La edad de hojalata de la industria del cómic español

Los jueves toca posar nuestros ojos sobre Europa y por extensión España, que por ahora parece seguir formando parte del continente, aunque tal como esta el panorama político quien sabe de que será parte mañana. Bien, pues este verano hubo un temilla que causo algo de polémica en la internet comiquera española o más bien en lo poco que queda de ella. Como todavía no había ejecutado mi vuelta triunfal me quede con las ganillas de dar mi opinión. Pero nunca es tarde si la dicha es buena, aunque es este caso ni sea dicha ni buena.

“We used to visit international festivals to buy rights to foreign books…Now we go to sell.”
Santiago García – Spanish Fever

Como este tema ya esta un poco gastado voy a resumirlo mucho: en el País, ese periódico que antes era de izquierdas pero ya no, se publicaron una serie de artículos desgranando las bondades del cómic español y de los maravillosos tebeos que se están publicando en la actualidad. En general, los artículos son bastante acertados excepto cuando utilizan exageradísimas afirmaciones como “la edad de oro del cómic español” y “el siglo de oro del cómic español”. Esto provocó alguna que otra discusión sobre lo acertado de tales afirmaciones como si fueran los buenos viejos tiempos donde todos nos metíamos con todos. La conclusión final (al menos para mi) fue que tales parabienes se referían a la calidad de las obras publicadas pero en ningún caso no al estado de la industria editorial española actual. Y bueno, no sé si yo si lo publicado da como hablar de una edad de oro, aunque reconozco que es posible dejarse llevar por el entusiasmo y hablar de que estamos viviendo una edad maravillosa. Pero con la industria que tenemos, yo no hablaría de edad de oro ni de lejos. Porque a eso es a lo que quería llegar: en España NO hay industria.

¿Otra vez con ese viejo mantra? ¿Cuantas veces lo habremos oído ya? ¿Cómo no va a haber industria con la cantidad de editoriales que existen y la cantidad de tebeos que se publican en nuestro país? ¿Te estas quedando con nosotros? Bueno, vayamos por parte. Si echáis un vistazo a todo el material que se publica cada mes y quitáis el comic-book americano, el manga, el europeo y os quedáis solo con solo la parte correspondiente a autores españoles, ¿qué os queda? ¿Eh? ¿Eh? MIGAJAS. Y aunque no sabemos cifras de ventas porque son un secreto, intentad imaginad cuantas copias se pueden vender de esos pocos títulos. Seguramente no muchas. Así que tenemos una industria que parece soportar moderadamente bien la publicación de todo tipo de cómics excepto los realizados en la tierra, esos son casi como algo anecdótico.

En este contexto los más natural del mundo es que los pocos cómics españoles que se publican sean bastante buenos, porque el editor no puede arriesgarse a lanzarlos tebeos de dudosa calidad al mercado. Por eso la gran mayoría de autores patrios buscan desesperadamente trabajar para Francia o Estados Unidos, países donde existe una industria de verdad en donde uno puede ganarse la vida con esto pero de verdad. Aquí los autores que se pueden permitir poner un plato caliente en la mesa y pagar una hipoteca son cuatro mal contados. Y parece que ni a corto ni medio plazo la cosa tiene solución. La gente no compra cómic español. Y lectores existen, pero de otro tipo de cosas.

Por cierto, acaba de nacer una web llamada ComicSpain que quiere aportar su particular granito de arena para poner remedio a esta situación. Les deseo toda la suerte del mundo y espero que estén al pie del cañón durante el mayor tiempo posible ya que muchos, servidor primero, necesitamos saber que tipo cosas se están publicando por aquí sin necesitar ser adivinos. Y la semana, dentro de esta sección, daremos un ligero repaso a otro país donde existe industria y al parecer se atan los cómics con longaniza: Francia.

2 opiniones en “La edad de hojalata de la industria del cómic español”

  1. El problema es más profundo: a qué llamamos industria editorial hoy? Los cambios que se están dando son tan profundos que vernos una evolución de la que no se sabe el final. De momento, lo que es evidente es que eso que se llamaba industria, ya no existe. Lo que hoy es industria es un conglomerado de megagrupos multinacionales frente a una pléyade de microeditoriales. Es esto industria? Lo paradójico es que, en números globales, se vende más que nunca y se edita más que nunca. Eso es inapelable. Pero el beneficio por libro ha bajado hasta hacerlo imperceptible y que el autor tenga imposible cobrar. Sin duda, creo que nos equivocamos al decir que no hay industria. Industria hay, pero el modelo de esta nueva industria se ha dejado al autor por el camino. Tiene futuro esta nueva industria? Esa es, me temo, la incógnita?

    1. No Alvaro tio, así no. Tienes que escribir un post en tu blog poniendome a caldo, ¡cómo siempre hemos hecho!

      Tienes mucha razón en tus comentarios, este post ha sido un poco una aproximación superficial al tema. Esto muy de acuerdo en que en numeros globales se vende más que nunca, ¡así que algo falla horriblemente!
      Sí, industria hay, pero como tu dices una industria que parece que se ha dejado al autor por el camino. Y esa es una industria que da mucho miedo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.