así. A mi la visión de un buen culo siempre me pone nostálgico.

zona84culo.jpgHace mucho tiempo, concretamente en otro siglo, la visita a los quioscos era algo obligado. Había alguna que otra librería especializada a la que se acudía de vez en cuando en peregrinación, pero el día a día era el quiosco. Conocía las calles de la ciudad si había algún quiosco cerca y siempre que algún amigo o familiar me decía de dar una vuelta yo buscaba la ruta que incluyera más quioscos en su recorrido, porque por una de esas cosas raras de la distribución no todos tenían el mismo material y había que ir buscando donde podía saltar la sorpresa. Por culpa de uno de estos quioscos cambie la ruta que utilizaba para ir al instituto: de una directa, rápida y en línea recta a otro en la que había que dar un bonito rodeo que me hacía emplear algo más de tiempo. Malditos tebeos, influyendo en mi educación y pervirtiéndome a una edad tan temprana…

Lo que tenía ese quiosco de maravilloso es que exhibía todo el genero a plena vista en las paredes exteriores del quiosco, es decir, la parte por donde no se realizaba la venta. Aquello permitía poder estar mirando embobado durante quince o veinte minutos todo lo que había llegado sin que el quiosquero te pusiera mala cara, ya que allí nadie veía quien estaba. Evidentemente aquello estaba acristalado, que ya os estoy viendo las ideas, pero el hecho de tener toda una pared en vertical para colocar los tebeos permitía ver claramente la portada de cada uno y disfrutar un rato viendo todo lo que no te ibas a comprar. Todavía me acuerdo como los tebeos de Zinco estaban colocados en la parte superior y los de Forum en la parte inferior. ¿El resto de editoriales? Pues si había algún hueco libre en algún sitio se metía algo.

Todo aquello estaba ordenado por géneros y los tebeos ocupaban una parte de la pared norte del quiosco, que era digamos la pared más “infantil”. Las revistas de toda la vida como el Cimoc, el Totem o el Vibora estaban en la pared sur junto con el material para adultos (las revistas porno sí las tenían por donde se hacía la venta, así que ahí no había manera de plantarse delante como quien no quiere la cosa). Así que la cosa consistía en llegar por el lado sur, echar un buen vistazo a aquellas “guarreridas”  de las portadas de Toutain, exclamar bien alto que eran muy caras y que así era imposible comprárselas y a continuación dirigirse a la pared norte donde encontrarse con los tebeos de toda la vida y pasarse un rato haciendo cuentas sobre que comprar y como. Curiosamente no era mi quiosco preferido ya que había uno que estaba siempre perfectamente surtido y este fallaba a veces. Pero este ganaba en cuanto a disfrute visual, vaya que si ganaba.

Pues la portada que más recuerdo de todas las que vi allí es la que adorna este post y es uno de los culos más preciosos que he visto en toda mi vida. Ver como cae la espuma por esas carnes dibujadas me pone la piel de gallina y muchas veces me he quedado con las ganas de poner un poster gigante en mi habitación con semejante maravilla. ¿No es la cosa más hermosa que habéis visto en mucho tiempo? Por desgracia nunca pude comprarme aquel tebeo y sufrí una gran decepción el día que llego el siguiente Zona 84 y perdí de vista mi hermoso culo. El tiempo e internet lo cura todo, pero no es lo mismo verlo en papel que en la pantalla del ordenador. Que bonita la adolescencia, y que bonitos son los culos tan perfectos y tan irreales.

El Factor-X de los Simonson

El otro día hablando de Peter David y su Factor X, alguién comento que le tenía manía porque el que le gustaba era el Factor X anterior, el del matrimonio Simonson, y es que aquello era algo muy grande.

factorxsimonson.jpgMarvel ya había abierto el camino de los spin-off X con la serie de los Nuevos Mutantes unos años antes, aunque la cosa no funcionaba como se esperaba. Aquello de la vida de unos jovencitos adolescente en la academia no vendía demasiado bien y no explotaba todo el potencial que se escondía tras la franquicia. Así que en Marvel decidieron que lo mejor era crear una colección pero con los hombres de toda la vida, con los originales. Además, había un gancho espectacular para atraer a todos los lectores: Jean Grey acababa de resucitar. De acuerdo, hoy en día que resucite un personaje ocurre en todos los números pares de cualquier serie, pero entonces aquello era algo inaudito y soprendente. Encima Claremont estaba jugando al despiste con Madelyne Pryor, que era clavadita a Jean Grey, que se había casado con Ciclope y encima había tenido un hijo. Entonces no se sabía como encajaban todas las piezas del puzzle, pero aquello era el misterio más grande que rodeaban a los cómics de la época y la Patrulla X era el cómic más vendido, así que, ¿qué mejor manera de empezar una nueva serie que el conflicto entre Scott Summers y Jean Grey?

La colección empezaba con Scott abandonado a su mujer (¡qué demonios!) y acudiendo a las faldas de Jean Grey para descubrir como que había vuelto de entre los muertos… y para meterse en su entrepierna me meto, pero hasta la llegada de la reína blanca, el pobre Scott no empezó a tener sentimientos impuros… El tema es que a trancas y barrancas se reunía el grupo original y decidían montar el grupo para seguir los ideales de Xavier, esto es reclutar jóvenes mutantes temidos y odiados por la sociedad… y porque Magneto en esos momentos era el líder de la Patrulla X, y claro, eso ya era demasiado. Para ser algo originales, Factor X decidió anunciarse como cazadores de mutantes, para que la gente les llamara impulsada por el odio y así llegar ellos los primeros para poder reclutar al infeliz de turno.

Los primeros números, realizados por Bob Layton y Jackson Guice fueron una cosa insoportable y sin ningún sentido. Era un tebeo más del montón y no merecía llevar la X en portada. Sin embargo, pronto fueron sustituidos por el matrimonio Simonson, que supieron darle la vuelta al estúpido argumento de los cazadores de mutantes y lo utilizaron para meter al grupo en una espiral de odio y sufrimiento que llevo la colección hasta unos niveles de calidad inimaginables. La Simonson estaba más en línea con lo que estaba haciendo Claremont en ese momento y la colección empezó a fluir entre crossovers como si hubieran sido específicamente concebidas para ella. En la Masacre Mutante, el Ángel fue gravemente herido en sus alas lo que se llevo a la amputación de las mismas. Esto, le llevo al suicido y a la posterior conversión en Muerte, el cuarto jinete de Apocalípsis, que conectaba directamente con la Caída de los Mutantes y la lucha títanica que mantenían en Nueva York mientras la Patrulla X moría en Dallas. Como no, todo esto culminó en Inferno, donde se nos contaba toda la verdad sobre Madelyne Pryor y su relación con Jean Grey.

Lo mejor de esta serie es que todo parecía estar planeado de antemano y cada número se convertía en un capítulo vital en la vida de nuestros mutantes. No solo era importante saber lo que pasaba con los cincos protagonistas cuyas vidas eran sacudidas una y otra vez de la manera más cruel posible, sino también las de los chicos que iban rescatando según avanzaba la colección. La colección alcanzo unas cotas de profundidad poco vista antes y rivalizaba en calidad con su hermano mayor, lanzando mensajes semejantes sobre el racismo y el miedo a través de historias diferentes. Pero gran culpa de esto la tuvo el señor Simonson, gran dibujante que supo transformar los guiones de su mujercita en algo dinámico, atractivo y espectacular contara lo que contara. Evidentemente fue un trabajo a cuatro manos ya que la marcha de Walt de la colección supuso un bajón inmediato en la colección (aquella saga insufrible de otro planeta que no acababa nunca), pero lo que dejo entonces fue algo mitico y espectacular.

El Factor X de los Simonson fue una de las colecciones más interesantes de finales de los 80. Bajo la sombra de la Patrulla X y con mucha libertad de movimiento, los Simonson crearon una serie de historias únicas e inolvidables que marcaron el devenir de los mutantes a partir de entonces Claremont era el director de orquesta, pero los Simonson eran los mejores músicos para interpretar la misma partitura de siempre. Que grande fue aquello y que bien nos lo pasamos. Luego vino otra Factor X que no tenía nada que ver y eso fue una decisión acertada ya que repetir lo mismo seria absurdo y totalmente fuera de lugar. Que grandes fueron los 80, que tiempos aquellos.

50 años de Mortadelo y Filemón

Hagamos un breve inciso en las polémicas habituales de este blog para rendir homenaje a la famosa pareja de agentes de la T.I.A.

mortadeloyfilemon50aniversario.jpgNo sé como crecerán los jóvenes de hoy en día, pero yo mi infancia la pase acompañado de Mortadelo y Filemón… y de Zipi y Zape, Carpanta, el Botones Sacarino, etc, etc. Aunque mi favorito siempre ha sido Anacleto, agente secreto, tengo que reconocer que los reyes de todo el sarao eran Mortadelo y su jefe. No solo tenían una revista ¿semanal? (no recuerdo exactamente la periocidad) y una serie de dibujos que nos ponían en todos los cumpleaños (maldita infancia), también tenían más tebeos publicados que nadie y sobre todo lo que nosotros llamábamos “las aventuras largas” Acostumbrados a que todas las historias de nuestros personajes favoritos duraran entre dos y cuatro páginas, encontrarse con una que abarcaba unas 40 páginas era todo un festival para los sentidos. Eran los Ole más buscados y la moneda de cambio habitual cuando intercambiábamos tebeos con los amigos. Mortadelo y Filemón eran los amos de nuestra época y nos hizo disfrutar a muchos de una maravillosa infancia…

Pero el tiempo pasa para todos e Ibañez cometió el peor de los errores imaginables: siguió publicando tebeos de los personajes. No sabría delimitar el momento exacto en que la calidad de lo editado cayó en picado, pero quizá sea tras las olimpiadas de Barcelona cuando las ideas del autor empiezan a parecer aburridas y caducas. Algo parecido a lo que pasó con Superlopez, tan pronto Jan era el número uno como se le defenestraba a las primeras de cambio. En ambos casos hay que reconocer que hace muchos años perdieron su fuerza, su gracia y gran parte del sentido del humor, pero no por ello hay que dejar de reconocer los méritos, y tengo la sensación de que hace años mucha gente le perdió el respeto al autor. De acuerdo, hace mucho tiempo que no saca un tebeo bueno, pero uno cosa no quita a la otra, y el número de buenas obras por ahora es superior al de las malas (y esperemos que siga siendo así, que como siga publicando…). También esta el tema de los llamados “negros”, algo que según se ha ido conociendo ha ido haciendo que miremos con más recelo algunas obras del autor, pero la verdad es que en Bruguera raro era el autor conocido que no tenía algún que otro negro y es que la editorial imponía un ritmo de trabajo que obligaba al uso de varias manos diferentes para poder terminar todo a tiempo… pero bueno, vamos a dejar de centrarnos en los aspectos negativos, que me conozco y la cabra tira al monte.

Mi historia favorita de los personajes es “Mortadelo y Filemón y Alemania”. Sé que hay mucha gente que se pirra por el Sulfato Atómico, pero a mi las desventuras de los personajes por tierras germanas me ganaron desde su primera lectura. La trama no es nada del otro mundo, nuestros agentes deben recuperar las joyas de la corona británica, robadas por el Rata y el Paquidermo y escondidas en siete enanitos de jardín diseminados por toda Alemania. Como no, el viaje por todo el país le servirá a Ibañez para reirse de todos los topicazos sobre los Alemanes, incluidos muro de Berlín y la república oriental del país, motivo por el cual el tebeo fue censurado en esas tierras. No se puede decir que el tebeo posea un guión brillante, pero la cantidad de chistes y gags desplegados por página hacen de esta obra una de las más divertidas de toda la serie.

También tengo que reconocer una especial predilección hacia las historias centradas en los Mundiales de fútbol y las Olimpiadas. Seguramente el hecho de que Ibañez odiara el fútbol sirva para que se monta unos campeonatos muy alejados de la realidad y llenos de partidos delirantes y resultados absurdos. Uno no sabía donde iban a acabar aquellas historias, ya que nuestros agentes, infiltrados siempre en el equipo o combinado de turno cambiaban de país o de bando con la facilidad con que uno cambia de camisa. Menudo ingenio tenía Ibañez para crear situaciones nuevas mundial tras mundial y olimpiada tras olimpiada, era increíble leerse esos tebeos y encontrar algo nuevo y emocionante que no habías visto hasta ahora. Vale sí, es inevitable encontrarse con cierto humor repetitivo en ocasiones, pero la mayoría de esas historias parecen frescas y sobre todo divertidas. Lastima que a partir de Barcelona aquello empezara a perder toda la gracia, quizá ya no había mucho más que contar sobre el tema.

Aunque hay que recordar que Mortadelo y Filemon no son los únicos hijos del autor, aunque sí los que más éxito y calidad han alcanzado… sin olvidarnos de 13 Rue del Percebe, que aunque no tan famosa, si que contaba con una altísima calidad para tratarse de una página de chistes cortos. Cada uno en su terreno, y Mortadelo y Filemon en las historias largas, que hay que recordar que aunque no eran así en sus principios, fueron donde ganaron mayor fama y aceptación. Y bien merecida, por cierto, que algunas de las historias valen su peso en oro. Pero empiezo a repetirme, así que mejor ir dando carpetazo por hoy. Felicidades por estos 50 años y antes de irme, recomendaros un estupendo blog sobre los personajes, El rincón de Mortadelón, he pasado un rato muy entretenido por allí mientras escribía este post. Larga vida a Mortadelo y Filemón, y ya veremos que pasa dentro de unos años, cuanto lo inevitable tenga que pasar. Miedo me da de solo pensarlo.

Mi primera vez de previews… hace tantos años

Me ha animado este post a escribir un poco sobre la primera vez que hice mi pedido al previews. Como se realizó antes de la existencia de este blog no pude contarlo en su día y leerlo en Base lunar me ha dado algo de envidia, porque tras tantos años la emoción no es la misma.

previews.jpgTarde o temprano mucha gente decide hacer su pedido al previews. Ya sea por hartazgo con la edición actual española (en mi caso tengo que agradecerle a Norma y su edición de DC a que me empujara a tal cometido) o simplemente para darse un capricho con una edición original de cualquier tebeo. Tiene mucho el que ver el hecho de que en tu librería tengan el catalogo en el mostrador, esperando a que lo abras para engullirte. Si vuestra librería no tiene uno de estos, enhorabuena, estáis libres de toda tentación, el resto sin embargo estamos condenados.

Como bien dice Civ, el primer impulso que uno tiene al hojear sus páginas es “¡lo quiero todo!” y es que, para más inri, cuando acabas con la parte de los cómics empieza la de merchadising variado, y aquí dan ganas de pedirse todas las camisetas, muñecos, bustos, etc, etc, hasta que ves lo precios, claro, que hay es cuando te da el bajón. Pero ey, es tu primer pedido, así que anota todo eso que tenías ganas de hincarle el diente y los malvados editores hispanos no te permitían degustar. Seguramente te saldrá un pastón, a mi me salía por encima de los 300 dolares, no estoy bromeando. Pero claro, por muy bajo que este el dólar, 300 dolares son demasiados, es casi como un salón del cómic y en pocos he llegado a gastar tantos, así que empieza la dolorosa hora de tachar todo lo que no consideras tan imprescindible. Los primeros títulos son fáciles, pedir 10 Showcase no entra en la cabeza de nadie, pero cuando te quedan pocos empiezan a asomar las primeras lagrimas por tus mejillas. La vida es dura majete, y la del comprador de previews más. Bueno, al final, a pesar de que hemos eliminado bastantes cosas, el pedido nos sale por un pico, pero como es el primero estamos contentos y felices.

El problemas viene ahora, hay que esperar. Me acuerdo que al principio te comías tres meses entre pedido y llegada de tebeos, cosa que ahora se ha reducido a entre dos meses y un mes dependiendo del tebeo y la editorial. Pero vamos, que antes de dos meses no llegan muchos títulos. Si estas leyendo bien, ¡dos meses! Eso quiere decir, ¡qué tienes que hacer tu segundo pedido del previews sin haber catado ni siquiera el primero! ¡Y el tercero posiblemente también! Y aquí es donde esta la peor trampa del previews. Te pides con toda la ilusión del mundo una serie regular y cuando llega el primer número descubres que es la mayor porquería que te has echado en cara. Y lo que es peor aún, ¡te has pedido los dos siguientes! Pues sí, encima el hecho de no saber si van a recopilar la serie o no te hace dudar más aún sobre si seguirla ya que a lo mejor nunca más vuelves a ver el siguiente número en todo tu vida, y esa era el bueno. Pero hoy en día, Marvel y DC lo recopilan prácticamente casi todo. Yo mismo dejo pasar montón de miniseries porque sé que van a terminar publicando el correspondiente TPB, y aha, al final cae. Pero es lo que tiene vivir a un océano de distancia de donde pides los tebeos, no se puede pedir todo. Eso sí, tengo que reconocer que cuando te llega el primer pedido te da una alegría inmensa. Anda que no me pedí yo TPBs de DC a saco, ¡y más baratos que los de Norma!

¿Y qué ocurre cuando llevas años y años pidiendo? Pues a mi la alegría no me la quita nadie. Hombre, no es como la primera vez, eso esta claro, pero da gusto ver las novedades USA recién calentitas y sin sorpresas desagradables en cuanto a formatos, contenidos, etc. (aunque últimamente en DC esto se los están pasando por el forro de los…) Vamos, que hoy en día sigo pidiendo al previews, incluso cosas que se están publicado aquí regularmente, pero es que cuesta desengancharme del tema.

¿Qué si recomendaría pedir del previews? Depende. Si estas feliz con como las cosas se publican aquí, no se te ocurra ni acercarte. Sino, corre a tu librería a entrar en esta insana adicción. Eso sí, recuerda que los tebeos son en inglés, y que al principio, aunque sepas mucho inglés te va a costar adaptarte. Aún me acuerdo aún las lagrimas que se me caían al no entender un carajo de lo que decía la Cosa. Pero con el tiempo te adaptar y casi ni te das cuenta de que idioma están. Previews sí o previews no, la suerte es que podemos elegir, y que dure, que es una experiencia muy enriquecedora.

p.s. De lo de Dargaud ya hablamos el lunes largo y tendido, que a pesar de tener un aviso hace unos días me ha pillado un poco a contrapie.

La importancia de la marca: Forum

Por ejemplo, en este momento, en 1984 (si es que efectivamente era 1984), Oceanía estaba en guerra con Eurasia y era aliada de Asia Oriental. En ningún discurso público ni conversación privada se admitía que estas tres potencias se hubieran hallado alguna vez en distinta posición cada una respecto a las otras. Winston sabía muy bien que, hacia sólo cuatro años, Oceanía había estado en guerra contra Asia Oriental y aliada con Eurasia. Pero aquello era sólo un conocimiento furtivo que él tenía porque su memoria «fallaba» mucho, es decir, no estaba lo suficientemente controlada.

1984- George Orwell

spidermanforum.jpgEn la página web de Planeta De Agostini Comics hay un apartado dedicado a contarnos una breve historia del departamento:

En 1982, Planeta DeAgostini inició una nueva línea editorial, comenzando con la edición de La espada salvaje de Conan, a la que pronto se añadieron multitud de títulos de superhéroes.

Multitud de títulos de superhéroes, esa es toda la referencia a aquellos tebeos que publicaron entre 1982 y 2004. 23 años publicando una línea editorial entera resumida en 5 palabras y gracias. Parece que fue ayer cuando existía algo llamado Forum, pero ya ha sido borrado de todos nuestros recuerdos excepto aquellos a los que la memoria nos “falla”.

El sello Forum era algo omnipresente en los quioscos durante las décadas de los 80 y 90. Para muchos hubo un momento en que encontrarse un tebeo editado bajo esa marca significa una garantía y cierta calidad. No me entendáis mal, Forum cometió las tropelías de la época y muchas más (para mí la más infame fue el Born Again a raciones de 8 páginas) y tuvo también sus puntos negros. Pero cuando uno se compraba uno de esos tebeos sabía que iba a encontrar ciertas cosas, como correo del lector, artículos, checklist, noticias usa, etc., etc. que le hacían intuir que el cómic no se iba a terminar en las 24 (o más) páginas del tebeo. Había gente que incluso empezaba la lectura por la página del correo y sólo se leía el tebeo a continuación, algo totalmente extraño a los ojos actuales, pero muy corriente por aquél entonces.

Hay que recordar que la edición de superhéroes en nuestro país hasta ese 1982 había sido totalmente infame. Mires a la editorial que mires (Surco, Vértice, Bruguera) se cometían unas barbaridades y unos latrocinios atroces (a pesar de que algunos formatos sean recordado con ciertos cariño por los más viejos del lugar), por lo que la llegada de Forum supuso un salto de calidad de años luz. Por supuesto, si nos pusiéramos a enumerar como se publicaban esos primeros tebeos (la maldita costumbre de publicar número y medio USA por tebeo) seguramente nos parecía también algo atroz, pero para entonces era como pasar de regional preferente a primera división y muchos apreciamos esos cambios.

Lo mejor de todo es que Forum siempre parecía dispuesta a mejorar su producto. Tardaba mucho, cierto, y sino fuera por la competencia de Zinco algunas cosas ni las hubiera hecho, pero intentaba mejorar y en muchas ocasiones lo lograba. En los tiempos actuales, el movimiento que hizo Zinco de publicar 24 páginas por número, sería respondido por parte de una de las dos grandes P con tres ediciones especiales con bandas estúpidas en portada y precios diferentes dependiendo del número de artículos que nos hurtaran. Entonces Forum hizo lo más lógico y coherente: copiar la idea. Si el formato de 24 páginas era bueno y vendía más, ¿por qué había que buscar los tres pies al gato? ¿Qué sentido tenía inventarse cosas cuando otros ya los habían descubierto? Pues ése era Forum, dispuesto a coger lo mejor de los demás… y a hundirlos en las tinieblas.

En efecto, Forum prácticamente se cargó el mercado del cómic (¿de superhéroes o todo?) con su manía de inundar el mercado con cientos de colecciones en los 90. Publicaron tanta bazofia y tanta porquería (en Marvel también lo hacían, pero aquí no se filtró nada, se prefirió ir a saco) con la intención de ahogar al resto de editoriales que en el proceso arrasó con todo. Fue entonces cuando muchos perdimos confianza en la marca, que ya no era sinónimo de calidad (o de unos mínimos de), y cuando parece que en la editorial también la fueron perdiendo. No recuerdo exactamente cuando se creó el sello World Comics, pero a poco se fue diferenciando la marca Forum de otro resto de marcas creadas por la casa, y se terminó arrinconándola y dejándola única y exclusivamente para Marvel. Todos sabíamos que Planeta era la dueña de Comics Forum, pero hasta entonces nadie decía en voz alta que Planeta publicaba cómics, era Forum, no Planeta. Eso cambio y poco a poco nos mentalizaron que Forum era un cosilla dentro de Planeta y no demasiado importante. Nunca lo había sido, pero nuestros corazones nos engañaban.

Por ello, cuando Panini reclamó lo que era suyo, en Planeta decidieron hacer un ejercicio a lo 1984 y eliminar toda referencia de su historia a aquella marca tan asociada a Marvel. Pero no sólo a Marvel, sino a un modo de trabajar y hacer las cosas de manera diferente. Cuando uno lee uno de los actuales tebeos de Planeta, sólo encuentra el tebeo y poco más. ¿Y qué más quieren pensarán muchos? Pues ése algo más que te hacía disfrutar un poco aunque el tebeo fuera malo con ganas. Un artículo, una ficha de personaje, un checklist, un algo. Que merezca la pena gastarse el dinero, sobre todo ahora, que muchos de los tebeos actuales no duran más de 5 minutos.

Lo más curioso de todo es que Planeta no ha dudado un segundo en destruir una marca de más de 20 años de antigüedad e identificada inequívocamente por muchos compradores, una marca que le podría ayudar a seguir vendiendo tebeos. Ellos sabrán más de marketing de nosotros, pero seguro que de vez en cuando, alguno de esos que dejaron de comprar tebeos para siempre, picarían con algo que llevara el sello Forum en su portada. Pero yo no sé nada de marketing, así que supongo que habrán tenido algún motivo para hacerlo. Elegir uno al azar, da igual, el que más os guste. En el mundo moderno donde estamos rodeados de marcas por todos lados, nuestras editoriales no dudan en deshacerse de ellas sin problemas, allá ellos quien les entienda.

La cosa está en criticar, da igual el motivo, y si es a Planeta mejor

Si unos días no puedo escribir, pues no puedo escribir. Ya te lo he dicho Julito, si no estas satisfecho pues que te devuelvan tu dinero.

batmanorma.jpgÉrase una vez que se era una editorial llamado Norma que publicaba comics de DC. Sí, sí, a los más jovencitos del lugar les sonara a cuento de hadas, pero otras editoriales han publicado DC en nuestro país, concretamente casi todas e incluso las que no lo han hecho (Panini) seguramente lo terminaran haciendo en el futuro. Eran tiempos infelices al menos para el que aquí escribe porque entonces no tenía un blog. ¡Ay si lo hubiera tenido! ¡Hubiera temblado el mundo y Norma editorial! Solo de imaginármelo se me hace la boca agua: semanas enteras llenas de post poniendo a parir las decisiones de la editorial. Que digo semanas, meses enteros, hubiera sido un no parar.

Sí, porque Norma publicó DC y lo hizo de aquella manera, es decir ediciones de lujos para tebeos infames. Bueno, los tebeos no eran tan infames, pero dos tebeos de Batman por 750 pesetas era pasarse, mucho. Los tebeos de 24 páginas de entonces rondaban las 225 pesetas y aquello suponía 300 pesetas más solo por la cara. Exactamente por la cara no, sino por el formato, el hasta ese momento llamado prestigio, que perdió su nombre al ser usado de cualquier manera con cualquier material. Pero no todo el mundo veía mal aquello, al contrario, había defensores a ultranza de aquellos tebeos porque el formato era muy superior a la grapa de toda la vida. Superior para ellos, claro, que a mi no poder abrir un tebeo 180 grados no me parece un gran avance en este campo. Pero había defensores y detractores y como no, había guerra.

En efecto, en aquellos días estaban los pro-norma y los anti-norma (¿os suena esto?). Curiosamente estos dos bandos se crearon a raíz de que la editorial adquiriera los derechos de DC, no existiendo ni antes ni después de que los perdiera (ya nadie me llama anti-norma, sniff, con todo lo anti que yo fui en su día). Mientras unos defendíamos que los tebeos debían publicarse en formato popular, a un precio adecuado al bolsillo de todos los lectores, otros defendían los formatos de lujo y la posibilidad de colocar de pie los tebeos un su estantería. Como toda discusión que se alarga con el paso del tiempo, se llego a un punto en que los que criticábamos a Norma solo lo hacíamos por criticar, daba igual el motivo y si era a Norma mejor. Es decir, que daba igual que usáramos argumentos fundados y que señaláramos los defectos de aquella forma de editar, en realidad tú odiabas a Norma y no había vuelta de hoja, ¡anti-norma!, ¡anti-norma!, ¡eres el demonio!

¿Qué ganaba yo con criticar a Norma? Discusiones y más discusiones estériles. Aunque a veces parecía que yo era el accionista de alguna otra editorial y que tenia un gran interés en que Norma se hundiera y todos sus trabajadores se fueran al paro. No es que quisiera comprarme los tebeos bien editados y a un precio asequible, no, lo que pasa es que estaba cegado por el odio y tenía aviesas intenciones para criticar a la editorial. ¡Porqué de eso se trata! ¡De criticar! ¡Nada más que criticar!

Y entonces la editorial perdió un día los derechos y los fans se fueron con su murga a otra parte. De repente Norma abandono la pista central y los focos dejaron de brillar sobre ella. Y todo el mundo dejo de ser pro-norma, anti-norma y ya no había intereses ocultos tras las criticas. Desde aquel día nadie me ha vuelto más a llamar anti-norma, a pesar de que compro los mismos tebeos que cuando publicaba DC (es decir, el europeo). Vamos, que yo no he cambiado ni un ápice mi postura respecto a publicar aquellos tebeos, pero ya nadie lo recuerda. Así que da igual, todo lo que te llamamos entonces ha quedado en agua de borrajas. Ahora el foco esta en otra pista, en otra editorial y todo tiene que volver a empezar. Porque la cosa esta en criticar, da igual el motivo. Y si es a PONER AQUI EL NOMBRE DE LA EDITORIAL QUE LO HAGA COMO EL CULO mejor.

Nuevo Universo

Hace tiempo que quería hablar de este Nuevo Universo y aprovechando que en Marvel lo van a relanzar con Warren Ellis y Salvador Larroca (urgh), venga, un repasillo a lo que salio aquí.

psiforce.jpgLos tebeos del Nuevo universo eran inquietantes. Tenían el logotipo de Forum en su esquina superior izquierda, lo que lo identificaba como un producto de Marvel, pero toda la portada venia rodeada de un extraño fondo negro. Además, llevaban un recuadro en portada que no llevaban el resto de tebeos de la casa: “Un episodio completo”. Guau, donde vamos a parar, mejor tener un tebeo con un episodio completo que esos otros con un episodio completo y cuarto mitad del otro (exacto, es cuando se empezaba a pasar de las 32 a las 24 páginas, pero aún no me entra en la cabeza lo de episodio completo cuando esos tebeos tenían un continuara como una casa). Yo me los compre por lo típico, eres joven, ves que son un poco más baratos que el resto de tebeos (unas 25 pesetas menos) y parecen de la Marvel, pues picas. Luego dentro no había ni Spiderman, ni el Capitán América ni la madre que los parió.

El Nuevo Universo fue un intento de Jim Shooter de hacer lo mismo que hizo Stan Lee 25 años antes, es decir, crear un nuevo universo. Shooter pensaba que lo que caracterizaba la obra de Stan Lee era el realismo con el que eran tratados los personajes, que en el fondo parecían gente normal y corriente. Así que lo que decidió fue hacer un nuevo universo con gente más real que los Peter Parker o los Reed Richards de aquella época. La verdad es que la premisa es un poco tonta, porque lo mismo se podía haber hecho con los personajes de toda la vida, pero bueno, como idea podía funcionar. También se pretendía contar la serie en tiempo real, que si transcurría un año en el mundo real, también en los tebeos, que los hechos significativos de nuestro mundo se reflejaran allí, etc., etc.

Se lanzaron 8 series y se les confiaron a los mejores autores de la casa… ¡NO! Aunque al principio así fue (Archie Goodwin y Mark Gruenwald), rápidamente se les confiaron al primero que pasaba por allí ya que no había mucho dinero para gastarse en ellas. Resulta que cierta parte de Marvel (la que controlaba el dinero) le estaba haciendo la puñeta a Shooter todo lo que podían y más, ya que este se había ganado enemigos a pulso. Shooter es uno de esos editores odiados por gran parte del medio y en esos momentos se encontraba peleado con la mayoría del staff de Marvel. Eso termino llevándole a su caída y a la del Nuevo Universo, unos tebeos en los que solo Shooter creía con fe ciega. El mismo se cavo su propio tumba lanzándose a esta aventura y en Marvel lo aprovecharon todo lo que pudieron.

El problema es que los tebeos eran malos. No hay más misterios. Tenían sus cositas y aún hoy en día, algunos seguimos enamorados de algunos de sus personajes (¡Psi Force forever!) pero… eran malos tebeos. De vez en cuando cojo alguno para releerlo y madre mía, es que no se salva ni el apuntador. Están mal escritos, el dibujo deja mucho que desear, en ningún momento tienen muy claro para donde van a ir los argumentos y de vez en cuando se les va la pinza de mala manera. Os pongo un ejemplo con el StarBrand y el Spiderman de Lee y Ditko. ¿ Os imagináis que en el numero 12 de ese Spiderman, del clásico de toda la vida, Spiderman perdiera todos sus poderes y de repente la protagonista fuera su hija Spidergirl ? Pues eso es lo que paso en esta serie, que de repente pego un giro brutal en plan “esto es lo más genial que he visto en mi vida o me están llamando tonto, estupido e idiota todo a la vez”.

Pues eso, que al final termino muriendo. Tres de las series lograron llegar hasta el 32 (Justice, Psi Force y DP7) y de una manera un poco chusca se logro meter todo esto dentro de la continuidad del universo Marvel de toda la vida. En España no recuerdo hasta que numero se publicaron, creo que el Psi Force llego hasta el numero 9, y el resto de las dos series que publicaron (Justice y StarBrand) sufrieron suerte similar. Es curioso porque entonces las bajas ventas se atribuyeron a la calidad de los tebeos y punto. Nadie le echo la culpa a ese nuevo formato de 24 páginas ni se hicieron pajas mentales sobre ello. Eran malos y eran malos, que mas daba el formato que se publicaran.

El nuevo Universo tuvo la suerte que se mereció y solo tenemos buenos recuerdos de ellos los que los sufrimos en nuestra adolescencia. Para mi una de las cosas más curiosas es el plagio que realizaron en Crossgen de la StarBrand. Copiaron el concepto y las ideas generales y era como si el tal Alessi intentara recrear un nuevo universo también. Incluso hacia entrevistas en plan “la historia de los tebeos es cíclica” y yo me lo creía a pies juntillas viendo como se había apropiado de la idea de la marca estelar por todo el morro. Como no, también se dio un batacazo de narices. Aquí los tebeos no eran tan malos, pero tampoco eran tan buenos como para vender todo lo que se pretendía.

Y lo dicho, ahora van a sacar una colección basada en este universo que yo me acabo de pedir por previews, pero a saber que saldrá. Ya hable hace poco del Untold Tales of New Universe, y de lo bonita que es la nostalgia. Porque eso es el nuevo Universo, nostalgia y un intento fallido de crear universos propios. No es tan fácil hacer lo que hizo Lee en su día, pero no será el último universo que vemos nacer… y morir.