X elevado a mutante

Tal como hizo con los 4 Fantásticos y los Vengadores, Jonathan Hickman ha cogido a los X-Men de toda la vida y los ha metido en su coctelera para crear unos nuevos y relucientes mutantes como no los habíamos visto en la vida. Si como todo el mundo abandonaste los X-Men hace 20 años este es el momento ideal para subirte al carro. Por fin un cómic que merece la pena leer número a número en grapa.

Casa de X y Potencias de X son dos miniseries de seis números que en realidad es una sola de doce porque a Hickman le gusta hacer cosas de estas modernitas. Las dos van de lo mismo y se continúan la una a la otra, siendo la única diferencia entre ambas su dibujante: Pepe Larraz en la primera y RB Silva en la segunda. Y aunque los dos son muy buenos, madre mía del amor hermoso como dibuja aquí Pepe Larraz. Tiene una cantidad alucinante de páginas en la que no puedes hacer otra cosa que quedarte extasiado. Es espectacular lo que hace Larraz, ¡ES-PEC-TA-CU-LAR!

Centrándonos en la saga en sí, se trata del comienzo de una nueva etapa en la historia de los mutantes. Seguramente es una frase que no hayáis oído nunca jamás, ¡pero esta vez hasta parece que es cierto! Hickman arranca con una serie de ideas muy buenas que redefinen el lugar de los mutantes dentro del universo Marvel y lo hace con personajes y elementos que llevan rondando por la serie durante muchos años y que han sido explotados hasta la extenuación. Como es propio de él, mezcla lo viejo con lo nuevo y la unión resulta en una historia muy explosiva, llena de grandes momentos y que promete agitar los cimientos de toda la historia de los mutantes. Pero tiene una gran pega: es solo el comienzo. En estos doce número sienta las bases de una historia más grande que la vida y que de seguir en la misma estela puede resultar en una de las mejores sagas de toda la historia de la compañía. Pero que eso ocurra es muy dudoso porque una vez terminada esta especie de introducción, la maquina trituradora de Marvel se pone a rodar y da pábulo a más de 10 colecciones que en teoría continúan de aquí. Y no, gracias pero no gracias.

Y a partir de este punto necesito ya hablar de la historia, así que spoilers del primer número de la saga. Recomiendo leerse el cómic antes de permitir que alguien os cuente de que va.

Krakoa es a los X-Men lo que Krypton a Superman. Es el lugar que atrae a los mutantes como la miel a las moscas y que atrapa en sus garras a la formación original para que de este manera el Profesor Xavier pueda dar a luz a los X-Men definitivos. Es una isla, es un mutante. Pero sobre todo es algo desaprovechado a lo largo de décadas por la mayoría de escritores. Siempre ha estado ahí, siempre ha hecho alguna que otra aparición, pero nunca nadie ha sabido que hacer exactamente con ella. A Hickman se le ha ocurrido encontrarle una utilidad: convertirla en la gran nación mutante.

No es la primera vez que se intenta crear algo así. Los propios personajes se preguntan porque va a funcionar ahora lo que fue un fracaso total en Genosha. La respuesta la tiene el guionista: Krakoa es un mutante y como tal lo es todo, tanto el alfa como el omega. Es su propio lugar en el espacio-tiempo pudiendo acoger a millones de mutantes dentro de ella. También puede reproducirse a través de sus esporas, creando puertas de conexión entre puntos muy lejanos. Pero lo más importante, Krakoa puede producir una serie de flores que entre muchas cosas curan una serie de enfermedades incurables hasta ahora. De esta manera los mutantes no solo tienen un refugio, sino algo con lo que negociar con la humanidad su para reclamar su lugar en el mundo. Así que aprovechando las bondades de Krakoa piensan plantarse de una vez por todas antes la humanidad y acabar con los tiempos de buenismos y de ser cazados por los humanos. Los mutantes ya no son el futuro, son el presente y como tal quieren convertirse en su propia potencia. Y lo harán por las buenas ya que tienen algo muy valioso con lo que negociar pero si es necesario lo harán por las malas, porque ya están cansados de tantos años de desprecios y humillaciones.

Y esta idea, desarrollada de una manera muy ingeniosa, bastaría por si sola para servir como base a toda la saga. Pero resulta que este cómic tiene sus propias sorpresas y resulta que la idea de la gran nación mutante es solo un elemento secundario dentro de la trama. La historia de verdad, la que da un giro brutal a todo lo que conocemos y que justifica con brillantez todo lo ocurrido hasta ahora durante tantos años, se nos desvelara unos números más tardes. Y es una idea grandiosa, espectacular, fantástica, maravillosa… y un plagio en toda regla. (Continuara en el siguiente post)

4 opiniones en “X elevado a mutante”

  1. Una vez acabas las series limitadas, que son maravillosas, la cosa se está transformando en vueltas en torno a un par de las ideas iniciales y para mi gusto está perdiendo el interés a la carrera. Igual hubiera estado mejor darle una especie de cierre y poder sacar un par de TPB con una historia unitaria. Al menos Inmortal Hulk sigue siendo igual de intensa y Doctor Doom sorprende y entretiene.

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