Black Hammer

Aunque el título de esta sección tiene destacada la palabra Image, la idea es dar cabida a todos esos cómics fuera del paragüas de las dos grandes. Y que mejor que dar nuestro primer pasito fuera de Image con una estupenda colección de Dark Horse que día a día se esta ganando su hueco entre los aficionados.

Black Hammer es la historia de lo que le pasa a los superhéroes cuando desaparecen de las páginas de los tebeos, en concreto cuando cancelan sus series. No se van a su casa y tienes hijos y van a pasar la tarde del domingo en un centro comercial. No, en este caso concreto los héroes más valientes de la Tierra se han enfrentado a la amenaza definitiva, una especie de Galactus hipervitaminado, y han entregado sus vidas para alzarse con la victoria. O eso parece, porque no queda rastro de ellos, pero en realidad siguen vivitos y coleando. ¿ Dónde estan ? ¿ Por qué no pueden encontrar el camino de vuelta?

Seguro que habéis leído muchas veces este tipo de historia: uno o varios héroes, cuyas colecciones fueron canceladas hace mucho tiempo, vuelven de un limbo o dimensión alternativa para justificar porque nadie les ha visto durante todos estos años en su universo. Esto se suele resolver en una o dos páginas, de manera bastante ligera: hubo una batalla epica, hubo una lucha sin fin, se realizó un titánico esfuerzo, etc, etc. Y ya esta, a centrarnos en las historias del presente, que tampoco nos interesa mucho ahondar en el mundo viejuno.

Pues aquí Jeff Lemire y Dean Ormston se centran en ese periodo de tiempo donde no sabemos que ha pasado. En este caso, los héroes han ido a parar a un pueblecito corriente de la America profunda, del que no pueden escapar porque un misterioso campo de fuerza les impide hacerlo. Y su vida es un autentico asco, porque no tienen nada que hacer excepto vivir en su granja, dar una vuelta por el pueblo o morirse de asco mirando las estrellas.

Entonces, ¿aburridilla la colección? Al contrario. Mediante una serie de flashbacks se nos ira contando la vida de cada uno de los héroes, auténticos homenajes a la edad de oro y plata del cómic. Además, la trama principal girara sobre el misterio que les tiene allí encerrados y en el que parece estar implicado alguno de los heroes, o quizá no, porque por ahora solo esta claro que no todos son trigo limpio.

La verdad es que la serie es una mezcla de slice of life y tebeo de la edad dorada de lo más curioso que se disfruta una barbaridad. Yo he devorado todos los números mordiéndome las uñas y tengo unas ganas locas de que se publiquen más. Además, no tengo ni idea de hacia donde puede ir la serie o que pasara una vez que los héroes descubran como volver a su hogar, si es que lo descubren.

Por cierto, aunque Ormston hace un trabajo bastante decente para retratar el momento sórdido que viven los protagonistas, su manera de dibujar los rostros deja bastante que desear ya que son tirando a feos, concretamente a muy feos. Más adelante en la colección aparecen artistas invitados y uno de ellos es David Rubin, que le da un aspecto espectacular a la serie, pareciendo de repente una serie de la actualidad y no de la edad dorada como se intenta retratar. Es decir, le da mil vueltas como dibujante a Ormston, pero el contraste es muy chocante: el dibujo muy vivo y alegre de Rubin, frente a una sensación moribunda y plomiza de Ormston.

Muy fan de esta serie de la que incluso se va a publicar un spinoff que promete una barbaridad. De lo mejorcito que se esta publicando en el mercado, o al menos yo estoy encantadísimo con cada número. Maravilla.

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