En las sombras Bill Finger y VI

Ya hemos visto como Bob Kane se pego la vida padre con el éxito televisivode Batman y vivió como un maraja el resto de sus días. Pero, ¿qué fue del otro creador de Batman? ¿Qué paso con Bill Finger?

batmanmaquinaescribirgigante.jpgA Finger jamás le falto trabajo en National. Creditos de creador no le dieron, pero como era costumbre en la editorial, si eras un buen chico, entregabas tu trabajo y no te quejabas demasiado, siempre tenías un nuevo encargo esperandote. No solo hizo bastantes historias del cruzado enmascarado, sino que también hizo guiones para Superman, Green Lantern, Green Arrow, etc, etc. Incluso llegó a hacer algún guión puntual para la compañia que aún no era demasiado rival, la futura Marvel. Finger siempre tuvo trabajo suficiente para llevar un plato de comida a casa, y nunca se quejo de ello.

Pero todo tiene un limite, y en este caso llego con la serie de televisión. Muchos de los elementos de la serie estaban sacandos directamente de los tebeos escritos por Finger (que tenía una extraña filia hace los objetos gigantes, como la famosa maquina de escribir que aparece en la imagén), así como gran parte de los villanos. Era ridiculo que Kane y los jefes de la DC estuvieran forrandose mientras que a Finger le seguian pagando una cantidad fija por página. Bill, junto con un grupo de autores veteranos de la casa, como Gardner Fox, Otto Binder o Arnold Drake fueron a hablar con Jack Liebowitz para pedirle una serie de medidas razonables, como un porcentaje sobre ventas, seguro medico o un plan de jubilación. A Jack le daba igual todo eso y todo lo que le contaban sobre lo mucho que había aportado Finger a la serie. No solo no consiguieron nada sino que poco a poco fueron recibiendo menos trabajo. Puede que por su actitud rebelde, o simplemente porque ya eran bastante mayores y una nueva ola de autores venia pisando fuerte. Fuera como fuera, Finger fue despedido sin mayor miramiento.

La serie de televisión causo un gran dolor al escritor. Mientrás el veia reflejado gran parte de su trabajo en la pantalla, ni un simple título de crédito mencionaba que él algo habia tenido que ver en la serie. Nunca había dicho nada al respecto y tras verse despedido de la editorial no tenia ninguna ganas de seguir peleando por aquello. Pero un grupo de fans que sabían que Finger tenía mucho que ver con Batman le pidieron que contara su parte de la historia, que contara toda la verdad sobre quien había creado a Batman. Finger, accedio, no porque quisiera reconomiento o riqueza, sino simplemente porque le habían preguntado. Cuando Bob Kane se entero de lo que Finger había contado monto en colera y criticó duramente a Bill al que acuso de tener delirios de grandeza. En una carta enviada a un fanzine Kane afirmaba que “en la legendaria historia del comic de nuestros tiempos, Bob Kane seria recordado como el unico creador de Batman y absolutamente nadie más” Finger simplemente guardo silencio ante todo aquello y jamás volvió a hablar sobre el tema. En el fondo, a Bill le daba cierta verguenza no haberse convertido en un novelista de éxito y haber trabajado en un genero menor, por lo que tampoco quería remover demasiado el tema. Dejarlo atras y vivir la vida, esa era su idea.

memorialbillfinger.jpgPero aquello no iba a mejorar. Problemas con la bebida le hacían imposible cumplir con cualquier fecha de entrega, a la vez que le hacian producir unos guiones de escasa calidad. Bill ya no encontraba trabajo en ninguna parte y su familia lo estaba abandonando. Lo único que le quedaba era la caridad de su antigua editorial que le encargaba algun trabajo puntual de freelance más que como favor que como otra cosa. Bill pasó a mejor vida en enero de 1974.

Después de su muerte a Kane puede que le entrara cierto remordimiento de conciencia ya que empezo a reconocer que Finger había aportado algún que otro detalle a la creación de Batman. Tampoco demasiados, claro, Kane no iba a dar su brazo a torcer, pero al menos empezó a abrir una puerta que poco a poco iba a ser abierta por todos.

A la derecha tenéis la página homenaje que se publicó en los comics de DC. Descanse en paz.

En las sombras Bob Kane V

Estamos en los 60 y los nuevos tebeos de la Marvel arrasan en ventas. Batman, como muchos de los títulos de la DC, se muere, pero va a resurgir de sus cenizas y a darle a Kane una segunda juventud.

batmanmovie.jpgMientras Batman literalmente estaba a punto de morir como colección, Bob Kane vivía tan tranquilo y feliz ganando sus dineros. Tenía que seguir entregando páginas a la editorial cosa que últimamente era más engorro que otra cosa, pero así se pagaban las factura y lo que no eran las facturas. Quizá ya había exprimido a Batman todo lo que se podía exprimir y no daba para más… hasta que un tal Bill Dozier se empeño en hacer una serie de televisión sobre el personaje, una serie que iba insuflarle nueva vida y a alejar definitivamente a Kane del personaje.

No voy a extenderme mucho sobre la serie de televisión de Batman, que ya todos conocemos. Por muy camp y divertida que nos resulte hoy en día, llevó al personaje hasta limites de ridículo insospechados y se convirtió en algo que no tenía nada que ver con el concepto original de Batman. A Kane todo esto le importo un pimiento, ya que con el pedazo de contrato que tenia, aquello era algo muy lucrativo para él. Se embolso una cantidad de dinero brutal y se gano todo un nombre en la industria televisiva, ¡era el creador de Batman! Y eso iba a saberlo aprovecharlo muy bien en Hollwood, pero antes…

En 1967 un nuevo editor llamado Carmine Infantino se hacía cargo de la sección de cómics y su primera labor consistía en hacer limpieza en las colecciones de la casa. Entre ellas por supuesto estaba Batman, su autor y su cohorte de “negros”. El trabajo que entregaba Kane a la editorial llevaba un tiempo rozando el esperpento, ya que este había dejado de preocuparse en buscar autores que tuvieran un estilo similar al suyo. Dependiendo del mes, el trabajo podía resultar magnifico o una absoluta porquería y la colección no podía seguir aguantando estos baches por más tiempo. Sin embargo seguía estando el contrato de Kane y la obligación que tenía la empresa de contratarle más y más páginas. Así que Infantino cogió el toro por los cuernos y le ofrecio un nuevo trato al creador: te pagamos igual que hasta ahora pero dejas de entregarnos páginas. Bib acepto entusiasmado, aquello no podía haber llegado en mejor momento. El cómic de Batman era un autentico engorro para él y Hollywood le estaba llamando con sus cantos de sirena. Trato hecho Carmine, yo me voy a vivir la gran vida. Muchos años después, Bob escribiría en su autobiografía que había estado dibujando a los personajes principales de la serie hasta 1966, dejando los fondos y demás para sus ayudantes y que se encontraba demasiado cansado por lo que había llegado el momento de retirarse y explorar nuevos horizontes.

Esto seria lo último que Kane tendría que ver con el personaje en papel de no ser porque DC Comics iba a ser vendida a otra compañía, Kinney National, que también compraría la Warner. Como Kane tenía derecho de veto sobre Batman en un caso como este, renegoció nuevamente su contrato, recibió un millón de dolares y aumento su porcentaje en los beneficios. Como veis, a Kane le caía dinero de todos lados por hacer absolutamente nada y podría haberse retirado a vivir tranquilamente a cualquier isla del pacifico. Pero ay, una cosa es el dinero y otra la fama, y Kane quería ser famoso.

Libre de todo compromiso y gracias a que la serie de televisión estaba siendo un éxito, se dedico a explotar su rol como creador del personaje. Reportajes en revistas como Life o apariciones televisivas en programas de entrevistas lo estaban convirtiendo en una pequeña celebridad y la luz de los focos le hacía sentirse muy feliz. Se trasladó a vivir a los Ángeles, donde se estaba rodando la serie, se planto en el estudio y no tardo mucho en conseguir un cargo de consultor de la misma, cobrando por ello, evidentemente. Kane se movía como pez en el agua en el ambiente Hollywoodiense, sabiendo a quien adular y a quién despreciar y no tardo mucho en hacer amistad con todo tipo de gente del cine y la televisión. Las fiestas que montaba eran frecuentada por todo tipo de actores, directores y productores y paso a convertirse en uno más de ellos.

Pero no solo de fiestas vive el hombre y también se dedico a crear nuevos personajes para series de televisión, siendo el más famoso Cool McCool

Por mucho que creara Kane, jamás se iba a librar de la sospechas que pesaban sobre él sobre el uso de “negros” en sus trabajos. Con este Cool McCool hubo muchas sospechas y en otras ocasiones, como cuando Kane realizaba exposiciones de cuadros que decía haber pintado él solo, las acusaciones no dejaron de perseguirle. Parecia que Kane no era capaz de realizar un solo trazo sin contar con la ayuda de nadie, incluso cuando ni siquiera fuera algo que le diera ganancias. Pero así era él, ¿por qué iba a abandonar algo que le había funcionado durante toda su vida?

Y así es como transcurrió la vida de Kane desde entonces hasta su muerte. Viviendo una vida estupenda, rodeado de lujo y glamour, reconocido como una gran estrella y amado y querido por todo el mundo. Pero, nos hemos olvidado de alguien que también creó a Batman, nos hemos olvidado de Bill Finger. ¿Él no disfruto de las mieles del éxito? Lo veremos en el siguiente y último post de esta saga.

En las sombras Bob Kane IV

Estamos sobre 1946. El personaje se ha hecho famosísimo, la serie no vende mal, aunque últimamente han bajado un poco en ventas y el contrato con los autores parece estar próximo a su fin. Es la hora de pelear por los derechos… ¡de Superman!

batman23.jpgJerry Siegel y Joe Shuster estan buscando aliados en su lucha contra la malvada National. Antes de ir a juicio, es mejor disponer de todas las armas posibles, ¿y qué otro autor de la editorial tiene un personaje superfamoso que esta generando cantidades ingentes de dinero? Efectivamente, el bueno de Bob. Además, si el primer número en el que aparece Batman es del 39 y Kane tiene el mismo contrato que ellos pues le expirara en el 49, por lo que seguramente estará interesado en formar un frente común con ellos. Así que se reunén todas las partes y Kane escucha todo aquello y les dice a los chicos que se lo tiene que pensar, que en breve tendrá noticias suyas. Pero lo que no saben es que Bob acaba de ver cruzarse delante suya la oportunidad de su vida y no va a dudar ni un segundo en aprovecharse de ello.

Bob Kane se dirigió a las oficinas de la National donde se reunió con el mandamas, Jack Liebowitz, para contarle que planes tenían aquellos descarriados para hundir a la editorial. Así que por el bien de todos, y para que no se pudiera usar en contra de National en el juicio, este era el momento adecuado para renegociar los derechos de Batman. En ese momento Liebowitz le dijo algo, que más o menos podría ser lo siguiente:

Pero Bob, no hace falta que te preocupes por ese tema, ¡los derechos de Batman y Superman son totalmente nuestros! ¡Tenemos contratos que así lo estipulan! Así que si hay que ir a juicio, se va sin ningún tipo de problemas, aquí nadie se va a echar atrás.

Y este es el momento en el que Kane tiro su órdago: el contrato que había firmado con él no tenía ninguna validez ya que era… ¡menor de edad! Eso no era posible ya que Kane tendría más de 20 años cuando firmo aquello, pero su padre, siguiendo cierto tipo de tradición de los inmigrantes judíos había destruido su partida de nacimiento. Así que no había ninguna manera de probar que edad tenía exactamente el individuo, e incluso Kane insinuó que si era necesario, llevaría a sus padres a testificar sobre su “nueva” fecha de nacimiento. Liebowitz se asusto muchísimo, si esto salía a la vez que el juicio con Siegel y Shuster, la opinión publica se les iba a echar encima y seguramente perdieran ambos personajes. Así que un nuevo contrato un marcha, a ver, Kane, ¿qué quieres exactamente? Propiedad legal del personaje, devolución del 100% de los derechos al autor cuando no se quisiera ampliar el contrato, derecho de veto sobre la venta del personaje a otra compañía, un número fijo de páginas realizada por su “estudio” todos los meses y un generoso porcentaje sobre las ventas.

Kane había firmado el contrato de sus sueños, y seguramente el de los sueños de Siegel y Shuster. Pero claro esta, el contrato incluía que Bob tuviera la boca totalmente cerrada, así que llamó a Siegel y le comunico que lo sentía mucho, pero que no iba a unirse en su demanda contra la editorial. Les deseaba la mejor suerte del mundo pero a él no le interesaba. Claro que no, ya había conseguido todo lo que quería, más riqueza, solo le faltaba más fama aún, y esa llegaría unos años más tarde, con la serie de televisión.

Y llegados a este punto quiero hacer un pequeño inciso ya que entre los hechos narrados en este post y el siguiente, que tratara de la serie de televisión, hay un hecho muy importante que afectara la vida de Batman: Werthan y la seducción del inocente. Este tema no sera tratado en estos post sobre Kane sino en los siguientes sobre EC Comics, ya que aunque afectaron a Batman, al tono de su colección, a su galería de secundarios, a la percepción que tenía la sociedad sobre el personaje, a Kane este tema le afecto poquísimo. El tenía su número fijo de página al mes, por las que le pagaban religiosamente y la colección seguía publicándose, ¿qué mas da que las historias del personaje apestarán?

En las sombras Bob Kane III

Detective Comics 27, el primer tebeo donde aparece Batman acaba de salir al mercado, pero en los créditos sobre aparece el nombre de Bob Kane, es como si lo hiciera todo él solo.

detectivecomics38.jpgKane era un hombre estudio, o más bien un hombre que tenía un estudio a su cargo que le ayudaba a producir sus historias. Esto era algo normal de la época, todos los dibujantes tenían una o varias persona consigo para hacer los fondos, escenas de transicion, etc, etc. Pero este en concreto tenia una pequeña salvedad: era “secreto”. Es decir, todo el mundo sabia que Kane tenía un grupo de ayudantes, pero este hacia todo lo posible por ocultar sus nombres y mantenerlos en el anonimato, lo que conocemos como “negros”. A día de hoy todavía no se sabe exactamente cuantos de esos dibujantes pasaron por aquel estudio ni que trabajo hicieron exactamente, ya que incluso Kane intento que no se conocieran entre ellos para que no pudieran plantearle ningún tipo de problema al enterarse unos los que cobraban los otros. Hasta muchisimos años despues no se supo que dibujantes de la categoría de Sheldon Moldoff o Jim Mooney había formado parte de la cohorte de “negros” de Kane. Posiblemente nunca se sepa cuanto s artistas pasaron por las páginas firmadas por Kane.

La primera historia de Batman parece, sin ningún genero de dudas, estar dibujada en su totalidad con Kane, pero en la segunda ya empieza a haber cierto tipo de dudas. Algunas figuras, incluyendo al propio Batman, parecen estar dibujados por alguien con una mayor dominio de la anatomía que el mostrado hasta el momento por el creador. Era completamente normal que los ayudantes se encargaran de alguna parte del tebeo, ¿pero dibujar al protagonista? Eso era algo demasiado extraño incluso entonces. De la tercera historia sí se conoce a ciencia cierta quien fue ese dibujante (o entintador que arreglaba las cosas) que aparecía en bastantes de sus viñetas, un chaval de 17 años llamado Jerry Robinson.

Kane conocio a Robinson en una pista de tenis de Nueva Jersey. Le llamo la atención que el chaval llevara una chaqueta llena de dibujos que como supo después había dibujado el mismo. Como en el caso de Finger, Kane no tardo mucho en decidir que aquel muchacho tendría que trabajar para él y lo contrato como ayudante. El editor de Detective Comics no hacía más que pedir más y más páginas del cruzado enmascarado y Kane no era capaz de producir tan rápido, así que en ese tercer número ya tenía al chaval dándolo todo por la serie. El tebeo se entrego, firmado por Kane como siempre, se puso a la venta, produjo sus beneficios y este pago religiosamente la parte acordada a Robinson. Lo normal hubiera sido que nadie se hubiera enterado de nada de esto, pero a Jerry no le gustaban dos cosas: quedarse a la sombra y que otro se quedara con una parte del dinero que en su mayoría le correspondía a él. Así que se fue directo a la editorial, les explico quien era, que es lo que hacía y viendo su gran talento, National no dudo en contratarle directamente y convertirle en alguien de la plantilla. Esto supuso un gran revés para Kane que decidió que a partir de entonces solo contrataría a dibujantes que tuvieran muy poco ego y ningún aire de grandeza, nadie podía hacerle ningún tipo de sombra, ¡nadie!

Ese tercer número del personaje también introdujo un cambio en el aspecto literario. Finger, escritor meticuloso y que podía pasar horas y horas documentándose para una historia, sufría todas y cada una de sus líneas de dialogo. Las escribía, las repasaba, las volvía a repasar y seguía haciéndolo hasta que quedara contento con el resultado, pero claro, esto hacía que las historias se empezasen a retrasar. Para solucionar el problema, El editor de la serie trajo a un buen amigo suyo para ver si sacaban las historias adelantes. Este amigo era Gardner Fox e iba a ser una de las personas más importantes de toda la historia de DC Comics. Finger aprendió una barbaridad de él y poco a poco fue incorporado a sus historias gran parte de su mejor prosa, haciendo que el vendedor de zapatos diera pasos de gigante en aquel mundillo.

Aunque Fox intervino en esos primeros tiempos del personaje y ayudo a pulirlo, quién más ayudo a Finger a crear historias y personajes fue el propio Robinson. Poco a poco se fueron haciendo buenos amigos ya que el joven parecía muy interesado en crear historias innovadoras y nuevos personajes, mientras que a Kane solo parecía interesarle ganar dinero y hacerse rico. Probablemente fue Robinson quien creó al Joker, y no hay genero de dudas que él y Finger fueron los creadores de Robin. Poco a poco, los dos fueron haciéndose al mando de la parte creativa de la colección y prácticamente de la colección entera a pesar de que el nombre de Kane siguiera apareciendo tan grande y solitario. Aunque cada vez hiciera menos, era el señor y amo absoluto de la colección, y lo iba a ser aún más en los años venideros.

En las sombras Bob Kane II

Dejamos a Bob Kane y Bill Finger trabajamos juntos en buena armonía. Tienen trabajo, publican con regularidad pero aún no les ha llegado el momento que les hará pasar a la historia: Batman.

batmandavinci.jpgNational (DC comics) se encontraba en la cresta de la ola, Superman había sido un éxito arrollador y la editorial ya pensaba en ampliar más aún su mercado. Necesitaban un personaje para Detective Comics que significara lo mismo que Superman para Action Comics y el hombre para ese trabajo era nuevamente Vin Sullivan, que se dirigió a su colaboradores pidiéndole todo tipo de propuestas para encontrar el nuevo bombazo editorial. Era un viernes y Bob Kane vio ante sí la oportunidad que tanto tiempo llevaba esperando, así que le prometió que el lunes llegaría con la nueva estrella bajo el brazo. Kane se reunió con Finger y durante todo el fin de semana estuvieron trabajando codo con codo, día y noche. para crear al personaje que todos conocemos como Batman. Pero, ¿quién hizo qué? ¿Quién tuvo la idea inicial y quién le dio forma? Pues aquí es donde empiezan los primeros problemas, ya que según quien cuenta la historia, las cosas pasaron de una manera o de otra.

Las primeras historias que contaba el propio Kane sobre ese fin de semana, en el que para nada mencionaba a Finger, le atribuían la creación en exclusiva del personaje. Esa era la historia oficial y no había más que hablar, era su idea, era su personaje y punto. Pero Batman se hizo muy famoso y los fans no solo estaban deseosos de saber sino que poco a poco iban encontrado ciertos detalles que no terminaban de cuadrar así como fuertes evidencias de la implicación de Finger en la creación del personaje, por lo que Kane termino cediendo un poco admitiendo que sí, que Bill había estado por allí, pero que tampoco había hecho gran cosa, dos o tres detalles insignificantes. Para dar fuerza a este versión, Bob contaba que en realidad él ya había realizado una gran cantidad de borradores del personaje basados en la maquina voladora de DaVinci sobre 1934, cinco años antes de su publicación y cuando solo contaba con 13 años (esa edad no era real, como ya mencione en el artículo anterior, ya veremos más tarde a que tanta mentira sobre este tema). La elección de esa fecha no es casual ya que Kane quería librarse de las acusaciones de plagio que pensaban sobre su personaje y los Hombres Pájaro aparecidos en Flash Gordon. Cualquier manipulación era valida con tal de que la historia cuadrara. Seguramente, los hombre pájaros, la maquina de DaVinci e incluso el propio Superman influyeran a Kane en los primeros diseños que le presento a Finger ese fin de semana. Eran de un luchador contra el crimen llamado Bird-Man, cuyas alas eran mecánicas. Al escritor aquello le pareció un poco absurdo para una revista que tenía la palabra Detective en portada y le sugirió algo más en la línea de la Sombra y de un elemento que aparecía mucho en sus adorados pulp, los murciélagos. Así que, ¿no sería mejor algo como The Bat-Man? Finger fue aportando varias sugerencias, sobre la capucha, las orejas, el traje y entre los dos fueron dando forma al diseño definitivo de aquel nuevo personaje.

Y antes de seguir me gustaría aclarar una cosa sobre el parrafo anterior. Esa parte de la historia esta bastante borrosa y según donde consultéis se cuentan unas cosas u otras, depende de la bibliografía consultada. El problema es que Kane cambio su version varias veces sobre los diseños originales y no se tiene demasiado claro que le enseño a Finger y que cambios se realizaron. Lo único que esta realmente claro es que Finger estuvo ahí y que fue una parte muy activa del proceso del diseño del personaje. Cuanto aporto cada uno es motivo de discusión, así que se podría dejar en un 60% Kane, 40% Finger, que pienso que es lo más justo.

detectivecomics27.jpgFuera como realmente fue, el lunes por la mañana Kane se planto delante del editor con un montón de bocetos y diversos borradores. Sullivan, que debía ser el tipo con mejor ojo de la industria, dio el visto bueno a todo lo que Kane le trajo y rápidamente le encargo una historia mensual de seis paginas para la serie. Como no podía ser de otra manera, a Kane se le enseño el contrato estandar de la casa, aquel que habían firmado Siegel y Shuster renunciando a la propiedad del personaje. Pero en este caso, el padre de Kane, que había trabajado en la industria periodistica, sabía que los dibujantes de tiras cómics ganaban un montón de dinero, por lo que renegoció el contrato con la compañía, dándole más derechos sobre el personaje y sobre todo más royalties si el personaje era publicado en otro tipo de formatos (películas, juguetes, etc.) Tras la firma, Kane fue corriendo a ver a Finger para comunicarle las buenas nuevas. Tampoco a él le contó exactamente que había firmado ni Finger parecía muy inquieto por el tema, ya que iba a cobrar una parte de lo que la editorial pagaba por página, que entonces era bastante dinero. Lo normal de la época.

El primer número en el que apareció Batman fue el Detective Comics 27 e inmediatamente se convirtió en un éxito. No tanto como Superman, pero no se le quedo muy lejos. En los títulos de crédito solo aparecía un nombre: “Rob’t Kane” Ni una sola mención al guionista ni a nadie más, únicamente el bueno de Bob aparecía como autor único del tebeo. Y esto iba a seguir así durante un tiempo, incluso aunque con el tiempo no dibujara él mismo los tebeos.

En las sombras Bob Kane I

Volvemos a la serie de moda en el verano de este blog, la dedicada a repasar la vida y obra de varios autores clásicos. En esta ocasión le toca el turno al “creador” de Batman. Y el motivo de ponerle comillas lo encontrareis a lo largo de esta serie de post.

bobkane.jpgRobert Kahn era otro más de esos jóvenes dibujante que habían crecido en el neoyorquino barrio del Bronx. Su fecha de nacimiento se sitúa entre 1915 y 1917 y es un completo misterio debido a que el propio Kane utilizó este dato a su beneficio en negociaciones posteriores a las que llegaremos mucho más adelante. Compañero de instituto de Will Eisner, había atravesado las mismas penurias que este y sobre todo la misma Gran Depresión que asolo la economía. Había tanta pobreza a su alrededor que se obsesiono con la idea de hacerse rico a cualquier precio, sin importar a quien tendría que pisar ni como. Tras diversos trabajos de medio pelo que estaba claro no iban a hacerle rico decidió dedicarse complemente a su principal afición, el dibujo.

Sus primeros trabajos vinieron a través del estudio de Eisner. Este le debía un gran favor ya que fue Bob el que le habló de un tal Iger, que estaba editando una revista llamado Wow en ese momento que necesitaba de colaboradores. Will, agradecido, le dio trabajo un tiempo más tarde, pero había un pequeño problema, a Bob no le gustaba trabajar demasiado en equipo y en el estudio de Eisner e Iger esto era de vital importancia. Asi que decidió trabajar como externo, entregando su trabajo de cuando en cuando y sin llegar a formar parte realmente del estudio. Estos primeros pinitos en el campo del dibujo profesional no son una muestra clara del estilo que desarrollaría posteriormente ya que eran de un estilo bastante caricaturesco, aunque dan una muestra temprana de la versatilidad del artista.

No tardo mucho en dejar de trabajar para el estudio y ponerse a las ordenes de Vin Sullivan, aquel editor que iba a encargarle a Siegel y Shuster unas páginas para el Action Comics 1. Pero ese momento estaba por llegar y el trabajo de Bob consistia en rellenar páginas para cubrir los huecos de los cómics que Vin publicaba. Como trabajo no estaba nada mal, sobre todo porque se ganaba el dinero suficiente para costearse la vida, pero Bob no estaba muy satisfecho con eso ya que eso no le iba a sacar de pobre. Kane quería ser grande, quería que su nombre brillara en letras de neón, pero sobre todo quería ser millonario. Kane se dio cuenta que se había volcado tanto en su punto fuerte, el dibujo, que había descuidado una parte muy importante de los comics: el guión. Necesitaba a alguién, alguien que pudiera complementarle en ese aspecto y el destino quiso que conociera en una fiesta a Bill Finger.

Finger, de profesión vendedor de zapatos, era un devorador de las novelas pulp de la época y su máximo anhelo era poder dedicarse profesionalmente a la escritura. Pero un matrimonio a una edad muy temprana y un hijo a los 24 años hizo que plantara sus pies en la tierra, que se olvidara de sus sueños y se dedicara a llevar el pan a casa. Para Bill, Kane representaba la oportunidad de escapar de todo aquello. Este le contó maravillas del mundo para el que trabajaba y los problemas que tenía para desarrollar las ideas que bullían por su cabeza. Finger, entusiasmado y totalmente excitado, no pudo esperar a contarle que deseaba escribir como un loco y le contó todos sus sueños y frustraciones. Aquel encuentro fue tan mágico y especial que aquella misma noche cerraron un trato. Bill la ayudaria con los guiones a cambio de una cantidad monetaria razonable mientras que Bob, gracias a sus contactos, se dedicara a tratar con los editores.

El nuevo binomio formado por la pareja funcionaba a la perfección y empezó a vender sus trabajos regularmente. Sin el bloqueo de la parte literaria el trabajo de Kane era fluido y lleno de vida lo que facilito mucho su publicación en los comics que se estaban produciendo para la época, pero con una curiosa particularidad: el trabajo de los dos aparecía firmado únicamente por Bob Kane. A Finger aquello no parecía importarle demasiado, total, estaba cumpliendo sus sueños, cobraba por ellos, ¿ para qué iba a necesitar algo tan banal como el reconocimiento? A todos los efectos se sentía como un asalariado a las ordenes de Bob, así que para él era normal era que solo figurara el nombre de la entrella… Hasta que llego Batman, que sera nuestro siguiente capítulo.