La Chapa

Un malvado librero de A Coruña me ha dado la chapa. Bueno, concretamente me la ha vendido, que es a lo que se dedican los libreros. Eso sí, tras un rato de darme la idem con que me la tenía que leer, que merecía mucho la pena. Y mira por donde resulta que…

Me da mucho miedo acercarme a cualquier cosa del universo DC que vaya a violar la memoria de Watchmen. No por que Alan Moore me vaya a lanzar una maldición, aunque ahora que lo digo en voz alta… sino más bien por miedo a lo que son capaces de hacer en una editorial comandada por Dan Didio y Jim Lee. Me espero cualquier cosa, desde el Doctor Manhatan pegándose de tortas con Superman, hasta el Comediante persiguiendo por las calles de Gotham a Harley Quinn. No sé, cualquier cosa. En DC hay gente que no es nada respetuosa con su pasado, empezando por los que gobiernan su destino.

Así que cuando se publicó esta «Chapa» mi primera reacción fue «lagarto, lagarto» y no me acerque a ella ni de broma. Pero en una reciente visita a Coruña, una charla con el señor Kiko me convenció de que debía darle al menos una oportunidad. Así que vamos a ver hasta que punto han empezando a mearse en la memoría de Alan Moore.

La Chapa realmente es un cruce entre las series de Batman y Flash que comienza con el murciélago alado jugueteando con esa misteriosa chapa que se encontró en la batcueva y que no tiene ni idea de donde procede aunque todos sabemos que es la insignia del Comediante. Sin previso aviso Zoom aparece para propinarle a Batman la paliza de su vida para a continuación robarle la chapa, desaparecer y cuando vuelve a hacer su entrada en la escena, su cuerpo esta medio calcinado. Así que… ¿quién mató al Flash reverso?

Tras ese primer número empieza la parte divertida. Batman y Flash agarran la cinta de correr por el tiempo y se ponen a visitar algún que otro universo alternativo que no quiero desvelar para no chafar la sorpresa a los lectores. El tema es que parece un tebeo de la edad de plata de DC, donde cualquier excusa bastaba para lanzarse a la aventura y visitar cualquier mundo del pasado, futuro o presente. Es muy divertido y se echa de menos que este tipo de historias no sucedan más a menudo. El problema es que como en aquellos tiempos tras leer el cómic… ¡te quedas igual que como estabas! No se revela nada, no se avanza nada, aunque los personajes hayan aprendido algo en el camino e incluso se estén empezando a cuestionar su forma de vida.

De verdad si todos los tebeos de DC fueran así los volvía a querer con todo el cariño del mundo. Pero por si acaso te habías olvidado de lo que estabas leyendo, un epilogo a la historia nos muestra la mano del Doctor Manhatan para recordarnos que van a seguir azuzando el arbol hasta que la colmena de avispas caiga sobre todos nosotros y empiecen a picarnos cabreadisimas. Miedo, mucho miedo.

No ha estado mal la Chapa esta. Ojala no sea un oasis en pleno desierto.

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